Lista de Enfermedades ordenadas alfabeticamente.
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Acné.
El
acné es una afección de la piel, frecuente sobre todo en la adolescencia; es
difícil de tratar, lo que suele provocar desánimo en los que la padecen.
Signos
clínicos: un conjunto de puntos negros, de granos de cabeza blanca y de
manchas rojas o violáceas cuyo tamaño es variable, desde la cabeza de un
alfiler hasta un guisante. Estas lesiones dan lugar seguidamente a pústulas,
cicatrices y agujeritos; se da más frecuentemente en individuos de piel grasa.
Se localiza preferentemente en rostro, nuca, pecho y espalda.
Médico a consultar: dermatólogo.
Tratamiento: se basa en el lavado de las partes afectadas con jabón o un detergente especial unas tres veces al día y en un secado muy profundo. La exposición al sol es buena para hacer desaparecer el acné. A veces se utilizan antibióticos. Hay que seguir un régimen que prohíba ciertos alimentos favorecedores del acné, como el chocolate. Abstenerse también de llevar prendas de piel o de lana en contacto directo con la piel.
Adelgazamiento.
El
adelgazamiento anormal suele revelar numerosas afecciones médicas y puede
producir complicaciones graves.
Signos
clínicos: se habla de adelgazamiento mínimo si existe una pérdida de peso
del 10 % del peso normal; de adelgazamiento moderado, entre el 10 y el 20%; de
adelgazamiento severo, de más del 20%. Se habla de caquexia si la pérdida de
peso es de más del 30 %; si sobrepasa el 40 %, llega a ser mortal. Los cabellos
están secos y quebradizos; las uñas estriadas y quebradizas; la piel es fina
con arrugas, y se constata una sudoración importante; la presión arterial es
baja; las ganas de orinar son frecuentes, sobre todo por la noche.
Médico a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento: se basa en el tratamiento de la elección responsable del adelgazamiento, y se acompaña de un régimen rico en calorías.
Adenoma
de próstata.
El
adenoma de próstata es un tumor benigno, muy frecuente en el hombre de más
de 5O años.
Signos
clínicos: el adenoma no suele presentar síntomas, se descubre por un
tacto rectal fortuito; perturbaciones de la micción (se orina muy a menudo y
muy poca cantidad, sobre todo por la noche); a veces se encuentra sangre en la
orina. El adenoma en un estadio avanzado puede producir retención de orina. Médico
a consultar: urólogo.
Tratamiento: en un primer estadio consiste en seguir unas normas higienicodietéticas (evitar comidas abundantes, alcohol, especias; largos trayectos en coche) y en los descongestivos prostáticos. Si esto no funciona, se ha de recurrir a la cirugía: se extirpa la próstata (lo que tiene como consecuencia, casi sistemáticamente, una eyaculación retardada).
Agudeza
visual (pérdida de visión).
Toda pérdida rápida de visión es grave. La rapidez es un factor de mal pronóstico.
Signos
clínicos: visión borrosa, muy difícil; ceguera completa; dolor ocular con
enrojecimiento del ojo; sensación de ver «moscas volando» o «rayos
luminosos».
Médico
a consultar con extrema urgencia: oftalmólogo.
Tratamiento: la hospitalización es prácticamente siempre necesaria para definir la afección causante y el tratamiento adecuado. La rapidez terapéutica es el factor de pronóstico más importante.
Amigdalitis.
La amigdalitis, o anginas, es una infección bacteriana o vírica que ataca principalmente a las amígdalas palatinas.
Signos clínicos: garganta de color rojo vivo; las amígdalas están recubiertas de una capa blanca y cremosa; fiebre acompañada de dolor de garganta y de dolor en el momento de la deglución; a veces aparece erupción cutánea.
Médico a consultar: médico e cabecera.
Tratamiento: se basa en el reposo y la toma de antibióticos durante una semana, más o menos.
La
anemia es una bajada de la tasa de hemoglobina y glóbulos rojos en la
sangre. Los órganos del cuerpo humano se encuentran en este caso peor
oxigenados.
Signos
clínicos: palidez de la piel, con morados dispersos; dificultad
respiratoria acompañada de sudores, vértigos, zumbido de oídos y dolor de
cabeza. Puede ser debida a una hemorragia aguda o crónica, a una inflamación,
a una carencia de hierro, a un déficit de enzimas o ser hereditaria (esta
lista no es exhaustiva) .
Médico a consultar: hematólogo.
Tratamiento: se basa en el tratamiento de la afección que provoca la anemia. Sí es mal tolerada, se puede recurrir a las perfusiones.
Angina
de pecho.
La
angina de pecho es consecuencia de un aporte insuficiente de oxígeno al corazón.
Se la considera la etapa precedente al infarto de miocardio. Se produce al
taponarse las arterias que transportan el oxígeno al corazón.
Signos
clínicos: dolor muy agudo constrictivo en «tenaza» a nivel del tórax,
que irradia hacia los brazos hasta las muñecas, hacia el cuello y la mandíbula.
El dolor sobreviene normal mente en el curso de un esfuerzo y no en reposo; se
calma en pocos segundos tras la toma de algún medicamento que contenga nitroglicerina.
Médico
a consultar de urgencia: cardiólogo.
Tratamiento:
se basa en la hospitalización con reposo, vigilancia cardiológica y administración
de nitroglicerina y oxígeno. Si las crisis de angina de pecho sobrevienen
frecuentemente, se puede recurrir a una intervención quirúrgica de by-pass.
Apendicitis.
La apendicitis es la inflamación aguda del apéndice (pequeño divertículo del intestino). Es la urgencia más frecuente en cirugía digestiva.
Signos clínicos: dolor de aparición súbita o progresiva en el costado derecho, a nivel del «bajo vientre, que a veces irradia a todo el abdomen; fiebre moderada de 38 °C, estreñimiento o diarrea; náuseas o vómitos; lengua «cargada con aliento fuerte; el abdomen es duro a la palpación.
Médico
a consultar de urgencia: cirujano digestivo.
Tratamiento: se basa en la intervención quirúrgica de extirpación del apéndice enfermo. No se debe esperar ante una apendicitis, ya que puede llegar a producir una peritonitis, que es una afección mortal.
Arteritis
de las extremidades inferiores.
La
arteritis de las extremidades inferiores agrupa las lesiones de la pared
arterial cuyo resultado es la obliteración total de la arteria.
Signos
clínicos: según la gravedad clínica se definen 4 estadios. Estadio 1: no
hay dolores, pero sí desaparición de uno o varios pulsos (que indican la
obliteración de una o varias arterias). Estadio 2: al cabo de un cierto
esfuerzo durante la marcha, el paciente siente un vivo dolor que le obliga a
detenerse; el dolor desaparece en reposo. Estadio 3: el paciente siente dolor
cuando está estirado, no puede dormir más que con las piernas colgando.
Estadio 4; es el estadio más grave; hay a teraciones tróficas (piel en mal
estado) y puede llegar a provocar una gangrena.
Médico a consultar: cardiólogo o flebólogo.
Tratamiento: se basa en anticoagulantes y vasodilatadores y, sobre todo, en la higiene de vida. La supresión del tabaco es primordial. Si el tratamiento médico se muestra ineficaz, se impone la cirugía. En caso de que la enfermedad se halle en un estado muy avanzado, la única solución es la amputación del miembro inferior.
Artritis.
Las artritis son debidas a una inflamación de la membrana sinovial que recubre una articulación móvil.
Signos clínicos: dolor inflamatorio característico por su inicio rápidamente progresivo. El dolor es pulsátil, generalmente nocturno, despierta al paciente durante la segunda parte de la noche y alcanza la intensidad máxima por la mañana, difuminándose después de un período de «desbloqueo>. La articulación está rígida, impidiendo el movimiento; aparece enrojecida, caliente y dolorosa a la palpación.
Médico a consultar: reumatólogo.
Tratamiento: es diferente, según la causa de la artritis, pero siempre comprende la inmovilización de la articulación. Si no se trata la artritis rápidamente, puede degenerar en la destrucción de la articulación.
Artrosis.
La
artrosis se debe a alteraciones del cartílago articular.
Signos
clínicos: dolor mecánico a nivel de la articulación, poco irradiado,
normalmente sordo y permanente, agravado por la utilización excesiva de la
articulación, que se calma durante el reposo. Suele sobrevenir al poner en
movimiento la articulación después de una Inmovilización prolongada; son
frecuentes los crujidos, generalmente poco dolorosos. La rigidez articular
aparece tardíamente, durante el curso de la evolución.
Médico
a consultar: reumatólogo o médico de cabecera.
Tratamiento: no existe ningún tratamiento médico que haga desaparecer por completo el dolor. En casos determinados suele recurrirse a la cirugía.
Asma.
El
asma está caracterizada por una exageración de la sensibilidad de la tráquea
y los bronquios a los factores irritantes, que producen un estrechamiento de las
vías respiratorias. Es una afección alérgica que puede sobrevenir por una
crisis o ser crónica.
signos
clínicos: el enfermo puede
prevenir cuándo
va a sobrevenir la crisis por los
signos que la preceden (dolores
de cabeza, ansiedad, picor, estornudos o tos).
La crisis se caracteriza por una dificultad respiratoria intensa, muy
angustiosa, con sensación de ahogo y necesidad de aire, a veces
incluso con sensación de muerte inminente.
Médico a consultar: neumólogo.
Tratamiento: se basa en la teofilina, medicamento broncodilatador y anti inflamatorio. Es aconsejable buscar también el agente alergizante para evitarlo, si es posible, en el futuro. Existen formas muy graves de asma para las que está prescrito la hospitalización en un medio especializado.
Bronquitis.
La
bronquitis es una inflamación de los bronquios, generalmente de origen
infeccioso, bacteriano o vírico; en ocasiones puede ser de origen irritativo
por inhalación de una sustancia tóxica, como el tabaco. Puede ser aguda o crónica.
Signos
clínicos: fiebre de 38-39 °C con dolores articulares y musculares;
accesos de tos intermitente, en un primer estadio sin expectoración; dolor
torácico. A continuación, aparece una expectoración (esputos), al tiempo que
el dolor disminuye; a veces hay dificultad respiratoria.
No se habla de bronquitis crónica más que si existe una tos permanente o intermitente (independientemente de cualquier enfermedad pulmonar preexistente) durante más de dos años y durante, al menos, 3 meses al año. Médico a consultar: neumólogo.
Tratamiento: se basa en la supresión del producto tóxico imitativo causante, como e tabaco, y en el consumo adecuado de antibióticos; se prescribe una kinesiterapia respiratoria en el caso de bronquitis crónica, para aprender a tener una tos eficaz de modo que las secreciones no tapen los bronquios.
