VIDA COTIDIANA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX
La explotación carbonífera
en Santa Cruz modifica la estructura poblacional de Río Gallegos y especialmente
de la Cuenca.
Esta aparece en la historia como efecto directo de la actividad económica
carbonífera, por eso el modo de vida de esta comunidad estuvo signado
en sus inicios por la simplicidad y los lazos solidarios de los primeros habitantes.
A partir de 1949 se comenzó a explotar el carbón y para ello fue
necesaria la llegada de trabajadores nacionales y extranjeros. Una vez llegados
a Río Gallegos, los trabajadores de las minas pasaban la noche en el
Hotel Covadonga, para luego continuar el viaje hacia Río Turbio. Los
solteros eran ubicados en carpas y tenían que bañarse en el río,
luego eran llevados a los pabellones de madera de la Marina. En el campamento
además había mineros chilenos, italianos, rusos, polacos y alemanes;
los trabajadores que tenían familia pasaban a vivir a un quoncet.
La primera galería en la que se comenzó a trabajar se llamó
“Socavón Nº 1”, que luego fue la “Mina 1”,
posteriormente comenzaron los trabajos en la Mina 2; donde se iban armando rieles
a medida que avanzaban para que los vagones agilizaran el trabajo de sacar las
piedras. Dentro de las galerías solo trabajaban no más de seis
mineros: dos o tres barreteros, tres o cuatro paleros que cargaban los carros
y el maquinista que los retira. Se trajo de Rusia una máquina cargadora
neumática y se montó una planta depuradora”Ingeniro Bacigalupo”,
que fue modelo en América Latina. Un vagón cargado entraba a una
rueda que lo hacía girar 180º para que el carbón cayera sobre
la tolva y después continuaba por la cinta transportadora en donde se
decantaba, primero, por vibración y segundo, por lavado, entonces, a
través de otra cinta tiraban la carbonilla por una zaranda y el carbón
grande, que era realmente útil, se lo llevaba para cargarlo en los camiones,
mientras que el estéril se tiraba por otro lado.
En esos años YCF
equipaba totalmente la casa de los empleados,
desde el mobiliario hasta las frazadas, incluso la pintura de las viviendas;
éstas tenían estufas “Camet” de hierro, con serpentina
para agua caliente, el baño adentro y se contaba con agua corriente.
Las heladeras consistían en tambores forrados de madera, enterrados en
el patio, para que la nieve conservara los alimentos frescos. Había una
cooperativa que traía la verdura una vez al mes y en invierno, después
de tres meses, entonces, en el patio se hacía una cama de arena para
conservarlas. El Yacimiento daba por día un litro de leche por hijo y
la carne.
Río Turbio era un pueblo pintoresco en medio
del bosque: los techos pintados de rojo. Amarillo, blanco y los quoncets verdes.
En el club Y.C.F. había una pileta, en el mismo de realizaban las fiestas
del carnaval, las fiestas de las Naciones, el día del pueblo con la Procesión
de Santa Bárbara,
Por
estos años la empresa carbonífera construyó diferentes
tipos de viviendas. Los quoncet:
era donde vivían los solteros, edificios de chapa, de forma de medio
caño, de 12 a 15 metros de frente por 30 de largo. Eran de hierro galvanizado,
forrados con hardboard con instalación intermedia de consolitex, cuya
construcción se lleva a cabo entre los años 1.949 y 1.951. Su
distribución barrial es la siguiente: en el Barrio Don Bosco, Barrio
Los Lupinos y Mina 3. Estas edificaciones fueron cedidas en préstamo
por la Marina de Guerra (Destacamento de Infantería Nº 1 de Río
Gallegos) a la primera Delegación de la Empresa, lográndose posteriormente
su transferencia definitiva. Al ser la primera construcción masiva de
viviendas en Río Turbio y dado su origen, se denominó por aquel
entonces a esta zona "Campamento Marina".
Los monoblocks :Construcción de mampostería en block de cemento,
su construcción data de los años 1.953 y 1.954; a este tipo de
edificación se la puede denominar "colectiva" por contar cada
edificio, monoblock con 10 departamentos cada uno, los que se hallan enumerados
del 1 al 5, de lo que resulta una cantidad de 50 "departamentos",
contando todos con dos dormitorios. Toda esta construcción se halla ubicada
en el Barrio "Don Bosco".
Las casa tipo "f": construcción efectuada en mampostería
de blocks de cemento en el transcurso de los años 1.953 y 1.954, cada
una cuenta con dos dormitorios, siendo en total la cantidad de 50 viviendas.
