Los
descubridores de la cuenca del plata, en el Siglo XVI, prefirieron el
Paraná como vía de penetración hacia las lejanas riquezas metálicas
del Imperio Inca, pero desde el principio del siglo siguiente: el
río Uruguay fue adquiriendo paralela importancia como único
camino hacia las regiones subtropicales de su alta cuenca donde
la compañía de Jesús levantó numerosas doctrinas para evangelizar y
civilizar a millones de guaraníes.
La navegación
del mismo se hacia práctica y cómoda desde La Plata hasta la actual
provincia de Misiones, con excepción del tramo medio comprendido desde
Paso de Higos (Bella Unión - Monte Caceros) hasta 25 km. más abajo del
Hervidero (Concordia - Salto) por una extensión de 175 km. de longitud.
Allí existía una ruptura cuya pendiente era de 35 mts.
Y emergía en ese
tramo el llamado ¨YTÚ¨ por los indígenas y rebautizado
Salto Grande por los españoles, además del Salto Chico
y numerosos rápidos.
Poco después de la
expulsión de la compañía, el ordenamiento económico y administrativo
establecido por el gobernador Bucarelli impulsó un tráfico regular de
mercaderías: yerba, tabaco, lienzo, algodón, etc. Después también cueros
vacunos, caballares y de nutrias. Los viajeros que venían de Yapeyú,
se transportaban en tropas de carretas al Salto Chico, donde se embarcaban
a Buenos Aires.
El capitán Juan de San Martín, padre del libertador
americano, perfeccionó el tramo de dicha ruta fundando entre 1777 y
1780 cuatro estancias para la comunidad de Yapeyú , una de ellas Concepción
del Mandisovi el que se fue poblando como centro urbano desde 1806 .
El 16 de noviembre
de 1810 el General Belgrano formalizó su existencia
, otorgándole ejido y amplia jurisdicción departamental: El 22de marzo
de 1840 sus autoridades y pobladores pasaron a constituir el núcleo
fundador de la ciudad, Puerto de Federación, a dos leguas de distancias.
Aguas debajo de Salto,
en febrero de 1757, el gobernador Don Pedro de Cevallo hizo levantar
un fuerte para asegurar las comunicaciones con el ejército acantonado
en las misiones orientales: a causa de las guerras guaránicas. Lo hizo
sobre la base de un campamento de tropas comandadas por don José Joaquín
de Viana, gobernador de Montevideo, quien había abierto caminos desde
aquella región hasta el primer punto navegable del bajo Uruguay .
Perduró entre 1757
y 1763, pero cinco años después sus abandonadas instalaciones fueron
reparadas para hospedar la expedición de Bucarelli destinada a transferir
las misiones del poder civil .
Una gran creciente en el siguiente año destruyo el establecimiento y
la comunidad de Yapeyú. El 29 de noviembre de 1769, tomo a su cargo
la fundación de San Antonio de Salto Chico en predios de la actual Concordia,
que actuó como nudo fluvial-carretero hasta 1821.
Precisamente esa área de Salto Chico fue escenario primigenio
de la firme hermandad argentino - uruguaya, cuando el Pueblo
Oriental en Exodo, en 1811/12 encabezado por Don José Artigas,
encontró refugio en la zona Argentina y pleno apoyo de todos los pueblos
mesopotámicos.
En la década de 1820 nació y en las siguientes se consolidó, una ruta
náutica que unió directamente San Borja, Brasil, con Concordia-Salto,
a pesar de las dificultades del Uruguay medio. Por efecto de esa continuada
navegación y sobre pasos transversales al río, se fueron repoblando
las antiguas misiones guaraníticas, surgiendo frente a San Borja el
Puerto Hormiguero (después Santo Tomé ); la brasileña Itaquí frente
a la repoblada La Cruz; Uruguayana y Paso delos Libres; Monte Caseros
y Bella Unión, y por último la ya nombrada Federación, en Entre Ríos
y la destruida y reedificada Villa oriental de Belén.
Llegada la
era del ferrocarril, en 1874 se inauguró" El Argentino
del Este" entre Concordia y Federación y el año siguiente sus vías alcanzaron
Monte Caseros. De esta manera se salvaron las dificultades del Salto
Grande, primero, y las de todo el tramo medio del Uruguay, después.
Paralelamente,
la línea ferroviaria uruguaya tendió sus rieles entre Salto y Bella
Unión. Por eso, entre 1874 y 1887, hasta principios del siglo XX, toda
el área trinacional del alto Uruguay -con extensión parcial al Paraguay
-mantuvo una preferente vía de circulación norte-sur, fluvial-ferroviaria,
que terminaba con Concordia y Salto. De estas ciudades, a su vez, convertidas
en puertos ultramarinos de mucha importancia relativa en sus respectivas
repúblicas, empresas locales de navegación vinculaban los puertos del
bajo Uruguay (Paysandú, Fray Bentos, Mercedes, Carmelo, Colón, Concepción
del Uruguay, Gualeguaychú) con las metrópolis platinas, Montevideo y
Buenos Aires. Vaporcitos, chatas y veleros en el alto Uruguay; vapores
de mayor porte río abajo, movieron una creciente actividad que hizo
vincular sus centros urbanos al río, impulsando sus respectivos desarrollos
al compás de la navegación y del comercio. Después, las amplias redes
ferroviarias y las rutas camineras hicieron decaer sensiblemente el
transporte fluvial, paralizando el ritmo de crecimiento de Monte Caseros,
Bella Unión y otras, así como el de Concordia y Salto.
El problema
principal que hizo declinar dicho transporte, ya en nuestro siglo, fueron
los escollos representados por el Salto Grande y demás accidentes del
tramo medio del río. A medida que los avances técnicos hacían sólo económicamente
competitivas las embarcaciones de mayor porte que las utilizadas hasta
entonces, además del creciente costo del removido de mercaderías del
barco al tren y viceversa.
¿Quiénes
fueron los pioneros de Salto Grande?
¿Cuáles
fueron algunos de los Proyectos de aprovechamiento de Salto Grande?
¿Como
se llevo a cabo la obra?
¿Quienes
fueron las mujeres que dieron origen al nombre de las Turbinas de Salto
Grande?
¿Cuál fue la dimensión
social del desarraigo?
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