Calacio.
El
calacio es una tumefacción en forma de avellana que se desarrolla a nivel de
una glándula del párpado (glándula de Meibomió).
Signos
clínicos: enrojecimiento frente a la tumefacción del párpado afectado.
El calacio puede producir una alteración de la visión por compresión del
globo ocular. Evoluciona de manera espontánea hacia el enquistamiento. Es
posible la aparición de recidivas. Puede ser un indicio de diabetes.
Médico
a consultar: si el tamaño del calacio es importante, es preferible
consultar a un oftalmólogo dentro de las primeras 24 a 48 horas.
Tratamiento: si el calacio es grande, el único tratamiento eficaz es la incisión quirúrgica y el vaciado. En caso de recidiva, hay que examinar el tumor para verificar que no se trata de un cáncer. Si el calacio es pequeño, se prescriben apósitos húmedos frecuentes, a veces asociados a una pomada oftálmica o un colirio antibiótico.
Cáncer
de intestino.
Va
en aumento en los países industrializados.
Signos
clínicos: varían según el asiento del tumor: dolor o molestias;
tirantez o distensión; estreñimiento o alternancia diarrea-estreñimiento.
oclusión intestinal; hemorragias ana les (negras o rojas); alteración del
estado general y de la masa abdominal.
Médico a consultar: gastroenterólogo.
Tratamiento: se basa en la cirugía asociada a la radioterapia. No se conocen medios de diagnóstico precoz, pero resulta primordial el tratamiento de las lesiones precancerosas, como los pólipos intestinales.
Cáncer
de mama.
El
cáncer de mama afecta a una mujer de cada 25. El hombre está 100 veces menos
afectado. Representa la primera causa de muerte por cáncer en la mujer (16 %).
Signos clínicos: el síntoma principal es un tumor único, normalmente acompañado por pequeños ganglios a nivel de la axila del mismo costado. Algunas veces, se producen derrames por el pezón, sangrantes o de aspecto lechoso. Los dolores óseos debidos a la metástasis suelen ser reveladores de este tipo de cáncer. Médico a consultar urgentemente: médico de cabecera, que dirigirá a la enferma a un equipo especializado.
Tratamiento: el equipo pondrá en práctica una estrategia terapéutica. Según el estadio del cáncer se seguirá una cirugía, quimioterapia, hormonoterapia o radioterapia. El diagnóstico precoz es primordial; de aquí el interés de la autopalpación. Al mínimo bulto sospechoso hay que consultar al médico.
Es
el cáncer ginecológico más grave.
Signos
clínicos: trastornos en la menstruación de todo tipo (menstruaciones
demasiado abundantes, hemorragias vaginales fuera de la menstruación); signos
hormonales (virilización, por ejemplo); dolores abdominales agudos
(raramente); masa abdominal palpable; alteración injustificada del estado
general; vientre hinchado con sensación de líquido en el interior.
Médico a consultar: ginecólogo.
Tratamiento: basado siempre, en principio, en la cirugía seguida de radioterapia o de quimioterapia si es necesario. A veces se practica una segunda intervención para verificar de visu y apreciar la eficacia terapéutica. No se conocen medios de diagnóstico precoz, por lo que generalmente se interviene en un estadio avanzado.
Cáncer
de piel.
Predominan
dos grandes tipos de cánceres cutáneos: el «lunar que degenera (melanoma
maligno) y el tumor cutáneo (epitelioma).
Signos clínicos: del melanoma maligno: aumento del tamaño del lunar; irregularidad de los bordes con muescas; aparición de diversos colores (rosa, marrón, azul); superficie irregular, con zonas más o menos densas; desaparición del vello sobre el lunar; sensación de irritación local, con hormigueos o dolores. El melanoma maligno puede ir acompañado de una inflamación de los ganglios. El melanoma maligno es un cáncer poco frecuente y grave.
Signos clínicos: del epitelioma cutáneo: el epitelioma es de aspecto variable (tumor duro o blando; rojo, amarillo o marrón). Se produce normalmente a nivel de la cara, mejillas, párpados u orejas.
Médico a consultar: dermatólogo. Tratamiento: los tratamientos se basan en la radioterapia, la cirugía plástica y las técnicas dermatológicas (láser, electrocoagulación).
Cáncer
de próstata.
Es
una enfermedad del hombre de edad avanzada, causa de gran mortalidad después
de los 75 años.
Signos
clínicos: dificultad o imposibilidad de orinar; necesidad de orinar varias
veces al día de forma continuada y, a menudo, durante la noche; presencia de
sangre en la orina y la eyaculación; dolores óseos debidos a las metástasis.
Médico
a consultar: urólogo.
Tratamiento: basado en la cirugía, radioterapia, hormonoterapia o quimioterapia. El tacto rectal permite el diagnóstico precoz. Las personas de edad avanzada deben consultar regularmente a su médico.
Cáncer
de testículo.
Es
un tumor poco frecuente que se da en el adulto joven; está considerado como
la primera causa de muerte por cáncer entre los 20 y los 35 años.
Signos
clínicos: tumor en el escroto, indoloro, que produce sensación de pesadez,
acompañado de un dolor agudo debido, a veces, a una hemorragia intratumoral;
masa abdominal palpable (poco frecuente); a veces agrandamiento de los senos.
Médico
a consultar: urólogo.
Tratamiento:
basado siempre, de entrada, en la cirugía, acompañada de quimioterapia o radioterapia
si es necesario.
A veces, se descubre este cáncer tardíamente, porque el sujeto joven no se atreve a consultarlo. Así pues, ante el mínimo bulto intraescrotal o dolor testicular anormal, hay que consultar al urólogo.
Cáncer de tiroides.
El cáncer de tiroides es poco frecuente y afecta en mayor medida a la rnujer joven; su evolución es muy lenta.
Signos clínicos: tumefacción indolora del cuello, de consistencia firme o dura; a veces se produce una dificultad para hablar, para comer y para respirar (en caso de un tumor muy voluminoso); ganglios a nivel del cuello. No existen signos de hipertiroidismo ni de hipotiroidismo; dolores óseos debidos a las metástasis; a menudo se encuentra en estos pacientes una irradiación cervical en la infancia.
Médico a consultar: endocrinólogo.
Tratamiento: basado en la cirugía, la radioterapia y la duimioterapia.
Estas
enfermedades van en aumento, debidas principalmente a los efectos del tabaco.
Signos
clínicos: tos, esputos sanguinolentos, ataques repetidos de bronquitis;
dolores torácicos; dificultad para respirar y para hablar; alteración del
estado general; presencia de ganglios en las axilas o en el hueco de la parte
superior de la clavícula.
Médico
a consultar: neumólogo.
Tratamiento:
se basa, según la evolución de la enfermedad, en la radioterapia o la quimioterapia
y la cirugía. No se han descubierto medios para el diagnóstico precoz; la
detención del tabaquismo es un actor primordial.
Son
cánceres frecuentes, de bastante buen pronóstico. Se pueden diagnosticar
precozmente, gracias a los frotis cérvico-vaginales. El cáncer de cuerpo de
útero sobreviene, generalmente, después de la menopausia.
Signos
clínicos: los cánceres de cuello y cuerpo del útero tienen signos prácticamente
idénticos, que son: flujo vaginal sangrante fuera de la menstruación; pérdidas
asociadas o no a este flujo.
Médico
a consultar: ginecólogo.
Tratamiento:
basado en la radioterapia, asociada a la cirugía y quimioterapia, según la
evolución de la enfermedad. La prevención se basa en las visitas regulares al
ginecólogo, sobre todo cuando se tienen relaciones sexuales frecuentes. También
es posible diagnosticar las enfermedades precancerosas y, así, actuar antes de
la aparición del cáncer.
Cánceres
otorrinolaringológicos.
Los
cánceres otorrinolaringológicos son muy frecuentes en los dos sexos (12 %
del total de los cánceres). La edad media del paciente en el momento del dìagnóstico
es de unos 60 años. Signos clínicos: trastornos de la masticación y la
deglución (dificultad para tragar los alimentos, dolores de oído en el
momento de tragar); anomalías de la elocución y dificultad para hablar (voz
nasalizada o ronca). A veces hay problemas respiratorios, tos, esputos sanguinolentos
y hemorragias nasales.
Médico
a consultar: otorrinolaringólogo. Tratamiento: depende del órgano afectado
dentro de la esfera de la O.R.L. Normalmente, se basa en la asociación de
cirugía, radioterapia y quimioterapia. Hay que señalar que la asociación de
alcohol y tabaco es extremadamente nociva y desempeña un papel importante en
la aparición de este tipo de cánceres.
Catarata.
La
catarata es una afección muy frecuente de la tercera edad, cuya causa es
desconocida.
Signos
clínicos: pérdida de visión, deslumbramiento y molestia de la luz viva;
visión doble de un solo ojo; pupila blanca.
La catarata puede tener otras causas, además de la senilidad: la rubéola o la toxoplasmosis durante el embarazo transmiten la enfermedad al recién nacido; una miopía fuerte; la diabetes o medicamentos como los corticoides.
Médico
a consultar: oftalmólogo.
Tratamiento:
en caso de catarata senil, el único tratamiento posible es la cirugía; en
otros casos, hay que tratar la enfermedad causante.
Cervicalgia
o dolor de cuello.
La
cervicalgia es un dolor de cuello en el centro o lateralìzado que se irradia
hacia el hombro.
Signos
clínicos: dolor a veces muy vivo, que se agrava en posición erguida y por
los movimientos del cuello; rigidez que puede producir molestias o
imposibilidad de girar la cabeza; posición estática del cuello; palpación
dolorosa del cuello; los movimientos del cuello a veces producen dolores en
uno o ambos brazos. La cervicalgia puede ser debida a varias causas, como tortícolis
o artrosis de la columna vertebral.
Médico
a consultar: médico de cabecera, si el dolor persiste.
Tratamiento:
se basa en los analgésicos, los relajantes musculares y, a veces, en los antiinfÏamatorios.
Ciática.
La
ciática es el resultado de un conflicto entre una de las raíces nerviosas
del nervio ciático y su correspondiente disco intervertebral.
Signos
clínicos: el dolor es el signo principal; normalmente comienza de modo súbito,
como consecuencia de un movimiento brusco. El trayecto del dolor es necesariamente
la nalga, la ,parte trasera del muslo y después puede seguir por el costado de
la pierna y el dorso del pie hacia el dedo gordo, o por la parte trasera» de la
pierna, el talón y la planta del pie hacia el 5 dedo, según la raíz nerviosa
afectada. También se produce una rigidez de la columna vertebral. Algunas
veces puede aparecer parálisis del miembro inferior.