Su distribución barrial es la siguiente: 31 en el barrio "Los Lupinos",
14 en el barrio "Los Pinos" y 5 en el barrio "Don Bosco".
Las "20 casas": Esta construcción es de ladrillos, en monoblocks
de 4 departamentos cada una, distribuidos de a dos en cada planta (baja y primer
piso). Son un total de 80 departamentos construidos íntegramente en el
año 1.960 y se encuentran ubicados en el Barrio "Las Lengas".
Las casas "d” : son construcciones de mampostería de ladrillo;
de la Nº 45 a la 48 se construyeron entre los años 1.958 y 1-962
y la Nº 50.. En total son 10 unidades habitaciones y se encuentran ubicadas
en el actual barrio "Las Margaritas", cabe señalar que durante
la época de Y.C.F., este barrio era denominado internamente como "Los
Jefes”. En total son 34 viviendas. Es de señalar que de este tipo
de unidades habitacionales, fueron construidas, dos en la zona de Mina 1, teniendo
como destino oficinas y depósitos de la entonces empresa minera. Estos
inmuebles fueron cedidos en comodato a la Gendarmería Nacional, bajo
depósito de este organismo nacional, una fue destruida por un incendio
en 1.989 y solo queda una en pie.
Las casas "e": son construcciones de madera que datan de los años
1.950/51, se hallan ubicadas en el barrio "Santa Cruz"; el barrio
"Los Lupinos" y en el barrio "Don Bosco". En total ascienden
a 7 unidades. Es de señalar que sobre su primitiva construcción,
que fue remodelada, hoy funciona en una de ellas el Colegio "Santa Cruz".
Las casas "c": son en total 14 viviendas, las Nros. 9, 10, 11, 12,
17, 18, 19, 24, 25, 26, 40 y 42 corresponden a construcciones en madera del
año 1.949 y la Nº 44 es en mampostería. Todas ellas se hallan
plantadas en el barrio "Las Margaritas". La casa "c" Nº
39, en mampostería se encuentra en el barrio "Los Lupinos"
y su construcción data del año 1.958.
Las casas de durmientes: como su nombre lo indica, se construyeron íntegramente
con durmientes en desuso (de quebracho colorado), provenientes de las vías
ferroviarias de la Empresa, entre los años 1.968/69. Distribuidas de
la siguiente manera: en el barrio "Los Pinos" y en el barrio "Los
Lupinos" y e1 en el barrio "Santa Cruz".
Las casa tipo "d.o.r.t.": viviendas denominadas de esta manera por
haberse realizado íntegramente el proyecto en la División Obras
Río Turbio (de ahí su denominación D.O.R.T.) de la Empresa
Yacimientos Carboníferos Fiscales. Construidas en paneles de hormigón
armado durante el año 1.974 ubicadas totalmente en el barrio "Los
Ñires".
Las casas "com.ar.co": hechas en mampostería de ladrillos entre
los años 1.973/74 por la Empresa Com.Ar.Co. (Compañía Argentina
de Construcciones) de allí su nombre , por cuenta de y para Y.C.F. Y
se encuentran ubicadas en su totalidad en el barrio "Los Coihues".
Las casas de madera: Como lo indica su denominación, están construidas
íntegramente en madera. Se hallan situadas en el barrio "Don Bosco",
son 3 casas y su construcción data del año 1.977.
Las casas "panel cam": construidas en paneles de chapas de aluminio
groferado con alma de poliestireno expandido y estructura de aluminio, entre
los años 1.974 y 1.975. En total son 430 (300 viviendas y 130 albergues),
distribuidos de la siguiente manera: 174 en el barrio "Los Tréboles",
126 en el barrio "Santa Cruz", que son viviendas de 2, 3 y 4 dormitorios,
respecto a los albergues, hubieron 78 en Mina 3 y hay 12 en el barrio "Las
Margaritas", a esto se suman 40 que originalmente estaban en Mina 4 y luego
fueron trasladados a Río Turbio, encontrándose actualmente ubicados
en el barrio "Eva Perón", de igual manera sucede con los Albergues
plantados en Mina 3, que están siendo levantados en distintas o barrios
zona de Río Turbio.
Las casas "sade": llamadas así por haber sido construidas por
la Empresa S.A.D.E. a principios de la década del '80, son en total 24
y se las conoce por el color de sus techos Azul (tipo C), Amarillo (tipo B)
y Verde (tipo A). Las tipo "A" y tipo "B" se encuentran
ubicadas en el barrio "Las Lengas" y las tipo "C" en el
barrio "Eva Perón". Todas son en mampostería de block
y con tres dormitorios cada una.
