El hombre moderno y las materias primas
En los últimos años, el desarrollo industrial trajo consigo el empleo de nuevos tipos de materiales y la aplicación de innovaciones tecnológicas sorprendentes. Nuevos productos y procedimientos físicos y químicos - que intentan ser cada vez menos contaminantes - han entrado en escena.
Este desarrollo no sería posible sin una fuente de energía. Las máquinas dependen de esta para su funcionamiento. Tradicionalmente, se han utilizado como combustibles materias primas como el carbón, el petróleo y el gas natural. Estos recursos, además de contaminantes, no son renovables, es decir, se agotan con su uso, sin posibilidad alguna de ser reciclados.
Consecuencias de la explotación y el uso de los materiales
El aire que respiramos
La contaminación del aire
El aire es una mezcla de gases:
Nitrógeno (N²): 78%
Oxígeno (O²): 21%
Dióxidos de Carbono: 0,033%
Argón: 0,93%
Tanto los seres humanos como los animales, al inhalar llenamos nuestros pulmones con aire. Como un dato interesante podríamos decir que una persona adulta inhala de 13.000 a 15.000 litros de aire diariamente. Que el aire sea puro y libre de contaminantes no sólo es importante para nuestros pulmones, de su calidad también depende la salud de nuestra sangre, la capacidad del organismo para asimilar los alimentos que ingerimos, la eliminación de los desechos del metabolismo, la energía necesaria para mover nuestros músculos y la actividad del cerebro. Resumiendo, de la calidad del aire que respiramos depende en gran medida la calidad y duración de nuestra vida.
En los comienzos de nuestro planeta, la Tierra era una gran bola de materiales fundidos, rodeados de una capa de gases, entre los que se encontraba el hidrógeno.
Paulatinamente, estos gases fueron dispersándose por el espacio y el planeta comenzó a solidificar su corteza, permaneciendo su núcleo fundido. Gases tales como el dióxido de carbono, el nitrógeno y el agua en estado gaseoso (vapor) comenzaron a ser liberados y dieron lugar a la formación de la atmósfera, con característica un poco distintas a las que conocemos actualmente.
El enfriamiento al que fue sometida posteriormente provocó la condensación y precipitación del vapor de agua, motivo por el cual en la actualidad este gas representa apenas un 4% de su volumen.
Con el paso de muchísimo tiempo y a raíz de la aparición y actividad de las plantas verdes comenzó a acumularse oxígeno en la atmósfera terrestre.
Estos gases rodean la tierra y la protegen de radiaciones nocivas para la vida. La formación de nuestra atmósfera llevó miles de millones de años: los gases que la componen no se pierden en el espacio gracias a la fuerza de gravedad de nuestro planeta.
Viento: aire en movimiento
El viento es aire que se desplaza de un lugar a otros, ya sea en sentido vertical u horizontal. Este movimiento es muy importante en la determinación del tiempo y del clima.
Las fuerzas que producen principalmente los movimientos horizontales de aire son:las diferencias de presión entre dos puntos (gradiente), el efecto de Coriolis (fruto de la rotación terrestre) y la fricción (sobre la superficie).
Las diferencias de presión ocasionan que el sol caliente de manera terrestre los distintos puntos de la atmósfera. El aire que se encuentra próximo al Ecuador es cálidos y más liviano y por ende ejerce una presión menor que el aire polar, frío y denso. En proporción a esta diferencia de presión es que se produce el movimiento de grandes masas de aire de los centros de alta presión a los centros de baja presión.
La rotación de la Tierra, de Este a Oeste, provoca la desviación de los vientos de hacia la izquierda en el Hemisferio Sur y hacia la derecha en el Hemisferio Norte.
Desde la Revolución Industrial el hombre ha ido desarrollando mecanismos de producción que han contribuido a facilitar y mejorar su vida en muchos ámbitos. Sin embargo, no ha tenido en consideración que, junto con estos procesos industriales, se generaban desechos que no desaparecían tan fácilmente.
La Tierra posee la capacidad de absorber y purificar ciertos gases, como los que alcanzan la atmósfera como consecuencia de las erupciones volcánicas o el dióxido de carbono que generamos las personas y los animales al respirar. En este proceso de purificación la Naturaleza se sirve de las plantas y de los árboles, a través del proceso conocido como fotosíntesis.
