
Argentina ofrecía fabulosas posibilidades de crecimiento en materia
de ganadería. Se había incorporado grandes extensiones
de tierra con la finalización de la campaña del Desierto,
y las innovaciones técnicas aplicadas a los transportes apuntaban
a disminuir los costos de producción y a dinamizar la economía,
la demanda británica de carne se satisfacía a través
de la exportación de ganado en pie estadounidense y canadiense,
cuyas producciones constituían el 75 % de las importaciones británicas.
Las exportaciones de ganado en pie en Argentina nunca fueron significativas,
ya que las distancias condicionaban el buen estado de las reses, la
situación culminó con el cierre de las puertas británicas
a los exportaciones argentinas, argumentando que el ganado estaba infectado
con aftosa, la carne solo ingresaría a Gran Bretaña congelada
o enfriada.
Al instalarse los primeros frigoríficos en las Argentina, el
desarrollo industrial era bastante moderno. Después de la crisis
económica de 1890, unas pocas fábricas se transformaron
en importantes, en particular en el espacio de la gran ciudad de Buenos
Aires.
Al finalizar el siglo XIX, los frigoríficos eran junto a las
fábricas de fósforo, de cigarrillos y de alpargatas y
los molinos harineros, la actividad industrial más destacada
de la economía argentina.
La evolución de la industria frigorífica en la Argentina
es bastante conocida: una serie de factores- internos y externos, permitieron
un crecimiento de envergadura en la producción y comercio de
carnes a tal punto que se transformo en unos de los principales productos
de exportación. Entre los factores internos se encontraban la
transformación de los planteles ganaderos (refinamiento) y las
dificultades del comercio argentino de ganado en pie con Gran Bretaña
por un brote de aftosa; entre los factores externos se hallaban, además
de los descubrimientos técnicos que posibilito la aplicación
del frío a la conservación de carnes, la crisis del mercado
lanera francés, la guerra Boer, el crecimiento consumo externo
estadounidense y londinense de sus saldos exportables así como
las huelgas de Chicago, que redujeron loa envíos de EUA al exterior.
Con relación al enfriamiento, en 1880, se producen las primeros
ensayos en carne ovina, mejorándose el sistema de enfriado incorporando
lo que denomina Chilled Beef, por el cual la carne se congelaba hasta
convertirla en bloque de hielo que se mantiene indefinidamente mientras
dure el frío, asegurando su conservación por más
tiempo y para asegurar la buena calidad de ganado bovino opera un proceso
en el cual intervienen factores como la modernización en el campo
vinculada a la inserción de nuevos cultivos.

Para establecer una planta frigorífica se requería una
inversión inicial de envergadura y una vez en marcha las operaciones,
los costos de mantenimiento resultaban muy altos. El establecimiento
de un frigorífico necesitaba de grandes espacios para la ubicación
de lo corrales, los edificios, y los cursos de agua para la construcción
del embarcadero y para la obtención del agua necesaria para el
proceso productivo.
También necesitaban las cercanías de un puerto de embarque
para abaratar los costos de transporte y acelerar el traslado del producto,
a los centros de consumo. Por eso, las fábricas se localizaban
cerca de los cursos de agua.
Los establecimientos tenían, además de la fábrica
principal, distintas dependencias en diferente puntos del país,
algunos poseían tierra para pastoreo.
Los primeros establecimientos se instalaron al comenzar la década
del ‘80 del siglo XIX, inicialmente las compañías
inglesas y argentinas se repartieron los beneficios, aunque las británicas
se aseguraron el control del negocio hasta que las grandes empresas
norteamericanas alteraron el reparto de cuotas de exportación.
Esto genero una disminución de la participación de capital
nacional.
Una vez incorporados estos sistemas, Argentina desplaza a EEUU y Australia
en la supremacía de la exportación de carnes hacia Europa.
EEUU sin espacios en el comercio internacional como exportador de ganado,
interviene invirtiendo capitales en la compra de frigoríficos
argentinos.
Los capitales británicos comienzan a verse en la obligación
de competir con el avance de los capitales norteamericanos, definiendo
la supremacía de EEUU que comienza a invertir en obras de infraestructuras
para dinamitar la economía de los países latinoamericanos
en provecho propio. La instalación de la Cía Swift del
Plata es una manifestación del avance norteamericano en la economía
de América Latina.Para establecer una planta frigorífica
se requería una inversión inicial de envergadura y una
vez en marcha las operaciones, los costos de mantenimiento resultaban
muy altos. El establecimiento de un frigorífico necesitaba de
grandes espacios para la ubicación de lo corrales, los edificios,
y los cursos de agua para la construcción del embarcadero y para
la obtención del agua necesaria para el proceso productivo.
También necesitaban las cercanías de un puerto de embarque
para abaratar los costos de transporte y acelerar el traslado del producto,
a los centros de consumo. Por eso, las fábricas se localizaban
cerca de los cursos de agua.
Los establecimientos tenían, además de la fábrica
principal, distintas dependencias en diferente puntos del país,
algunos poseían tierra para pastoreo.
Los primeros establecimientos se instalaron al comenzar la década
del ‘80 del siglo XIX, inicialmente las compañías
inglesas y argentinas se repartieron los beneficios, aunque las británicas
se aseguraron el control del negocio hasta que las grandes empresas
norteamericanas alteraron el reparto de cuotas de exportación.
Esto genero una disminución de la participación de capital
nacional.

Una vez incorporados estos sistemas, Argentina desplaza a EEUU y Australia
en la supremacía de la exportación de carnes hacia Europa.
EEUU sin espacios en el comercio internacional como exportador de ganado,
interviene invirtiendo capitales en la compra de frigoríficos
argentinos.
Los capitales británicos comienzan a verse en la obligación
de competir con el avance de los capitales norteamericanos, definiendo
la supremacía de EEUU que comienza a invertir en obras de infraestructuras
para dinamitar la economía de los países latinoamericanos
en provecho propio. La instalación de la Cía Swift del
Plata es una manifestación del avance norteamericano en la economía
de América Latina.
Swift & Company, fundada en Chicago
por Gustar F. Swift en 1877, se ocupaba de la faena, charque y acondicionamiento
de los cortes para enviar a la costa Atlántica de los Estado
Unidos.
Más tarde Swift se instalará en Berisso, siendo la primera
inversión norteamericana del negocio de la industria de la carne,
en territorio argentino.
En 1907, el frigorífico Swift compra las instalaciones del La
Plata Cold Storage, modificando los viejos edificios, ampliando su capacidad
de matanza y convocando a una gran cantidad de trabajadores.
En 1915 otra poderosa industria de la carne, construía una nueva
planta industrial, Armour.
La compañía Swift transformó el frigorífico
construido por la firma Coxon y Cuthber (Sydney, Australia) en una sólida
construcción de varios pisos, de acuerdo con los principios constructivos
aplicados en la planta de Chicago. Después la construcción
va a variar de acuerdo con las necesidades productivas o los adelantos
técnicos en la construcción.
Al inicio de la producción de carnes, la mayoría de los
frigoríficos eran de madera, salvo las cámaras frías
y algunos departamentos que se realizaban de mampostería.

