CURIOSIDADES

El cuidador de lo que no existió


Un dato curioso resulta el de un hombre que se jubiló como cuidador en Salto Grande, cuando aún no se había dado comienzo a la construcción de la represa. La demora en hacer efectiva la construcción del Complejo Hidroeléctrico de Salto Grande hizo que este hombre llegara a su edad jubilatoria, en su tarea de cuidador, sin haberse llevado a cabo el inicio de las obras-.


El cementerio indio

Se comenta que en las restingas de los Saltos Chicos del Río Uruguay, un poco más al sur de la represa, en el lugar donde hoy se encuentra ubicado un lujoso hotel, al comenzar las excavaciones para construir sus cimientos, los albañiles encontraron vasijas enterradas en forma de círculo, de lo que se deduce que antiguamente ese sector habría sido un cementerio indio, ya que éstos eran construidos en zonas altas .
Cuando los trabajadores llevaron la noticia a la Empresa constructora, sus directivos prefirieron callar y no hacerlo público para evitar la pérdida que les ocasionaría un estudio arqueológico de la zona, y amenazaron a sus empleados con la pérdida de sus empleos si este hecho tomaba estado público, por lo que el secreto se mantuvo.
He aquí un ejemplo de la actitud egoísta del hombre, que por mezquinos intereses lleva a perder la posibilidad del conocimiento de una cultura aborigen, y de nuestros antepasados.

El billete que no pudo ser


Corría el año 1980 y la inflación devoraba los “Pesos Ley 18.188”, que hasta ese momento contaban con billetes emitidos de $ 500.000.
En 1981 el Banco Central de la República Argentina resuelve lanzar el billete de mayor denominación de todos los tiempos : el que equivalía a $ 1.000.000.-
Realizado los bocetos y los estudios de rigor , se buscó el motivo para incluir en la viñeta del reverso.
Para ello se consultó con el Presidente de la Comisión Binacional del Emprendimiento Hidroeléctrico de Salto Grande en cuanto a la posibilidad de reproducir una vista de la represa.
Este ente proveyó las fotografías respectivas, tomadas del lado argentino, de las cuales se realizó la selección y se dispuso la confección de planchas, papel y filigranas a utilizar con colores predominantes en marrón , rosa y azul.
Una vez aprobadas las muestras , se imprimieron los billetes y cuando fueron presentados al directorio del Banco Central de la República Argentina alguien advirtió al entonces Presidente del Banco Central Dr Edgidio Iannella que la vista de la Central Hidroéctrica se extendía a la costa Uruguaya.
Consultado el Ministro de Defensa y el Instituto Geográfico Militar opinaron lo inapropiado de sacar a circulación estos billetes, por lo que se suspendió la impresión y se ordenó la destrucción de los ya impresos, con la consabida decepción de sus diseñadores y las consabidas pérdidas.
Pese a que este hecho trató de ocultarse para evitar las críticas y las explicaciones del caso, no pudo evitarse que trascendiera.
Finalmente se introdujo en esta viñeta la escena del Cabildo de la ciudad de Buenos Aires, en el 25 de Mayo de 1810 reproduciendo el cuadro “El pueblo quiere saber de que se trata” de Ceferino Carnacini.
Nadie sabe porqué no se cambió la viñeta por otra imagen de la represa tomada del lado uruguayo para apreciar nuestra costa.
Si bien no debían quedar pruebas de la anomalía señalada hubo billetes , salvados de la destrucción, hoy en poder de coleccionistas de billetes.