La última década (1990 - 2000):

La guerra del Golfo: Tras la caída de la Unión Soviética, Estados Unidos quedó como la única superpotencia del planeta, y como tal, deseaba demostrar su poderío a todo el mundo. La ocasión propicia la encontró en una guerra entre Kuwait e Irak. El 2 de agosto de 1990 el gobierno de Bagdag, dirigido por el nacionalista Sadam Hussein, decidió invadir el pequeño emirato de Kuwait y apoderarse de su enorme reserva de petróleo. El poder militar de Hussein había sido puesto en manifiesto en la guerra entre su país e Irán, ocurrida entre 1980 y 1988 y que no fue beneficiosa para ninguno de los contendientes. Aproximadamente a las dos de la mañana de ese mismo día, un grueso ejército iraquí invadía Kuwait y aplastaba la pequeña resistencia del emirato.Hussein explicó esta medida alegando que Kuwait estaba conspirando con Estados Unidos bajando los precios de su petróleo para boycotear a la producción iraquí de hidrocarburos. Además, el premier iraquí se basaba en el legado histórico, ya que según los documentos de la Sociedad de las Naciones, Kuwait debía pertenecer a Irak tras la disolución del Imperio Otomano. Por último, con esta invasión Irak intentaba excusar el cese de pago de la deuda contraida con su pequeño vecino, que ascendía a 30.000 millones de dólares. Estados Unidos, abiertamente opuesto a la política iraquí, temió una nueva crisis petrolera y decidió actuar en la zona. El mismo 2 de agosto, según resolución 660, la ONU intimó a Irak para que abandonase el territorio kuwaití. Durante todo el segundo semestre de 1990 Estados Unidos concentró todo su poderío militar en Arabia Saudita. El 23 de febrero de 1991 inició la operación “Tormenta del Desierto”, que resultó todo un éxito. En cuatro días Washington y sus aliados (Gran Bretaña, Francia, Italia, Egipto, Arabia Saudita, etc., en total 29 naciones) liberó el país invadido y penetró en territorio iraquí.Bagdag comanzó a ser bombardeada el 17 de enero de 1991, lo que obligó a Hussein a firmar la paz ante el temor de ser arrojado del poder. En esa fatídica media semana los iraquíes perdieron 85.000 hombres, mas 175.000 prisioneros. Pese a la victoria norteamericana, la opinión pública condenó al Estado Mayor norteamericano por utilizar armas químicas que dejaron huellas horrorosas en las víctimas de esta nueva guerra. El tratado de cese de fuego se firmó el 3 de abril de 1991, y se estipulaba que Irak no podría mantener bombas atómicas, debería reducir su ejército y Bagdag tendría que apoyar cualquier iniciativa occidental contra el terrorismo musulmán y fundamentalista. 

Sin embargo, las consecuencias de la guerra no terminaron allí. Desde 1993 hasta hoy, los soldados de la coalición que participaron de la "Tormanta del Desierto", denuncian que el uso de armas qímicas ha deteriorado su salud y la de su familia. Esta enfermedad, conocida como síndrome Tormenta del Desierto, tiene como principales síntomas el debilitamiento del sistema inmunológico, la formación de tumores, y en algunos casos, la presencia de malformaciones. Se cuentan ya 400.000 combatientes entre los denunciantes, sobre todo norteamericanos y británicos.  

La nueva Alemania: La caída del Muro de Berlín había demostrado que los alemanes no soportaban mas estar separados en dos estados. Las manifestaciones para reunir ambos territorios bajo un solo gobierno y soberanía se multiplicaron durante 1990. En elecciones libres llevadas a cabo a principios de 1990, el 85 % de los alemanes del lado socialistas votaron por la disolución de la R.D.A. y posterior reunificación con sus hermanos capitalistas. El deseo popular se cumplió en noviembre de 1990 cuando la República Democrática de Alemania dejó de existir y se unió a la República Federal de Alemania, formando una nueva República de Alemania. Berlín volvió a convertirse entonces en la capital de todo el país. En un principio la transición del comunismo al capitalismo en el este se hizo complicado, produciéndose un 30 % de desempleos por el cierre de fábricas que no eran lucrativas. Pero el gobierno dirigido por el canciller Helmut Khol invirtió capitales en la creación de nuevos emprendimientos industriales, superando la crisis. Desde entonces Alemania se ha convertido en la principal potencia económica de Europa, líder en industrias pesadas (acero, autos, maquinarias), tecnología y agroindustria.  

