|
Con
el fin de controlar y reducir el impacto ambiental de las
descargas de aguas solucionadas, se han construido centrales
especializadas, llamadas plantas de tratamiento de aguas. Con el
paso del tiempo aparecieron nuevos contaminantes, lo que impulso
la aplicación de tecnologías mas avanzadas, donde la
Química ha sido la protagonista. La norma chilena es
bastante rigurosa en cuanto al porcentaje de metales tolerables;
metales como el arsénico son permitidos en un máximo
de 0,12 miligramos por litro de agua y el plomo, tan polémico
en estos últimos años, tolera un máximo de
0,1 miligramos por litro de agua. La recuperación del agua
necesita no solo de un alto costo económico y energético;
requiere sobre todo de un profundo cambio de actitud en nuestra
vida cotidiana: debemos cuidar este recurso, protegerlo de la
contaminación y darle un uso racional
...
.
|