Clases                    Preparación de Abonos

Para mantener la fertilidad de la tierra es indispensable el agregado de abonos. Los cuales, junto a una correcta rotación y asociación de plantas, aseguran una producción contínua, con la posibilidad de sembrar todo el año.

Clases

Hay distintos tipos de abonos orgánicos:

* Compuesto:

Se mezcla restos orgánicos (residuos de cocina, yuyos, paja, estiércoles, ceniza) y tierra. Es un abono que podemos obtener en forma casera. En pocos meses se convertirá en un abono "rico" con el cual las plantas se alimentarán mejor.

Cosas que pueden utilizarse para preparar el abono:cáscaras de frutas, restos de verduras, cáscaras de huevo, yerba, té, café, huesos molidos, hojas.

Cosas que no pueden utilizarse para preparar el abono: vidrios, huesos enteros, carne, grasas, plásticos, latas.

* abono verde

Si se trabaja con mayores superficies, puede utilizarse una parcela para hacer siembras que sirvan para enriquecer la tierra.

Estas siembras no se utilizan para el consumo, sino que se usan exclusivamente para incorporarlas a la tierra como fertilizante, por eso se las denomina abono "verde".

Las plantas que utilizamos como abono verde, se deben picar y enterrar a poca

profundidad, un tiempo antes de que florezcan.

Una vez incorporadas a la tierra, aumentarán rápidamente su contenido en materia orgánica. Este tipo de abono es muy útil para las tierras malas o empobrecidas, éstas se vuelven más fáciles de trabajar.

En el VERANO podremos sembrar: leguminosas (soja, poroto) y gramíneas (maíz; sorgo).

En el INVIERNO leguminosas (haba, arvejas, vicia, tréboles) y cereales (trigo, avena, centeno, cebada).

* abono de superficie

Implica colocar la materia orgánica directamente sobre la superficie que se quiere fertilizar.

Pueden usarse materiales vegetales, como pasto, restos de cosecha, paja, material

semidescompuesto; etc.; que además, funciona como "mantillo", evitando la evaporación y protegiendo la estructura del suelo del impacto de las gotas de lluvia.

También impide el crecimiento de yuyos. De esta manera, se harán menos necesarias las carpidas para desmalezar.

Preparación de abonos

Lo ideal es apilar distintos materiales en capas, intercalando restos de vegetales verdes, restos de cocina, paja, estiércol, tierra y así sucesivamente. Regar la pila para mantener la humedad y protegerla con algún material (plástico o chapa), para evitar que las lluvias perjudiquen la "fermentación" del preparado.

 Si no aparecieran lombrices en la abonera, conviene agregar algunas. Ejemplo: una lombriz pequeña, de color rojo vivo, que se encuentra en las bostas maduras, que permite acelerar el proceso de transformación.

Algunas variantes para preparar abonos.

-  En Pozo

Una forma muy utilizada consiste en acumular los desechos en pozos o zanjas.

Este sistema es apto para zonas secas. En cambio, en zonas húmedas, es recomendable solamente en verano ya que en invierno, el exceso de Humedad "pudre" el preparado.

-  En tacho

Se necesita un tacho de 200 lts. sin tapa ni fondo con agujeros en toda la superficie. Para mayor comodidad, podemos asentarlos sobre ladrillos, dejando un espacio (que taparemos con una madera), por donde extraeremos el compuesto más adelante. Se va tirando en él, todos los días, los restos de cocina (yerba, cáscaras), hojas, pastos, yuyos con raíces, etc. Cada tanto, agregamos una capa de tierra y removemos con la horquilla.

Tiempo necesario para poder usar el abono preparado:

En verano, el abono estará listo para ser usado al cabo de dos meses.

En invierno, en cambio, demorará unos meses más (cinco o seis).

Debemos revisarlo periódicamente. El abono orgánico estará "maduro" cuando ya no nos sea posible distinguir los residuos que le habíamos incorporado, es decir, cuando esté lo suficientemente desintegrado y tenga un aspecto de tierra negra y esponjosa. Si lo olemos, tendrá buen olor, a tierra fértil.