Finalmente se han construido alrededor de 200 unidades habitacionales por parte
de la Provincia de Santa Cruz y en menor cantidad por la Municipalidad de Río
Turbio, en lo que ha dado origen al barrio “Hielos Continentales”.
Estas construcciones son de tipo variado (principalmente premoldeadas o prefabricadas).
Este hecho significa o representa que a casi medio siglo de producido el poblamiento
en la zona, los gobiernos provincial y municipal han implementado acciones que
tienden a satisfacer la demanda habitacional histórica existente.
Desde épocas tempranas aparecen otras
instituciones como el Juzgado Rural que además de
cumplir funciones como Juzgado de Paz, también hacía de Registro
de las Personas, Registro Civil y Registro de Marcas y Señales, aquellas
funciones eran ejercidas por una mujer, lo cual para la época, constituía
un verdadero acontecimiento. Doña Elsa fue la primera Jueza de Paz de
la provincia de Santa Cruz. No solo su condición de jueza era lo llamativo;
sino también su nacionalidad chilena y el hecho de que ejercía
esas funciones a escasos kilómetros de la frontera. Como en muchos casos,
doña Elsa nació en Chile por no haber en la zona quién
atendiera el alumbramiento ni donde inscribir a los recién nacidos.
La
vida todos los días,
se veía alegrada por una red de altavoces instalados a lo largo de la
calle principal, a partir de las 18:30 horas, se propalaban algunas noticias
locales y música, usándose como apertura la marcha “Avenida
de las Camelias”.
Un cine que funcionaba dos o tres veces por semana
contaba con un solo proyector, razón por la cual entre rollo y rollo
se ponía música, generalmente el mismo disco de Héctor
Varela con Argentino Ledesma.
En general el clima de Río Turbio es adverso y haciendo referencia al
mismo, la gente había dado una versión picaresca “que en
Río Turbio había dos estaciones invierno y la del ferrocarril”
Una única fuente de trabajo y todo alrededor de ella. Ya dijimos que
la empresa asignaba las viviendas y los muebles, proporcionaba el transporte,
daba el carbón y la leña para calefaccionar las viviendas, administraba
la luz, el agua, las cloacas, extendía lo certificados de nacimiento,
casamiento, cambios de domicilio y llegado el caso ofrecía los servicios
fúnebres.
No había vida privada y esta circunstancia complicaba
la convivencia.
A pesar de que la carencia de privacidad ocasionaba problemas, en las décadas
del ‘50 y ‘60, todos se conocían y por lo tanto los mal vivientes
no tenían cabida.
La empresa de transporte
Chalía, era lo que unía Río Turbio y Río Gallegos
y era de gran importancia para aquel conglomerado humano, que protegido por
la precordillera, crecía al amparo del carbón con esperanza y
con fe.
“Chalía” no solo transportaba gente, sino que también
traía la correspondencia, remedios, repuestos, encomiendas en general,
diarios y revistas.
Cuando “Chalía” dejó de brindar este servicio, la
comunidad rioturbiense, sin necesidad de promotores u organizadores, vale decir
en su más auténtica expresión comunitaria, le brindó
una cena homenaje. La gente de Río Gallegos por medio del Honorable Congreso
Deliberante ha hecho justicia para con este servidor y por ordenanza Nº
919/92 del 25-VI-92, ha dispuesto que una calle de esta ciudad capitalina, lleve
el nombre de José “Chalía” Borquez.
Con respecto a la escuela,
el calendario escolar era de septiembre a mayo porque los inviernos eran durísimos.
Para ir al colegio se utilizaban unos zapatones con broches que protegían
los zapatos, entonces, en la entrada de la escuela dejaban los mismos y entraban
con los zapatos impecables.
Para los padres que pretendían que sus hijos cursaran los estudios secundarios,
el panorama era bastante complicado ya que únicamente les asistían
tres opciones: enviar al niño a la casa de sus abuelos o de otros familiares
en el norte, renunciar a la empresa y probar suerte en otras latitudes a cambio
de la integridad de su familia y una mejor formación para sus hijos,
o limitar las esperanzas de un adolescente al ingreso como aprendices en la
empresa, la última era la opción más frecuente a nivel
familia de obreros.
La falta de colegio secundario hacía de Río Turbio una población
sin juventud, en especial sin chicas.
A principios de los 60, por preocupación de los vecinos más inquietos,
se habilitaron dos colegios secundarios, y ello cambió el ritmo social
de Río Turbio.
