La Conservación de los Alimentos
Los alimentos son atacados permanentemente por bacterias y gérmenes que los descomponen. Por eso, hay que luchar contra ellos con distintos métodos.
En la antigüedad, el hombre vivía de la caza y de cosechar frutos durante la primavera y el verano. después, guardaba los alimentos hasta las estaciones frías, cuando más escaseaban. ¿Pero, cómo hacía para conservarlos durante tanto tiempo?
Esa era su gran preocupación. Por eso, se dio cuenta de que, sometiendo la comida a distintos procesos, era más fácil conservarlas fresca. Así creó la técnica del secado, del ahumado y del salado. Hoy, las necesidades crecieron y se inventaron otros métodos más sofisticados y modernos.
Técnica milenarias
El Secado El ahumado El Salado
Es un proceso que se usa desde hace añares. Es muy fácil: se trata de colocar los alimentos al sol para que se les evapore el agua. en general, se la utiliza con las frutas y el pescado. Todavía se usa muchísimo, sobre todo con pescados, quesos y distintos tipos de carnes. Se prende fuego con plantas aromáticas y maderas especiales y se abandona el manjar a la acción del humo un buen rato. Se lleva a cabo agregándoles enormes cantidades de sal, que es un elemento ideal para combatir bacterias. Además, reducía mucho la humedad con lo que se lograba una excelente conservación. Aún hoy se usa esta técnica para conservar muchos pescados, como el bacalao.
Técnicas mixtas
La liofilización
Se trata de una técnica mixta de conservación porque usa el frío y el calor para someter las comidas. En primer lugar se frisan, es decir, se las expone al frío intenso. Después, se las seca hasta deshidratarlas. Así se consumen el café, el puré, la leche y el chocolate instantáneos.
Por Calor
La Pasteurización La Esterilización
La leche, el vino y los jugos de frutas, entre otros, se someten a este proceso. El mismo consiste en dejar que las bebidas lleguen a las altas temperaturas durante un cierto tiempo para derrotar los microorganismos. Por ejemplo, la leche se calienta a 125º C durante 1/2'. Mediante ella, se dejan los alimentos a altas temperaturas en recintos cerrados, donde la presión aumenta. El calor llega a unos 120ºC, pero depende de que tipo de alimento se trate. También es variable el tiempo que dura este proceso. Con esto se logra derrotar los microorganismos
Por Frío
La Refrigeración La Congelación
Los alimentos se llevan a una temperatura que varía de 0º a 8º centígrados. Sencillamente basta guardarlos en la heladera. Hay una condición: se debe consumir a los pocos días, no se puede dejar mucho tiempo allí. Por esta técnica, se van enfriando gradualmente hasta llegar de los 5º a los 15º bajo cero. De esta forma se evita la acción de los gérmenes porque el agua de la comida se congela formando grandes cubos de hielo. Ni bien se descongelan hay que consumirlos en forma inmediata.