ONI - 2004 - EPET Nª1 Caucete, San Juan

 

 
 

1.5. Historia del uso del viento

 

El viento, entendido como energía, desempeña un papel importante en los mitos de las primeras civilizaciones. En estas leyendas, desde la civilización sumeria, a la romana, el viento representaba a una fuerza con un rol preponderante dentro de la sociedad. Según como esté configurada la civilización, política, económica o socialmente, así desarrollan el aprovechamiento energético.

 

 

Las culturas más antiguas aprovechaban su fuerza para desplazarse, mediante el uso de las velas en los barcos. De todos es sabido, la importancia del comercio en las culturas sumerias y egipcias, una actividad que tuvo su gran apogeo en el comercio fluvial, que se desenvolvía en el curso de los ríos Tigris, Éufrates y Nilo.

 

La civilización griega asociaba el viento, así como los otros elementos que dieron origen al mundo, fuego y agua, al uso de los dioses. Sus leyendas consideraban que las fuerzas de la naturaleza no debían de estar dominadas por los hombres. De ahí el desinterés por las aplicaciones tecnológicas, a pesar del gran desarrollo científico y filosófico de la civilización helena.

 
 

Hay que esperar al cambio de una economía de subsistencia a otra mercantilista y al fin de la esclavitud para que la sociedad, que necesita mano de obra, se implique en el proceso tecnológico e imponga las condiciones para usar las máquinas de potencia. Aún así, todavía es pronto para que los molinos de viento vean la luz.

 

 

Máquinas eólicas conocidas como "ruedas de oraciones" fueron utilizadas con fines religiosos en el Tibet y Mongolia varios siglos antes de nuestra era.
   

Su inmediato precedente son los molinos hidráulicos, cuya existencia documenta Antipatro de Salónica en el siglo I A.C., al hablar de las ruedas hidráulicas. Estos ingenios, muy populares, en los pueblos del norte de Italia eran una adecuación de la rueda persa saqiya, que contaba con un eje horizontal. A pesar de que Vitrubio, los cita en su obra Diez libros de arquitectura, realizada en el año 25 D.C., los romanos no los utilizaron con demasiada frecuencia. Ello se debía a la abundancia de la mano de obra esclava, que suplía a las aplicaciones técnicas y a las fuentes de energía. La desaparición de la esclavitud, hizo que los molinos hidráulicos comenzaran a utilizarse en los siglos IV y V.

 

Este desconocimiento de la cultura occidental contrasta con los ingenios impulsados por el viento, que hicieron su aparición en las culturas orientales. En Mongolia utilizaban las ruedas de oraciones y su objetivo era producir sonidos rituales durante las celebraciones religiosas. Estos mecanismos, que poseían un eje vertical, se difundieron por Persia y China, con toda probabilidad, durante el siglo II A.C.

 

Auneriom, máquina eólica de usos musicales 
atribuída a Herón de Alejandría (Siglo II A.C.)

  

Los sistemas utilizados por los persas, según explica Lyhn White, tienen gran parecido a las ruedas de oraciones de Mongolia. Se cree que Persia al poseer territorios muy ventosos, es el lugar de oriente donde se desarrollan los conocimientos sobre el viento. Pero aún así y debido al comportamiento irregular del viento, a la intensidad y la dirección, así como la necesidad de aplicar la presión en las palas del molino hace que haya que esperar unos siglos para que los científicos puedan desarrollar los primeros molinos de viento.

 

La escuela de Alejandría, en concreto Herón, siglo II D.C., crea una máquina neumática conocida como el Auneriom, que giraba impulsada por la fuerza del viento, y que debía su movimiento a un rotor de eje horizontal, parecidos a los molinos mediterráneos y, en general, a los europeos.

 

Este precedente es el más antiguo encontrado en la historia de la humanidad, pero hay que esperar otros siete siglos más para encontrar molinos de viento en pleno funcionamiento. Vuelve la cultura oriental a adelantarse a la occidental, no en vano es la cuna de las civilizaciones, y es en el siglo IX, cuando los hermanos Banu Musa, en el año 850, citan a los molinos en el Libro de los ingenios mecánicos.

 

También los geógrafos árabes Al-Tabri y Al-Masudi mencionan que los molinos son utilizados con una doble función, como molinos harineros y como molinos de agua. El mecanismo de estos molinos constaba de un eje vertical, al igual que los molinos hidráulicos usados en Italia. Los autores árabes explican que comenzaron a construir molinos, gracias a las explicaciones que traían los esclavos de Oriente. La importancia del invento y la utilización por parte de los árabes, hace que sean ellos, los introductores del invento en España.

 

 

 

Molino de eje vertical utilizado en la antigua Persia para moler grano

 

El molino persa tenía un funcionamiento muy sencillo, según la descripción hecha en el siglo XIII, por el cosmógrafo Al-Dimasqi. El aparato tenía una torre de mampostería con una pared frontal, que dirigía el viento sobre las palas rotoras y gracias a un sistema de compuertas, permitía la entrada del aire. El rotor disponía de seis palas de madera, unidas a un eje central, cuya separación variaba según unas cuñas.

 

Los ingenieros islámicos también son los creadores de los molinos de eje horizontal por la necesidad de adaptar las máquinas de eje vertical al bombeo del agua, debido a que este sistema no necesita variar la fuerza motriz con engranajes. Estos molinos a vela siguen la estela de las conquistas que realiza el Islam, por todo el Mediterráneo, y por el Este hasta la india y la China. Su principal ocupación era moler la caña de azúcar.

 

 

Pero las culturas islámicas no son las únicas que conocen los molinos, parece ser, que en los chinos, en el año 1655, según documenta Wowles, utilizaban unos molinos de viento, con ejes verticales, que se parecen a los hidráulicos. Algunos historiadores sostienen, entre ellos el español Julio Caro Baroja, que estos aparatos, que reciben el nombre de panémonas y se usaban para bombear el agua en las salinas, son el precedente de los molinos persas.-