LENGUA

Santiago del Estero es una provincia en la que el biligüismo quichua-castellano se presenta como característica notable dentro del territorio argentino.

El origen del quichua en la provincia es un enigma para los investigadores del tema. Algunos sostienen que llegó con los conquistadores españoles, quienes venían acompañados por personas que hablaban la lengua de los incas y que fueron éstos quienes la transmitieron a los indígenas que poblaban el territorio provincial. Esta teoría es apoyada por el famoso quichuista Domingo A. Bravo.

Otros estudiosos opinan que Santiago del Estero formaba parte del imperio de los incas y que los aborígenes de la zona ya conocían y hablaban el quichua antes de la llegada de los españoles.

Cualquiera sea la respuesta a este interrogante, lo cierto es que en Santiago hay departamentos como Salavina, Loreto, Figueroa, Atamisqui y Avellaneda en los que aún hoy se habla quichua.  

 

Para conocer más sobre la lengua quichua, puede visitar los siguientes enlaces:

Asociación Tucumana de Investigadores en Lengua Quichua
http://usuarios.arnet.com.ar/yanasu/index.html

Institución Cultural Alero Quichua Santiagueño
http://usuarios.arnet.com.ar/yanasu/alero.htm

 

¿COMO HABLAMOS LOS SANTIAGUEÑOS?

Además del empleo de vocablos quichuas, hay ciertas particularidades que el Prof. Elvio Aroldo Avila (escritor, periodista, profesor e investigador de los fenómenos lingüísticos), consideró importante destacar:

-  La tonada: similar a la mejicana y en cierto aspecto a la chilena.

El seseo: la “s” se pronuncia arrastrada y suele sonar como un silbido.

La “i”: la “y” se pronuncia como “i”. Por ejemplo en lugar de “ayer”, se pronuncia “aier”; o “maio” por “mayo”; o “io” por yo.

La “r” y la “rr”: cuando constituyen la primera letra de una palabra, se pronuncian con un timbre sibilante y arrastrado.

Los verbos: si bien existe el “voseo” (“vos” en lugar de “tú”), el verbo en presente se emplea correctamente. Por ejemplo: vos “quieres”; vos “sabes”; vos “tienes”.

Otra característica es la preferencia en el uso del verbo en pretérito perfecto del modo indicativo, en lugar del pretérito indefinido. Ejemplos: “He venido” en lugar de “Vine”; “He trabajado” en vez de “Trabajé”.

-  Expresiones típicas: hay costumbres idiomáticas muy usadas en el lenguaje coloquial. Ellas son:

¿Qué no?": la intención es indagar sobre la aceptación o acuerdo por parte del interlocutor acerca de lo que se habla. Ejemplos: “Te gusta, ¿qué no?”; “Hoy hace calor, ¿qué no?”.

Pues” o “Po”: es una muletilla que refuerza lo hablado. Ejemplos “No te vayas, pues”. “Ayer bailamos, po”.

Meta”: se emplea como afirmación. Ejemplo: Nos encontramos allá. “Meta”.