Y.C.R.T.
Pegado
a la cordillera y a 3.100 km de Buenos Aires, Río
Turbio es el pueblo más austral del continente. En 1994 privatizó
su única fuente de vida, Yacimientos Carboníferos
Fiscales. La concesión fue ganada por un consorcio liderado por el
grupo Tasselli, un experto en comprar empresas en dificultades: en su colección
de firmas figuran Aceros Zapla, Materfer, Massey Fergusson y Ferrocarriles Metropolitanos.
En el caso de YCF recibió la compañía con un subsidio estatal
de 22,5 millones de pesos o dólares durante 10 años y un contrato
de provisión de carbón a la usina térmica de San Nicolás.
Esta central— de la norteamericana AES— tenía que pagar por
el carbón un 20% más que el valor internacional.
Pero las dificultades
de YCF se evidenciaron ya mucho antes ya que a partir de los años ochenta,
la explotación de Río Turbio comenzó a decrecer y hacer
insostenible todo plan de desarrollo para este combustible. Culpa del detrimento
de la producción, se perdieron los mercados ya tradicionales del carbón,
y la incorporación como consumidor potencial de la nueva central Termo
eléctrica del puerto Ingeniero White, en la región de Bahía
Blanca, provincia de Buenos Aires, y entre otras, del mineral a España.
La empresa carbonera comienza entonces solamente a subsistir, aunque en los
primeros años realizan inversiones, como lo relata don
Boichetta, hasta llegar casi a su paralización.
Los componentes
del nuevo contrato social, surgido en el marco
de las relaciones sociales e institucionales, que impone la empresa privada
- con auxilio del Estado Nacional - a nivel del espacio regional fueron:
* Rentabilidad empresaria regulada y garantizada por el monopolio y por el Estado.
* Ingresos salariales a la baja y condiciones de trabajo flexibles
* Pérdidas de derechos laborables colectivos y la desvinculación
por parte del Estado Nacional de derechos sociales vinculados a la seguridad
social.
* Mayor apertura económica con Chile “contrario a los intereses
locales de defensa y protección de los mercados regionales”.
Esta sociedad privada
después de tomar posesión del yacimiento desconoció el
convenio de trabajo y profundizo más las rémoras estructurales.
Entre las medidas adoptadas cabe destacar:
* Eliminación de sectores y departamentos.
* Recortes de beneficios y salarios indirectos.
* El cierre de la obra social.
* Nuevas reglas de contratación, despido y manejo de trabajo.
* Desconocimiento de compromisos comunitarios (como entrega de carbón
gratuito a la comunidad).
Posteriormente,
entre 1995 y 1997 adaptó medidas hacia los
empleados, desconociendo los saberes previos adquiridos con
los años de trabajo, obligándolos a cambios de oficio por las
necesidades de YCRT SA. Esto implicó el achicamiento del personal ya
que para los trabajadores las opciones pasaban por perder categoría o
el retiro voluntario.
El proceso de tercerización significó la concentración
de tareas a pocas personas, las que, aunque se vieron favorecidas a nivel monetario,
tuvieron pérdidas de las prestaciones sociales y tuvieron que afrontar
los riesgos empresariales. Hubo incremento de la carga horaria en los trabajadores
y multifuncionalidad obligatoria. Se logró desprender de áreas
de no productivas, redujo el personal, continua prestando servicios a un costo
más reducido y con mayores exigencias a sus subcontratistas
En esta etapa, se produjeron cambios organizacionales
y de paradigmas productivos, no así en el orden tecnológico,
producto esto de las bajas tasas de inversión que se dieron en este período.
La decisión de no producir carbón grueso y la explotación
a cielo abierto, permitió un aumento en los rindes de producción,
porla mejor liberación mecánica del estéril y coadyuvó
la producción de carbón fino para la venta subsidiada. 