Médico
a consultar: reumatólogo o neurólogo.
Tratamiento:
se basa en los analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares y el reposo.
El hecho de poner una tabla bajo el colchón mejora, a veces, el estado del
paciente. La ciática paralizante constituye una urgencia; hay que practicar una
intervención quirúrgica lo más rápidamente posible, para descomprimir la
raíz nerviosa.
Cistitis.
La
clsutis es una inflamación de la pared de la vejiga. Se presenta con mucha más
frecuencia en la mujer.
Signos
clínicos:
dolor vesical a nivel del pubis, intenso o moderado, durante la
micción o inmediatamente después; a menudo aparece quemazón durante y al
final de la micción. La orina es frecuentemente purulenta; mayor necesidad de
orinar en el curso de la jornada y por la noche. Las micciones son frecuentemente
imperiosas, pero se evacua poco volumen de orina. A veces, se encuentra un
poco de sangre en la orina.
Médico
a consultar:
médico de cabecera.
Tratamiento:
se basa en un tratamiento con antibióticos durante diez días y con ingerir
abundante liquido.
Los
cólicos nefríticos se deben a la presencia de un cálculo renal (piedra) en
un uréter. Afectan más a menudo al hombre que a la mujer, sobre todo entre los
30 y los 50 años.
Signos
clínicos:
dolor muy agudo, favorecido por contracciones espasmódicas, de
localización lumbar unilateral, que se irradia hacia los órganos genitales
externos; dolor intenso, algunas veces acompañado de. náuseas y vómitos.
No se calma en ninguna posición. Hay dificultad para orinar; sangre en a orina;
el dolor cede bruscamente con una emisión de orina abundante que contenga un
cálculo o arena; el rostro del paciente suele estar pálido y recubierto de
sudor, pero la temperatura es normal.
Médico
a consultar:
médico dc cabecera (de urgencia, pues el dolor es muy
intenso).
Tratamiento:
basado en los analgésicos, los antìinflamatorios y una restricción dc líquidos
durante la crisis. Si la crisis no cede, hay que recurrir a medios mas
especializados. Para prevenir una nueva crisis, hay que beber abundantemente y
seguir una nueva higiene de vida, evitando los alimentos que favorecen la
formación de cálculos.
Coma.
El coma es una alteración de la conciencia que se traduce por una menor sensibilidad a las estimulaciones y por una peor adaptación de las respuestas. Todo coma agudo constituye una urgencia vital.
Signos
clínicos. Se distinguen tres estadios:
1.
coma ligero (obnubilación): se puede ejecutar una orden simple; hay una
respuesta a las estimulaciones verbales.
2.
coma moderado (estupor): hay reacción de despertar y de gesto ante el dolor.
3.coma
profundo: hay una ausencia total de respuesta motriz.
Tratamiento:
se hace en un servicio especializado; el enfermo precisa respiración asistida
con una máquina.
Conjuntivitis.
La
conjuntivitis es una enfermedad extremadamente contagiosa, debida a una
inflamación de la conjuntiva.
Signos
clínicos: secreciones matinales que dan la impresión de tener los ojos «pegados,>;
impresión de molestia en la visión, como si se tuviera arena entre el párpado
y la córnea; ojo enrojecido, hinchado, lloroso, pero sin pérdida de visión.
Puede ser debida a un virus, a una bacteria o a hongos. Incluso puede deberse
a causas alérgicas.
Médico
a consultar: oftalmólogo, lo más rápidamente posible.
Tratamiento:
es diferente (colirio antibiótico, corticoides, etc.) según el origen de la
conjuntivitis. Si la causa es la alergia, hay que suprimir el agente
-causante: el maquillaje, por ejemplo. La conjuntivitis es muy contagiosa; por
este motivo los enfermos no deben tener contactos de proximidad con otras
personas.
Cuerpos
extraños en el globo ocular.
La
presencia de un cuerpo extraño afecta al buen funcionamiento del ojo. Todo
retraso en el tratamiento es, pues, grave.
Signos
clínicos: enrojecimiento conjuntival acompañado de lagrimeo y secreción
ocular, aunque sin pérdida de visión; a la luz se siente dolor y el párpado
tiende a cerrarse; dolor localizado que incita a frotarse el ojo.
Médico
a consultar: oftalmólogo, muy rápidamente, si no se ve el cuerpo extraño.
Tratamiento: gracias a diferentes aparatos, el especialista quita fácilmente el cuerpo extraño. Se aplica la vacuna antitetánica, si el paciente no está ya vacunado.
Demencia.
La
demencia es un estado que se caracteriza por un debilitamiento global, adquirido
y de evolución progresiva, del conjunto de las facultades intelectuales.
Signos
clínicos: pérdida de la memoria, especialmente sobre los hechos
recientes; anomalías del razonamiento lógico y del juicio. El enfermo no
reconoce a las personas y no sabe situarse en el tiempo y el espacio. A veces,
se producen trastornos del comportamiento. Médico a consultar: neurólogo.
Tratamiento:
no hay ningún tratamiento milagroso. Si coincide con alguna enfermedad
subyacente, hay que tratarla.
Depresión.
La
depresión es un trastorno de la personalidad en el que se encuentra afectada
la disposición afectiva. Es frecuente en la población (3 %). El riesgo de
mayor gravedad es el suicidio.
Signos
clínicos: hay que distinguir entre depresión endógena, en la que no
existe ninguna circunstancia desencadenante aparente en el plano físico o psíquico,
y desprecian «psicógena, en la que existen factores psicológicos que pueden
explicar el trastorno.
Depresión
endógena: inhibición importante; insomnio «terminal, que se caracteriza
por un deportar matinal prematuro y ansioso; agravación matinal del stress.
Depresión
psicógena: sensibilidad del comportamiento a las condiciones ambientales;
insomnio «inicial», que se caracteriza por una dificultad a la hora de
conciliar el sueño; tendencia al agravamiento del problema por la noche.
En
ambos casos existe una gran angustia
Médico
a consultar: siquiatra.
Tratamiento:
se basa en los medicamentos antidepresivos y en una psicoterapia adaptada a cada
caso.
Diabetes.
La
diabetes es una enfermedad resultante del aumento del contenido de azúcar en
sangre. Hay dos tipos de diabetes: insulinodependiente y no
insulinodependiente. Es una enfermedad que puede ser muy grave, incluso mortal,
si no se trata adecuadamente.
Signos
clínicos: necesidad frecuente de orinar; necesidad acrecentada de beber y
de comer; adelgazamiento u obesidad recientes; gran fatiga. Si no se trata,
puede originar complicaciones renales, oculares, neurológicas, cardíacas o
cutáneas.
Médico
a consultar: endocrinólogo. Tratamiento: se basa en una nueva higiene de
vida (hay que enseñar al enfermo a vivir con su enfermedad), en la insulina, en
caso de diabetes insulinodependiente, o en los medicamentos hipoglucemiantes, en
caso de diabetes no insulinodependiente. Hay que aprender también a prevenir
las crisis hipoglucémicas, y a ver rápidamente si su tratamiento está
desequilibrado con controles diarios de la tasa de azúcar en sangre.
Diarrea.
La diarrea designa evacuaciones frecuentes de materias blandas o líquidas. Hay dos tipos de diarrea: la diarrea aguda y la diarrea crónica.
Signos
clínicos: la diarrea puede presentar color amarillo (aspecto de sopa de
guisantes), prueba de que los alimentos no son bien digeridos; cuando la
defecación va acompañada de un dolor vivo, se llama «colitis aguda». A veces
se encuentra sangre en las heces. Hay que desconfiar de una alternancia
diarrea-estreñimiento: puede ser el primer signo de un cáncer.
Las
diarreas agudas son, por lo general, de origen infeccioso, mientras que las
diarreas crónicas aparecen como consecuencia de enfermedades generales.
Ante toda diarrea, se ha de definir el color, la consistencia, el número de
deposiciones por día y los antecedentes médicos, a fin de poder seguir el
tratamiento más adecuado.
Médico
a consultar: médico de cabecera o gastroenterólogo.
Tratamiento:
depende de la causa que produzca la diarrea, aunque suele basarse en el ayuno
hasta la desaparición de los síntomas. Existen, además, medicamentos
antidiarreicos.
Dolores.
El
dolor es una sensación subjetiva por parte del paciente. Se encuentra en muchas
enfermedades.
Hay diferentes tipos de dolor: espasmo, contractura, quemadura, terebrante, pinzamiento, etc. Hay que apreciar la intensidad del dolor de forma objetiva (lo que, a veces, resulta muy difícil).
Médico
a consultar: en todos los casos, pues en nuestros días se dispone de
remedios eficaces contra el dolor, se consultará, de entrada, al médico de
cabecera.
Tratamiento: se basa en los analgésicos menores o mayores, según el tipo de dolor. Existen, sin embargo, equipos de atención especializados contra el dolor.
Eccema.
La
eccema es una enfermedad alérgica frecuente.
Signos
clínicos: el eccema comienza por un prurito, después aparece una mancha
roja seminada de pequeñas vesículas superficiales, transparentes, de
contenido claro, que se abrirán rápidamente. Una fase de descamación suele
anunciar la curación de una placa. si se suprime la causa del eccema,
desaparece el prurito y la epidermis vuelve a tomar su aspecto normal sin
cicatrices.
Médico
a consultar: dermatólogo.
Tratamiento:
se basa en la desinfección cutánea, corticoterapia local (excepto sobre el
rostro) y la supresión del alergeno. Si el eccema se ha contraído durante el
trabajo, el paciente debe declararlo como enfermedad profesional.
Edema
agudo de pulmón (E.A.P.).
El
edema agudo de pulmón es una enfermedad mortal debida a la presencia de liquido
en el pulmón.
Signos
clínicos: comienzo repentino, muchas veces nocturno, que comienza por una
sensación de opresión torácica y de cosquilleo de garganta que provoca
accesos de tos; el paciente se sienta un poco inclinado hacia adelante,
cubierto de sudor, pálido y presenta una gran dificultad respiratoria. Él
enfermo «escupe,> una especie de crema blanquecina o rosada.
Médico
a consultar con extrema urgencia: hay que llamar al servicio de urgencias o
a una ambulancia.
Tratamiento:
se basa en los diuréticos, la morfina y los tónicos cardíacos. El enfermo
debe ser hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos.
Embolia
pulmonar.
La
embolia pulmonar se define como la obliteración de la arteria pulmonar por un
cuerpo extraño circulante en la sangre. De ello resulta un defecto de oxigenación
de los pulmones.
Signos
clínicos: comienzo súbito; dolor torácico intenso en un solo lado;
dificultad respiratoria con tos seca; la piel se pone ,<azulada»; gran
angustia. a veces con tendencia sincopal.
