Hablar
de los charrúas significa reconocer una familia lingüística, propia de
las entidades étnicas que la componen.
Las fuentes testimoniales históricas permiten incluir tres tribus como
componentes de ella.
Los Charrúas, guenoas o minuanes y bohanes.
Originariamente, el hábitat de la familia charrúas abarcaba aproximadamente
lo que hoy constituye la república Oriental del Uruguay. Aunque ya en
la segunda mitad del siglo XVII se los encuentra ocupando gran parte del
territorio de la provincia de Entre Ríos.
Las primeras menciones que de los charrúas se hacen corresponden al siglo
XVI.
Los minuanes a guenoas son situados .
Zonas mediterráneas, y que se trasladaron a las tierras que ocupaban los
anteriores cuando estos dejaron su territorio para pasar a la Mesopotámica.
A los bohanes se los menciona morando al este del río Uruguay. Sin embargo,
otros mapas jesuíticos los ubican en Entre Ríos, por lo que es posible
que algunas de sus parcialidades hayan cruzado a estas costas.
Características
Físicas
Este
etno fue incluido dentro de los grupos que integran el tipo racial pámpido.
Se basa este concepto en las constancias históricas que describen su aspecto
externo y porque su cultura se pareció a la de los pueblos del sur.
De acuerdo a la descripción hecha por los europeos .
En el siglo XIX la mayoría de los sobrevivientes estaban mestizados eran
de anchas espaldas, cabeza grande, labios gruesos, nariz estrecha en la
base y escasa pilosidad.
Economía
y Armamento
De
está etnia esta comprobado su existencia ya desde el siglo XVI. Ello ha
incidido, naturalmente, en sus pautas culturales.
Podemos distinguir dos periodos cuya principal diferencia se centra en
la introducción del caballo y el uso que hicieron de el.
En el primer período se dedicaban a la caza de venados y avestruces, corriéndolos
a pies. Utilizaban boleadoras de dos a tres ramales para voltearlo y luego
lo remataban con lanzas cortas o con bolas sujetas al puño.
Practicaban la recolección especialmente de huevos de avestruz y cogollos
de ceibo. Eran de gran importancia por su valor nutritivo. Miel y frutos
silvestres completaban su dieta.
Construían canoas de hasta 22 metros de largo, que utilizaban para la
pesca. Fue practicada durante los primeros tiempos, luego menos importante
debido a la existencia de ganado cimarrón.
Su armamento estaba constituido, por arcos y flechas de punta de piedra,
jabalinas o lanzas corta de puntas de piedra o madera endurecida al fuego;
y la honda.
Utensilios
de uso domestico
Eran
confeccionado por la mujeres. Consistían en piezas de forma probablemente
subglobulares u oculares. La cerámica la Adquirían del Uruguay medio.
Vestimenta.
Adornos
Usaban
una especie de delantal o taparrabos, de piel o de algodón. Producto este
obtenido, seguramente, por comercio con los guaraníes.
En estaciones frías, usaban el típico manto de piel patagón llamado quiyapí
o quitando.
Los adornos corporales y faciales formaron parte de sus alimentos mágicos.
Cuando llegaban a la pubertad se les trazaban tres rayas azules en el
rostro, a través de la nariz, cruzada de una a otra mejilla.
Desde el siglo XVI se ponían un tarugo en la nariz .
A los pocos día de nacido un niño, en el labio inferior se le colocaba
el barbote, que debía llevar siempre.
Vivienda
Por
el hecho de practicar el nomadismo, la vivienda no era de carácter estable.
En sus primeras etapas era sólo un paravientos, construido con cuatro
estacas formando un cuadrado abierto y sin techo. Las paredes eran esteras
de junco que colgaban de trabezanios.
Armaron chozas hechas con ramas arqueadas y cubierta con cueros de caballo.
Sus campamentos estaban generalmente asentados a la vera de los arroyos
y los componía una chozas, habitada por otras tanta familias.
Sociedad.
Creencia. Religión y practicas funerarias
Cada
toldaría tenia su propio cacique. En épocas de guerra se forma un consejo
que el que decidía las acciones a seguir. Resuelto el ataque o la defensa
cada cacique arengaba su hueste, mientras que las mujeres se mantenían
atrás y cantaban.
Practicaban el shamanismo.
Las costumbres funerarias eran bastante salvajes. Los deudos del fallecido
sobre todo los varones, se clavan astilla de caña o madera en los brazos,
ayunaban y se mantenían aislados de los demás .
Otra característica es que cuando se les moría padre, madre o algún pariente,
en señal de tristeza o luto se cortaban una coyuntura de un dedo y cuantos
se les morían tantos se cortaban , hasta a quedar mochos en mano y pies,
y los que más dedos tenían cortados eran tenidos y respetados por más
honrado.
Los muertos eran enterrados en hoyos en cementerios situados en pequeños
cerros.
La muerte de algún pariente lejos de estos lugares, una vez escarnados
los huesos lo llevaban a su tierra.
Lengua
Su
lengua era dura y gutural; lengua particular; distinta del guaraní.
La llegada de los españoles significó un fuerte impacto para este grupo,
modificando sus hábitos y sus acervo ergo lógico y espiritual.
Se incorporaron a la órbita cultural europea, pero la mayoría la rechazaron
completamente resistiéndola con todas sus fuerzas. En esa resistencia
llegaron a dominar y/o incorporaron a otros etnos y tribus de distinto
origen, como en el caso de los yaros.
El caballo aumentó su movilidad y dispersión, cambiando sus costumbres
guerreras.
Aparece como consecuencia la lanza larga, y el ganado cimarrón pasa objeto
de sus caserías.
Las tribus desaparecen a mediados del Siglo XVIII, fuertemente diezmadas
tras la campaña punitiva llevada a cabo por José de Andonaegui.
El 11 de abril de 1831, en las puntas del Queguay, el Presidente, Rivera
determinó los primeros de los episodios que llevó al exterminio de los
charrúas.
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