No se tuvo en cuenta la calidad de la capacitación de los recursos humanos
reconvertidos y significó una contradicción con las modificaciones
organizacionales que llevó a cabo la empresa. La dirección que
tomaron estas modificaciones fue hacia una “taylorización”
de la mano de obra con un fuerte incremento en los ritmos de trabajo, ampliación,
diversificación de tareas. Estas medidas se pudieron llevar a cabo gracias
al carácter disciplinador de las condiciones negativas del Mercado de
Trabajo en la Cuenca Carbonífera.
Uno de los efectos cuantificables que tuvo la reducción estructural de
los gastos generales y la desinversión que se produjo en sectores fundamentales
como el de equipamiento y seguridad industrial, se ve en la cantidad de accidentes
que se dieron a partir de la concesión a Y.C.R.T.S.A. No hay que dejar
de lado otros aspectos que se encuentran correlacionados con los cambios organizacionales
empresariales por ejemplo: la supresión de horas extras, la nueva modalidad
es trabajo por producción que se realiza los fines de semana 10 horas
cada día con lo cual los trabajadores pueden estar en actividad por 12
días ininterrumpidos por lo menos ; Esto se agudiza si tomamos a los
contratados por $200 que si desean incrementar su salario, se ve obligados a
trabajar por productividad los días mencionados. El escaso mantenimiento,
la reparación o la reposición a las maquinarias no se realiza
de manera apropiada, formando parte de la estrategia de ajuste y reducción
del déficit empresarial.
En 1992, en pleno auge el Plan de Convertibilidad
se produce en la empresa el retiro voluntario
de 852 agentes. En 1993, el total de trabajadores transferidos a la empresa
privatizada (Yacimientos Río Turbio S.A.) no llegaba a los 1.600, de
los cuales sólo 1.100 estaban empleados en el yacimiento. Desde el comienzo
de concesión privada, se continúa con esta política de
ajuste, reducción de personal y no cobertura de las bajas vegetativas
que se producen; siendo la planta permanente de la empresa a fines de 1996 de
953 personas y de alrededor de 150 personas contratadas que se incorporaron,
bajo contratos a corto plazo y por “productividad”.
En
1994 el empresario Sergio Tasselli, junto con capitanes de la federación
de trabajadores de”Luz y Fuerza” había recibió la
cuenca minera en concesión, la producción fue de 350.000 toneladas.
La concesionaria hoy sólo logra extraer 540.000 toneladas que es menos
de lo que se sacaba antes de 1964 con la empresa estatal. Hoy, con mucha más
tecnología se saca menos cantidad de carbón que hace treinta años.
A partir de esta importante reestructuración se produjeron los consecuentes conflictos trabajadores- empresas, que podrían sintetizarse desde el punto de vista laboral:
* Suspensión
de la realización de las actividades por la falta de cobertura por accidente
de trabajo.
* Paralización de la producción por falta de insumos para la generación
de energía eléctrica.
* Suspensión de las actividades a partir del 16 de febrero de 2002 por
la deuda de las cuotas de los subsidios.
* Deuda a los trabajadores, en concepto de salario y otros, generando movilizaciones
y paso siendo la más relevante la de 18-04-02.
* Paralización
de la producción por falta de combustible (gas oil).
Desde el punto de vista Judicial, las acciones más relevantes fueron:
* Solicitud del Secretario general de ATE para que sean custodiadas las instalaciones
y maquinarias por seguridad.
* Sergio Tasselli solicita la rescisión de la concesión mediante
un acuerdo.
* El Dr. Bernardino Zaffani presento una denuncia ante el Juzgado Federal con
el objetivo de impedir que el concesionario retire un equipo de generación
eléctrica, descargado en Punta Loyola. Y también por vaciamiento
hecho el año 2001.
El expediente 768- D -02 Proyecto de Resolución de la Cámara de
Diputados Nacional demuestra que algunas partes del contrato de concesión
de la Empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales no se cumplieron, tales
como:

La realización
de una galería principal dentro de la mina con tecnología adecuada.
La protección del medio ambiente.
El pago de impuesto.
El pago de seguros.
La seguridad e higiene laborales.
Remisión de los inventarios a la Cámara de Diputados.
