LOS ABORÍGENES DE SANTIAGO DEL ESTERO

La existencia de indígenas en la provincia se remota a aproximadamente 10.000 años antes de Cristo.

Hubo:

-  Pueblos recolectores de frutos silvestres en las sierras de Sumampa y Ambargasta

-  Pueblos cazadores que vivían en las sierras de Guasayán, 8.000 años a.C.

-  Pueblos agroalfareros que vivieron en la provincia alrededor del siglo XV de la era cristiana. Se dedicaban a la agricultura y la ganadería.

 

Cuando llegaron los españoles al actual noroeste, se encontraron con una zona densamente poblada por los grupos aborígenes con un importante desarrollo cultural.

El actual territorio santiagueño estaba habitado por indios de procedencia, lenguas y modos de vida distintos. Sin embargo los confundieron y los designaron genéricamente como juríes. Este nombre proviene de "xuri", voz quechua que significa ñandú, denominación que dieron los acompañantes quichuas de la primera expedición que arribó al Tucumán, a los nativos que vestían con una especie de taparrabos de plumas de avestruz.

Entre otras tribus vivían:

Lule - Vilelas

Tonocotés

Sanavirones

Abipones

 

LOS LULE - VILELAS

Estuvieron establecidos a lo largo del río Salado

Aspecto Físico

Eran altos y delgados. Los hombres andaban desnudos o usaban un tipo de pollerita de plumas de avestruz y las mujeres se cubrían con una especie de delantal tejido con fibras gruesas de chaguar. Usaban cabello largo y sólo se lo cortaban en caso de luto o enfermedad. Se perforaban las orejas para colgarse de ellas hilos de diversos colores. En  las celebraciones, los hombres de pintaban el cuerpo con manchas atigradas y las mujeres de coloreaban la cara de rojo y negro.

Forma de vida

Eran nómades y vivían de la caza, de la pesca y de la recolección de frutos y raíces silvestres. En su avance se pusieron en contacto con pueblos agricultores y así aprendieron a cultivar, aunque temporariamente. Cazaban principalmente el pecarí o chancho del monte, (del que utilizaban la carne y el cuero) y recolectaban algarroba que les servía de alimento y con la que fabricaban una bebida fermentada llamada chicha. También recogían de los árboles miel silvestre que les era útil como alimento y para elaborar el "guarapo", bebida embriagadora.

Sus armas eran el arco, la flecha, la lanza y la macana. Los lule-vilelas eran de carácter alegre, cantaban y bailaban con frecuencia. Realizaban fiestas y ceremonias en las que bebían copiosamente hasta emborracharse.

Lengua

La lengua de los lules fue estudiada por el padre Antonio Machón y la de los  vilelas por Lafone Quevedo. Ambas son similares, de fonética sencilla y con acentuación por lo general aguda. En la mayoría de los casos el adjetivo se posponía al sustantivo y no tenía un número gramatical, aunque en lule el sufijo “il” solía usarse como plural. El sistema de numeración era de raíz doble. Por un lado cuaternario, es decir sólo cuatro numerales independientes; el cinco se expresaba con los dedos de la mano, el diez con los dedos de ambas manos y el veinte con los dedos de las manos y los pies. A partir de allí el sistema era vigesimal.

 

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  Motivo de decoración indígena

LOS TONOCOTÉS

Radicados en la zona más fértil del territorio santiagueño, entre los ríos Salado y Dulce, aproximadamente entre los paralelos 26º y 29º de latitud sur .

Aspecto Físico

Poco se conoce de las características físicas, pero de acuerdo a los estudios realizados con los restos fósiles encontrados en la zona del río Salado, se infiere que eran braquicéfalos, es decir de cráneo corto y ancho, de estatura regular y de cara ancha y nariz mediana.

Vestían un delantal con plumas de avestruz los hombres y las mujeres delantales confeccionados con fibra de chaguar o de tela de guanaco o llama. Los varones usaban collares de plumas de avestruz y ambos sexos solían cubrirse el torso con mantas, en el invierno.

Forma de Vida

Eran sedentarios. Cultivaban principalmente maíz, poroto y zapallo. Pescaban con una especie de redes, a lanzazos o sumergidos en el agua con una soga en la cintura. Criaban aves domésticas y ñandúes. Recolectaban algarroba, tuna, chañar, mistol y raíces silvestres como la yuca.