Las construcciones debían levantarse de acerado con las normas
que establecía el Reglamento para los frigoríficos, saladeros
y fábricas de carnes conservadas, que establecía que las
secciones debían estar separadas unas de otras por paredes y
que las salas debían ser ampliar, ventiladas y luminosas; los
muros interiores impermeables, y las mesadas y recipientes, de hierro
galvanizado.
La intervención estatal en el establecimiento de normas para
el procesamiento del ganado derivaba de la importancia del producto
para el comercio exportador.
Las aperturas de fábricas en Berisso significaron el crecimiento
poblacional y con ello se complejiza la trama social.
De aquí en más la vida Berissense no se organiza alrededor
de una plaza si no del frigorífico.
Por los años ’30 Swift y Armour hicieron mejoras para generar
un ambiente de trabajo y para ir desactivando la carga subversiva que
las malas condiciones laborales acarreaban.
En esta misma década ambos frigoríficos organizaban sus
clubes sociales y deportivos.
La perfección y el americanismo seguirán siendo características
principales del Swift, que tendrán hasta cronometristas.
Swift y Armour no eran bellos, pero se destacaban por su funcionalidad.
Para el conjunto de plantas cárnicas existía un modelo
que se repetía.
Desde el punto de vista constructivo los diferentes cuerpos edilicios
estaban constituidos por varios pisos, en cada uno de los cuales se
cumplía una fase del proceso productivo.
Maniobras económico-financieras del Swift y Armour controladas
por Deltec Internacional tomaran estado público con la quiebra
decretada por el juez Losada en 1971.
Las compañías instaladas en la Argentina como en el modelo
original contaban con grandes oficinas centralizadas (en Capital Federal)
y grandes plantas fabriles donde se faenaba todo tipo de ganado (Berisso
y Rosario) o se realizaba exclusivamente la matanza de ovinos (Río
Gallegos, San Julián, Santa Cruz)
La industrialización de la carne va a ser la actividad económica
en este rubro más importante desde fines del siglo XIX y principios
del XX ya que concentran la mayor cantidad de capitales extranjeros
y prácticamente la totalidad de su producción está
destinada a los mercados externos.
En 1899 en Río Gallegos se instala la Grasería La Blanca,
a cargo de la firma comercial Quesada y Cía, bajo la dirección
de Mr. Oliver, que en diciembre de ese mismo año vende todos
sus activos y pasivos a la sociedad Estrada y Cía.
Las causas de constitución de la Grasería surgen a partir
de la completa ocupación de las mejores tierras al sur del río
Santa Cruz, de modo de tener consolidada la explotación del ovino
y como consecuencia la exportación lanera.
En los puertos más importantes de la zona, es decir San Julián
y Santa Cruz se instalaron empresas de este tipo, con trabajos artesanales
para la explotación de los derivados más fáciles
de obtener de los ovinos. Se puede considerar que las graserías
fueron iniciadoras de la industria de la carne en territorio de Santa
Cruz.

La Grasería La Blanca ocupó cuatro manzanas en la zona
de la ribera, es importante señalar que cambia de dueño
en varias oportunidades, finalmente en 1903 quedó bajo la firma
londinense Ellis, Kislimburg y Cía, bajo el nombre de The Patagonia
Meat Pieserving Company Ltd, el representante de la Cía era Alfredo
Barclay quien se encarga de conseguir un aporte financiero por parte
de un grupo de ganaderos de la zona, logrando que éstos compren
acciones de la Cía al igual que la SAIEP.
En 1908 surge la compañía denominada “The Patagonia
Preserving”, posteriormente se constituye como firma “The
New Patagonian Meat and Cold Storage”, con la finalidad de exportación
frigorífica y adquiriendo terrenos en Río Gallegos, Puerto
Santa Cruz y Puerto San Julián. Esos terrenos eran destinados
para potreros, construcciones y permisos solicitados.
La conformación de esta empresa se la puede considerar como la
transición entre la inicial grasería y la definitiva de
los frigoríficos con faenas sistemáticos.
Entre 1910 y 1911 comienza la construcción de las instalaciones
para el frigorífico, pero las actividades de esta firma no parecieron
ser muy duraderas, exceptuando el de una sola temporada en Río
Gallegos durante 1910 y en Puerto San Julián en el año
1911.
Aparentemente por el bajo nivel de recupero del capital invertido, la
duración de la empresa fue breve llevando a los ganaderos a retirar
sus capitales y a una venta masiva de las acciones. La disolución
de la firma deja terrenos y edificios que fueron aprovechados posteriormente.
En 1912 en Río Gallegos y en San Julián se constituye
la Cía Swift Beef Company de origen norteamericano; aunque siguen
a cargo de Barclay y funcionando con el nombre de The New Patagonia
Meat and Cold Storage company Ltd durante varios años. La Cía
Swift de La Plata, adquiere el 75 % de las acciones y ya poseía
la empresa anterior, quedando el 25 % en manos de capitales locales
y aprovechando las instalaciones de la anterior, fundamentalmente los
terrenos de los potreros. Se fija el domicilio en Roca
81, en Buenos su Dirección fue Avenida Corrientes 389. Otros
datos que nos resultaron significativos fueron la dirección telegráfica
“Swifticia” y su teléfono U.T. 31.
La firma Armour invertía millones en instalar uno en Santa Cruz,
tal vez el mejor que existía en el país.

En 1950 “Swift”
y “Armour” se fusionan, coincidiendo con el auge de esta
explotación dado el incremento de restricciones en la producción
chilena y problemas derivados del cambio.
El Swift cerró definitivamente sus puertas en 1970, el proceso
que llevo a su cierre definitivo, fue la ausencia de evolución
de su modelo industrial y la no diversificación de las estructuras.
También por no tener en cuenta una valorización del tipo
de recursos que contaba y la evaluación del mercado internacional,
asociada a una crisis estructural de la ganadería en Santa Cruz.
En 1970 se produce el cierre del frigorífico, el responsable
de dar los avisos de despidos a compañeros de veinticinco años
de servicio junto al contador Kirchner, es el jefe de máquinas
el señor Jorge Prinos, quien
tiene a su cargo la liquidación de los activos de los frigoríficos
de Río Gallegos, San Julián y Santa Cruz. La quiebra del
grupo Swift Deltec es decretada por el juez Losada. |