Sin embargo, muchos otros gases pueden resultar nocivos para la salud de las personas y atentar contra el resto de la vida en el planeta. Por ejemplo, no es posible que la Naturaleza pueda purificar toda la cantidad de monóxido y dióxido de carbono que produce el transporte automotor, o los otros gases que emiten las fábricas.
Entendemos por contaminación las variaciones producidas en el medio ambiente como consecuencia de la introducción por parte del hombre de sustancias y/o formas de energía hasta un nivel capaz de alterar la salud del ambiente, perjudicar los sistemas ecológicos y los organismos, degradar las características, estructura y funcionamiento de los ecosistemas o entorpecer el uso legítimo de los recursos naturales.
La contaminación atmosférica se produce como consecuencia de la presencia en la atmósfera de sustancias o formas de energía que alteran la calidad del aire y que puede derivar en riesgos y daños para las personas, el resto de los seres vivos y los bienes materiales.
Podemos distinguir los contaminantes del aire según su origen:
Contaminantes naturales
Dentro de este grupo se encuentran los gases provenientes de las erupciones volcánicas y la radiactividad que emiten los yacimientos de uranio y otros elementos radiactivos como el Radón 222, presente en las rocas del suelo en algunos lugares.
Contaminantes artificiales
Son todos los contaminantes derivados de las actividades humanas: la quema de hidrocarburos, las emisiones de monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y dióxido de azufre, la liberación de plomo de los escapes de los automóviles, etc.
La atmósfera constituye un enorme reservorio de los gases que diariamente se emiten a ella. En ella varios contaminantes se difunden, viajan gran cantidad de kilómetros desde su lugar de origen y sufren alteraciones en su estructura física y química al combinarse entre sí o al recibir la incidencia de la radiación solar. Es por eso que también los podemos clasificar a los contaminantes en:
Contaminantes primarios
Son los contaminantes que se encuentran en la atmósfera tal cual han sido emitidos por su fuente, es decir, sin haber sufrido alteración alguna.
Contaminantes secundarios
Son los contaminantes que han sido formados en la atmósfera por interacción entre distintos contaminantes primarios, entre componentes naturales de la atmósfera, con o sin mediación de la radiación solar. Las principales alteraciones que producen estos contaminantes son: contaminación fotoquímica, lluvia ácida y adelgazamiento de la capa de ozono.
CUIDEMOS EL AIRE
Existen numerosas medidas que podemos adoptar para cuidar la calidad del aire que respiramos. A continuación te mencionamos algunas de las cosas que pueden realizarse para cumplir con el objetivo de incrementar nuestra calidad de vida:
Para evitar y/o disminuir la contaminación gaseosa
Disminuir las emisiones de gases nocivos mediante la utilización de energía renovables, la colocación de filtros en las chimeneas y la aplicación de nuevos sistemas industriales menos contaminantes.
Para evitar y/o disminuir la contaminación biológica
Controlar los basurales a cielo abierto, la correcta disposición final de los residuos hospitalarios, etc.
Contamos con unos aliados incondicionales a la hora de proteger la calidad del aire de nuestro planeta: los árboles
¿Sabías que un árbol tiene la capacidad de aportar al ambiente la misma cantidad de oxígeno que necesitan para respirar 10 personas por día?
Cada árbol que plantamos nos ayuda a vivir mejor, a nosotros y a todos los seres vivos que habitamos la Tierra. Existen algunos lugares que son privilegiados en cuanto a la función que cumplen para mantener la salud de nuestro planeta: las selvas y los bosques.
En nuestro país contamos con hermosas áreas boscosas y selváticas, tales como selva misiones, la selva de yungas o los bosques andino patagónicos, entre otras. A nivel mundial, el pulmón verde más grande es la Selva Amazónica.
Lamentablemente, el hombre ha ido avanzando sobre algunas de estas áreas en busca de tierras de cultivo y de cría de ganado o para la obtención de papel o madera para la construcción y ha puesto en riesgo su supervivencia. Es por eso que estamos todavía a tiempo de preguntarnos quién va a cuidar el aire que respiramos una vez que ya no estén y encarar medidas para evitar su desaparición.
 