Médico
a consultar urgentemente: cardiólogo o neumólogo.
Tratamiento:
se basa en la hospitalización, los anticoagulantes, el oxígeno y una vigilancia
exhaustiva. Se trata de una enfermedad mortal; el diagnóstico no es fácil,
pues a menudo existen pocos signos que puedan orientar al médico.
Enuresis.
La
enuresis es un trastorno menor del comportamiento, bastante frecuente, que se
define como la micción involuntaria en niños de más de 4 años; puede ser
diurna, nocturna o mixta. Se denomina primaria cuando el niño no ha llegado
nunca a dominar el esfínter.
Estos
niños duermen generalmente más que La media, y la micción no sobreviene durante
el sueño profundo, sino poco después de dormirse o cuando están a punto de
despertarse.
Médico
a consultar: pediatra o psiquiatra infantil.
Tratamiento:
basado en consignas higiénicodietéticas: no beber por la noche; enseñar al
niño a detener una micción en curso; despertarlo hacia las 11 de la noche
para hacerle orinar. A veces se tiene que recurrir a los antidepresivos
durante algunas semanas.
Epilepsia generalizada.
La epilepsia es una enfermedad caracterizada por la sobrevenida repetida y crónica de crisis en un mismo sujeto. Es debida a la hiperactividad paroxística de un grupo de neuronas. Hay dos tipos de epilepsia: la «ausencia y la «crisis tónicoclónica.
Signos
clínicos: La ausencia: afecta a los niños. Es una alteración aislada («pérdida
de contacto) y muy breve (algunos segundos) de la conciencia. El niño ignora
padecer esta enfermedad, pues no conserva ningún recuerdo de ella; la
repetición de las ausencias constituye el «pequeño mal.
Crisis tonicoclónica: sobreviene después de la pubertad. Se desarrolla típicamente en tres fases sucesivas, precedidas de una caída brutal. La fase tánica (10 a 20 segundos): contracción en flexión y después en extensión de todo el conjunto de músculos del cuerpo. La fase clónica (30 segundos): sucesión rítmica de sacudidas musculares que afectan a todo el cuerpo. La fase resolutiva (puede durar varios minutos): dificultad para abrir la boca, con lo que puede producirse una mordedura de la lengua; pérdida de orina y reiniciación ruidosa de la respiración. Después de la crisis, la conciencia puede quedar aletargada durante un tiempo variable. El enfermo no conserva ningún recuerdo de la crisis.
Médico
a consultar: neurólogo.
Tratamiento:
basada en una higiene de vida y en los medicamentos antiepilépticos. Algunas
profesiones están prohibidas a los epilépticos.
Esclerosis
múltiple o en placas.
La esclerosis múltiple o en placas es una enfermedad frecuente del sistema nervioso, cuya causa todavía no se conoce. Ataca sobre todo al adulto joven.
Signos
clínicos: déficit motor, disminución de la agudeza visual con dolores
oculares; picores, sensación de aprisionamiento o de constricción (impresión
de coraza, de brazalete, de cinturón muy apreciado); sensaciones de chorreo
de agua sobre el cuerpo; descoordinación de movimientos; perturbación del
equilibrio, y de la palabra, que es acompasada y explosiva; vértigos; diplopía;
necesidad imperiosa de orinar o, por el contrario, retención urinaria;
impotencia sexual; trastornos psíquicos. Se trata de una enfermedad que
sobreviene por crisis y que cede más o menos completamente.
Médico
a consultar: neurólogo.
Tratamiento:
la crisis se combate con corticoides, aunque no se pueden impedir las recidivas.
Esquizofrenia.
La
esquizofrenia es un trastorno de la personalidad que forma parte de las
psicosis, en la que predominan la disociación de la persona y la ruptura entre
el sujeto y el mundo que le rodea (autismo). Es una de las afecciones mentales más
frecuentes (0,5 % de
la
población). El sujeto no es consciente de su problema.
Signos
clínicos: La disociación: los actos están en desacuerdo con los propósitos;
las conductas sucesivas se producen sin continuidad o de forma contradictoria.
Cuando se produce una asociación de pensamiento y de hecho que son
incompatibles, se habla de discordancia (por ejemplo, cuando un paciente dice:
«quiero a mis padres, por eso tengo ganas de matarlos). Se produce una
discontinuidad del curso del pensamiento. Algunas veces, existen breves
suspensiones durante el discurso (algunos segundos); frialdad de contacto;
gran indiferencia y una reducción de la actividad. Se suelen observar
actuaciones peligrosas, insólitas o extrañas.
El
autismo: es el encerrarse en sí mismo, que se traduce por la evasión de la
realidad y el predominio de la vida interior. El sujeto aparece distante,
lejano, con la mirada ausente. Prefiere el aislamiento.
El delirio es constante, pero no siempre manifiesto; los sujetos sienten la impresión de transformaciones corporales (los rasgos de su rostro cambian; no se reconocen en un espejo). Existe una alteración de la identidad: el sujeto se pregunta sobre sus propios orígenes; duda de su sexo; encuentra el mundo diferente, extraño y ficticio; frecuentemente tiene la sensación de que el entorno le es hostil. Piensa que alguien le «roba» su pensamiento.
Médico
a consultar: psiquiatra.
Tratamiento:
se basa en los neurolépticos, los ansiolíticos y la psicoterapia. No existe
ningún tratamiento milagroso; el esquizofrénico no se cura, pero puede
adaptarse más fácilmente a la sociedad en que vive.
Estreñimiento.
El estreñimiento es la emisión de deposiciones demasiado pequeñas, demasiado duras, demasiado difíciles de evacuar, demasiado escasas o que sólo alivian un poco o nada la necesidad de defecar. Se admite que existe estreñimiento cuando la frecuencia de las deposiciones es inferior a 3 por semana.
Para
definir el estreñimiento hay que precisar: su fecha de aparición; su evolución
caprichosa o progresiva; el grado de molestia que entraña; el aspecto de las
deposiciones; la presencia o no de dolores, de sangre o de «flemas" en
las heces; de náuseas o de vómitos; de un adelgazamiento o de un incremento de
peso.
Médico
a consultar: médico de cabecera si el estreñimiento persiste.
Tratamiento: basado en los laxantes, lavativas e ingestión de líquido abundante (al menos 2 litros al día).
Forúnculo.
Es
una infección del vello originada por un estafilococo que produce su necrosis.
Signos
clínicos: un bulto rojo y doloroso con un pequeño edema de pelo. Al cabo
de algunos días de maduración, el forúnculo se abre, dejando salir la pus y
restos diversos llamados raíz.
Médico
a consultar: dermatólogo.
Tratamiento: se basa en cuidados locales a base de desinfectantes y exéresis de la raíz, con unas pinzas; se prescriben antibióticos a la mas mínima duda de evolución severa. Según la localización, el forúnculo puede ser muy grave, por ejemplo en la cara, y producir una infección a veces mortal.
Gonococia.
La
gonococia o blenorragia es una enfermedad de transmisión sexual debida a una
bacteria llamada gonococo.
Signos
clínicos: quemazón que produce vivos dolores durante la micción;
enrojecimiento y secreción del meato urinario (el extremo del glande está muy
inflamado).
Médico
a consultar: médico de cabecera, rápidamente.
Tratamiento:
se basa en un tratamiento a base de antibióticos. Como la gonococia es una
enfermedad de transmisión sexual, es indispensable tratar a la pareja o
personas con quienes se hayan tenido relaciones sexuales. T s prevención de la
enfermedad se basa en una buena educación sexual, sobre todo en el adolescente.
Gota.
La gota es una enfermedad articular, que sobreviene a menudo en las personas obesas de sexo masculino. Es debida a depósitos de ácido úrico dentro de la articulación (la del dedo gordo del pie la mayoría de las veces).
Signos
clínicos: dolor agudo muy intenso en el curso de la 2º mitad de la noche
de
tipo
terebrante, de quemazón a nivel del dedo gordo del pie. El paciente no soporta
el contacto de la ropa; la articulación del dedo gordo del pie está
tumefacta, enrojecida, de color de heces de vino; la piel es reluciente; el
edema puede extenderse al dorso del pie; la fiebre es habitual, cerca de los 38
°C; también puede asociarse un cólico nefrítico, al precipitar, a veces,
el ácido úrico a nivel del riñón.
Otras articulaciones, como la rodilla, pueden ser víctimas de un acceso de gota.
Médico
a consultar: médico de cabecera, sin tardar.
Tratamiento:
se basa en la colchicina, que alivia rápidamente al paciente. Pueden emplearse
otros medicamentos si los ataques de gota se repiten frecuentemente. Hay que seguir
un régimen pobre en ácido úrico para evitar que se produzcan nuevas crisis.
Gripe.
La
gripe es una infección contagiosa debida a un virus. Esta enfermedad aparece
por olas epidémicas.
Signos
clínicos: fiebre de 39-40 °C; el enfermo está fatigado, tiritando; dolor
de cabeza y dolores en «todo el cuerpo asociados a las curvaturas lumbares;
dolor de garganta, acompañado de moqueo frecuente y de tos. En las personas
de edad avanzada o que padecen insuficiencias respiratorias o cardíacas
graves, la gripe puede ser mortal.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento: la gripe simple no requiere ningún tratamiento, aparte de reposo. Las gripes complicadas necesitan antibióticos y, si es necesario, hospitalización. En las personas más sujetas a riesgo (ancianos, cardiópatas, neumopatas...).resulta muy implicada la vacunación antigripal.
Hemiplejía.
La
hemiplejia es un déficit motor, de importancia variable, de una mitad del
cuerpo. Según el caso, puede ser completa (imposibilidad de cualquier
“movimiento" del lado afectado) o parcial.
Signos
clínicos: predomina sobre los músculos extensores de los miembros
superiores y sobre los músculos flexores de los miembros inferiores. Si todavía
es posible la marcha, se suele hacer «arrastrando" el pie del lado afectado;
los reflejos del lado afectado son vivos; la cara también está afectada del
lado enfermo o del contrario. La afección predomina sobre la zona inferior.
Médico
a consultar: neurólogo.
Tratamiento:
depende de la enfermedad que haya producido la hemiplejía.
Hemorragia.
La hemorragia es una pérdida de sangre. Puede producir un estado de shock morral si es en gran cantidad, o solamente una ligera anemia, si la cantidad es mínima.
Médico a consultar: si la hemorragia es importante, mal soportada o ha sobrevenido sin razón aparente, se debe consultar al médico de cabecera.
Tratamiento:
depende de la causa de la hemorragia. Transfusión sanguínea en los casos
graves.