En cuanto al diseño de los edificios y su ubicación es
muy similar, tendiendo a concentrar los animales antes de la faena,
producir la matanza y faenamiento, por último, el acceso fácil
a los barcos. Esto hace que las características de construcción
y diseño sean casi iguales los frigoríficos de la costa
patagónica.
En un primer momento se utilizaban la
chapa y la madera para las construcciones, pero posteriormente se incorpora
la utilización de ladrillos, cemento,
cal, hormigón armado, parquets y hierro galvanizado, algunos
de estas cosas aún se puede observar en las ruinas que van quedando
del edificio del frigorífico Swift, ubicado en las calle Roca
de la ciudad de Río Gallegos.
En relativo al trabajo se iguala en de las grandes fábricas por
el trabajo mecanizado y en gran escala.
Se ocupaba gran cantidad de mano
de obra sin mayor nivel de especialización, condición
importante en nuestra zona, y en aquellas tareas en los que se necesitaba
un nivel de preparación las compañías disponían
del personal especializado y lo mantenían como permanente.
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 |
En
relativo al trabajo se iguala en de las grandes fábricas por
el trabajo mecanizado y en gran escala. Se ocupaba gran cantidad de
mano de obra sin mayor nivel de especialización, condición
importante en nuestra zona, y en aquellas tareas en los que se necesitaba
un nivel de preparación las compañías disponían
del personal especializado y lo mantenían como permanente.
El hecho que el frigorífico contara desde el comienzo con una
estructura edilicia preexistente, facilitó sus actividades, que
en forma paulatina fue invirtiendo capital en ampliar y mejorar dichas
instalaciones.

En la fábrica se tenían diez cámaras, seis de ellas
denominadas viejas construidas en madera forrada en corcho y cuatro
nuevas construidas en cemento revestido con aislante.
El frigorífico de Río Gallegos tenía una capacidad
de faenamiento de 6000 animales diarios. Se llegaron a faenarse en la
década de 1950, entre 159.000 como mínimo y 424000 cabezas
de ganado anuales como máximo.
|

El proceso de la fábrica desde la llegada de la mojada de las
estancias hasta que se establecía la fecha de faenamiento se
consideraba:
Etapa de descanso en los potreros de los frigoríficos.
* Sacrificio y desollado de los animales.
* Separación de los cueros.
* Clasificación de los tipos de cueros.
* Trabajo con los derivados para conserva y tripería.
La división de funciones se evidencian
comparando los libros de jornales de la Cía Swift y un informe
de la gobernación de Santa Cruz, según se registra en
la Revista Waxen, número 4, las tareas específicas dentro
de la fábrica eran:
Agarradores, degolladores, baja de menudos, inspectores glándulas,
carnicero, descarnadores, triperos y prensadores, peones de cámaras
frías, peones foguistas, estibadores de carne y carbón,
serenos, maquinistas, electricistas, engrasadores, toneleros, apuntadores,
patrones de chatas, marineros, supervisión y gerencia, prensadores
de cueros, cargadores, administrativos, personal de supervisión
y gerencia, veterinarios.
Este sistema dio como resultado un funcionamiento que evidencia un regular
comportamiento, es decir, similar mano de obra desde la instalación
hasta el decaimiento posterior al cierre de la fábrica.
En la que refiere a algunas tareas específicas, el hecho de que
la contabilidad se hacían en inglés por lo menos hasta
el año 1930, lo que significa que esta tarea no podía
ser llevada adelante por cualquier empleado que no supiera inglés.

Para otras de las tareas
que se traía personal especializado, generalmente del exterior
era para la tecnología de punta y las inspecciones técnicas
que se realizaban regularmente. También se traía personal
de Berisso especializado en carnicería.
El personal que trabajaba en la sección cueros, tenía
trabajo hasta julio y agosto, también los que trabajaban en las
cámaras frías y los que trabajaban en barcos y changarines
durante el tiempo de carga.

Uno de los trabajos más
duro era el de foguista que se pasaba las 8 horas cargando las calderas
con carbón.
En el año ’62 se registraba la siguiente cantidad de empleados:
Función
|
Cantidad |
corrales |
4 |
Playa de matanza |
117 |
Despostados |
19 |
Menudencias |
34 |
Tripería |
38 |
Subayudantes |
4 |
Graseria |
8 |
Cueros |
64 |
Cámaras
Frias |
50 |
Camisas |
4 |
Cajoneria |
1 |
Lavanderia |
3 |
Patios |
8 |
|
Para
sostener esta organización llevaban registros exhaustivos como
por ejemplo de movimientos de cueros secos, informes de temperaturas,
detalles de cargas transportadas en cada vapor, hacienda recibida por
cada estancia, reportes de inspecciones.
Uno de los gerentes más recordados fue el Sr. Bain, quien ejerció
estas funciones, según pudimos constatar hasta la década
del ’60. otros Thompson, Grieffen, Lorenzo, may, Mr. Driver.
El carbón siempre fue inglés, venía en barcos especiales;
antes de cada faena traían 300 o 400 toneladas de carbón.
El carbón
de Río Turbio se usó entre 1957 y1958, pero siempre
era mejor el carbón inglés, ya que el de Río Turbio
tenía más cenizas. |
 |

Los empleados entre los meses de diciembre y febrero trabajaban en
la esquila, entre febrero y mayo en la empresa, matanza y faena
La empresa estaba preparada para faenar 120.000 animales sin embarcar.
La faena del año 1952 fue muy importante, desde mediados de
febrero comenzaron con los corderos y se continuó faenando
hasta el 22 de mayo. En esta faena se emplearon 750 personas. El ritmo
de faenas era de 6400 animales en 8 horas y 450.000 anuales. Las faenas
de los últimos años empezaban en diciembre y llegaban
a mayo. En estos años el ritmo de faena fue de 4000 animales
diarios. En el año 1953 la faena empezó el 4 de febrero
y terminó el 30 de mayo. La de 1955 fue muy breve ya que duró
dos meses y medio.
En los primeros años la matanza era por yunta y en el ’60
se comienza a matar por noria. La matanza por yunta hacía una
producción de 5000 a 6000 animales diarios, con tres degolladores
y seis agarradores, el sistema de noria bajó el número
de matanza a 4000 pero era más limpio y organizado, mataban
al animal por picana eléctrica. La última faena fue
en 1969 y se llegaron a faenar 300.000 animales.