El Agua La Contaminación del Agua

El agua que proviene de las precipitaciones –que es almacenada en el suelo y luego se evapora, o que es incorporada por plantas y organismos es la principal fuente de agua para los ecosistemas y para la agricultura de secano.

El agua que proviene de los cursos de superficie (ríos y arroyos) y de las recargas subterráneas es la principal fuente para cubrir las necesidades humanas.

El consumo de agua más evidente es el que las personas realizan al beber, cocinar, bañarse, vaciar el depósito del inodoro, lavar ropa y vajilla. Sin embargo, la cantidad de agua consumida en estos usos es pequeña en relación con la que consumen las industrias. Diversos procesos industriales demandan gran cantidad de agua para la producción de electricidad, para la refrigeración y como componente de los bienes que producen. Pero el sector que consume mayor cantidad de agua es la agricultura bajo riego. Se estima que el 70% del consumo anual de agua se destina a la producción agrícola de cereales, frutas y cultivos.



ALGUNOS DATOS ACERCA DEL CONSUMO DEL AGUA

• Se puede sobrevivir cerca de un mes sin consumir alimentos, pero sólo una semana sin beber agua.

• Las mujeres y los niños de la mayoría de las regiones en desarrollo recorren una media de 10 a 15 km diarios para abastecerse de agua.

• Una familia canadiense utiliza cada día 350 litros de agua. En Europa el promedio diario es de 165 litros; en África es de 20 litros por día, por familia.

• Una persona necesita cinco litros de agua diarios para beber y cocinar, y otros 25 litros para su higiene personal.

• Una vaca lechera necesita beber unos cuatro litros de agua por cada litro de leche que produce.

• Para fabricar cuatro neumáticos se precisan 9.400 litros de agua.

• Cada día se utilizan 1.400 millones de litros de agua para imprimir la prensa de todo el mundo.

• Algunos consumos comunes en el hogar son:

- 1 ciclo de lavarropas consume 100 litros;

- una ducha breve (10 minutos), 80 litros;

- el lavado de un auto, 500 litros;

- una canilla goteando, 46 litros por día;

- un depósito de inodoro con pérdidas, 4500 litros por día.

