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Patrimonio
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El cuero    
En santiago del Estero muy particularmente en las estancias o puestos se hallan aún habilísimos sogueros o trenzadores y talabarteros que ejecutan según las necesidades diversas prendas aplicadas al arreo del caballo y al atuendo del paisano. Las herramientas son rústicas y se trabaja con cueros sin curtir o curtido, con pelo o sin él. Llegándose a realizar verdaderas obras de arte.
Como cada zona imprime su sello peculiar, podemos identificar áreas o centros de gran relevancia artesanal.
En las Sierras de Guasayán (Dpto. Guasayán y Choya), el hombre se ese medio trabaja el cuero con habilidad logrando trenzados muy buenos: lazos, látigos, fustas, boleadoras, maneas, etc. Se destacan los trenzadores de Choya, El Puestito, Sol de Mayo y Villa Guasayán especialmente. Pero, donde el artesano es altamente especializado es precisamente en los faldeos de las sierras, donde el aire libre, levantan sus talleres de curtiembre y familias enteras de generación se dedican a estas practicas.
Los cueros vacunos son curtidos en grandes calicantos donde sustancias vegetales del lugar se emplean para este fin: tanino del quebracho y del cebil, recibiendo luego una preparación que los deja listos para ser trabajados.
Las maderas que completan esta artesanía son las de cardón para las hormas y algarrobo para la cabeza del recado y a veces se utiliza hierro.
Los más importantes centros talabarteros de este ámbito son Guampacha, La Breíta y Las Juntas en la ladera oriental.
Por las Sierras de Ambargasta y Sumampa, departamento Ojo de Agua y Quebrachos, viven también numerosos artesanos que trabajan el cuero crudo el que previamente preparan con esmerados cuidados y conocimientos empíricos. Lista la materia prima confeccionarán: látigos, fustas, laceros, etc., inclusive algunas mujeres se dedican también a estas tareas.
Las obras terminadas luego serán asentadas con estiércol, aserrín de cardón, jabón y otras sustancias.
Esta zona sureña de nuestro territorio es la productora de lazos más importante del centro del país y provee a una gran parte de la región pampeana y sur de la provincia de Buenos aires a don los revendedores, llevan a comercializar éstos y otros productos regionales, de modo que por todo el sur, la mano de obra santiagueña es muy apreciada.
El extremo norte de la provincia, especialmente la copeña, configura otra área de trabajo del cuero y donde las técnicas de su tratamiento varia.
La actividad artesanal en las labores de talabartería es algo menor pero se hacen sillas de montar, recados y también monturas.
La Fibra Vegetal

La utilización de las fibras vegetales en Santiago del Estero viene de muy antiguo, pues los grupos indígenas que poblaron su mesopotámica y el Chaco-Santiagueño, emplearon todo tipo de fibras vegetales para su vivienda, vestimenta y usos varios.
Actualmente se da con bastante vigencia esta actividad artesanal en la cual tiene participación plena el núcleo familiar que por el Dpto. Río Hondo en particular, constituyen típicas comunidades folk. Su obra tiene de hecho un marcado carácter utilitario, funcional, pues sirven para almacenar cosechas domésticas, transportar cargas, guardar ropa, enseres, etc., pero también es cierto que lo artístico de su decoración para el caso especial de la llamada “cestería decorativa”, le otorga otra valoración y la define como una verdadera artesanía, en la cual todo tiene importancia: materiales, colorido, formas y adaptabilidad al uso y perfección técnica, unido a lo estético.

Cesteria
Nuestra provincia presenta zonas de tareas especializadas las que se hallan en relación directa con el tipo de materias primas usadas.
- Cestería Decorativa – Dpto. Río Hondo;
- Canastería de palma – Dptos. Río Hondo, Ojo de Agua, Alberdi y Jiménez;
- Canastería de caña hueca, sauce, sacha café, suncho y tramontana – Dptos. Capital, Banda y Robles;
- Trabajos con totora – Dpto. Banda y Río Hondo;
- Trabajos con chaguar – Dptos. San Martín, Alberdi y Copo;
- Trabajos escasos con simbol – Dpto. Robles, y
- Canastería de aibe y cadillo – Dpto. Jiménez
De todas estas labores la más importante y que registra mayor cantidad de artesanos, con producción permanente es la Cestería decorativa ya que es la más conocida en el país, siendo el mercado de más venta Termas de Río Hondo y el agente difusor el turista.
Entre la variedad de piezas que se confeccionan se destacan los bombos (cestos para ropa), bolsos para pic-nic, papeleras, porta termos, yerberos, costureros, paneras, fruteras, bolso para compras, cajas, cajitas de tamaños varios, canastitos, posa vasos, platos y fuentes.
