ONI - 2004 - EPET Nª1 Caucete, San Juan

 

 
 

3.3. ¿Cómo funcionan los molinos de viento?

 

El molino de viento aprovecha la energía eólica por medio de grandes aspas o paletas acopladas a un eje. Los tradicionales solían tener cuatro aspas en forma de cruz, las que llegaban a medir unos 11,5 metros de largo, y estaban compuestas de un esqueleto de madera recubierto por lona.

 

Las aspas se colocan en ángulo con respecto a la dirección de las corrientes de viento naturales, pudiendo girar en círculo aun cuando se encuentren perpendiculares a su fuente de energía. Algunas aspas eran directamente de lona, que se embolsaba con el viento. Hay quienes piensan que la idea de los molinos surgió observando las velas de los barcos.

 

En general las aspas, sobre todo las más modernas, tienen una ligera concavidad en la cara que enfrenta al viento, la que facilita que sean impulsadas por éste. Las aspas, al girar por efecto del viento, mueven un árbol (barra, generalmente metálica) que transmite el movimiento a una rueda maestra dentada, cuyos dientes se engranan con otra rueda más pequeña llamada linterna, que gira en forma horizontal, arrastrando un grueso eje metálico cuadrado, que mueve una muela (volandera) aplastando el grano contra otra muela fija (solera).

 

Un procedimiento parecido, con transmisión de movimiento por un eje, se emplea para bombear el agua. La dificultad que presenta la utilización de los molinos de viento es la dirección variable de las corrientes, que hace necesario reorientar las aspas cada vez que cambia el viento. 

Interior de un molino harinero del siglo XVI, donde puede verse cómo funciona. Al girar por efectos del viento, las aspas mueven una barra metálica que transmite el movimiento de una rueda dentada, la cual engrana con otra que gira en forma horizontal y muele los granos de trigo.