El agua ha sido considerada tradicionalmente como un recurso renovable. Sin embargo, su renovabilidad está afectada por las condiciones de su uso, es decir, depende de las condiciones en que se reponga el agua al ciclo hidrológico.
Dos son los problemas principales en relación con el agua: la escasez y la contaminación.
Contaminación del agua
En ocasiones los residuos sólidos urbanos que no son correctamente dispuestos tienen como destino final los cuerpos de agua. Las consecuencias de esto están principalmente ligadas a la cantidad vertida y a su composición.
Si el volumen de residuos volcados a los arroyos, lagunas, etc. es reducida, éstos pueden ser degradados gracias a la actividad de los microorganismos presentes en los cuerpos de agua o a la dinámica propia de estos cuerpos.
Sin embargo, en ocasiones la cantidad de residuos es grande o su composición es tal, que la capacidad de degradación de los microorganismos puede verse disminuida. Entre las consecuencias de este exceso de residuos pueden mencionarse:
- Acumulaciones de residuos en las márgenes y causes, con posibilidad de obstrucción de los mismos.
- Alteraciones en las condiciones físicas del agua.
- Modificaciones en los parámetros químicos del agua.
- Cambios en las características biológicas.
Otro de los procesos derivados de la incorporación de sustancias a los cuerpos de agua que es importante destacar es la eutroficación. Los productos que contengan fósforo o nitrógeno favorecen este proceso.
La eutroficación comienza cuando al incorporar estas sustancias al agua, las algas presentes se desarrollan en forma excesiva debido al aporte extra de nutrientes que reciben.
Esta proliferación de algas no sólo disminuye la cantidad de luz solar que alcanza las partes más profundas de los cuerpos de agua y que permite la fotosíntesis de los vegetales que las habitan. Al morir, estas algas se convierten en materia orgánica muerta que debe ser degrada, lo cual genera un consumo de oxígeno mayor al habitual. Si no son completamente degradas los restos de algas se acumulan en el lecho, disminuyendo progresivamente su profundidad.
Si lo descripto anteriormente se produce en gran escala, este fenómeno puede llegar a ocasionar la desecación del cuerpo de agua, transformándose con el paso del tiempo en tierra firme.
Todos los cambios en las condiciones naturales de los cuerpos de agua mencionados traen como resultado una reducción del volumen de agua dulce disponible para consumo humano y trastornos desde leves hasta muy graves en la salud de la población.
Escasez
Los niveles catastróficos indican que las reservas no alcanzarían para abastecer a la población en caso de crisis de sequía. Los niveles bajos pondrían en peligro el desarrollo industrial y/o la posibilidad de cubrir las necesidades de la población.
En 1950, las reservas mundiales de agua ascendían a 16.800 m³ por persona y por año. Actualmente estas reservas se reducen a 7300 m³ y en sólo 25 años podrían descender a 4800 m³.
Hace sólo medio siglo no había en el mundo ningún país cuyas reservas de agua se hallaran en el nivel catastrófico. Hoy alrededor del 35% de la población mundial se encuentra en estas condiciones. Hacia el año 2025, cerca de dos tercios de esa población tendrán que vivir con reservas bajas o catastróficas. La escasez de agua podría ocasionar un serio impacto sobre la disponibilidad de alimentos, ya que afectaría fundamentalmente la producción bajo riego.
La desalinización, el perfeccionamiento de los sistemas de riego o las técnicas para extraer agua de la niebla son algunas de las soluciones más frecuentes propuestas por los científicos para hacer frente a la escasez de agua.
Ver documento Agua y química ambiental - Programa Nacional de Gestión Curricular y Capacitación - www.me.gov.ar
El Suelo Contaminación del Suelo
La superficie sólida sobre la que caminamos, construimos ciudades y caminos, se denomina suelo. Aunque a simple vista no lo parezca, el suelo constituye un sistema natural, complejo y dinámico, donde se desarrollan múltiples procesos e intervienen numerosos factores, tanto bióticos como abióticos.
El suelo, capa delgada de unos cuantos centímetros de profundidad, está formada por la actividad permanente de los factores que mencionábamos anteriormente sobre la roca madre. Es así que el suelo está compuesto por materiales que provienen de la desintegración física y química de las rocas superficiales y por materiales orgánicos derivados de la actividad de millones de microorganismos e incluso también de plantas y animales.
Los procesos por los cuales se forma el suelo son extremadamente lentos: para poder obtener 30 cm. de suelo es necesario que transcurran cientos o miles de años para su maduración. Es por esto que debemos saber que el suelo es un recurso natural difícilmente renovable, y se hace indispensable su conservación.
La formación del suelo se produce gradualmente a través de sucesivas etapas. Este proceso, conocido como edaficación, comienza cuando los factores climáticos, tales como la temperatura, la radiación solar y el viento actúan sobre la roca madre.
Los rayos del sol calientan la roca madre, que al adquirir temperatura se dilata a lo largo del día. Por el contrario, las temperaturas más bajas de la noche provocan que la roca vuelva a contraerse. Con el tiempo se van formando grietas y se va resquebrajando. A este sucesión de dilatación-contracción se le suma otro fenómeno llamado "expoliación"
En las grietas formadas mediante este proceso pueden desarrollarse líquenes y musgos, que pertenecen a la categoría de los denominados vegetales inferiores. Estos vegetales se agrupan en colonias que van socavando la roca y permiten la acumulación de nutrientes que darán paso, a su vez, al desarrollo de vegetales superiores que por sus características son llamados "pioneros".
Una vez que estas plantas pioneras se instalen en la zona expulsan a los vegetales inferiores. Con el tiempo, se va produciendo la muerte de algunas plantas que, al ser degradadas por los organismos descomponedores, aportan más nutrientes que pueden ser utilizados por árboles y arbustos. Junto con estos últimos aparecen los animales que enriquecen a esa comunidad.
Resumiendo, podemos decir que el suelo se forma a partir de una serie de procesos que enumeramos a continuación:
1. Disgregación
2. Fragmentación
3. Corrosión
4. Reducción
5. Hidrólisis
6. Carbonatación
7. Aporte de materia orgánica
Entre las causas que desembocan en los problemas que afectan actualmente a nuestro suelo podemos mencionar:


USO DE PLAGUICIDAS

La cadena alimentaria, que surge desde el suelo mismo a través de las plantas -productores-, se ve seriamente perjudicada cuando, por el uso de agroquímicos de manera irracional, la estructura del suelo sufre alteraciones químicas. Un ejemplo de estas sustancias dañinas es el famoso DDT (diclo difenil tricloro etano), muy utilizado en la década del ´50.


SOBREPASTOREO

La acción constante de pisoteo por parte de animales no preparados para el ambiente en el que se realiza su cría, ocasiona el desgaste y empobrecimiento del suelo. Un típico ejemplo de esto es la erosión que ha provocado la cría de ovejas en la Patagonia, ya que estas no poseen pezuñas adaptadas a la fragilidad de los suelos de la región.


MONOCULTIVO

La explotación agrícola de una sola variedad de plantas provoca una importante disminución en la calidad de los suelos, situación que puede observarse en algunas zonas de la Región Pampeana.


ACIDIFICACIÓN

Cuando el pH del agua de lluvia disminuye a valores de 5,6 -esto indica que el agua se acidifica- ocasiona en el suelo una remoción de los nutrientes que anteriormente habían sido asimilados por las plantas. Al ser arrastrados, los nutrientes se pierden y generan como consecuencia directa el empobrecimiento de los suelos.


EROSIÓN

La erosión es un proceso lento pero constante que sufre el suelo y que desgasta poco a poco. Los factores responsables de la misma pueden ser tanto bióticos como abióticos.
Entre los factores bióticos se encuentran los líquenes que desgastan las rocas debido a la segregación de ácidos, las raíces de las plantas, etc. De los factores abióticos los que poseen un mayor poder erosivo son el viento y el agua.


DEFORESTACIÓN
Podemos preguntarnos por qué la tala indiscriminada afecta tanto a los suelos. La respuesta la encontramos al comprobar por un lado, que las raíces de los árboles constituyen el principal método de fijación para el suelo. Por otro lado, al no poseer árboles que la protejan, la capa superior del suelo es arrastrada por el viento o recibe el impacto directo de las gotas de lluvia. Cabe recordar que todo este material que se desprende del suelo es arrastrado por el agua hasta alcanzar cuerpos de agua tales como lagunas, ríos e incluso el océano.
Cuidemos nuestro suelo
Las medidas que podemos adoptar para solucionar el problema de pérdida de suelos fértiles deben apuntar a cada una de las causas que lo originan:

Desarrollar un tipo de agricultura sustentable: cultivos rotativos, control biológico de plagas, utilización de productos químicos menos perjudiciales para el ambiente, etc.

Respetar la cantidad de ganado por unidad de superficie para evitar el pisoteo y emplear animales adaptados cada región.

Respetar la tasa de renovabilidad de los bosques, no sobrepasando la capacidad de regeneración de los mismos.
Controlar las emisiones a la atmósfera de manera de evitar los fenómenos de lluvia ácida.
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