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Posterior al uso que, tradicionalmente, hicieron los aborígenes de la harina de algarroba, hace aproximadamente 8 años, aprobado en Marzo de 1997 por bromatología para su comercialización, se ha comenzado a utilizarla en la zona de manera artesanal por sus valores nutricionales importantes para lograr una buena alimentación, ya que posee: ·
Humedad (%): 7,14
·
Proteínas (%): 8,56 ·
Grasa (%): 1,01 ·
Fibra (%): 11,27 ·
Cenizas a 550° C (%): 4,25 Pero hemos observado que no hubo un incremento en su
consumo, razón por la cual nos planteamos esta problemática y buscamos una
posible respuesta a la misma. De allí surge la hipótesis que orienta el
trabajo: “ Existe, en la población, escaso nivel de información acerca del aprovechamiento de los subproductos del algarrobo, y sus beneficios nutricionales”. En la investigación se combina el diseño documental con el trabajo de campo. En el primero se analiza el marco legal vigente y la información obtenida de las distintas fuentes (libros, revistas, internet, investigaciones, otros). El trabajo de campo se implementó a través de la recolección de datos mediante técnicas diversas como entrevistas, encuestas, visitas, experiencias y análisis en la Escuela Universidad del Alimento. Como proyección se trata de informar a la población a fin de que incorporen a su dieta la harina de algarroba por sus componentes nutricionales importantes, obtenida de un árbol autóctono. |