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Instrumentos Musicales
El pueblo santiagueños es un pueblo que gusta y siente la música ... en sus fiestas religiosas y tradicionales, en su carnaval ... se escucha ella ejecutaba en instrumentos musicales que en nuestro ámbito son fabricados por habilísimos artesanos, algunos verdaderos luthiers criollos que regularmente proveen este ramo.
El instrumento más característico de Santiago del Estero es por cierto el bombo (membranófono de golpe), usado para marcar el compás y que imprime a nuestra música vernácula una indescriptible vivacidad. Sus sones traducen la sensibilidad nativa y su repiqueteo intenso es percibido a gran distancia, sobre todo los del bombo legüero (así llamado porque debe escuchárselo a gran distancia).
Existe una gran demanda de este instrumento por lo que los artesanos “bombistos”, como se les llama, trabajan en forma permanente no sólo para el ámbito provincial, y de todo el país, sino muy especialmente para la Capital Federal, donde el bombo introducido por los miles de santiagueños radicados allí, hicieron conocer sus excelencias difundiéndolo.
La caja (membranófono de golpe), es otro instrumento típico de Santiago del Estero. Su forma es cilíndrica y de tamaño mediano. La caja acompaña al canto y también la danza pues su comportamiento está en relación al cancionero a que se aplique, pero debe observarse para Santiago su uso casi exclusivo para acompañar el canto de la vidala, forma musical antiguamente arraigada en la Provincia, por la costa del río Dulce y que se canta comúnmente en la lengua quichua o bilingüe: quichua-castellano. De ahí que se llaman cajas vidaleras.
Los artesanos, que utilizan primordialmente maderas regionales para hacer cordófonos: guitarras, violines, arpas y hasta charangos con la caparazón de armadillos como caja de resonancia son verdaderos “luthiers” criollos. Estos se encuentran dispersos por el Departamento Guasayán, Pellegrini, Copo, San Martín, Atamisqui, Sarmiento, Ojo de Agua, Matará y muy especialmente en el radio suburbano de Santiago, donde se hallan instalados cuatro luthiers de muy calificadas.
Instrumentos Musicales
Estos son además muy buenos ejecutantes de sus instrumentos, verdaderos músicos populares que con sus conocimientos bebidos de la fuente tradicional vernácula, enriquecen día a día la musicalidad de este pueblo y su sentir.
La Alfarería
La alfarería data de muy antiguo, su práctica se dio en este suelo en los primeros siglos de la era cristiana cuando grupos indígenas, agroalfareros, provenientes de la zona valliserrana del noroeste se asentaron en la llanura santiagueña a orillas de los ríos Dulce y Salado.
En proximidades de antiguas aldeas indígenas, se encontraran hoy alfareros y alfareras que utilizando idénticas técnicas (chorizo o rodete superpuesto) levantan sus piezas las cuales son fundamentalmente de carácter utilitario. Recipientes para contener líquidos: tinajas para agua de distintos tamaños, ollas para cocinar mazamorra, tostadores de maíz, pucus, la más características y muchas otras para usos varios.
En general se usa la tierra arcillosa colorada, que los alfareros levantan de sitios especiales: lechos de ríos, barrancas, cauces secos de ríos o arroyos y canteras donde aparecen al descubierto niveles de arcilla, pero lo tradicional en la región Chaco-Santiagueño y río Salado es la utilización de la tierra de hormigueros. Estos grandes hormigueros presentan en su boca la acumulación de una cantidad de tierra rojiza, es muy plática y preferida por ellos por los artesanos.
Con respecto al antiplástico (materia prima secundaria), ladrillos, tejas molidas, arena de río, huesos quemados y molidos y pajuelas son también utilizadas.
e) alisado;
f) decoración;
g) secado y engobe;
h) pulimento, y
i) cocción.
En la elaboración de la alfarería folclórica santiagueña se observan los siguientes pasos:
a) preparación de la arcilla;
b) preparación y utilización del antiplástico;
c) amasado;
d) levantado de la pieza por rodete o chorizo superpuesto o modelado directo en algunos casos;
vasija indigena
Ashpap ´rimaynin - El habla de mi tierra    
Santiagueños bilingüistas

En el territorio santiagueño hay personas que hablan dos idiomas: el castellano y el quichua. Esta lengua llegó al Noroeste argentino como consecuencia del proceso de evangelización que llevaron a cabo los misioneros. de acuerdo con las disposiciones del III Concilio Limense (1583).-
Hay investigadores que sostienen que el quichua llegó a la provincia mucho antes que los españoles, traído por colonos del imperio incaico que se habrían instalado en estas tierras. La ausencia de testimonios ha dejado sin respaldo científico a esta hipótesis.
