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DEFINICIÓN
Maremotos
Los maremotos son generados tanto por erupciones volcánicas
submarinas como por masivos deslizamientos de tierra que caen al
mar. Si se produce un gran deslizamiento en la tierra bajo el
océano, esto crea una columna de agua que gana velocidad y
altura a medida que se acerca a la costa.
En
aguas profundas, un maremoto puede tener hasta 200 kilómetros de
ancho, pero sólo 0,5 metros de altura. A medida que viaja en
dirección a la costa y las aguas menos profundas, puede alcanzar
más de 700 k.p.h. de velocidad, tan rápido como un avión jet.
Para cuando llega a la costa, un maremoto puede adquirir 50
metros de altura. Al golpear tierra firme puede arrastrar
edificios y vegetación con una fuerza increíble. El maremoto más
grande registrado golpeó la Bahía de Lituya, Alaska, en 1958. Un
terremoto de 8 en la escala Richer provocó un enorme
deslizamiento de tierra hacia el mar, que detonó una ola de 524
metros de altura. ¡Más alta que el edificio Empire State!
Asombrosamente, se registraron solo dos muertes, y el daño fue
restringido a tres botes y la vegetación costera, ya que no se
trataba de un área densamente poblada.
MAREMOTOS
Cuando el mar
se pone de pie
¿De dónde salen las
olas gigantescas? Son ondas de agua causadas por una ruptura, o
sismo, de manera lenta, en el piso del océano, capaz de alterar
las condiciones naturales en la superficie.
¿Qué son los Maremotos?
Los maremotos, también
son conocidos como tsunamis, nombre de origen japonés que
significa grandes olas dentro de las bahías. Así mismo se les
conoce como ondas de marea, aunque a los científicos no les
simpatiza el nombre. Lo cierto es que los Tsunamis son el
producto de las erupciones volcánicas y temblores submarinos que
sacuden el planeta. Los tsunamis atraviesan el océano en forma
de olas bajas, muchas veces sin que las naves que están en alta
mar las perciban, porque la velocidad con que se deslizan
alcanza hasta los 270 Kms. por hora, a intervalos de 15 minutos.
Al acercarse a las playas se elevan de forma descomunal (con
olas de 18 metros en áreas aplaceradas y 30 metros en las calas)
y revientan con fuerza destructora, aunque no siempre la primera
es la que hace más daño. Sus causas no tienen vínculo alguno con
los vientos , ni con la atracción de la luna y el sol.
La ola tsunami tiene su origen en una onda sísmica
provocada por el súbito desplazamiento de una masa de agua que
es capaz de recorrer enormes trayectos antes de tener contacto
con la tierra y su velocidad está relacionada con la profundidad
de las aguas. De este tipo de fenómenos naturales, los que
suceden en el océano Pacífico son los que más desastres han
causado a la humanidad, especialmente en países como Japón,
Chile y Perú.
Antes de llegar a una playa, podemos sospechar la llegada de un
tsunami, primero porque las olas se agrandan y llegan con más
fuerza. Pero la señal más inequívoca es cuando el agua comienza
a alejarse de la orilla dejando en seco embarcaciones, arrecifes
y hasta peces. Cuando esto suceda, corra fuera del mar y aléjese
lo más que pueda hacia lugares altos, porque lo siguiente que
vendrá será el ruido atronador de una inmensa ola que puede
variar entre los seis y veinte metros de altura y que en las
ensenadas puede alcanzar pavorosas proporciones.
Las causas que generan un tsunami
o maremoto son:
a) Un sismo
en el fondo del mar, cuya ruptura se da de manera lenta.
b) La caída
de grandes masas de tierra o monumentales icebergs (témpanos de
hielo) sobre el mar o sobre un lago.
c) La
explosión de un volcán a nivel del mar o en el fondo del mar.
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