SU REPLICACIÓN
Mensajeros Secretos
Así como las proteínas están escritas en un lenguaje que
sólo comprende 20 letras correspondientes a los 20 aminoácidos,
los ácidos nucleicos utilizan un lenguaje aún más breve
formado tan solo por 4 letras: las 4 bases nitrogenadas que se alternan en formas
que varían hasta el infinito y que encierran un significado especial.
Cada organismo tiene su ADN y cada
ADN tiene un mensaje genético
secreto. La espiral de ADN seria
como una especie de cinta magnética sobre la cual está grabado,
en un código especial, todo
el programa de formación. crecimiento y conducta de un organismo. Podría
decirse que desde el momento inicial de la concepción de un individuo
esa cinta comienza a funcionar y a trasmitir la increíble cantidad de
información que encierra. El desarrollo del nuevo individuo requiere
un enorme número de multiplicaciones celulares. Eso exige al ADN
un proceso previo de autoduplicación gracias al cual la molécula
de ADN fabrica copias de sí
misma.
El mismo comienza con la separación de las dos bandas que forman la molécula
de ADN. Los nucleótidos libres
en el núcleo se acercan a cada una de esas bandas y ocupan el lugar de
los nucleótidos que se separaron uniéndose a las bases correspondientes.
Al unirse los nucleótidos entre si queda multiplicada la molécula
de ADN.
Sin embargo esa no es su única actividad. El ADN
es como un “jefe'' que, sin salir de su “despacho", dirige
todas las actividades de la célula. Lo hace a través de ayudantes''
que llevan sus órdenes en códigos
registrados en pequeños pedazos de su propia cadena. Esas copias semejantes
al ADN que las originó, constituyen el ARN.
También en el proceso de formación del ARN,
el ADN separa las dos bandas que
lo forman. Sobre una de ellas se fijan los nucleótidos libres en el núcleo,
en los lugares específicos.
Una vez formado el ARN éste
se separa. sale del núcleo y dirige las actividades para las cuales ha
sido programado, por ejemplo producción de proteínas. hormonas,
enzimas, etc.
Una vez separado el ARN las dos bandas
de la molécula de ADN se vuelven
a cerrar y regeneran su primitiva estructura.