|

Algunas fuentes orales encontradas en el Archivo Histórico Provincial
registran que para ingresar como trabajador en esta fábrica debía
ser recomendado por un funcionario bancario o comerciante. La empresa
seleccionaba al personal, fundamentalmente al administrativo, aunque
según nos relata don Bacarili la elección del personal
la hacía cada “jefe”.
El horario de funcionamiento de la empresa era de 7 a 9 (trabajo) ,
de 9 a 9:45 (chuleteada), de 9:45 (chuleteada), de 9:45 a 12:00 (trabajo),
de 12:00 a 13:00 (descanso) de 13:15 a 17:00 (trabajo).
Los pagos eran quincenales y se realizaban el 5 y el 20 de cada mes.
Hasta el peronismo no había francos, ni feriados. Se considera
feriados obligatorios el 1º de mayo, 25 de mayo, 20 de junio, 9
de julio, 17 de agosto, 12 de octubre, 25 de diciembre como los domingos,
en caso de trabajarse debía hacerse con un recargo del 100%.
Había otros feriados que eran optativos, tales como los religiosos,
como Reyes Magos, Lunes y Martes de Carnaval,
Jueves y Viernes Santo, 15 de agosto (Asunción de la Virgen).
En 1946 comenzó el sistema de francos compensatorios, pago doble
y todo lo estipulado por el Sindicato de la Carne. Se establece también
el pago por eficiencia y por “sugestiones”. Estos últimos
eran premios por sugerencias para mejorar el funcionamiento o producción,
estos se pagaban con cheques sin descuentos y sin tener en cuenta la
cantidad abonada para pagos de aguinaldo ni otros beneficios, en este
caso el pago dependía del éxito de su aplicación.
Con ello se buscaba estimular la iniciativa y buena voluntad del empleado
y poder mejorar sus antecedentes. No parecen muy comunes en las fábricas
de la provincia, del material registrado sólo se identificaron
dos presentaciones en San Julián y una en Río Gallegos,
en el año 1956.
El sueldo del peón
de campo en la etapa del peronismo estaba en $130, se pagaba $4,70 por
hora.
Los operarios de compra trabajaban 6 horas por día y cobraban
$8, si trabajaban 8 horas cobraban %11, funcionaba en dos turnos: de
8:00 a 14:00 y de 14:00 a 20:00 hrs. siempre había operarios
de reemplazo. En caso de trabajo nocturno, es decir entre las 21 horas
y las 6 horas, por cada hora se sumaban ocho minutos. |
|
|
Se
registra el pago por tareas insalubres, días de licencia por
fallecimiento, maternidad y vacaciones.
Con respecto al pago de horas extras, luego de las 9 hs. Diarias de
trabajo, se llegaban a trabajar 14 por falta de personal. Se paga por
convenio de la Industria de la Carne. También había Un
ejemplo de sueldo mensual ya en la etapa final del frigorífico
era de $ 31.010. (Sr. J López, Río Gallegos, Fondo de
la Cía. Swift)
La edad jubilatoria era para empleados y obreros masculinos los 65 años,
mientras que para el personal femenino era de 60 años, según
se registra en nota del 15 de junio de 1965. Se establece también
que para tener derecho a jubilación ordinaria íntegra,
se requiere para los varones, 30 años de servicio y edad mínima
de 55 años y para las mujeres, 27 años de servicio, con
una edad mínima de 50 años. También se preveía
la edad límite para tomar personal, siendo los 40 años
para hombres y 35 para las mujeres, pero se autorizaba en caso de mucha
necesidad por parte de la empresa, a elevarlo en cinco años.
Las mujeres ocupadas eran aproximadamente el 25% del personal.

Se registra el trabajo de menores con la correspondiente autorización
del Ministerio de Trabajo.
Se observan muchas circulares (especialmente en la década del
’60) vinculadas a las relaciones laborales, que prescriben sobre
actos de fuerza y los afectados indirectamente por huelguistas, el derecho
de la empresa a nombrar y promover el personal según convenga
a sus intereses, no pagar tiempo no trabajados cuando no haya sido solicitado
el permiso por el Sindicato, obligación de los empleados y obreros
a fijar domicilio “especial” (en el radio urbano), la prohibición
de compensar sábados por la tarde y domingos con los días
de huelga.
Todos los empleados de la fábrica debían estar asegurados.
No se podía subir a cambiar la lámpara de la chimenea
si no se aseguraba el empleado. Tal vez por ello era tan cuidadosa la
confección de historias clínicas registrando antecedentes
y el examen clínico, se registran como médicos el Dr.
Zumalacárregui y luego el Dr. Utrilla.
Dentro de la misma funcionaba un cuerpo de bomberos, con 15 personas,
la fábrica estaba dividida en doce secciones, se realizaban simulacros
de pruebas frente a emergencias cada 15 días, por esta actividad
los empleados cobraban un plus extra.
Los empleados contaban con algunas ventajas, como por ejemplo un almacén
que vendía a precio de costo a los empleados.
Los datos recabados, especialmente en entrevistas realizadas por el
equipo y los registros aportados por otros entrevistadores, permiten
afirmar que el trato con los empleados era muy bueno.
Un Boletín Informativo de la década del 70 describe la
ropa, considerada equipo básico de trabajo para el personal que
realiza tareas con exigencias sanitarias fundamentales, aclarando que
se trata de equipo masculino, siendo la misma:
- Gorro sanitario: de brin de algodón en dos medidas, de confección
estándar.
- Blusón sanitario, de brin de algodón en tres medidas,
de confección estándar. De manga larga o corta, según
la tarea, sin cuello, con escote redonde, sin bolsillo, con el frente
confeccionado en una sola pieza.
- Pantalón de tipo marinero, también de brin de algodón
y en tres tamaños, de confección standard, con un cinturón
elastizado interior, cierre lateral, dos bolsillos interiores y pierna
sin botamanga.
|