Quienes no querían continuar los estudios secundarios, se encontraban
con que las perspectivas de trabajo y prosperidad en la zona eran más
que ilusorias.
Uno
de los acontecimientos más destacables de la cuenca se producía
cuando, junto con las primeras nevadas,
aparecían los niños con sus trineos.
Era menester utilizar las máquinas topadoras para abrirles pista, pues
de lo contrario la integridad de lo pequeños corría peligro, no
por imprudencia de los choferes y por falta de pericia sino porque los vehículos
sobre el hielo pierden estabilidad.
Para los mayores el invierno no ofrecía otras posibilidades: el esquí,
el patinaje sobre hielo, caminatas con sabor a polo y la cacería de animales
menores o pumas.
La generosidad de las familias rioturbienses con los muchachos que estaban solos
era realmente destacable.
Otras
actividades de arraigo y de trascendencia se canalizaban
por vía de las peñas folklóricas.
La Peña Norte y Sur era una forma de mantener incólume el patrimonio
cultural. Riojanos, catamarqueños, salteños, etc., se hermanaban
en canciones y bailes que los significaban.
También solían presentarse obras teatrales protagonizadas por
aficionados locales que concitaban la atención de la población
en general.
Los deportes de mayor práctica eran el fútbol en verano y el básquet
en invierno.
La pesca de truchas y salmones a una significativa mayoría, le resultaba
interesante. La práctica del tiro al blanco era también un deporte
que día a día, sumaba adeptos.
Las bellezas naturales tentaban a un gran número de familias y las excursiones
de tipo familiar eran frecuentes pese al clima.
Para otros nada mejor que jugar a la canasta, al truco, al ajedrez o sumergirse
en las páginas de un libro, ya propio o solicitado a la biblioteca de
Círculo de Río Turbio.
Otras actividades de relevancia
se desarrollaban a través de Aeroclub Río Turbio que no solo preparaba
a los pilotos, además solía prestar valiosos e inapreciables servicios
cuando llegaban las urgencias y las distancias adquirían un cariz fantasmal.
Durante el verano y especialmente para cada
4 de diciembre, día de Santa Bárbara, Patrona
de los Mineros o simplemente Día del Minero se organizaban variados festejos
además de las celebraciones religiosas pero las actividades deportivas
centrales las constituían las ecuestres. Todo después del popular
asado criollo al aire libre, aunque el día no se presentase agradable,
en el que el asador daba muestras de su vocación y pericia.
Cada grupo se preocupaba por armar un buen reparo, carpas, instalar mesas y
sillas, pistas de bailes y otras precauciones.
Durante las fiestas patronales, YCF distinguía con medallas y diplomas
a quienes hubiesen cumplido 25 o 30 años de antigüedad en sus tareas.
El 4 de diciembre es el día en el que las mujeres pueden entrar a las
minas y es cuando se hacen las comuniones y las confirmaciones con la presencia
del obispo.
Los rioturbienses de la década del ‘50 apreciaban la
acción sacerdotal de quien los auxiliaba en aquella
época, el Padre Salesiano Manuel Gonzáles.
Los accidentes fatales en la mina adquiría un relieve inconmensurable
y allí era donde la figura del Padre Gonzáles, crecía a
dimensiones infinitas.
Este sacerdote, que los habitantes de Río Turbio consideraban excepcional,
falleció en Río Gallegos el 30 de noviembre de 1991.
Casi todos llegaban a Río turbio con el plan de quedarse algunos años
hasta juntar dinero suficiente o hasta tener donde vivir.
Algunos se iban luego de cumplir su objetivo, otros se quedaban.
Estos años fueron los años dorados de Río Turbio, permanecen
intactos en la memoria de muchos, como la señora Ivana
Badioli de Bauer; y si se los compara con los de ahora, observamos de la
Cuenca, es el día y la noche.
RIO GALLEGOS
Río Gallegos, fundada en 1895, contaba con alrededor de casi 6000 personas
en la década del ’40, pero la entrada de población con la
construcción del ramal provoca un significativo impacto poblacional.
Sus características de vida eran las de una pequeña ciudad, la
alimentación se basaba en carne de capón y algunas verduras y
frutas provenientes de Bs.As cada 15 días en barco. Algunas familias
tenían huerta porque las frutas y las verduras que venían en barco
se hechaban a perder prontamente. 
Los medios de comunicación eran:
“La Voz de Sur” (diario), LU12 (radio), “La Opinión
Austral” (diario).Los barcos cuando traían cartas del correo, también
traían revistas, como por ejemplo “BILLIKEN” para los niños
y “PARA TI” para las señoras.