La separación de Yugoslavia: Cuando Tito murió en 1980, la situación interna de Yugoslavia se resquebrajó notablemente. Los diferentes grupos étnicos y religiosos (serbios, croatas, macedonios, musulmanes, cristianos ortodoxos, cristianos romanos) se habían mantenido unidos durante la “paternidad” ejercida por el gran mariscal, que no hacía diferencia entre las distintas provincias y nacionalidades. Pero sus sucesores demostraron una innegable preferencia hacia el grupo serbio sobre los demás territorios confederados. La cuerda se rompió cuando Slobodan Milosevic alcanzó el poder del Estado de Serbia en 1990. Político nacionalista, impulsó al gobierno de Belgrado, bajo su égida, a centralizar la política en beneficio de su nación y realizar limpiezas étnicas en diferentes puntos de la república. La situación no duró mucho: durante 1991, las tensiones étnicas por toda Yugoslavia contribuyeron a debilitar la precaria presidencia bosnia. Cuando Croacia y Eslovenia declararon su independencia de Yugoslavia en junio de 1991, muchos serbios del resto de las repúblicas empezaron a proclamar su lealtad a la Yugoslavia bajo dominio serbio. En Bosnia-Herzegovina, como en Croacia, formaron las Regiones Autónomas Serbias (RAS). El rechazo de la RAS por el gobierno bosnio llevó a serbios y no serbios a conflictos armados. Estos conflictos se agravaron después de que Macedonia declarara su independencia de Yugoslavia en septiembre de 1991. El Ejército Popular Yugoslavo demostró su oposición a la secesión de las tres repúblicas cuando tomó el poder en Mostar, en el noroeste de Bosnia-Herzegovina, y sitió desde allí Dubrovnik, el centro turístico más famoso de Croacia. La deteriorada situación nacional se reflejaba en el gobierno de Bosnia. El partido Democrático Serbio rechazó las propuestas de declarar la independencia, promovidas por la presidencia de la república y por el PAD. Las negociaciones entre los diversos partidos concluyeron en un punto muerto. Los disidentes serbios formaron una Asamblea de la Nación Serbia y celebraron un referéndum para que los serbios decidieran si formarían parte de Yugoslavia. Mientras casi todos los participantes en este referéndum votaban a favor de permanecer en Yugoslavia, en otro plebiscito similar, celebrado en febrero y marzo de 1992 y abierto a todos los grupos étnicos (pero boicoteado por la mayor parte de los serbios), los votantes optaron por separarse. Ese mismo mes, Bosnia y Herzegovina declararon su independencia.

A pesar del reconocimiento internacional de la independencia de Bosnia y Herzegovina, primero por los Estados Unidos en abril de 1992 y después por las Naciones Unidas (ONU) en mayo de 1992, el conflicto dentro del país fue en aumento. Hacia mayo de 1992, cuando Serbia y Montenegro acordaron constituirse como una República Federal de Yugoslavia (RFY), las fuerzas serbias habían ganado el control de más de dos tercios de Bosnia-Herzegovina y sitiaron a Sarajevo. Los primeros esfuerzos de mediación de la Comunidad Europea (CEE), ahora denominada Unión Europea (UE), y de la ONU fracasaron; y el 30 de mayo de 1992, esta última impuso sanciones económicas a la nueva Yugoslavia, que no había obtenido el reconocimiento internacional a mediados de 1994. La guerra tomó una nueva dirección en julio, cuando un grupo de croatas, bajo el liderazgo de Mate Bobas, logró el control de un tercio del territorio del país y formó la denominada Herceg-Bosna, una unión a la que la república de Croacia proporcionaba apoyo. Esto motivó la suspensión de la alianza croata y musulmana contra los serbios y convenció a los mediadores de la UE y la ONU de la conveniencia de su primer propósito, en marzo de 1992, de dividir el país en tres unidades autónomas como medio para poner fin a las hostilidades. Del mismo modo que en anteriores ocasiones, esta propuesta fue rechazada.

El gobierno bosnio continuó requiriendo la intervención de la ONU en el desarrollo de la guerra. También solicitó a la comunidad internacional el reconocimiento de que la imposición de sanciones contra Yugoslavia realmente era más perjudicial para Bosnia que, a causa del embargo, no podía recibir armas o suministros. Los oficiales bosnios también intentaron granjearse el apoyo del mundo islámico. Durante la segunda mitad de 1992, la comunidad internacional se concienció de las numerosas violaciones de los derechos humanos en el país. En particular, la violación sistemática de 20.000 musulmanas por los soldados serbios, en el nombre de la limpieza étnica, fue reconocida como una atrocidad sin precedentes en tiempos de guerra. La mediación internacional, sin embargo, pudo lograr muy poco y el plan de paz de Vance-Owen fracasó a mediados de 1993. En junio de 1993, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución mediante la que se creaban seis 'áreas de seguridad' para los bosnios musulmanes: Bihac, Tuzla, Srebrenica, Zepa, Gorazde y Sarajevo. La resolución exigió el despliegue de más de 25.000 soldados adicionales de la ONU, a los que se dio la orden de usar la fuerza para defender dichas áreas. Aunque las áreas seguras servían de refugio a muchos refugiados, la comunidad internacional reconoció la ineficacia general de esta resolución. Algunas de las zonas seguras sufrieron los ataques de las fuerzas serbias: Sarajevo estuvo constantemente sitiada desde abril de 1992 y Gorazde fue duramente bombardeada por los serbios desde principios de abril de 1994. En septiembre de 1993, el parlamento bosnio rechazó una propuesta de dividir Bosnia-Herzegovina en tres regiones étnicas, aduciendo que el plan concedía a los serbios demasiado territorio (51% frente al 31% para los musulmanes bosnios y un 18% para los croatas bosnios).

