Pertenecen
a la familia Felidae.
El más común es el gatos montés común.
Vive entre los juncos y la espesa vegetación de las orillas de
los ríos.
Como todos los félidos posee cuerpo potente y cola larga que lo
ayuda a equilibrarse.
Utiliza las garas curvas y afiladas para atrapar y sujetar la presa y
como medio de defensa.
Tienen reflejos rápidos y poseen exelente vista y oído.
Aunque pasan la mayor parte del tiempo en el suelo son buenos trepadores
y, en su mayoría, solitarios.
Son depredadores especializados. Acechan la presa, abalanzarse sobre ella
y matarla de un mordisco en el cuello o la cabeza.
Presentan dientes afilados y maxilares potentes que les permiten ingerir
carne.
Aferran las presas con los incisivos pequeños y puntiagudos.
Desgaran la carne con los caninos grandes y curvos y los afilados dientes
carniceros les permiten cortar la piel y músculos.
Las garras se retraen en fundas que las protegen de desgastes innecesarios.