Las elecciones de 1958: Presidencia de Arturo Frondizi

 

La división del radicalismo - que se había producido en 1956, cuando se lanzó la candidatura de Arturo Frondizi - introdujo un nuevo elemento de confusión en el gobierno. Frondizi sabía que si conseguía arrastrar los votos peronistas triunfaría. Para ello selló un pacto secreto con Perón- que consistía en ofrecer el apoyo electoral de Perón a Frondizi a cambio del levantamiento de las proscripciones al partido. Este pacto permitió a Frondizi triunfar en las elecciones nacionales del 23 de febrero de 1958 convocada por el gobierno militar. La fórmula de la Unión Cívica Radical Intransigente (Arturo Frondizi - Alejandro Gómez) obtuvo la mayoría, triunfando en los comicios.
Arturo Frondizi asumió la presidencia el 1 de mayo de 1958, ante la expectativa general. A su llegada el país estaba dividido y tenía una economía muy deteriorada.
El presidente debía enfrentar una doble situación: quienes no eran peronistas le reprocharían permanentemente el hecho de haber llegado al poder con el apoyo peronista y éstos le enrostrarían que no los dejara participar abiertamente en la conducción nacional.
Al principio Frondizi puso en marcha algunas medidas tendientes a satisfacer demandas de los sectores peronistas. Se intervino la C.G.T fijándose un plazo de noventa días para su normalización, se sancionó la Ley de Asociaciones Profesionales que auspiciaba una central obrera encuadrada dentro de la filosofía propiciada por los sindicatos peronistas, se dialogaron decretos y resoluciones que prohibían la propaganda peronista e inhabilitaban a ex funcionarios de ese gobierno, otorgó un aumento salarial del 60 % y concedió la amnistía y levantó proscripciones sobre dirigentes y organizaciones sindicales. Estos medios lograron una relativa tranquilidad sindical que duró a lo largo de 1.958.
El gobierno estuvo dominado por la constante presión militar sobre el presidente. Los militares desconfiaban de Frondizi, por sus antecedentes izquierdistas y por su reorientación hacia el capitalismo pronorteamericano. Frondizi era visto como un político maquiavélico, dotado de una gran capacidad táctica, y poco confiable, que había pasado del antiperonismo militante al acuerdo electoral con Perón. Los militares presionaron al presidente mediante los "planteos" (32 planteos en menos de 4 años), para que tomara alguna medida de orden general – como el desplazamiento del asesor presidencial, Rogelio Frigerio, y la designación de un ministro de economía que mereciera su aprobación, como Alvaro Alsogaray.
El momento culminante de la crisis se produjo en 1.962 ante las elecciones de renovación de gobernadores provinciales. El peronismo se presentó en la provincia de Buenos Aires bajo la denominación de la Unión Popular y ganó las elecciones. El triunfo de los candidatos peronistas en la mayoría de las provincias desencadenó una crisis que terminó con el derrocamiento de Frondizi.
El 28 de mayo de 1.962 las tres fuerzas armadas decidieron deponer al presidente Frondizi que fue detenido en la residencia de Olivos y llevado a la Isla Martín García.

La economía
Frondizi llevó a cabo una política de integración referente a la creación de una alianza - que incorpora a la clase obrera peronista bajo el liderazgo de la burguesía.
Esta alianza tenía como fin conseguir el desarrollo económico del país. El desarrollo suponía un salto en el proceso de industrialización, que sería posible con capitales y tecnologías extranjeras.
El tradicional papel agroexportador de la Argentina en estrecha asociación con Gran Bretaña, fue cuestionado y el gobierno planteó transformar el país en una moderna nación industrial.
La política de radicación de capitales extranjeros - cuyas medidas principales fueron las leyes de inversiones extranjeras y de promoción industrial y los contratos petroleros - tuvo éxito porque coincidió con la etapa de gran expansión transnacional de las empresas norteamericanas.
Entre 1.958 y 1.963 se alcanzó el máximo histórico de las inversiones extranjeras del período 1.912 - 1.975: alrededor del 23% del total del período. Las ramas industriales privilegiadas en esta segunda etapa del proceso de sustitución de importaciones fueron la automotriz, la petrolera y petroquímica, la química, la metalúrgica y la de maquinarias eléctricas y no eléctricas. Las inversiones se orientaron hacia el aprovechamiento de las posibilidades que ofrecía un mercado interno protegido.
La política petrolera de Frondizi fue objeto de controversias por el papel que había tenido el propio presidente en la crítica a los contratos petroleros propuestos por Perón durante su gobierno. Esta política consistía en formalizar convenios con empresas privadas y extranjeras para que extrajeran petróleo, tramitación de los contratos sin licitación previa, así como el drástico cambio de posturas ideológicas sobre la materia sostenida anteriormente por Frondizi desde el libro y en el parlamento, merecieron la crítica de los más diversos sectores: los grupos nacionalistas, la UCR del Pueblo y los partidos de izquierda lo combatieron duramente.
En 1.959 el Plan de Estabilidad y Desarrollo anunciado en diciembre de 1.958 provocó una fuerte reacción popular y como consecuencia el marco general del país se tornó crítico. El gobierno cambió al Ministro de Economía. El nuevo ministro, Alvaro Alsogaray, aplicó un programa ortodoxo de estabilización económica – devaluación, congelamiento salarial, contención del gasto público -, que llevó a una ruptura con el movimiento obrero organizado. Ello originó una sucesión de huelgas y atentados que fueron reprimidos duramente. El gobierno dispuso la aplicación del Plan Conintes (Conmoción del Orden Interno) mientras persistían los planteos militares y se hacían oír duras críticas de la oposición.

Relaciones exteriores
La actitud de Frondizi ante la Revolución Cubana de 1959 – que instaló el primer gobierno socialista en América Latina – volvió más tensas las relaciones con los militares. Aunque era partidaria de la Alianza para el Progreso, impulsada por el presidente J.F. Kennedy, Frondizi trató de mantener una posición internacional diferente de la de los EE.UU, nación que condenaba abiertamente al régimen cubano. Sin embargo, Frondizi, presionado por los militares, rompió relaciones con Cuba. La Revolución Cubana confirmó los temores de las Fuerzas Armadas y acentuó su anticomunismo militante.

 

 

 

 

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