El romanticismo se caracteriza por su fuerte carga pasional y sentimental, que se traduce en una impronta personal muy marcada en la obra de algunos creadores.

        Los compositores de esta época tienen grandes deudas con los maestro del pasado, en los que se inspiran, pero a los que dotan de una nueva personalidad, desde J. S. Bach recuperado por Mendelssohn, al Haydn de Schubert. A su vez su obra será objeto de culto y admiración por la joven generación de nuevos creadores que se asoman al siglo del progreso sin complejos, como el imaginativo y exuberante Berlioz, el virtuoso Liszt, el atormentado Schumann que encuentra en las canciones de Schubert la pasión eterna de la música, o la vena patriótica de Chopin.

viñeta

Franz Schubert ( 1797 - 1828).

viñeta Héctor Berlioz ( 1803 - 1869).
viñeta Félix Mendelssohn (1809 - 1847).
viñeta Federic Chopin (1810 - 1849).
viñeta Robert Schumann  (1811 - 1856).

 

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