La producción destinada a la comercialización externa
eran corderos, capones, corazones, sesos, riñones, piernas, costillares,
cogotes, todo congelado. En el caso de los cascos de tripas saladas
se destinaban para el consumo local.
La exportación requería una presentación y cuidado
especial por lo que la envoltura eran stokinettes de arpilleras de yute,
cajas de carbón coarrugada, sunchadas con tiras o cintas de polipropileo
y/o flejes de metal.
|
En
lo que refiere al sistema de compras de materia prima se realizaba a partir
de octubre, se recorría los campos, se arreglaba con los estancieros
cantidad y precio para que enviaran los arreos. Hasta bien entrada la
historia del Swift este traslado se hacía en arreos, posteriormente
la empresa tenía contratada a los transportes Riva con dieciséis
camiones.
Las estancias que proveían la materia prima a la empresa eran San
Cristóbal, Estancia 1º Mayo, Corpi Aike, Rincón de
los Morros, Los Pozos, Guakenke Aike, Sofía, Bella Vista, Killic
Aike Sur, Campo del Río, El Zorro, Morro Chico, Las Vegas, La Carolina,
San Lorenzo, Glen Cross, Cabo Buen Tiempo, Cerro Falso, Cóndor,
María Angelina, La Maltilde, entre otras.
Con relación a las compras menores las autorizaba Bs. As y las
mayores Chicago, sede de la empresa.
El exportar carne implicaba mayores ingresos pero también mayores
exigencias del Mercado Común Europeo, como por ejemplo envase,
análisis por animal, agua declorada que costaba 25 centavos de
dólar cada uno, a esto se debe sumar los impuestos de aduana, derechos
de puertos, estibaje, etc. Participan en este Mercado desde 1968.
Los árabes exigen menos que el mercado común, pero pagan
menos, requieren degollar ellos. Israel sólo importa los cuartos
delanteros, los hígados, riñones, sesos, tenían como
destino a Francia y Gran Bretaña, los chinchulines, cuajos, las
glándulas pituitarias al mercado interno. Los cueros, las reses
y las tripas iban igual al mercado interno. Los animales flacos despostados
en paquetes de 25 kilogramos de carne sin hueso para el mercado interno.
Los destinos específicos registrados, al menos en la década
del ’70 eran Callao (Perú) – Hamburgo (Holanda) –
Dunkerque (Francia) |
|
El
movimiento de carga en los buques caponeros eran de Marzo a Junio, estas
eran de bandera inglesa, sueca, alemanes y argentinas. El sistema de
cargas funcionaba limitado por las mareas, se ingresaba al buque 85
toneladas por cada marea y se cargaba dos veces independientemente de
la hora.
Algunos de los Vapores que
efectuaban la exportación fueron Ballenita, Calavittoria, Lucho
I, II, V y VI, Blue Ocean, Sarmiento, José “P”, “Le
Maire”, “Capitana”, “Nelson Star”, “Vancouver”,
“Vancouver Star”, “Tweed”, “Río
San Juan”. La tarea de llevar los bienes de la fábrica,
desde el Muelle Swift, hasta el caponero era realizada por chatas de
la empresa, siendo ellas las Chatas Swift 15 y 16 y las Chatas Amour
12,13 y 14. Era necesario informar con antelación el arribo de
los barcos y quienes trabajarían en la carga.
Aparentemente la comercialización a otros mercados se comienza
a desarrollar en la década del 60 utilizando también el
transporte terrestre, como los camiones Mirantes (’69), Reinke
(‘67/’68) y Omar (’67).
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Los conflictos laborales si bien no fueron la característica relevante
existían.
A comienzos de febrero del 1918 en Río Gallegos unos ciento cincuenta
obreros del frigorífico se declararon en huelga, estos mismos son
quienes solicitan al jefe de la policía Diego Ritchie su mediación.
El conflicto no llegó a mayores.
Anteriormente, en el mes de enero, el jefe de la policía había
informado al Gobernador del territorio el descontento reinante a causa
de bajos salarios. Tras entrevistarse con el subintendente del frigorífico
se había logrado garantizar ocho horas diarias a 3.60 $ m/n por
día. |
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En
1921, El Swift había faenado un buen número de animales
y debía aún recibir ciertos arreos ya contratados y que
esperaban turno para entrar alas playas de matanza. De pronto el frigorífico
hace saber que suspende sus operaciones porque el personal se ha declarado
en huelga.
Las razones radicaron según José María Borrero en
la “explotación del hombre por el hombre”, refiriéndose
a las condiciones laborales, especialmente las de los trabajadores que
venían de Buenas Aires en situación más precaria.
Comenta que si bien el operario firma cuatro contratos no se quedaba con
ninguno, el mismo establecía el trabajo en Río Gallegos
o San Julián. Se le descontaba del primer sueldo el pasaje desde
Buenos Aires. Le pagan cuatro horas por día desde que sale de la
Capital hasta el día de matanza, salvo feriados y domingos, igual
que al regreso. Si fuera despedido por ineptitud o no cumplir con el trabajo,
pierde el pasaje. Retenían 30$ mensuales como garantía de
que cumpla con sus obligaciones y no cause disturbios.
Se compromete a trabajar por el sueldo fijado “todas las horas durante
el día que le sean requeridas”1
igual que medio día de los días domingo, ocho horas, como
mínimo por día.
La firma del contrato requería de un testigo por parte del trabajador.
Era común que luego de tres meses la Compañía considere
que el empleado hacía mal el trabajo o que era inepto.
Se conoce el caso de treinta y cinco hombres que trabajaron once horas
en las cámaras frías y se los despidió por negarse
entrar a trabajar a las doce de la noche, por agobio y cansancio igual
que a cuarenta personas que se negaron a sustituirlos. Se llega así
a una huelga original, por su pedido, “sólo piden respeto
a su dignidad de hombres”2
, jornadas de ocho horas obligatorias, el resto a voluntad, en la cámara
fría once horas máximo con descanso de quince minutos cada
dos horas y que trabajen sólo el que se sienta capaz. No se tomen
represalias con los delegados obreros, conservar los delegados en comedores
para inspeccionar la comida, ocupar al empleado sólo en tareas
frigoríficas y readmitir al personal despedido, y el reacondicionamiento
de los dormitorios a los que describe como pocilgas, en una tarima sobre
un solo cuero que la compañía se lo alquilaba por 5$, si
queda determina si queda deteriorado se queda con dos$
Borrero sostiene que se rumoreaba el cierre de la fábrica aprovechando
la huelga por incremento de la libra y la disminución del precio
de la carne y planteaban la necesidad de unirse con estancieros y trabajarlo
en conjunto. Pero cita el balance de 1918 con una ganancia del 200%, denuncia
así la intención de conformar un trust para dominar el mercado
de la carne congelada.
Continuando con el conflicto se promovió una reunión en
la Sociedad Rural de Río Gallegos, donde se resolvió que
los socios de esta institución reúnan la suma de 10.000
pesos para ser distribuida entre los obreros, si estos deponen sus exigencias
y se comprometen a trabajar hasta finalizar la faena.
Otra huelga, que según distintas fuentes se ubicó en 1945
o entre 1947 y 1948, fue provocada por los carniceros de Berisso, ya que
este personal ganaba el doble del que quedaba en planta. Esta huelga llevó
a que no se los trajera más y se contraten carniceros de la zona.
Posteriormente se registran reuniones de paritarias para la aplicación
de convenios o acuerdos del Ministerio de Trabajo. En el año ’57
se registra, por ejemplo una reunión donde figuran como delegados
por Río Gallegos, Zenón Mera, por Santa Cruz, José
Coto, por Puerto Deseado, Pedro Velásquez y por Río Grande
Andrés Fernández; asimismo representaban a los frigoríficos
de Río Gallegos y San Julián, Jorge Davidson, por Santa
Cruz, Carlos Weidman, por Puerto Deseado Carmelo Héctor Corris.
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Se registran muchos accidentes menores, propios de las funciones como
cortaduras, golpes, laceraciones en las piernas en los jornaleros o llgas
en en el rostro en el caso de los fogoneros. Asimismo la documentación
del Fondo Swift del Archivo Histórico Provincial registra su cobertura
por parte de la empresa. En el caso de esta fábrica contaba con
un médico, que en el año ’69, por ejemplo, era el
Dr. Juan Utrilla.
También se registran accidentes donde se hayan involucrado autos
de la Swift. Entre los años 1962 y 1963 se han incrementado este
tipo de accidentes, incluso con lesiones graves o hasta muertes que determinó
que la empresa enviara recomendaciones para su uso.
En virtud de los accidentes es importante destacar los registros de seguros
existentes en el Fondo Cía Swift en lo relativo a automotores (responsabilidad
civil en cuanto a lesiones, muertes, daños), de equipo flotante,
locomotoras y vapores de Río Gallegos, incendios, contra explosiones
de amoníaco, referentes a accidentes, incendios, pérdida
total, robo, tumulto y alboroto popular. Con respecto a los incendios
además de contar con un cuerpo de bomberos propios, poseían
un Código de Prevención de incendio en el que se establecía
por ejemplo que debía hacerse con las cenizas, la basura y los
desperdicios, donde debía guardarse la vestimenta y la ropa sucia,
normas y prohibiciones con respecto a instalaciones eléctricas
y combustibles peligrosos, también menciona elementos de protección
contra incendio como luces indicadoras, mangueras de incendio o puertas
de incendio. Figura como compañía de seguros la Compañía
de Seguros Generales Sud América Terrestre y Marítima.
Sólo se recuerda uno fatal que sucedió en la lavandería,
en el secarropa donde se secaban los guardapolvos. Un empleado se acercó
demasiado y este lo absorbió.
Luego estaban los accidentes comunes como torceduras, cortaduras, golpes,
quemaduras, etc.
También se recuerda un incendio que
fue en el conventillo de los carniceros, pero gracias a los simulacros
de incendios fue controlado y no sucedió nada grave.
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Otro aspecto fundamental a tener en cuenta cuando hablamos de la importancia
que tuvo el frigorífico para la vida de la ciudad, es vinculado
a su significación
como fuente de trabajo y las consecuencias que ésta generó
en la vida social y cultural de la comunidad.
El Swift además de ocupar a gente originaria del lugar, atrapó
importantes cantidades de pobladores de otros puntos del país como
la provincia de Buenos Aires, e inmigrantes provenientes en su gran mayoría
de Chile, este factor favorece el aumento poblacional del lugar, condicionado
además la orientación que va a tener el crecimiento
de Río Gallegos. Hasta la década del 50 se trataba de
migración estacional, que trabajaba la esquila y luego en la faena
de la Swift; pero a partir del ’70 se instalan en la zona, provocando
un incremento de la población urbano en desmedro del sector ganadero.
El frigorífico será la primera causal de instalación
de población y luego le cabrá este rol al Estado con las
actividades extractivas.
Los frigoríficos en el territorio de Santa
Cruz tenían la mayor cantidad de obreros, contratados en los
meses de faena (febrero a mayo).
La estacionalidad de la faena del frigorífico que alcanzaba para
el grueso de los ocupados cuatro meses, se compensaba con un salario
mucho más alto del que e se podía percibir en otras fuentes
de ocupación. Esto generaba dos fenómenos: un circuito
interno de ocupación (empleados del campo pasaban al frigorífico)
y el ingreso de obreros chilenos en tiempo de faena.
Atendiendo a la relación entre mano de obra y población
del territorio, el frigorífico fue un importante factor de ocupación
en la región.3
| Niveles
de salarios abonados en 1913 |
Composición
de la mano de obra ocupada en 1948 |
| Comercio $m/n 90.
10hs, ds. |
Rio Gallegos |
San Julián |
| Campo $m/n 70-80.
10hs, ds |
127 Argentinos |
65 Argentinos |
| Frigorífico
$m/n 135. 9hs, ds. |
394 Extranjeros |
241 Extranjeros |
| Policía %$m/n
75. 9hs, ds. |
521 Total |
306 Total |
La importancia de la Swift en la comunidad queda demostrada cuando
en el año ’63, por ejemplo, se ajustan los colectivos
a los horarios de la empresa (8 a 12 y 13,15 a 17,15).
Vilaboa destaca que funcionó como un condicionador o controlador
social ya que no era fácil ser admitido y cuidaban mucho el
permanecer, las funciones implicaban en algunos casos hasta determinado
origen o procedencia como el caso de los administrativos, había
un respeto estricto por la pirámide jerárquica, que
se trasladaba incluso a lo local, dando origen al surgimiento del
Barrio Belgrano, como lo marginal. La única excepción
estaba dada por las murgas del carnaval.