Eran hábiles tejedores. En el Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales “Emilio y Duncan Wagner”, existe una importante colección de torteros que muestran el alto grado de desarrollo que alcanzó la industria textil. Teñían las fibras de vivos colores con tinturas de origen vegetal, animal o mineral.

Fabricaban diversos utensilios de cerámica como pucos, urnas funerarias, vasijas, jarras, pipas, ocarinas, silbatos, etc. decorados con grabados o pintados con motivos geométricos, zoomorfos, ornitomorfos o antropomorfos de coloración rojiza, negra, blanca y ocre. También fabricaban objetos de hueso como agujas, punzones, flechas, quenas, etc.

Vivían en aldeas ubicadas en prominencias artificiales denominadas túmulos, a la orilla de los ríos. Las chozas eran de planta circular, con techos a dos aguas.

En algunas zonas del río Salado se han encontrado objetos de metal como campanillas, punzones, cuchillos, pectorales, pinzas y otros que nos hablan del contacto activo de estos pueblos con los de culturas andinas, que conocían la metalurgia.

Sus armas eran el arco, la flecha, las boleadoras y las lanzas. Las puntas de flechas eran de hueso y piedra, alargadas o triangulares. A veces envenenaban los extremos con una sustancia ponzoñosa, extraída de vegetales.

Enterraban a sus muertos en urnas de gran tamaño y luego de años depositaban los huesos en urnas más pequeñas, decoradas con dibujos.

Eran gente alegre, aficionada a cantar, a bailar y a embriagarse. Preparaban sus bebidas con algarroba y maíz.  

Lengua

En realidad entre los pocos vocablos que se conocen de esta lengua podemos mencionar, “gasta” que significa pueblo y “gualamba” que quiere decir grande.

Nos han quedado algunas palabras que atestiguan su presencia como los topónimos Sanagasta o Manogasta.

 

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Cerámica indígena

 

LOS SANAVIRONES

Vivieron al sur de los tonocotés, en la zona baja del río Dulce hasta la laguna de Mar Chiquita. Por el norte llegaban hasta el río Salado, en la región del departamento Pinto, por el oeste hasta las sierras de Sumampa y por el sur hasta el río Primero en Córdoba. Su origen era posiblemente huárpido chaqueño, mezclado con grupos brasílidos.

Aspecto Físico y Forma de Vida

Eran sedentarios y agricultores. Cultivaban maíz y frijoles, criaban llamas y avestruces, pescaban, recolectaban los frutos de la algarroba, del mistol y del chañar y cazaban los animales y aves de la zona.

De estatura mediana, vestían una especie de camiseta y gorros tejidos. Eran buenos alfareros y en la zona que habitaron se encontraron importantes yacimientos arqueológicos con restos de cerámica y petroglifos. Decoraban los elementos de colores negro y gris y los grababan con formas geométricas o impresiones hechas con fibras vegetales. También fueron encontrados gran número de torteros que nos hablan del desarrollo de la tejeduría.

Enterraban a sus muertos en urnas funerarias. Vivían en casas grandes que albergaban a varias familias, semienterradas por la falta de madera y para abrigo en el invierno. Se agrupaban en aldeas de hasta 40 chozas rodeadas de arbustos y ramas espinosas para defensa. Sus armas eran el arco, la flecha y la macana. Las puntas de flecha eran de hueso y de piedras triangulares.

Lengua

Su lengua fue poco estudiada . Sin embargo quedan algunos topónimos originados en la misma, como Sumampa. “mampa” en lengua sanavirona significa, agua que corre y “su” es la abreviatura de la voz quechua “súmaj” que quiere decir lindo.

También se conoce el significado de otras palabras como “sacat”: pueblo y “chavara”: cacique. 

 

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  Motivos de decoración indígena

ABIPONES

En el área de los sanavirones se encontraban también los abipones, originarios de las costas del río Bermejo. Eran nómades y aguerridos. Se alimentaban de los productos de la caza, la pesca y la recolección de frutos, especialmente de algarroba y miel. Comían carne cruda y se emborrachaban con aloja y guarapo. Eran altos y bien formados. Su nombre proviene de “avapone”, que quiere decir hombre hediondo.

Santiago del Estero sufrió sus desbastadores malones.

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