Hemorroides.
Las
hemorroides son dilataciones venosas que se exteriorizan fuera del ano.
Aparecen generalmente después de un esfuerzo, de la defecación o del
transporte de una carga pesada.
Signos
clínicos: dolor vivo acompañado de la percepción de una pequeña bola
alrededor del ano. Las hemorroides sangran algunas veces después de la defecación.
Médico
a consultar: en todos los casos, médico de cabecera o gastroenterólogo.
Sólo él podrá afirmar la existencia de hemorroides. Se suelen atribuir a las
hemorroides muchos sangrados anales, encubriendo así, involuntariamente,
posibles cánceres rectales.
Tratamiento:
se basa en las pomadas antihemorroidales y los analgésicos. Si no dan resultado,
se interviene quirúrgicamente.
Hepatitis
vírica.
La
hepatitis vírica es una inflamación del hígado debida a un virus. Hay tres
virus que pueden producir la enfermedad: el virus A, el virus B y e! virus no
A-no B, que producen tres hepatitis diferentes y contagiosas. Signos clínicos:
cansancio acompañado de fiebre; falta de apetito; náuseas; dolor abdominal;
erupción cutánea. También pueden presentarse dolor de cabeza o dolores articulares;
la piel adquiere un color amarillo (ictericia); la orina es oscura y las heces
se decoloran.
Médico
a consultar: gastroenterólogo.
Tratamiento:
el médico debe declarar la enfermedad, aislar al enfermo y examinar a las
personas de su entorno para descartar que padezcan la enfermedad. Como para toda
afección vírica, no hay tratamiento especial. Existe la vacuna contra el
virus B; la vacuna contra el virus A sólo es efectiva para evitar el contagio,
pero no es permanente; se debe renovar en cada ocasión de riesgo.
Hernia
de hiato.
La
hernia de hiato es una migración permanente o intermitente de una parte del estómago
a través del orificio esofágico del diafragma. Es decir, que hay un trozo de
estómago en el tórax, lo que produce problemas digestivos debidos al reflujo
de líquido gástrico dentro del esófago.
Signos
clínicos: quemazón que sube a lo largo del esternón, sobre todo después
de comer o en posiciones precisas, como al «atar los zapatos o al estar
completamente estirado con la cabeza plana; dificultad para tragar; más
raramente, dificultad para respirar, así como dolores torácicos.
Médico
a consultar: gastroenterólogo.
Tratamiento:
se basa en medidas mecánicas, como la elevación de la cabecera de la cama y la
prohibición de llevar vestidos apretados, y medidas higiénicas. Algunos
medicamentos y ciertas sustancias son desaconsejables, pues favorecen el
reflujo: aspirina, tabaco, alcohol,
lípidos; medicamentos antirreflujo gástrico.
Hernia
de ingle.
La hernia de ingle (o hernia inguinal) es una protuberancia de una porción de intestino que pasa a través de una región más débil de la pared muscular del abdomen. Es una afección muy frecuente, y más en los hombres que en las mujeres.
Signos
clínicos: tumefacción que aparece espontáneamente o con motivo de un
esfuerzo, generalmente indolora; tirón» ~ molestia al andar. Esta tumefacción
es impulsiva con la tos, y reductible por presión. El gran riesgo de estas
hernias es el estrangulamiento, que constituye una urgencia quirúrgica.
Médico
a consultar: cirujano digestivo.
Tratamiento:
la única solución para la cura de esta hernia es una intervención quirúrgica.
Herpes.
El
herpes es una enfermedad contagiosa debida a un virus. Tiene dos localizaciones
principales: herpes bucal y herpes genital.
Signos
clínicos: un «grano» formado por varias vesículas, generalmente
alrededor de la boca; dolor a ese nivel del tipo de las quemaduras o de los
picores. En caso de herpes genital, el «grano,> puede encontrarse a nivel
del cuello uterino o del glande, y puede producir dolores mientras se realiza
el acto sexual. El herpes es una enfermedad recurrente; aparece con el frío,
con el calor, en los cambios de tiempo, a causa del agotamiento, del stress, etcétera.
Médico
a consultar: dermatólogo.
Tratamiento:
no existe ningún tratamiento que pueda eliminar totalmente la enfermedad,
solamente hay productos que disminuyen el dolor y la duración de vida del
herpes. Como es una enfermedad recurrente, algunas veces se puede prevenir su
aparición con ciertas precauciones, por ejemplo, protegiéndose del sol.
Hipertensión
arterial.
La
hipertensión arterial es un aumento de la tensión arterial. Es uno de los
motivos más frecuentes de consulta, tanto al cardiólogo como al médico de
cabecera.
Signos
clínicos: se habla de hipertensión arterial cuando la presión arterial
máxima «sistólica> es superior a 16 y cuando la mínima <,diastólica>,
es superior a 9,5. Produce dolores de cabeza con predominio nocturno (despertando
al enfermo); impresión de ver moscas volando; problemas auditivos: vértigos
con zumbidos; «pinzamientos» en el extremo de los dedos de las manos o de los
pies y ganas de orinar, a veces con dolores durante la micción.
Médico
a consultar: médico de cabecera o cardiólogo.
Tratamiento:
basado en los medicamentos hipotensores y sobre todo en la higiene de vida:
disminución del stress, vida regular, disminución del peso, de los aportes sódicos
y de las grasas. El tratamiento es muy importante, pues evita todas las
complicaciones de la hipertensión, que pueden ser mortales.
Hipertiroidismo.
El
hipertiroidismo es la consecuencia de un hiperfuncionamiento de la glándula
tiroides. La enfermedad puede llegar a ser mortal si no se trata. g
Signos
clínicos: taquicardia (frecuencia cardiaca demasiado elevada) acompañada
de palpitaciones; dificultad respiratoria al esfuerzo; arterias que laten a
nivel del cuello. Hay retracción del párpado superior que produce un guiño
raro; adelgazamiento con la impresión de calor permanente y gran apetito; gran
nerviosismo con temblores; debilidad muscular. A veces hay bocio tiroideo
(aumento visible de la tiroides); diarrea.
Médico
a consultar: endocrinólogo.
Tratamiento:
se basa en los medicamentos llamados antitiroideos de síntesis. Si no son
eficaces, se puede recurrir, bien a la cirugía (se extirpa la tiroides), bien
al tratamiento radiactivo. Los medicamentos tienen muchos efectos
secundarios.
Hipoglucemia.
La hipoglucemia es un descenso del contenido de azúcar en la sangre. Puede
producir complicaciones graves, como el coma o trastornos psiquiátricos crónicos.
Signos
clínicos: fatiga súbita e intensa; incapacidad de concentración con
alteraciones del carácter (alegría, agitación, ansiedad); dolores de cabeza
con problemas visuales; palpitaciones cardíacas con palidez o enrojecimiento
del rostro; temblores con sudores profusos; sensación de hambre imperiosa. La
hipoglucemia sobreviene más frecuentemente en los diabéticos tratados.
Médico
a consultar: endocrinólogo. Tratamiento se basa en la ingestión de azúcar.
Hipotiroidismo.
El
hipotiroidismo es consecutivo a una reducción del funcionamiento de la
tiroides. Por sus complicaciones, puede ser mortal.
Signos
clínicos: piel pálida, fría y seca; inflamación del dorso de las manos
y pies y de los párpados; los cabellos están secos, débiles y quebradizos;
las uñas están estriadas y quebradizas; caída de las pestañas y del pelo
de las axilas y del pubis; lengua pastosa; voz ronca; gran fatiga con
hipotermia; obesidad con falta de apetito; calambres musculares y estreñimiento.
Son frecuentes las alteraciones de la memoria y, a veces, existe bocio tiroideo.
Médico
a consultar: endocrinólogo.
Tratamiento: basado en hormonas tiroideas o extractos tiroideos.
Impétigo.
El
impétigo es una infección cutánea superficial muy contagiosa, frecuente en
el niño de edad escolar.
Signos
clínicos: ampolla de pequeñas dimensiones, que se convierte muy rápidamente
en pústula y después se transforma en una costra amarillenta y rugosa. Hay
picor y ganglios en las proximidades de la infección.
Médico
a consultar: dermatólogo.
Tratamiento:
es local, a base de desinfectantes y a veces pomada antibiótica; también se
prescriben antibióticos orales. Se debe prohibir al niño ir a la escuela
durante la fase contagiosa. Hay que buscar en el paciente otros focos de
infección (por ejemplo: los dientes) y tratarlos para evitar que el impétigo
recidive.
Infarto
de miocardio. El infarto de
miocardio es una necrosis irreversible de la pared del corazón. Su pronóstico
es temible: debe ser tratado urgentemente.
Signos
clínicos: dolor de comienzo súbito, a veces nocturno, de intensidad
extrema. Se extiende a todo el tórax. No se calma con ningún medicamento;
descenso de la tensión arterial; fiebre moderada, a veces acompañada de náuseas,
vómitos o eructos. Hay gran stress, con sensación de muerte inminente.
Médico
a consultar con extrema urgencia: hay que llamar al servicio de urgencias o
a una ambulancia. El enfermo será hospitalizado en un servicio de reanimación
especializado. Tratamiento: está basado en el reposo y la vigilancia en
reanimación, así como en la administración de anticoagulantes y analgésicos.
Hay que actuar con la máxima rapidez.
Infección
urinaria.
La
infección urinaria está definida por la presencia de bacterias superior a una
cierta tasa en la orina, existan o no signos clínicos acompañantes.
Signos
clínicos: fiebre en tomo a los 39 °C~ , dolor a la micción; orina casi
siempre turbia; necesidad frecuente de orinar. A veces existe dolor a nivel
lumbar.
Médico
a consultar: médico de cabecera, nefrólogo o urólogo.
Tratamiento:
se basa en la ingestión de antibióticos adecuados y de bebidas abundantes (2
litros por dia). En medio y al final del tratamiento se verifica la ausencia
de bacterias en la orina.
Insuficiencia
renal aguda.
La
insuficiencia renal aguda es el fallo súbito de las funciones renales. Los
desechos del cuerpo no pueden ser eliminados por la orina.
Signos
clínicos: el sujeto no ha orinado en las últimas 24 horas o ha orinado
menos de 100 ml en 24 horas; se conserva muy raramente la diuresis (volumen de
orina) de 24 horas; hay edemas difusos; náuseas y vómitos; se siente una gran
somnolencia; a veces, el paciente se halla en estado de shock con dificultad
respiratoria.
Médico
a consultar urgentemente: nefrólogo, que hospitalizará al paciente.