La región magallánica
(Chile) fue el centro de los grupos económicos que se instalaban
en la zona.
Los frigoríficos chilenos se caracterizaban, en la organización
empresaria, por la participación de productores en los directorios
y el incentivo a las faenas.
Por el contrario los frigoríficos Swift formados por capitales
extranjeros no produjeron en la costa atlántica una política
de estimulo en la faena. A diferencia de los frigoríficos chilenos
que no pagaban sobreprecio por calidad de carne, justificando la permanente
preferencia de los productores por los frigoríficos chilenos.
En la década del 20´ Menéndez Behety tramita la
apertura de un frigorífico en Puerto Deseado, originando un
gran debate, que se registra en la crónica periodística
, que sirve para evidenciar las diferentes propuestas entre los grupos
económicos con sede en Punta Arenas y del grupo Swift. Paralelamente
se instalaba el frigorífico Armour en Puerto Santa Cruz. Era
el interés de Menéndez Behety incursionar en la Industria
Frigorífica en Argentina, para mantener el nivel de las ganancias
por la caída de los precios internacionales de la lana.
Es necesario destacar que en una zona dedicada a la producción
ovina, el frigorífico era asegurar ganancias en tiempo de crisis.
El frigorífico de Puerto Deseado, por otra parte, va a recibir
animales para la faena desde Chile, esto explica la relación
entre la dirección del frigorífico y los productores
de Magallanes.
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La primera empresa interesada en la instalación de un frigorífico
en Pto. San Julián y en Río Gallegos fue “The New
Patagonian Meat and Cold Storage”, concretando esta idea en San
Julián exactamente un viernes 15 de octubre de 1909.
La mano de obra que utilizó en un principio fueron: cinco carpinteros,
dos albañiles, un jefe, dos herreros, diez peones, un cocinero
y dos capataces; con el correr el tiempo se va agregando o incorporando
más personal y directivos.
La única faena en el año 1911 alcanza un total de 47.000
ovinos.
En 1912 se constituye en el mismo frigorífico la compañía
Swift, de origen norteamericano que se encontraba relacionada a la Swift
Beef Company, luego compañía Swift de La Plata.
En lo relativo a su organización destacamos los sectores internos
tales como:
Lavandería industrial: Se lavaba toda la ropa de cama del personal.
Tonelería: Lugar donde se recibían las suelas que utilizaba
personal especializado para armar los barriles, en donde se depositaban
las tripas que salaban.
Cajonería: La madera llegaba suelta y se armaban los cajones
donde se ponían las menudencias.
Fábrica de bolsas: Se fabricaban todas las “camisas”donde
se guardaban las reses faenada.
Subsuelo: Especie de depósito donde se guardaban tambores de
sebo (grasa que se saca de las reses), que se producían en la
Planta de Digestores. También se guardaban cascos con tripas
y cueros hasta que llegara el embarque y un archivo con toda la papelería.
Almacén: Lugar donde se guardaban materiales para la faena, víveres,
y cosas que se utilizaban durante el año.
Planta de faenamiento: Lugar donde se faenaban las reses y se dejaban
listas para el consumo.
En la Swift se faenaba todo lo relacionado con la especie ovina: ovejas,
corderos, capones, borregos; mayoritariamente esta producción
estaba destinada a la exportación, pero también se comercializaba
nacionalmente. El ganado provenía básicamente del los
Departamentos Magallanes y Río Chico, y alguno de los establecimientos
de la zona sur del Departamento Deseado.
La faena comenzaba a principios de Febrero y terminaba a fines de Mayo,
mediados de Junio, en esta temporada se utilizaba el grueso del personal.
Luego se reducía un número considerable de personal y
quedaba otro número interesante para hacer los últimos
embarques entre principios de Julio y mediados de Agosto, en el cual
se encontraban los cueros lanares que se transportaban directamente
desde el frigorífico hasta el barco del pto. San Julián
o se los transportaba en chatas hasta los buques, que terminada la faena
desaparecían; la carne recién salía el mes siguiente
a terminada la faena. Se faenaba alrededor de 2500 animales aproximadamente
por día.
A mediados de Agosto el frigorífico cerraba sus puertas, en Enero
se ponían en funcionamiento las máquinas, y en Febrero
arrancaban nuevamente.
Se exportaba especialmente a Inglaterra, pero también se realizaban
exportaciones a Europa y a Medio Oriente; se transportaban reses enteras,
medias reses, hígados, lenguas, sesos, entre otras. Todo esto
se cargaba en el fondeadero donde varaban allí los buques (chatas
de la Swift, de la Anónima y de Argensud, estas dos últimas
alquiladas).
Se podía trabajar cuando hacía marea alta o media porque
cuando había marea baja las chatas quedaban muy abajo del buque.
El frigorífico no abastecía a la localidad de Pto. San
Julián, muy escasas veces vendió a carnicerías,
siempre era para comerciar nacional e internacionalmente y para el consumo
del personal.
En los años de plena producción se utilizaban entre 280-300
hombres, habían pocas mujeres. Generalmente a los mozos, cocineros,
se los contrataba temporalmente. Efectivos (aquellas personas que trabajaban
el año redondo) en la empresa eran los capataces, directivos,
el personal especializado y administrativo. Miembros del frigorífico
no solo hacían campañas en la planta frigorífica,
sino que también campañas de Esquila, que empezaban en
noviembre y terminaban en febrero.
La compañía Swift tenía tres edificios para el
alojamiento del personal; uno era para empleados simples que se quemó
producto de un asado que hicieron en un pasillo que dividía las
dos alas del edificio. Otro era para el personal calificado (cocineros,
mozos, capataces, serenos) y se identificaba con el N° 50, era un
excelente edificio de mampostería de dos pisos, que también
poseía lugares distractivos, era bastante confortable. El tercer
edificio se denominaba Siberia, lugar donde vivía el peonaje,
en su interior estaba dividido por chapas, era muy frío, por
eso se le decía así. En la entrada había casitas,
una era del Jefe de Máquinas y la otra estaba destinada al contador.