Amenazas de extinción
Actualmente hay unas 17.000 personas que hablan el quichua diseminadas en los departamentos provinciales comprendidos entre los ríos Dulce y Salado. Este número tiende a disminuir por la desaparición física de los hablantes mayores y por el éxodo que afecta a la población joven de la provincia.
Ante esta situación, y para evitar que el quichua desaparezca definitivamente de Santiago del Estero, un grupo de estudiosos ha impulsado la sanción de una ley que dispone que esta lengua se enseñe en las escuelas santiagueñas.
Domingo Bravo
El quichua es una lengua ágrafa (sin escritura) que se transmitió oralmente durante 400 años. En 1935 un maestro rural inició la tarea de registrar el habla de los pobladores del lugar donde enseñaba; luego la analizó, estudió sus estructuras e ideó un alfabeto especial para registrarla por escrito.
El maestro se llamaba Domingo Bravo y volcó los resultados de sus estudios en un libro premiado. Su sistema de escritura fue reconocido oficialmente y se utiliza desde entonces para escribir en quichua.
A Domingo Bravo se debe el haber llevado el quichua a la Universidad Nacional de Santiago del Estero a través de la cátedra de Lingüística Regional, que tiene filiales en varias provincias y en países europeos.

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Pronunciación de la s
El área de las tensa, típica de nuestra provincia comprende la parte de más antigua colonización de la provincia, cuyo centro fue la capital, la ciudad más antigua del país y el centro de colonización de todo el Noroeste argentino.
En las zonas limítrofes de la provincia, la s típica se mantiene en interior de ante consonantes: usté, casco, fósforo.
En final de palabra con toda frecuencia se aspira o se pierde por influencia de la pronunciación.
La religiosidad popular
Entre los rasgos sobresalientes del pueblo santiagueño se encuentra una profunda religiosidad que se manifiesta en la conservación de las devociones tradicionales, algunas de las cuales se remontan a los orígenes de la ciudad.
Entre las festividades religiosas populares más conocidas se pueden recordar las de Mailín y San Esteban, las fiestas patronales de Santiago del Estero y la procesión del Amo Jesús.
Las celebraciones en honor de Nuestro Señor de los Milagros se remontan al siglo XVIII y tienen su centro en Mailín donde, según la tradición , un poblador encontró la cruz en el hueco de un algarrobo. La "fiesta grande" se realiza en mayo y se caracteriza por la peregrinación de miles de fieles de todo el país hacia el santuario.
En la fiesta de San Esteban (26 de diciembre) hay elementos cristianos y paganos, ya que las honras al santo comprenden rezos, ofrendas, música y bailes. Esta celebración tiene su centro en Sumamao (Silípica), y se organiza en casas de familia porque no tiene aprobación de la iglesia para hacerse en un templo.
Flor de San Esteban - Símbolo floral de la provincia Simbolo floral de la provincia
Considerando que esta especie vegetal que predomina con mayor abundancia en casi toda nuestra provincia; que se trata de un bello arbusto de adorno, cultivado con cierta frecuencia en los jardines. Que el mismo se conocía anteriormente con el nombre científico de Poinciana Guilliesil, con sus acepciones tales como Espiga de Amor, Disciplina de Monja, etc.; que este especie perteneciente a la familia de las leguminosas, subfamilia Casalpinioideas es un arbusto inerme que desarrolla hasta dos metros de altura, se estableció como símbolo floral de la provincia mediante Decreto "E" Nº 1.427 de fecha 03 de noviembre de 1999, impulsado por el Dr. Dario A. Moreno.
Las artes en la provincia
El pueblo santiagueño posee un notable sentido estético que se manifiesta a través de las artes y las letras.
Se destacan tres pintores del siglo XIX: Felipe Taboada, Gaspar Palacio y Absalón Ibarra.
entre los plásticos contemporáneos merecen mencionarse Ramón Gómez Cornet, Absalón Argañaraz, Roberto Delgado Monsech, Carlos Sánchez Gramajo, Juan Carlos García, Nelly Orieta, Carlos Villavicencio, Olga Correa de Álvarez, Marta Flores Taboada y Roberto Rafael Delgado.
La Literatura Santiagueña
Las letras santiagueñas alcanzaron gran florecimiento a partir de 1925 con las actividades de "La Brasa", grupo que reunió a escritores , intelectuales y artistas plásticos. Entre sus integrantes se encontraban Bernardo Canal Feijóo, Horacio Rava, Blanca Irurzun, Clementina Quenel, Emilio Cristensen, Moisés Carol y Orestes Di Lullo.
A partir de entonces se desarrolló una intensa actividad literaria que tuvo como resultado la publicación de gran cantidad de obras y el surgimiento de corrientes identificadas con movimientos americanos (modernismo) y europeos (surrealismo).
Mi Pueblo "No tiene riendas, pero sujeta"
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