En 1949 ya existía la Confitería
Carrera, punto de encuentro, junto al Cine
Colón (que se incendia en el año ’67)
de la sociedad galleguense. El domingo, después de la misa y del izamiento
del mediodía, la gente iba a tomar un copetín, antes del almuerzo;
se ofrecía maníes, galletitas, porotos, hígado saltado,
pizzas. En invierno la gente regresaba de patinar en la Laguna Ortiz y también
iba a la confitería a tomar chocolate con churros, masitas… (más
tarde, Locatelli y Martín, se dedicaron a la elaboración de masas).
También se organizaban banquetes.
En la confitería tocaron muchas orquestas, como la de Norton y la de
Ravallo y también tocaron orquestas de señoritas, lo hacían
casi todos los días, en los intervalos de diez o quince minutos entre
la dos películas se les ofrecía un café. Después
de las películas los italianos pedían que les abrieran una lata
de cholgas o de salchichas vienesas.
Los comercios de la época
eran la casa Adróver, La Anónima, Argensud, Casa Markic y Casa
Gallardo, los fiambres venían enlatados y las aceitunas en toneles pero
muchas cosas se las compraban a los viajeros aunque la bebida se las conseguía
en los negocios del pueblo. La Anónima tenía la cerveza Quilmes
y Argensud vendía cerveza Palermo. En el comercio de “Brigando”
se compraba la leche en polvo y las cajas de bombones. Todo llegaba en barco
una vez al mes. Los pollos se los compraban a “Chingolo” García
que tenía su estancia después de la bajada de Chymen Aike, el
reparto de la leche fresca los hacían los tambos de la granja San Jorge,
la carne se la compraba en el almacén. En la Panadería Universal
se compraba el pan de molde.
Para ese entonces la calefacción
era escasa, tenían que prender las estufas con leña o carbón,
en las noches de invierno se dormía con guantes, no existían las
camperas para entonces y se salía en pantalones cortos. 
Había edificios con calefacción central que poseían una
caldera que funcionaba a carbón, luego alimentada con Kerosén,
y finalmente, todo lo reemplazó el gas en cilindros.
Cada casa poseía un tendedero formado por dos cuerdas largas en las que
se colgaba la ropa a
secar, pero en invierno, luego de un par de horas, se sacaban las prendas completamente
“escarchadas”.
Los manteles y las cortinas eran arreglados en el hogar con una máquina
de coser (normalmente de la marca: “Singer”) ya que en ese entonces
había pocas tiendas razón por la que se cosía y se tejía
mucho; aunque también existían sastres como los señores
López y Ger.
Para las fiestas se usaban abrigos de piel y los hombres saco y corbata. Los
niños usaban pantalones cortos. Había ropa importada de Inglaterra.
Los zapatos se distinguían entre los de fiesta y los ordinarios para
las calles sin asfalto. Los zapatos “Patria” estaban reservados
para el juego de los menores.
Ya desde época muy
temprana existían clubes sociales
como el Club Británico de Río Gallegos o el Tennis Club Río
Gallegos, que consiguió el terreno donde luego construyeron la sede y
la cancha propia.
Los jóvenes realizaban frecuentemente sus reuniones
y “asaltos” en sus propias casas, y bastaba
una llamada por teléfono para que se realizara la convocatoria. Se escuchaba:
Elvis Presley, Los Cinco Latinos, Eydie Gorme y Los Plateros.
Era costumbre el festejo de los carnavales, la participación en los corsos
y que los varones mojaran a las chicas. Los bailes se hacían en el Boxing
Club, el Hispano y el Colón.
En ocasiones se daban fiestas en los centros de las nacionalidades: ingleses,
yugoslavos, españoles, etc., donde festejaban y jugaban.
También conmemoraban las fechas patrias, que las llamaban “veladas
de gala”. Estas se realizaban por la noche y para los chicos se hacía
una función en el cine con reparto de caramelos.
En cuanto a los cumpleaños,
estos se festejaban con los vecinos.
Se escuchaba la música
en fonógrafo, música clásica, pasodoble, tango, rancheras.
Los domingos el maestro de música con su
padre tocaban en la plaza San Martín. Los niños tenían
una calesita, aunque los juegos comunes eran el domino, la oca, bolitas de vidrios,
la pelota; en el caso de los adultos el juego por excelencia eran las cartas.
Por los años ‘50 se organiza la primera carrera de automovilismo
que de comienzo a la crecían del Automóvil Club Río Gallegos.