Correcta inversión de los montos de los subsidios.
La cantidad de trabajadores necesarios.
Cumplimiento con el contrato con San Nicolás.
Prevención de accidentes de trabajo.
Información de los bienes patrimoniales.
Cumplimiento del plan de desarrollo minero.
Cumplimiento de pagos (sueldos, aguinaldos, vacaciones, horas extras, retención
de obra social, aportes sindicales y provisionales).
Generación de energía garantizada.
Sin
duda, las políticas de ajuste y transformación estructural mostraron
ser “exitosas” en cuanto al logro de objetivos estratégicos
de “desestructuración” del modelo sustitutivo y de sus configuraciones
sociales.
Sin embargo, no deja de llamar la atención -y de alarmar- el constatar
(a nivel tanto general como local) que la “modernización neoliberal”
continúa más preocupada por el resguardo de la rentabilidad del
capital y el debilitamiento político e institucional de los trabajadores,
que por el desarrollo y defensa de nuevos derechos, recursos, oportunidades
y habilitaciones en favor de los trabajadores, sus familias y la población
afectada por las transformaciones que se encuentran en proceso.
Pero desde agosto del año 2002 la Nación dejó de girar
el subsidio y la central de San Nicolás cortó las compras de carbón.
Vino el “efecto dominó”. En enero, los dueños privados
de Río Turbio le anticiparon al Gobierno que se iban y en mayo se declararon
en convocatoria. 
En la actualidad
finalizó la concesión de YCRT como operadora del yacimiento carbonífero,
tras un gran esfuerzo de los trabajadores y comunidades de la Cuenca, mostrando
su total disconformidad con el empresario Sergio Taselli.
Se arribaron a algunos acuerdos entre la provincia
de Santa Cruz y la Nación por ejemplo:
* El secretario de la nación Alieto Guadagni, solicita a la provincia
la propuesta de un nombre para designar el futuro administrador del centro minero
y también se determino el accionar en forma directa los pagos adeudados
a los trabajadores; y el desarrollo de una agenda de trabajo para salvar el
emprendimiento minero.
* El Secretario de energía de la Nación notificó la rescisión
del contrato de concesión de la explotación de carbón de
Río Turbio al empresario Tasselli, resultando designado interventor don
Eduardo Arnold.
Por otra parte,
la Provincia de Santa Cruz y la Secretaria de Energía de la Nación
acordaron otorgarle el combustible necesario al complejo minero, ya que carece
del mismo y no puede cumplir con sus funcionamientos básicos, además,
se tiene pensado la construcción de una caldera que proveerá energía
por medio del vapor.
A
finales de julio, los santacruceños Sergio Acevedo y Carlos Prades, propusieron
un proyecto en el cual se pedía la derogación del decreto 1052/02
que impedía la producción y comercialización del carbón
de Río Turbio. Los diputados y senadores nacionales aprobaron por unanimidad
a mediados de agosto este proyecto, y por fin, finalizando ese mes, el decreto
se pudo convertir en ley, lo que produjo una enorme esperanza y un gran espíritu
de aliento en la cuenca y principalmente en aquellos grupos de trabajadores
que tanto dieron por el complejo minero. La mala noticia se dio cuando esta
ley fue presentada al Presidente de la Nación y éste la vetó:
sin embargo los que presentaron el proyecto y todos aquellos que los apoyaron
no bajaran los brazos y seguirán luchando para la derogación final.
Pero la esperanza no se pierde, más aún se reafirma cuando por fin ,el tren se puso en marcha el 24 de agosto: comenzó transportando mil toneladas de carbón depuradas bajo la intervención estatal del complejo minero. El tren se dirigió a Punta Loyola. Los vecinos y autoridades de la cuenca acompañaron la partida del Tren carbonero, el intendente de Río Turbio agregó: “lo primero era que se fuera el empresario y se logró con mucho esfuerzo de los trabajadores y las comunidades de la cuenca. Hoy, volver al Estado en el marco de una transición es una cuestión emblemática, por eso es un día histórico”.