REVOLUCIÓN MEXICANA | Plan de Ayala

   El Plan de Ayala, fechado el 11 de noviembre de 1911, fue la bandera bajo la cual los campesinos del Estado de Morelos rompieron relaciones con el maderismo y lucharon, defendiendo sus disposiciones, hasta 1918.
   En este programa de acción se vieron reflejadas las ideas de Zapata y los principales jefes del movimiento revolucionario morelense. Ellos pensaban que Madero había traicionado los postulados revolucionarios del Plan de San Luis de Potosí, incumpliendo el artículo 3º de éste y generando alianzas con los terratenientes.
   La novedad que presentaba este plan consistía en que, por primera vez, los campesinos luchaban con su propio programa, aunque utilizando un lenguaje teórico prestado. Por esto, su significación histórica fue importante.

   1.Teniendo en consideración que el pueblo mexicano (…) fue a derramar su sangre para reconquistar libertades y reivindicar derechos conculcados (…); teniendo en consideración que (…) don Fran cisco I. Madero, (…)no teniendo otras miras, que satisfacer sus ambiciones personales, sus desmedidos instintos de tirano y su profundo desacato al cumplimiento de las leyes preexistentes (…), no llevó a feliz término la revolución que gloriosamente inició con el apoyo de Dios y del pueblo, puesto que dejó en pie la mayoría de los poderes gubernativos y elementos corrompidos de opresión del Gobierno dictatorial de Porfirio Díaz, (…) provocando el malestar del país y abriendo nuevas heridas al seno de la Patria para darle a beber su propia sangre; teniendo también en cuenta que el supradicho señor don Francisco I. Madero, actual Presidente de la República, trata de eludirse de las promesas que hizo a la Nación en el Plan de San Luis Potosí, (…) nulificando, persiguiendo, encarcelando o matando a los elementos revolucionarios que le ayudaron a que ocupar el alto puesto de Presidente de la República, por medio de las falsas promesas y numerosas intrigas a la nación.(…)
   2. Se desconoce como Jefe de la Revolución al señor Francisco I. Madero (…), procurándose el derrocamiento de este funcionario.
   3. Se reconoce como jefe de la Revolución Libertadora al C. General Pascual Orozco, (…) y en caso de que no acepte este delicado puesto, se reconocerá como jefe de la Revolución al general don Emiliano Zapata.
   6. (…) hacemos constar: que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la justicia venal, entrarán en posesión de esos bienes, desde luego, los pueblos o ciudadanos que tengan sus títulos, correspondientes a esas propiedades, de las cuales han sido despojados por mala fe de nuestros opresores (…).
   7. En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadanos mexicanos no son más dueños que del terreno que pisan sin poder mejorar en nada su condición social ni poder dedicarse a la industria o a la agricultura, por estar monopolizadas en unas cuantas manos, las tierras, montes y aguas; por esta causa, se expropiarán, previa indemnización de la tercera parte de esos monopolios, a los poderosos propietarios de ellos (…).
   8. Los hacendados, científicos o caciques que se opongan directa o indirectamente al presente plan, se nacionalizarán sus bienes y las dos terceras partes que a ellos correspondan, se destinarán para indemnizaciones de guerra, pensiones de viudas y huérfanos de las víctimas que sucumban en las luchas del presente Plan.
   9. Para ejecutar los procedimientos respecto a los bienes antes mencionados, se aplicarán las leyes de desamortización y nacionalización (…)

Libertad, Justicia y Ley. Ayala, Estado de Morelos, noviembre 11 de 1911.
General en jefe, Emiliano Zapata, rúbrica. Siguen más firmas.

   (Citado por: Cragnolino, Silvia, Zapata La Revolución campesina en México. En Alberto J. Plá (coord.) Historia de América en el siglo XX, Los primeros años: rebeliones y revoluciones, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1984).

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