La crisis de este frigorífico
fue incidencia de los factores climáticos y de las competencias
(tales como los matarifes y/o carnicerías) que faenaban a los
animales y los ponían a un costo mucho más reducido que
el de la planta frigorífica.
Así como la apertura de nuevos frigoríficos (más
competencia) en otras Provincias que realizaban el mismo trabajo con
la mitad del precio, ya eran más modernas.
El frigorífico además tuvo la visita del Volcán
Hudson (1971), que tapo diez millones de hectáreas y afecto a
San Julián y a la ganadería, eliminando pastos, campos
y sobre todo ganado; los animales comían pastizal con Sílice
y al poco tiempo se quedaban sin dientes. Sufrieron las consecuencias
de las heladas y nevadas, que aproximadamente iban de veinte a veinticinco
grados bajo cero.
En el año 1955 la planta frigorífica comienza a despedir
personal, porque ese año se había hecho una muy pobre
faena (30000 animales) comparando con el año anterior (120000
animales). Al año siguiente trata de volver a lo que había
sido en un momento, pero de a poco se va decayendo, desmoronando, habían
muchas faenas interrumpidas. Entonces finalmente en 1967 cierra sus
persianas eliminando directamente más de ciento cincuenta puestos
de trabajo, y dejando a la “Fábrica” (así
conocida en el lenguaje popular de los pobladores de Pto. San Julián)
totalmente apagada.
En el año 1914, estalla una huelga en este frigorífico
y estancias de la zona, la causa oficial es por la detención
y expulsión de setenta y ocho agitadores (siendo estos extranjeros).
Paralelamente a esto se solicita reforzar las tropas, ya que la policía
y prefectura mantenían el orden, pero era insuficiente.
Para el jefe de policía López de San Julián se
lleva a cabo la huelga por las siguientes razones:
* Concentración de deportados, infractores de la ley
de seguridad social.
* Existencia de un núcleo obrero: el frigorífico y fábricas
de carnes conservadas.
* Por tener los edificios ganaderos más importantes del territorio.
(mientras tanto transcurría la crisis producto de la Primera
Guerra Mundial).
En los años 1958/9 se registra que el funcionamiento de las calderas
se hacía utilizando el carbón del Turbio.
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El Armour competía con la Swift a nivel internacional y pronto
se instaló en el Sur, invirtiendo millones de pesos en construir
las instalaciones de un frigorífico en Punta Beagle, en la confluencia
de los ríos Santa Cruz y Chico, a fines de la década del
’10. su capacidad de faenamiento era de 5000 cabezas, con cámaras
para 16.500 metros cúbicos de producción. El destino principal
de las exportaciones era Inglaterra.
En el mes de octubre del año 1919 se lleva a cabo un conflicto
con los obreros del frigorífico “Armour”, la sociedad
obrera de Puerto Deseado solicita al Gobernador que intervenga. Al conflicto
se unieron los trabajadores del puerto. Los cargos van desde lesiones,
apaleamiento y deportaciones en el barco “Mitre”, pero la
jefatura de policía declara que son infundados.
Los que se habían ido en el “Mitre” eran obreros que
habían cumplido los seis meses de convenio y que regresaban a su
lugar de origen.
En mayo del año ’63, se registra un incendio en la Planta
debido a la obstrucción de las válvulas del servicio de
incendio, por lo que se registran sucesivas inspecciones y sugerencias
de actualización. |


