Tabla periódica.

    La tabla periódica de elementos es uno de los instrumentos más importantes que ha inventado el hombre. En este documento se reúne la mayor parte del conocimiento de la química. Este sistema periódico de clasificación de los elementos fue creado 200 años atrás y a pesar de los grandes avances científicos que han ocurrido en los últimos 100 años, como la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, la estructura básica del mismo no ha sido modificada. Además, los nuevos descubrimientos han podido ser incorporados rápidamente a la antigua estructura. El término periódico refleja el hecho de que los elementos presentan patrones de variación de sus propiedades tanto físicas como químicas en ciertos intervalos regulares. Este hecho ha beneficiado a generaciones de estudiantes ya que no sería fácil aprender las características de 114 elementos por separado. Sabiendo las características fundamentales de algunos elementos es posible deducir la de los demás separándolos en grupos o familias que en la tabla periódica moderna corresponden a las diferentes columnas.

    Los primeros ordenamientos de los elementos

    Muchos científicos intentaron un sistema de ordenamiento de los 114 elementos; en 1787 el químico francés Antoine Lavoisier elaboró una lista de 33 elementos conocidos hasta ese momento. Estos eran representaciones en una sóla dimensión mientras que los actuales se presentan en dos o tres dimensiones con filas y columnas ordenadas que permiten ubicar a todos los elementos conocidos y los que aún se descubrirán. A medida que se fueron descubriendo los diferentes elementos, se observaron similitudes y diferencias entre sus propiedades. Por ejemplo, el sodio y el potasio son elementos metálicos que pueden cortarse con un cuchillo, tienen bajos puntos de fusión y densidades pequeñas. Además, reaccionan rápidamente con los halógenos para formar sales. Por otra parte, el bromo y el cloro también se parecen; este último es un gas amarillo, y el bromo un líquido marrón que se evapora rápidamente a temperatura ambiente para formar un gas del mismo color. Los dos existentes como moléculas diatómicas y reaccionan rápidamente con muchos metales produciendo la oxidación de los mismos. Durante la segunda mitad del siglo XIX, muchos químicos intentaron ordenar todos los elementos conocidos teniendo en cuenta estos datos.

    Las propiedades cualitativas de los elementos de la tabla periódica no dependen del medio, es decir, son iguales tanto en nuestro planeta como en cualquier otro. Sin embargo, vale destacar que en otro planeta es posible encontrar nuevos elementos.

 

Historia de la tabla periódica

1787 El químico francés Antoine Lavoisier elaboró una lista de 33 elementos conocidos hasta ese momento. Estos eran representaciones en una sóla dimensión mientras que los actuales se presentan en dos o tres dimensiones con filas y columnas ordenadas que permiten ubicar a todos los elementos conocidos y los que aún se descubrirán.
1829 Johann Wolfgang Dobereiner descubrió que los elementos con propiedades semejantes pueden estudiarse agrupándolos en ternas o triadas, en las que el elemento central tiene una masa atómica aproximadamente igual a la media arimética de las masas atómicas de los otros dos.
1862-1864 Alexandre-Émile Beguyer de Chancourtois  y John Alexandre Reian Newlands. Publicaron que si se clasificaran los elementos según el orden creciente de sus masas atómicas (dejando el hidrógeno), después de colocar 7 elementos, en el octavo, se repetían las propiedades del primero. Debido a las semejanzas de la distribución con la escala musical, se la llamó Ley de las octavas de Newlands.
1869 El químico ruso Dimitri Ivanovich Mendeleiev y Julius Lothar Meyer dispusieron los elementos conocidos (53) en líneas, una debajo de la otra, de manera que los que tenían igual valencia se hallaban ubicados en una misma hilera horizontal. Estos elementos mostraban un gran parecido en sus propiedades. Debido al aumento y disminución periódica de valencias y propiedades, igualmente repetidas en las diversas filas, a esta ordenación se la llamó Tabla Periódica de los Elementos. Consideraron la posibilidad de nuevos elementos para los que dejaron espacios.
1871 Dimitri Ivanovich Mendeleiev y Julius Lothar Meyer propusieron una nueva tabla compuesta por 7 filas (períodos) y ocho columnas. Al conjunto de elementos lo llamó familia a grupo por tener propiedades semejantes. A diferencia de la tabla de Newlands esta no consta de períodos con un número fijo de elementos. Mendeleiev preve las propiedades químicas y físicas de tres elementos que años después serían descubiertos como Escandio, Galio y Germanio.

Los trabajos de Moseley relativos al estudio de los espectros de rayos X de los elementos permitieron conocer el respectivo número atómico. Se comprobó que al ordenar los elementos según el orden creciente del número atómico las parejas que resultaban alteradas en la ordenación de Mendeleiev se hallaban correctamente dispuestas.

De este modo se establece el sistema periódico actual.

1936 Se descubre el primer elemento artificial, de número atómico 43, el tecnecio, mediante el método de Fermi (bombardear un átomo con neutrones acelerados con un ciclotrón)
1940-1950 El grupo dirigido por Glenn T Seaborg en EE.UU. descubre los elementos del 94 al 100.
155-1974 Durante la Guerra Fría, rusos y norteamericanos compiten para sintetizar los elementos hasta el 106, se descubren nuevos elementos, mediante la técnica de fusión en frío.
1996 Se obtiene el elemento 112 al hacer chocar un átomo de cinc con uno de plomo a altas velocidades. Su vida media es de 240 microsegundos y se consiguieron sólo 2 átomos.
1997 Se nombran los siguientes elementos:

104- Rutherfordium (Rf)

105- Dubnium (Db)

106- Seaborgium (Sg)

107- Bohrium (Bh)

108- Hassium (Hs)

109- Meitnerium (Mt)

1999 Se obtiene el elemento 114, su vida media es de treinta segundos.