La pobreza dice encontrarse en dimensiones sociales, temporales y especiales determinadas y se distinguen varios tipos:

POBREZA CÍCLICA: se hace referencia a la pobreza generalizada, pero temporal que afecta a una población concreta. Produce la escasez de abastecimientos provocados por una deficiente planificación agrícola o por causas naturales, dando lugar a las épocas de hambruna que periódicamente asolaron y asolan a la comunidad. 

POBREZA COLECTIVA: construye la insuficiencia de los recursos para satisfacer las necesidades básicas de la vida, que puede afectar a toda una población o a grandes sectores de población inmersos en una sociedad prospera. Este tipo de pobreza es el resultado de un subdesarrollo económico, agravado por la imposibilidad de satisfacer  adecuadamente las necesidades de una población cuyos recursos son insuficientes. Las consecuencias de estas condiciones son una expectativa de vida muy baja, enfermedades provocadas por una nutrición deficiente y altas tazas de mortalidad. Las soluciones propuestas para paliar los terribles efectos de este tipo de pobreza han producido resultados pocos alentadores y han dado lugar a la teoría conocida como "círculo vicioso de la pobreza" que pretende explicar el subdesarrollo de los países mas desfavorecidos.

POBREZA INDIVIDUAL: Posee un carácter permanente, su área de distribución se limita tan solo a un individuo o a una familia, incapacitados para proveerse de las mas básicas necesidades. Dicha enfermedad se da por impedimentos físicos o mentales que de no existir permitirían al individuo atender sus necesidades de forma satisfactoria.

ACCIÓN SOCIAL PARA COMBATIR LA POBREZA: a diferencia de la concesión sostenida en la sociedad preindustrial de que la pobreza era un mal inevitable, lejos del control de aquellos afectados por ella, en la era moderna impera el punto de vista contrario, y en ese sentido, han sido numerosas las soluciones propuestas para remediar, o al menos paliar sus efectos. Algunos de los mecanismos destinados a restar la pobreza, como instituciones de beneficencia, asistencia social, pensiones, etc, tienden a centrarse exclusivamente en la situación personal de pobreza y en la solución de las necesidades individuales, omitiendo, como  puntó el filósofo y sociólogo alemán Georg Simmel, las causas reales que provocan la marginación de los pobres.

 Desde un punto de vista meramente estructural, algunos  afirman que es preciso establecer una planificación económica y social, basada en una re- distribución mas justa de los recursos que permita elevar el nivel de vida de toda una población o grupo, así como en una política social encaminada a la modificación de las actitudes y normas de conducta, mediante una adecuada educación y preparación laboral, que favorezca la incorporación, plenamente satisfactoria, a un entorno social nuevo a los grupos o sectores mas desfavorecidos de la comunidad. Otros surgieron de la pobreza puede reducirse eliminando la  intervención del estado en la economía, a fin de que aumente la actividad productiva.