Tratamiento:
se basa en una restricción hídrica, supresión de codo aporte de sal, diuréticos
y otros tratamientos especializados, como la diálisis. También se trata la
causa de fa insuficiencia renal aguda.
Insuficiencia
renal crónica.
La
insuficiencia renal crónica es la disminución progresiva e irreversible de las
funciones excretoras del riñón.
Signos
clínicos: el comienzo raramente es súbito; generalmente es progresivo,
sin signos clínicos, que sólo aparecen en un estado avanzado: edemas
difusos, hipertensión arterial, trastornos digestivos (náuseas, vómitos, hinchazón
abdominal con diarrea), ganas de orinar frecuentes, picor frecuente y
persistente. A veces hay dolores óseos.
Médico
a consultar: nefrólogo.
Tratamiento: se basa en el tratamiento dietético (restricción de los aportes de prótidos y de sal), corrección de la hipertensión arterial y de todas las restantes alteraciones biológicas. A partir de un cierto estadio se puede recurrir a una «suplencia renal" (diálisis), a la espera de la posibilidad de reaalizar un transplante renal.
Lumbago.
El
lumbago se caracteriza por un dolor violento en la musculatura lumbar.
Signos
clínicos: comienzo súbito, con motivo de un esfuerzo de levantamiento o de
un «falso movimiento»; el dolor intenso impide al paciente enderezarse, y
generalmente le obliga a quedarse en la cama. Este dolor se calma con el reposo;
es impulsivo a la tos y el estornudo; existe irradiación lumbar con presióri
dolorosa a este nivel.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento: basado en el reposo del paciente estirado sobre un plano duro; medicamentos contra el dolor (analgésicos) y antiinflamatorios. Si el dolor no pasa, se recurre a las infiltraciones.
Meningitis.
La
meningitis es una infección de las meninges; puede ser debida a bacterias, a
virus y más raramente a hongos. Es una enfermedad grave que precisa un diagnóstico
urgente y un tratamiento adaptado.
Signos
clínicos: comienza por un malestar general acompañado de escalofríos;
fiebre de 40 °C; dolor de cabeza muy vivo; nuca rígida; dolor en todos los músculos;
vómitos violentos; dolor ante cualquier contacto con la piel.
Médico
a consultar urgentemente: médico de cabecera, que hospitalizará al
paciente.
Tratamiento:
se basa en la toma de antibióticos si la causa es una bacteria. En el caso de
meningitis vírica, la evolución es favorable sin necesidad de tratamiento.
Migraña.
La
migraña es una afección extremadamente difundida, que afecta a entre el 10 y
el 25 % de la población. Afecta mayoritariamente a la población femenina.
Signos
clínicos: la migraña sobreviene por crisis o accesos cuya duración va
de unas horas a uno o dos días. Hay un «dolor de cabeza que no concierne más
que a la mitad del cráneo; el lado puede cambiar según las
crisis, y a veces puede afectar a todo el cráneo. Pueden presentarse otros signos secundarios, tales como somnolencia o sensación de hambre.
Médico a consultar: neurólogo.
Tratamiento: se basa en medicamentos como
la
aspirina u otros analgésicos, y en medidas higiénicas.
Mononucleosis
infecciosa (M.N.I.).
La M.N.I. es una enfermedad del adolescente y del adulto joven; es poco frecuente en el niño, y excepcional antes de los 3 años. La transmisión se realiza por la saliva (enfermedad del beso). La causa es un virus.
Signos
clínicos: fiebre acompañada de gran fatiga; anginas acompañadas de
ganglios a nivel del cuello; erupción cutánea (a veces). A la
palpación, el médico encuentra a veces el bazo inflamado.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Neumonía.
La
neumonía es una afección, infecciosa del pulmón, debida a una bacteria o a
un virus.
Signos
clínicos: comienzo súbito. Hay fiebre elevada de 39,5 0 40 °C; dolor torácico
intenso, como una punzada en el costado, recrudecido por la tos y la
inspiración profunda; dificultad respiratoria. A veces, en caso de afección
bacteriana, se observa un enrojecimiento del pómulo, en el lado del pulmón
afectado.
Médico
a consultar: neumólogo.
Tratamiento:
basado en la hospitalización y en la toma de antibióticos adecuados.
Neumotórax.
El
neumotórax es una enfermedad debida a la presencia de aire en la pleura
(membrana que recubre el pulmón). Sobreviene frecuentemente en el adulto joven
deportista, de aspecto longilíneo.
Signos
clínicos: el dolor sobreviene brutalmente en una persona en perfecto
estado general después de un esfuerzo intenso o durante el reposo. Es una
punzada violenta en el costado, a veces una verdadera <,puñalada>,, otras
veces es más discreto pero se exacerba por la tos o el esfuerzo. Hay dificultad
respiratoria inconstante. A veces el neumotórax no produce ningún signo clínico;
se descubre fortuitamente, después de una radiografía pulmonar.
Médico
a consultar: neumólogo.
Tratamiento:
basado en la hospitalización, en la que se podrá, gracias a técnicas
especializadas, retirar el aire de la pleura. La kinesiterapia
respiratoria, una vez se haya hecho desaparecer el aire, es eficaz para
evitar secuelas respiratorias.
Neurosis.
La
neurosis es un trastorno de la personalidad que comporta una ansiedad inmotivada
o desproporcionada en relación al peligro temido. Hay una buena adaptación a
la realidad y el paciente tiene conciencia del problema, pero es incapaz de
dominar su angustia.
Signos
clínicos: trastornos del sueño; fatiga intelectual y física; disfunción
sexual y estado depresivo. La personalidad está dominada por una gran ansiedad.
Existen varios tipos de neurosis, como la neurosis obsesiva, histérica, de
angustia, fóbica, etc.
Médico
a consultar: siquiatra.
Tratamiento: se basa en la administración de ansiolíticos y antidepresivos, y en la aplicación de una psicoterapia apropiada.
Obesidad.
Es
muy frecuente, especialrnente en la mujer- Algunas veces produce graves
complicaciones.
Signos
clínicos: se habla de obesidad moderada entre el 20 y el 50 %, de sobrepeso
y de obesidad severa entre el St) y el 200 % de sobrepeso. La obesidad puede
predominar en la parte superior del cuerpo (obesidad «androide") o
alrededor de la pelvis (obesidad «androide").
Para
definir bien la obesidad, hay que estudiar los hábitos alimentarios (picoteo
continuo entre las comidas; crisis bulímicas; tendencia compulsiva a comer un
alimento dado); y el perfil psicológico del sujeto obeso (importante para
prever en que grado seguirá el régimen). Hay una parte de herencia en la
obesidad; en efecto, si ninguno de los padres es obeso, el riesgo estadístico
de obesidad es inferior al 10 `%. Por el contrario, si uno o los dos padres lo
son, el riesgo se eleva de un 4t~ aun80%.
Médico
a consultar: nutricionista o endocrinólogo.
Tratamiento:
se basa en un régimen adecuado.
Oclusión
intestinal aguda.
La
oclusión intestinal aguda es una detención completa y persistente de los
materiales y gases en un segmento del intestino. Es una urgencia quirúrgica.
Signos
clínicos: el comienzo es súbito, marcado por un dolor vivo acompañado
de vómitos; la detención de materiales y gases no siempre está clara al
principio. Abdomen inflamado.
Médico
a consultar urgentemente: cirujano digestivo.
Tratamiento:
se basa en la exploración quirúrgica y el tratarniento de la causa que haya
producido la oclusión. Hay que actuar rápidamente, ya que esta enfermedad
puede Llegar a ser mortal.
Orzuelo.
El
orzuelo es un pequeño forúnculo de 1as pestañas, debido muy frecuentemente a
un estafilococo.
5ignos
clínicos: dolor del párpado muy sensible a la palpación; el orzuelo está
localizado en la base de una pestaña y se forma un punto de pus en el centro de
la lesión. La evolución conduce a la pérdida de la pestaña y a la eliminación
de los restos necróticos de la «raíz". Siempre se debe sospechar
diabetes en caso de orcuelos.
Médico
a consultar: médico de cabecera u oftalmólogo.
Tratamiento:
compresas calientes varias veces al día y pomada antibiótica 2 0 3 veces al
día.
Osteoporosis.
La
osteoporosis es una disminución de la masa ósea que no está relacionada
con un problema biológico. Es una afección frecuente en el sujeto de edad
avanzada, particularmente en la mujer después de la menopausia.
Signos
clínicos: dolores óseos de intensidad moderada, esencialmente a nivel de
la columna vertebral y de la pelvis. A veces el dolor es tan intenso que
inmoviliza al paciente
durante
varias semanas, y corresponde a un aplastamiento vertebral que se ha constituido
en ausencia de un traumatismo importante. También se observa una disminución
de la estatura; no afecta al estado general.
Médico
a consultar: reumatólogo.
Tratamiento:
durante los accesos dolorosos,
está
basado en el reposo y los analgésicos. El tratamiento de Eondo comprende:
reglas hìgienicodietéticas (régimen equilibrado, actividad físìca sufìciente,
incluso una reeducación suave); administración de calcio y fósforo.
Otitis.
La
otitis es una inflamación de la cavidad de1 oído. Es más frecuente en el niño
que en el adulto.
Signos
clínicos: dolor agudo de oído con pérdida de audición, a veces con secreción
auricular (otitis purulenta; fiebre de 38-39 °C; cansancio con falta de
apetito. En el niño, los signos pueden ser engañosos: fiebre aislada, rechazo
del biberón, diarrea, vómitos, irritabilidad, dificultad para dormir.
Médico
a consultar: redicho de cabecera u otorrinolaringólogo.
Tratamiento: se basa antibióticos, analgésicos y descongestionantes nasales. Sí la evolución no es rápidamente favorable, o si la otitis es purulenta desde el principio, se debe realizar un drenaje (paracentesis).
Palpitaciones.
Las
palpitaciones están constituidas por una sensación subjetiva desagradable:
el enfermo siente los latidos de su corazón. En algunos casos, este fenómeno
es normal, como después de un esfuerzo violento o una importante emoción.
Médico
a consultar: médico de cabecera o cardiólogo, si el fenómeno es
anormalmente frecuente.
Tratamiento:
después de un chequeo completo efectuado por el médico, está en función de
la causa de las palpitaciones. El electrocardiograma es un examen decisivo.
Pancreatitis.
La
pancreatitis es una inflamación del páncreas; puede ser aguda o crónica. Es
una enfermedad grave; el abuso de alcohol es una de las causas más frecuentes.
Signos
clínicos:
1.