La crisis ganadera de posguerra perjudico
la relaciones entre el sur de Chile y Argentina. El cierre de fronteras,
barreras aduaneras y el cambio de política impulsó a los
capitales chilenos que tenían inversiones en la zona de Deseado,
a buscar nuevas alternativas. La crisis financiara derivada de la guerra
de 1914 impidió cumplir con el programa influyendo las reducidas
faenas y elevando los gastos de explotación. Estos factores determinaron
que el capital se redujera a la mitad. La producción básica
era la lana destinada al mercado europeo, Deseado era el lugar de embarqué
de los fardos de lana provenientes del interior y que se entregaban
en consignación a las casas comerciales y estas la remataban
en Europa.
El ferrocarril facilitaba el transporte de la hacienda de las estancias
hasta el frigorífico.
El frigorífico era visto como una solución para las estancias
de la cordillera estas regiones alejadas de la costa se hallaban perjudicadas
por los elevados fletes. La utilización del ferrocarril constituyo
el estimulo para quienes deseaban un ágil y barato medio de transporte
hacia las regiones costeras.
Las ganancias para el ferrocarril eran
prometedoras, ya que tendrían elevados ingresos provenientes
de los fletes de transporte de ganado desde la cordillera hacia el frigorífico,
a su vez, el frigorífico se beneficiaría por la obtención
rápida y en buen estado de gran cantidad de carne. El transporte
marítimo terrestre cerraba el circuito ya que permitía
conducir la producción aduanera desde las estancias al mercado
europeo y por otro lado traer la mercadería requerida para el
funcionamiento de las explotaciones.
El gran desarrollo de la ganadería en la zona y no podía
ser absorbido por el consumo regional; por eso la construcción
de un frigorífico en Puerto Deseado fue el complemento que las
estancias recargadas de ganado necesitaban para renovarse.
La iniciativa privada se oriento en la instalación de un frigorífico
con fabrica de carne e industrias anexas que permitieron adquirir el
excedente de animales lanares y vacunos disponibles anualmente en la
región.
Con el afán de propender al progreso de la patagonia generando
fuentes de trabajo en beneficio de la región y sus pobladores,
don Alejandro Menéndez Behety quien estuvo al frente de los ganaderos;
con la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia
aporto el apoyo con una compra de importante numero de acciones y así
con la suma de muchas voluntades nació la Sociedad Cooperativa
Frigorífica de Puerto Deseado en 1922.

El 11 de octubre de 1922 tuvo lugar la
primera Asamblea de Accionistas y los estatutos fueron aprobados por
el Gobierno el 6 de noviembre con un capital de 2 millones de pesos.
El frigorífico tenia un área de influencia de alrededor
de 5 mil leguas cuadradas con algo mas de tres millones y medio de ovinos.
El directorio presidido por don Alejandro y con Mauricio Braun como
vicepresidente, quedo integrado con los señores Juan Mac Rae,
Roberto Debarnot, Carlos A. Ferzenaar, Fransico Campos Torreblanca,
y Roberto Gomez, el síndico el doctor Carlos Menéndez
Behety. Mas adelante actuaron en el directorio Angel Velaz, Arthurd
G. Pruden, Roque Blaya Dougnac, Silvanio Ruiz y Esteban Ferrando.
De inmediato se iniciaron las amplias construcciones y la maquinaria
se adquirieron en Londres, con una capacidad de 2000 cabezas por dia.
En 1925, una gran sequía que azoto la región impidió
que se iniciaran las faenas ese año, siendo la primera faena
con administración del señor Kidd el 12 de enero de 1926,
en ese momento trabajaban alrededor de 150 personas de las cuales 40
se contrataron en Buenos Aires en las que se alcanzaron a faenar 82.165
lanares en su mayoría capón. El embarque de los productos
se hizo el 30 de marzo y otro el 15 de abril del mismo año los
vapores ingleses “El Cordobés” y “Suderland
Grenge”, totalizándose 1493 toneladas de carne congelada.
En el año 1940, con cerca de 800.000 lanares cuya carne se exporto
como siempre a Inglaterra, la C.A.P. propuso la compra del establecimiento
como ya lo había hecho con el frigorífico de Rió
Grande. La Asamblea de accionistas el 23 de octubre de 1940 según
aparece en la revista Argentina Austral, N° 433, (aunque en el N°
32 figura que esa venta se llevo a cabo en el año 1941), aprobaron
la venta fijada en U$D 1.211.477, pagaderos U$D 90.000 en el acto en
calidad de seña, U$D 500.000 al escriturar y el saldo de U$D
661.447 a pagarse el 30 de julio de 1942 con mas el interés del
5%. |

El directorio de la C.A.P.
estaba formado por el Presidente don Carlos Indalecio Gómez;
los directores de la misma don Rafael Uranga, Rivero Haedo, González
Balcarce y García Uriburu, y los señores Alfonso Menéndez
Behety, Alejandro Menéndez Behety, Juan Rodolfo Jaca, Alejandro
Allen, Cesareo Bancielia y Hobs.
La primera faena de la zona se realizo en 1941/42 totalizando la interesante
cifra de 192.934 cabezas superando a las alcanzadas temporada alguna
por esta fábrica.
El buen estado de la hacienda y los excelentes precios pagados a los
productores por la Corporación, fueron los factores que permitieron
alcanzar ese número que marca un record en la historia del
frigorífico local. Contribuyeron a ese resultado el empeño
puesto por la administración en satisfacer las demandas del
productor y la voluntad de este para colaborar con la C.A.P. en esta
faena de iniciación.
Ese total de 192.934 cabezas de las que pertenecen 107.707 a la primera
y 802.227 a la segunda faena, se distribuye en 74.761 corderos, 99.816
capones, y 18.357 ovejas.
Por Ley Nº 11195 se concedieron 25 hectáreas a la Sociedad
Cooperativa, iniciando la construcción en 1923 y terminándola
dos años después. Se la ubica en las cercanías
de la estación de ferrocarril para facilitar el transporte.
Inicia el funcionamiento en enero del ’26 con animales provenientes
de Cabo Blanco, Colonia General las Heras, Leandro Alem y Manuel Quintana.
En esa época trabajaban cerca de 150 personas, siendo alrededor
de 40 traídas de Bs. As.
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