En marzo de 1994, las hostilidades entre bosnios musulmanes y croatas finalizaron, al acordar ambos grupos la creación de una federación conjunta, aliada con la república de Croacia. Esta federación se constituía sobre el 58% del territorio de Bosnia-Herzegovina, muy inferior al ocupado por los serbios (que todavía controlaban un 72% de Bosnia-Herzegovina). Ocho cantones formarían la federación, cuatro de ellos bajo dominio musulmán, dos controlados por los croatas y los otros dos, por una mezcla étnica. A inicios de junio, la federación había elegido un presidente y un vicepresidente y había programado elecciones generales para el final de 1994. La nueva federación coexistió con el gobierno establecido de la república de Bosnia y Herzegovina, que permaneció bajo la dirección del presidente Alija Izetbegovic.

La creación de la alianza alentó la esperanza de que pudiera alcanzarse la paz en Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, la alianza se enfrentó a la resistencia no sólo de los serbios bosnios, sino también de un grupo separatista de musulmanes bosnios en Bihac, al noroeste de Bosnia. En junio de 1994 se declaró un breve cese del fuego, pero la guerra continuó de forma esporádica. A finales de julio se propuso otro plan de paz internacional que fue rechazado de nuevo por los serbios bosnios. La comunidad internacional respondió con el anuncio de más sanciones económicas contra Serbia y Montenegro. La guerra terminó en septiembre de 1995, aunque Yugoslavia no ha reconocido todavia la independencia bosnia.

Algo simnilar sucedió en Croacia, donde se desató otra cruenta guerra. En las elecciones realizadas en Croacia, en 1990 (una de las repúblicas yugoslavas) fue elegido presidente el general Franjo Tudjman, líder de la Unión Democrática Croata. De inmediato, las relaciones entre el gobierno croata y la minoría serbia (un 12 % de la población) comenzaron a deteriorarse cuando Tudjman reintrodujo los símbolos tradicionales del Estado croata. Los serbios alegaron que esto significaba un resurgimiento del régimen fascista propio de la Segunda Guerra Mundial, que había masacrado a decenas de miles serbios.El nuevo gobierno croata impuso el alfabeto latino en la región - usado por los croatas - y desterró el alfabeto cirílico, utilizado por los serbios. Como así también, los proscribió de los cargos del gobierno y de las fuerzas de seguridad.Croacia declaró su independencia en junio de 1991. La minoría serbia se reveló y recibió el apoyo del gobierno de Serbia.Para fines de 1991, los nacionalistas serbios habían edificado un "Estado" dentro de otro Estado, en la región de Krajina, donde un tercio de los 600.000 serbios del país estaban concentrados.Luego de sucesivas confrontaciones armadas, entre los serbios y el gobierno de Zagreb, con el auspicio de EE.UU y las naciones de Europa Occidental, los croatas lanzaron la "Operación Tormenta", en 1995, contra los serbios separatistas de Krajina.Finalmente, los croatas recuperaron y dieron autonomía a la totalidad de la región.La guerra de Croacia resultó en 5.000 muertes y miles de heridos.

El divorcio de terciopelo: Checoslovaquia había nacido como país independiente en 1919 como resultado de la paz de Versalles, que quitó el territorio a los austríacos y se los entregó a los checos y eslovacos para que formasen un estado federado. La primera secesión se había producido en 1938 a instancias de Hitler, luego invadió el país. Cuando el país fue reconstruido nuevamente tras la Segunda Guerra Mundial, quedó bajo la influencia soviética. Pero una vez desaparecido este factor de poder, los checos y eslovacos decidieron construir cada uno su estado independiente. La división se produjo pacíficamente mediante el Tratado de Praga en 1992: la República Checa accedería al oeste del territorio, teniendo su capital en Praga; Eslovaquia, con capital en Bratislava, se asentaría en el este. De esta manera se rompieron los lazos entre ambos pueblos, que no fueron la excepción de la corriente nacionalista que dominó Europa a principios de la década de 1990. El 1 de enero de 1993 fue la fecha fijada para la división: año nuevo, país nuevo.  

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