Pancreatitis aguda: dolor abdominal de aparición súbita, extremadamente
intenso; vómitos repetidos y abundantes; el enfermo está en estado de shock;
la fiebre es de 38 °C. 2. Pancreatitis crónica: dolor de igual localización
pero no tan intenso, generalmente desencadenado por una comida rica en grasas
y alcohol; adelgazamiento; la piel se vuelve «amarilla" durante la crisis
dolorosa.
Médico
a consultar urgentemente en caso de pancreatitis aguda: gastroenterólogo.
Tratamiento:
para la pancreatitis aguda, se basa en la hospitalización urgente en un medio
especializado. Es una afección mortal. Para la pancrearitis crónica, se basa
en reglas higiénico dietéticas (supresión del alcohol y de las grasas), analgésicos
o tratamientos más especializados.
Parotiditis.
La parotiditis (paperas) es una enfermedad muy contagiosa, debida a un virus que ataca principalmente a la glándula parótida. Es frecuente en el niño y el adulto joven. Signos clínicos: dolor al presionar debajo del lóbulo de la oreja correspondiente a la localización de la parótida, donde se percíben los ganglios; fiebre moderada; frecuentemente, dolores de cabeza; dolor vivo de oído. Pueden aparecer complicaciones, como una afección infecciosa a nivel de los testículos o de las meninges, pero son poco
frecuentes.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
no existe tratamiento contra el virus. La aspirina y el reposo son suficientes.
existe una vacuna.
Parkinson
(enfermedad de).
La
enfermedad de Parkinson es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso cuya
causa se desconoce. Afecta a ambos sexos; con una ligera preponderancia
masculina. Los principales síntomas aparecen habitualmente entre los 50 y los
60 años.
Signos
clínicos: reducción de la actividad y fatiga; dolores mal localizados;
trastornos del equilibrio o del comportamiento: temblores: reposo, predominante
en las extremidades, rigidez muscular perturbaciones de la marcha de la
palabra y de la escritura; lentitud de pensamiento y alteraciones psíquicas.
Médico
a consultar: neurólogo.
Tratamiento:
se basa en los medicamentos ~ base de dopamina (mediador nervioso que se
encuentra deficitario en esta enfermedad); este tratamiento produce efectos
secundarios molestos.
Pérdida
de conocimiento.
La
pérdida de conocimiento puede deberse a varias afecciones. Las dos más
importantes son: el sincope y las crisis de epilepsia generalizadas.
Ante
una pérdida de conocimiento, hay que precisar: el comienzo (repentino o
previsible; la existencia o no de un traumatismo craneal; las circunstancias
desencadenantes (calor. estado de ayuno, atmósfera cargada): si ha habido
mordedura de lengua; pérdida de orina o convulsión durante la ausencia de
conciencia; la existencia o no de amnesia al regreso de la conciencia; la toma o
no de medicamentos.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
depende de la causa que haya producido la pérdida de conocimiento.
Piojos.
Los
piojos se localizan en el cuero cabelludo, en el tórax o a nivel del pubis
(ladillas). La transmisión de este parásito se hace por contacto directo. La
cohabitación, la superpoblación y la falta de higiene favorecen las
epidemias.
Signos
clínicos: vivos picores en el lugar donde se fija el parásito. Se pueden
ver las liendres (larvas de los piojos) adheridas a los cabellos o al vello.
Están sólidamente fijadas a éstos (así se les diferencia de la caspa, que
cae al sacudir los cabellos).
Médico
a consultar: médico de cabecera o dermatólogo.
Tratamiento:
se basa en diferentes productos insecticidas. Se debe desinfectar la ropa, si no
se quiere que resurja la enfermedad.
Pleuresía.
La
pleuresía es una enfermedad debida a la presencia de líquido en la pleura
(membrana que recubre el pulmón).
Signos
clínicos: dolor limitado normalmente a un punto del costado basal. A veces
es muy vivo o, por el contrario punzante. Se observa dificultad respiratoria
dependiendo de la abundancia del derrame en la pleura y del estado del pulmón
subyacente; tos seca, en accesos, desencadenada por los cambios de posición.
A veces, está presente la fiebre con alteración de1 estado general.
Médico
a consultar: neumólogo.
Tratamiento:
basado en la hospitalización y el drenaje de la pleura afectada, así como en
el tratamiento de la enfermedad que haya producido la pleuresía.
Prurito.
El
prurito es la sensación cutánea que incita al rascado. Está presente en
numerosas enfermedades.
Signos
clínicos: el rascado puede reducir modificaciones de la piel y el vello,
tales como: enrojecimiento cutáneo, excoriaciones; estrías de rascado
lineales; equimosis; pápulas; pigmentación marronosa; pérdida de cabellos;
desgaste de las uñas; sobre infección cutánea.
Médico
a consultar: dermatólogo o médico.
Quemaduras
del globo ocular.
Las
quemaduras del globo ocular son muy graves. En efecto, al no producirse el
reflejo de parpadeo, el globo ocular se ve directamente afectado.
Signos
clínicos: dolor intenso acompañado de un stress angustioso si 1a quemadura
es importante; el pronóstico se fundamenta en la naturaleza del agente
causante, la extensión de las lesiones, la duración del contacto y la rapidez
de los cuidados.
Médico
a consultar con extrema urgencia: oftalmólogo.
Tratamiento:
lavado abundante del globo ocular con agua normal o estéril; extracción de los
restos a nivel del globo. Estos cuidados deben ir seguidos de una cura ocular
asociada a diversos colirios oftálmicos. Es de máxima importancia conocer el
agente cáustico causante, para que el especialista pueda actuar en consecuencia.
Resfriado.
El
resfriado es una infección vírica de la mucosa nasal y de los conductos por
los que pasa el aire. Se transmite de una persona a otra por medio de gotitas
minúsculas en suspensión en el aire espirado.
Signos
clínicos: secreción nasal, al principio clara, que se espesa en uno o dos
días y se hace amarillenta (signo de sobreinfección bacteriana); muchas veces
un ligero dolor de garganta precede al resfriado; los dolores de cabeza son
habituales, del mismo modo que los estornudos; a veces hay accesos de fiebre.
Médico
a consultar: si el resfriado es muy mal soportado, médico de cabecera.
Tratamiento:
se basa en el reposo, la reducción de las actividades sociales y la ingestión
frecuente de bebidas para combatir la sequedad de la garganta y la pérdida de
líquido por la nariz. La aspirina puede aliviar los dolores de cabeza y de
garganta, pero no tiene ningún efecto sobre la evolución de la enfermedad en sí
misma.
Rubéola.
La
rubéola es una enfermedad vírica contagiosa, hecho que la hace una afección
peligrosa, especialmente cuando se contrae durante el embarazo. En efecto, puede
producir entonces malformaciones en el niño que va a nacer.
Signos
clínicos: erupción cutánea, que comienza en el rostro y se extiende al
tronco y los miembros superiores. Desaparece al tercer día sin dejar señal;
fiebre intermitente, moderada (inferior a 39 °C) y efímera; la aparición de
ganglios, sobre todo a nivel del cuello, precede a la erupción alrededor de
una semana antes.
Los tres primeros meses son los más peligrosos para la mujer embarazada, pues la rubéola produce en este período de tiempo las malformaciones más graves (lesiones oculares, auditivas, cardíacas y nerviosas).
Médico a consultar: médico de cabecera.
Sarampión.
El
sarampión es una enfermedad infecciosa vírica. Es la más extendida de las fiebres
acompañadas de erupción cutánea. Se contrae generalmente durante la infancia.
Signos clínicos: la enfermedad comienza con un malestar general acompañado de
fiebre de 38 a 40 °C; tos, secreción nasal, falta de apetito y vómitos. Después
de este primer estadio aparece la erupción cutánea: comienza en la cabeza,
detrás de las orejas y alrededor de la boca; está constituida de placas rojas
ligeramente en relieve, que se extienden a todo el cuerpo, dejando intervalos
de piel sana.
El
sarampión puede tener, sobre todo en e1 Tercer mundo, complicaciones gravísimas,
como una sobreinfección respiratoria o complicaciones nerviosas u oculares
(primera causa de ceguera en el mundo).
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
hay que aislar al enfermo; la declaración de la enfermedad por el médico es
obligatoria. No existe tratamiento especial; el sarampión se cura solo, salvo
complicaciones. Existe la vacuna antisarampionosa, que se aplica generalmente
después de los 12 meses.
Sarna.
La
sarna humana es una parasitosis cutánea, debida a la presencia bajo la piel
de un ácaro que deposita allí sus huevos. Es una afección frecuente en
nuestros días (libertad sexual, precarias condiciones de higiene, superpoblación).
Signos
clínicos: picores molestos y generalizados excepto en la cabeza,
especialmente por la noche.
Médico
a consultar: médico de cabecera o dermatólogo.
Tratamiento:
basado en el DDT u otros antiácaros en solución que se aplicarán después
de un baño jabonoso; hay que desinfectar los vestidos y la cama. Igualmente,
hay que tratar a las personas que parecen indemnes si viven bajo el mismo techo
que el enfermo.
Sicosis.
La
psicosis (llamada sicosis maníaco depresiva) es una alteración global de la
personalidad en la cual el sujeto no tiene conciencia de su problema y donde
hay una desocialización importante. Es una afección frecuente (0,5 % de la
población).
Signos
clínicos: la psicosis se caracteriza por la alternancia de accesos
separados por intervalos sanos. Tan pronto el sujeto está en fase de depresión
(acceso melancólico), como en fase de exaltación (acceso maníaco).
2. Acceso maníaco: el insomnio es bien soportado; el sujeto está eufórico,
se siente inagotable; está agresivo y no soporta ninguna contrariedad. Sus
acciones no tienen ningún sentido. Hay ideas delirantes de filiación (sentimiento
de ser el hijo de la reina de Inglaterra, etc.); el rostro es Expresivo; el
sujeto se mueve
Sífilis.
La
sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (E.T.S.), que puede ser congénita
(la bacteria treponema atraviesa la placenta).
Signos
clínicos: en el hombre, elchanmo sifilitico del glande es una erosión
plana, lisa, flexible, indolora y bien limitada. Siempre está presente un
ganglio a nivel de la ingle. Si se deja evolucionar la enfermedad, el chancro se
ulcera y se hace doloroso. Pueden aparecer otros signos, como un síndrome
seudogripal, una erupción cutánea y pérdida de cabellos, para desembocar en
el estadio de «sífilis terciaria·>, que provoca un deterioro rápido de
las facultades intelectuales. Esta evolución tarda varios años.
Médico
a consultar: médico de cabecera. T
Tratamiento:
consiste en la toma de antibióticos durante 15 días a base de penicilina.
Hay que tratar también a la pareja o personas con quienes se hayan tenido
relaciones sexuales.
Síncope.
El síncope es debido a un descenso súbito de la llegada de sangre al cerebro.
