Madero (nacido en 1873) era un descendiente de una familia distinguida y rica de hacendados y había estudiado en Estados Unidos y Francia. Se dedicó a la política a partir de 1903, como miembro y presidente del Club Democrático de Coahuila, desde donde comenzó a combatir a Porfirio Díaz.
En 1908, con su libro La sucesión presidencial se dio a conocer en los círculos de la capital. Allí hacía una enérgica defensa de la democracia y criticaba al régimen porfirista, aunque manteniéndose dentro de tonos moderados.
Cuando Porfirio Díaz permitió el surgimiento de un partido de oposición, él lideró la Asamblea Nacional Antireeleccionista y se presentó como candidato a presidente para las elecciones de 1910. Sin embargo, poco antes de las elecciones, Díaz mandó a detener a Madero, quien fue liberado cuando ya el fraude electoral le había adjudicado el triunfo al dictador.
Madero huyó a Texas, Estados Unidos, y desde allí convocó al pueblo mexicano a la revolución mediante el Plan de San Luis de Potosí. Su propuesta fue considerada con entusiasmo por diversos líderes, que se rebelaron; esto permitió a Madero entrar en México, tomar Ciudad Juárez y obligar a Díaz a dejar el gobierno en 1911.
En octubre de aquel año, fue elegido presidente, pero sus escasas dotes políticas y su falta de visión de los problemas sociales disminuyeron su popularidad y le acarrearon dificultades. Asimismo, tuvo que enfrentar la oposición de los grupos terratenientes que seguían apoyando el porfirismo y del gobierno de Estados Unidos, que no permitiría que sus intereses económicos en México fueran amenazados.
Finalmente, Madero fue derrocado en febrero de 1913 por el golpe militar de Victoriano Huerta y murió fusilado junto a su hermano Gustavo.
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