Habitantes
de América
Los zorrinos son mamíferos mustélidos que habitan exclusivamente
al continente americano. Se encuentran en toda América del Surhasta
Magallanes (exceptuando Tierra del Fuego), en América Central
y Sudoeste América del Norte hasta Texas y Arizona.
Existen tres distintos géneros vivientes. Solo uno de ellos es
neotropical y comprende cinco especies, de las cuales tres se encuentran
en Argentina. El zorrino común es la especie de más amplia
distribución; aparece en el centro y norte del país.
El zorrino chico se distribuye desde río Colorado y el sur de
Buenos Aires hasta las provincias de Córdoba y La Rioja. Su pelaje
es similar al del zorrino común, pero las dos franjas dorsales
están reducidas en ancho y largo, e incluso en algunos casos
se hallan ausentes.
La cola tiene muy pocos pelos blancos, que no llegan a formar manchas.
Refugio
Los zorrinos son animales terrestres que por lo general prefieren habitar
planicies no arboladas. Viven en las panpas y en los terrenos predegosos
y muy raramente en las selvas.
Son animales que permenecen refugiados en el albergue la mayor parte
del día. Preferentemente ocupan refugios naturales como guaridas
formadas entre grandes piedras, huecos abiertos por las lluvias al pie
de grandes árboles, o cuevas abandonadas como por ejemplovizcacheras.
En caso de no hallar albergues naturales, es común que se alojen
en cuevas que abren por sí mismos en la tierra con las uñas
y el hocico.
Suelen instalarse en grupos de varios individuos que, posiblemente,
constituyen grupos familiares.
Los zorrinos de Sudamérica nunca trepan los árboles. Aunque
saben nadas, prefieren no hacerlo y evitan meterse al agua savo que
sea enteramente necesario. En lo que respecta a los movimientos, difieren
de otro ustélidos por no ser ágiles ni gráciles.
Su marcha es algo pesada y apoyan toda la planta del pie para caminar,
por lo que se denominan plantígrados.
Aunque son animales de hábitos nocturnos o crepusculares, en
lugares poco frecuentados por el hombre se los puede fuera de su madriguera
a pleno día.
Son bastantes sedentarios, pero es posible que algunas especies mugren
en épocas de escasez de alimentos.
Alimentación
Los zorrinos son principalmente insectívoros. Abandonan la guarida
de noche en busca de alimentos. Recorren el territorio con una marcha
rápida pero con cierta pesadez, mientras menean de un lado a
otro el tren posterior. Caminan erráticos en la oscuridad y se
detienen a cada momento para olfatear o escarbar el suelo con el hocico
y las garras. Así localizan y devoran coleópteros, hormigas,
termitas, abejas, orugas, sapos, víboras y arácnidos.
Ingieren también cantidades considerables de langostas y no desechan
pequeños ratones y aves que encuentran en su caminar.
Comen además frutos silvestres, tallos y raíces. Al encontrarse
con algún riachuelo o arroyo, caminan a lo largo de la orilla
sin meterse dentro del agua y pescan con las garras delanteras peces
pequeños y crustáceos.
La familia
A pesar que son animales de costumbres solitarias, la familia de zorrinos
se mantiene unida por lo menos hasta que los jóvenes puedan llevar
su vida con independencia de los padres. Las formas de cortejo y constitución
de la pareja no son bien conocidas. Es sabido que el período
de gestación dura aproximadamente 42 días, después
de los cuales la hembra da a luz entre 2 y 5 crías, cuyo hogar
será la cueva que los progenitores han dispuesto para instalarse.
Si el refugio es perturbado por algún extraño, suelen
emitir un gruñido peculiar.
Cuando los pequeños alcanzan mayor tamaño, es posible
verlos comiendo junto a su madre, quien, frente a un presunto peligro,
se aleja del lugar tomando a las crías con la boca.
Aproximadamente al primer mes devida, las glándulas anales de
los pequeños producen una secreción que al principio es
inidora, pero que entre los catorce y los veinte días se vuelve
hedionda.
Una singular estrategia
Los zorrinos están provistos de bolsas compuestas de capas de
músculos que contienen un líquido pestilente. Estos sacos
presentan fibras nerviosas voluntarias que le permiten al animal, por
medio de una contracción muscular, expulsar el fluido a través
de las dos glándulas anales en dos rociadas. Esto representa
un eficaz sistema de defensa. Al encontrarse acorralados por su agresor,
los zorrinos dan media vuelta enfrentádolos con su parte posterior,
y con la cola violentamente alzada, lanzan el líquido flemoso
blanquecino.
Esta expulsión se da en forma de rocío y la dirigen a
su atacante con una precisión asombrosa. Su puntería es
tal que son capacez de rociar la cara de una persona desde una distancia
de 4 metro y el "spray" es lo suficientemente controlado como
para cubrir el blanco en forma efectiva. El olor es tan fuerte y desagradable,
que el agresor se ve comúnmente en la necesidad de alejarse víctima
del dolor de cabeza, irritación de ojos o simplemente una sensación
de intensa molestia. Es común que aquel depredador que halla
pasado por la penosa experiencia de atacar a un zorrino, evitará
acercarse a él una próxima vez. Sin embargo algunos animales
hambrientos no vacilan en atraparlo.
Aunque pueden disparar hasta ocho veces en rápida consecuencia,
los zorrinos tratan en lo posible de ahorrar líquido, por lo
tanto no lo descargan si no lo consideran de absoluta necesidad. Nunca
descargan estando dentro de un hueco o bajo rocas, así como tampoco
desntro de su madriguera. Si son cazados en una trampa, la rociarán
en forma automática hasta darse cuenta que ésta no es
afectada en lo más mínimo.
Cuando no recurren a su olorosa arma, los zorrinos suelen golpear el
suelo furiosamente con las patas delanteras en actitud de amenaza, mientras
dan saltos y emiten gruñidos, con la cola siempre erguida.
Coloración resaltante
La coloración sigue un patrón de colores muy resaltantes:con
dos bandas blancas notorias en el lomo sobre un fordo negro o pardo
oscuro. Esta característica, aunque a primera vista no resulte
muy comprensible, está ligada con la estrategia defensiva de
emisión del líquido pestilente y costituye un ejemplo
típico de un fenómeno conocido como "marcación
aposemática". Se trata de una forma dde reforzamiento antidepredador,
ya que cumple la función de alertar el posible agresor de la
presencia de una presa que es conveniente evitar para liberarse de las
consecuencias del irritante fluido.
Sus depredadores: los zorrinos son fuente alimenticia de carnívoros
como el puma y de aves rapaces como grandes águilas y a veces
caranchos. Son atacados por lo general cuando salen de su refugio y
emprenden largas caminatas en busca de alimento.
El hombre persigue al zorrino cazándolo comúnmente mediante
la utilización de trampas. La piel de este animal es muy apreciada
para la confección de tapados y para la fabricación de
mantas.