Signos
clínicos: pérdida de conocimiento brusca y total, breve, con recuperación
completa y rápida de la conciencia.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
en función de la causa.
Sinusitis.
La
sinusitis es una inflamación de la mucosa (revestimiento) de los senos de la
cara.
Signos
clínicos: mucosidad abundante, purulenta, a veces sanguinolenta;
obstrucción de una fosa nasal; dolor vivo localizado debajo del ojo; fiebre de
38 °C; dolores de cabeza; tos de predominancia nocturna.
Médico
a consultar: médico de cabecera u otorrinolaringólogo.
Tratamiento:
es, a la vez, local (inhalaciones cálidas mentoladas, aerosoles con antibióticos
y corticoides) y general (aspirina asociada a (a toma de antibióticos). En caso
de que no mejore, hay que hospitalizar a1 paciente.
Soriasis.
La
soriasis es una enfermedad frecuente que afecta del 2 al 3 % de la población.
Sobreviene en individuos predispuestos genéticamente. Se caracteriza por una
descamación de la piel.
Signos
clínicos: placas rojas escamosas que no producen picores. Son le color
blanco sucio. Cuando se rasca la piel, se desprenden láminas escamosas. Las
placas pueden cubrir prácticamente la totalidad del cuerpo: se habla,
entonces, de soriasis universalís. Las lesiones se presentan en todas las
regiones del cuerpo: a nivel de los codos, de las rodillas, de la zona lumbar,
del cuero cabelludo, con neta tendencia a la simetría.
Médico a consultar: dermatólogo.
Tratamiento: basado en tratamientos locales (corticoides, desoxidantes) y en tratamientos generales.
Temblores.
Los temblores son oscilaciones rítmicas e involuntarias sobre una posición de
equilibrio. Ante todo temblor, hay que definir si sobreviene en reposo, durante
la ejecución de un movimiento o durante el mantenimiento de una actitud; su
localización (en las extremidades, en la cabeza); las circunstancias en que se
produce (ansiedad, fatiga, emoción); los antecedentes familiares (¿padecen
temblor los padres?) y los signos que acompañan al temblor.
Médico
a consultar: si el temblor sobreviene de forma anormal, el médico de
cabecera.
Tiña.
La
tiña es una afección del cuero cabelludo producida por un hongo. Es una
enfermedad infantil muy contagiosa.
Signos
clínicos: pérdida de cabello en placas; la piel subyacente es escamosa.
Médico
a consultar: dermatólogo.
Tratamiento:
se basa en el aislamiento del paciente (el niño no debe ir al colegio) y en
la utilización de pomadas y medicamentos antifungicos. A veces hay que rasurar
el cabello restante. El médico debe declarar la enfermedad.
Torsión
de testículo.
La
torsión de testículo consiste en que el testículo «gira sobre sí
mismo,>, lo que produce la estricción de las arterias testiculares y conduce
en un plazo muy breve a la necrosis testicular. Es una urgencia: sólo se
dispone de 6 horas para tratar de salvar el testículo afectado. Sobreviene
principalmente en el niño o adolescente.
Signos
clínicos: dolor. testicular violento y continuo con irradiación hacia la
ingle; temperatura normal; el testículo aumenta de volumen y está elevado
respecto a su posición natural, es muy doloroso. El lado opuesto es normal.
Médico
a consultar: con extrema rapidez, el servicio de urgencias quirúrgicas más
próximo.
Tratamiento:
se basa en la intervención quirúrgica en un plazo muy breve. Si el testículo
está necrosado, se extirpará. La función de reproducción queda conservada
con un solo testículo.
Toxicomanía.
La
toxicomanía es la toma regular de drogas que entraña dependencia síquica
y física. La dependencia síquica se caracteriza por la necesidad de tomar la
droga para sentir sus efectos. La dependencia física es un estado de adaptación
del organismo, es decir, que existe una tolerancia del cuerpo a soportar dosis
elevadas, y una necesidad tal que la privación radical produce problemas.
Signos
clínicos: disminución de la vigilancia y del psiquismo; retracción de la
pupila; una especie de embriaguez, euforia o angustia confusión mental;
taquicardia; trastornos del sueño; alucinaciones. Estos signos representan
los síndromes principales que se encuentran con las drogas más comunes
(morfina, barbitúricos, LSD, etc.).
Médico
a consultar: siquiatra.
Tratamiento:
se basa en La supresión de la droga considerada, combatiendo el síndrome
de abstinencia y evitando, sobre todo, la recaída.
Traumatismo
craneal.
El
traumatismo craneal es un choque que se produce a nivel del cráneo. Puede ser
tanto benigno como muy grave, y poner en peligro la vida. El traumatismo
craneal puede ir acompañado de una herida, de pérdida de conocimiento secundaria
al choque, de trastornos del comportamiento y de vómitos.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
si el traumatismo craneal va acompañado de pérdida de conocimiento, es preciso
siempre hospitalizar al paciente durante 24 0 48 horas para poder ejercer una
vigilancia neurológica.
Tuberculosis.
La
tuberculosis es una enfermedad que afecta a los pulmones, muy contagiosa,
debida al bacilo de Koch. No tratada, esta enfermedad es mortal.
Signos
clínicos: alteración del estado general con fatiga, falta de apetito,
adelgazamiento, fiebre; tos persistente, seca o húmeda. Dolor torácico y
dificultad respiratoria son poco frecuentes al principio.
Médico
a consultar: neumólogo.
Tratamiento: basado en la hospitalización, el aislamiento del enfermo, la declaración de la enfermedad por el médico y los antibióticos antituberculosos. Existe una vacuna antituberculosa, obligatoria en numerosos países, que se administra en los primeros meses de vida: se trata de la B.
Úlcera.
La
úlcera es una pérdida de sustancia a nivel de la pared gástrica (del estómago:
úlcera gastrica) o del duodeno (úlcera
duodenal).
Signos
clínicos: dolores en la parte superior del abdomen que sobrevienen unas
horas después de las comidas. Se calman con la ingestión de alimentos.
Médico
a consultar: gastroenterólogo.
Tratamiento:
basado en la higiene alimentaria (supresión de alcohol,
especias y tabaco) en la administración de
protectores de la pared gástrica o duodenal y, sobre todo, en caso de afección
gástrica, vigilancia. La úlcera gástrica puede, efectivamente, degenerar en cáncer.
Si el tratamiento médico no da ningún resultado, se recurre a la cirugía.
Urticaria.
La
urticaria es una afección de extrema frecuencia; es un síndrome y no una enfermedad.
Es una reacción alérgica.
Signos
clínicos: pápula roja o rosada, con borde neto, que produce mucho picor,
que desaparece en unas horas sin dejar marcas y aparece en otro sitio.
Hay urticarias profundas, como el edema de Quincke, que produce una hinchazón localizada y que no hay que rascar. Puede producir asfixia si ataca a la garganta. La urticaria aguda desaparece en unos días; la urticaria crónica persiste más de 6 semanas.
Médico
a consultar: dermatólogo. En caso de edema de Quincke, hay que avisar al médico
urgentemente.
Tratamiento: basado en la supresión del alergeno, en los medicamentos antialérgicos y en los corticoides. En caso de edema de Quincke, se inyecta adrenalina; cuando se produce asfixia, se transfiere al paciente a una unidad especializada.
Varicela.
La
varicela es una enfermedad vírica extremadamente contagiosa. Afecta generalmente
a los niños de 2 a 10 años.
Signos
clínicos: la enfermedad comienza por cansancio y fiebre de 38 °C; la
erupción cutánea sobreviene a continuación, y consiste en numerosas pápulas
y pústulas rodeadas de un halo rojizo que se extienden por todo el cuerpo.
Las pústulas son remplazadas por costras que no hay que tocar en absoluto,
pues dejarían cicatrices indelebles. Estas costras caen solas. Las
complicaciones,
raras,
son de tipo pulmonar o neurológico.
Médico
a consultar: médico de cabecera.
Tratamiento:
se basa en productos que calman las ganas de rascarse y en soluciones que
previenen la infección cutánea. Se deben cortar las uñas de los niños, y
prohibirles ir a La escuela hasta que desaparezca la posibilidad de contagio.
La varicela deja inmunidad. Existe una vacuna antivaricela
Varices.
Las
varices están constituidas por una dilatación permanente de las venas, a la
que se añade una alteración de la pared venosa. Es una afección muy
frecuente (1 a 15 % de la población).
Signos
clínicos: dolorosa dilatación de las venas, normalmente a nivel de las
extremidades inferiores; a veces estas varices producen pequeñas hemorragias;
la piel próxima muchas veces no está en buen estado; a menudo se encuentra
herencia varicosa en la familia, o el enfermo ejerce una profesión que precisa
estar de pie mucho tiempo.
Médico
a consultar: Flebólogo o cirujano vascular.
Tratamiento:
en un principio se recomienda un tratamiento a base de medicamentos, de higiene
de vida y de curas termales. Si no se obtienen resultados eficaces, se practica
una intervención quirúrgica.
Vómitos.
El término «vómito designa la expulsión activa del contenido gastrointestinal por la boca. La náusea, en cambio, es la sensación de ganas de vomitar y puede o no ir seguida de vómitos. Para definir las causas del vómito, hay que precisar: los antecedentes personales y familiares, principalmente digestivos; las tomas de medicamentos; la ingestión de alcohol; la exposición a posibles tóxicos; el horario, las circunstancias y los signos que acompañan a los vómitos; el aspecto del líquido vomitado (sanguinolento, claro, alimentario, bilioso, fétido o no).
Médico
a consultar: si el vómito es alimentario, sobreviene después de una
comida muy rica o de un excesivo consumo de alcohol, y uno se siente mejor después
de haber vomitado; no es necesario consultar a nadie. Si es de sangre o fétido,
hay que consultar al médico de cabecera.
Tratamiento: se basa en los medicamentos antivomitivos. Si los vómitos son parte de una enfermedad, hay que tratar la enfermedad, naturalmente.
Zona.
El
zona o herpes zoster se debe a una reactivación del virus de la varicela. Su
gravedad se debe al riesgo de secuelas dolorosas y a su recidiva, frecuente en
los sujetos cuyo sistema inmunitario es débil.
Signos
clínicos: erupción de vesículas aisladas o confluyentes cuyo contenido se
enturbia secundariamente para dar lugar a costras. estas caen después de unos
días, dejando una cicatriz depigmentada; dolores, a veces violentos,
parecidos a una quemadura, que alcanzan su grado máximo al comienzo de la
erupción; pérdida de sensibilidad en la zona de la erupción. La erupción
puede venir precedida o acompañada de fiebre y dolores de cabeza.