Yanquetruz

En 1812 los ranqueles estaban gobernados por Máscara Verde que recibe en 1818 en sus toldos, al cacique Yanquetruz que venía de Chile con fama de gran guerrero. La organización guerrera que tenían los ranqueles se ve reforzada y perfeccionada con la llegada de este personaje que pronto se haría célebre en las pampas. Todos los indios de 16 a 50 años formaban el grupo de pelea. Los grupos podían variar entre 10 y 30 a las órdenes de un capitanejo que dependía del cacique principal. A la muerte de Máscara Verde fue elegido para sucederle en el mando de la tribu, el recién llegado. Su primer gran asalto aliado al emigrado chileno Carreras, fue el de la población de Salto. Predominó allí la ferocidad y el botín fue cuantioso.

Durante la expedición de Rosas al desierto el grupo o columna comandado por el Aldao y la de Huidobro, tenían a su cargo el exterminio de los ranqueles, pero, Yanquetruz conocía el desierto y Huidobro, que fue el primero en sentir en carne propia la furia de los ranqueles. El choque se produjo en un paraje denominado Las Acollaradas. Recibe este nombre por tratarse de dos lagunas que se comunican entre sí.

Fue una batalla sangrienta con pérdidas graves para uno y otro bando y en la que no hubo definición. Claro que en pocos días la situación se definió a favor de Yanquetruz. Rápidamente supo sacar ventajas del conocimiento que tenía del territorio desorientando a las tropas, no dejándolas llegar a los lugares donde podían encontrar aguas, realizando una especie de guerra de guerrillas, dispersándole el abastecimiento. De esta forma Yanqueturz quedó como vencedor y Huidobro tuvo que retirarse del desierto totalmente derrotado.

Luego y en forma muy veloz, el cacique ranquel atacó al grupo que desde Mendoza y a las órdenes de Aldao, tenían también orden de destruir su ulmanato. Siempre usando el desierto como aliado tuvo al grupo aproximadamente seis meses vagando por el desierto y cuando ya los considero derrotados cayó sobre ellos en el Chadileuvú en un lugar denominado Vado de la Balsa, pasando a cuchillo a oficiales y soldados.

El testimonio de uno de los soldados que hubo de enfrentarse a Yanquetruz es el siguiente:” Es difícil que en toda América haya hombres más prontos y de más inteligencia y perspicaz vista para esta correrías de rapiña que estos indios y al mismo tiempo de más serenidad, intrepidez y cordura para presentarse ante el enemigo con sus armas tan indefensas, cargarlo, confundirlo con su algazara y estrépito, pensarlo con la mayor prontitud”.

En 1834 volvía Yanquetruz a invadir San Luis. Fue su último malón. Poco tiempo después muere sucediéndole en el ulmanato Painé Guor. Yanquetruz se convierte en leyenda, y en el cacique más importante de Las Pampas luego de Calfucurá. Prueba de ello es que el señor de Salinas tuvo que contar siempre con el de Leuvucó y no se animó jamás a enfrentarlo como si lo hizo con muchos otros caciques.

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