IMPACTO AMBIENTAL

La Cuenca de Río Turbio se ubica al suroeste de la provincia de Santa Cruz, entre los paralelos 51° 20’ y 51° 50’ S. Por su posición geográfica, próxima a la cordillera, presenta relieve ondulado y clima frío húmedo. La vegetación está compuesta por bosques de nothofagus y pastizales.
En este entorno, se asientan pequeñas poblaciones vinculadas a la explotación de los yacimientos carboníferos presentes en la zona. Su localización geográfica sigue el valle del Río Turbio, con dos localidades principales: Río Turbio y 28 de noviembre.
Río Turbio se originó como una villa minera. Como consecuencia de esto, tuvo un crecimiento importante y no planificado. El trazado de su red urbana muestra un diseño irregular. La infraestructura de servicios, así como la calidad de la construcción, son deficientes, dado que gran parte de las unidades habitacionales son precarias o se encuentran en áreas inestables. Los espacios verdes cercanos a esta localidad presentan un alto grado de deterioro, causado, en parte, por la existencia de depósitos residuales de carbón, depósitos de residuos urbanos e incendios.
Los terrenos donde se encuentra la ciudad, han pertenecido tradicionalmente a la empresa encargada de la explotación , Yacimientos Carboníferos Fiscales(YCF), quién tenía a su cargo la provisión de servicios básicos a la comunidad. Desde hace algunos años, esta realidad ha cambiado.
La localidad de 28 de noviembre surge recientemente como un centro político/administrativo provincial. Se localiza aguas a bajo de la villa minera y recibe a través del Río Turbio, una serie de contaminantes; lo que impide la obtención de agua potable de este curso. Su estructura urbana presenta un diseño de damero y la construcción responde a planes de vivienda.
Viven en la región unas 10.000 personas, que depende casi exclusivamente de la actividad minera. De esta surge la problemática ambiental de la zona. La calidad de vida de la población y las posibilidades de diversificación económica se encuentran alteradas por efecto de la contaminación del aire, las aguas y el suelo. Algunos de estos problemas se transmiten a otras áreas o localidades adyacentes al río Gallegos.

La explotación carbonífera comprende dos etapas: la extracción y la depuración del carbón. Los procesos involucrados en cada una de ellas implican una serie de riesgos para el ambiente y los trabajadores.
De las dos localidades de la cuenca, la más afectada es Río Turbio esto se debe principalmente a su localización en proximidades de los yacimientos de carbón y de la planta industrial. El problema de mayor significación está referido a la contaminación del agua, el que a su vez involucra otra serie de problemas, tales como la localización del basural o la deficitaria red de infraestructura de servicios urbanos.
Asimismo, sobre el propio Río Turbio son vertidas las aguas provenientes de la usina térmica, del matadero municipal, y de la ya mencionada planta depuradora de carbón basural municipal, esto genera diversos inconvenientes, ya que los materiales aluviales son altamente permeables, los líquidos derivados de la descomposición de los residuos orgánicos pueden infiltrar fácilmente, y de este modo contaminar las napas subterráneas.

El problema de mayor significación está referido a la contaminación del agua, el que, a su vez, involucra otra serie de problemas, tales como la localización del basural o la deficitaria red de infraestructura de servicios urbanos.

De la confluencia de los arroyos San José y Margarita, se origina el río Turbio. A él llegan a través de esos efluentes los residuos provenientes del hospital y efluentes cloacales. Asimismo, sobre el propio río, son vertidas las aguas provenientes de la usina térmica, de matadero municipal, y como ya se ha mencionado de la planta depuradora del carbón.

El basural municipal está ubicado en el piso del valle, lo que genera diversos inconvenientes:

1. Como los materiales aluviales son altamente permeables, los líquidos derivados de la descomposición de los residuos orgánicos pueden infiltrar fácilmente, y de este modo contaminar las napas subterráneas de agua.
2. Por las características del valle fluvial, el lugar donde se depositan los residuos se encuentra totalmente expuesto a la acción del viento. En consecuencia, la basura se dispersa mucho más allá de los límites establecidos para el basural.
3. Existe riesgo de remoción de los residuos si el río modifica su cauce actual (por crecidas extraordinarias). Existen, además, numerosos depósitos clandestinos de residuos domiciliarios y chatarra.


La etapa de extracción del mineral es la que presenta mayores riesgos para los mineros, en tanto se realiza por medio de túneles. En general, existen buenas medidas de seguridad. El siguiente cuadro presenta un detalle de los riesgos ambientales existentes y los controles utilizados.

FACTOR
ALTERACIONES
CONTROL UTILIZADO
Polvo
Enfermedades respiratorias.Dermatitis por contacto
Neutralización parcial por aspersión
Ruidos
Afecta la audición y condiciones fisiológicas del trabajador por su persistencia y lugar de origen (recintos cerrados)
 
Temperatura
Existen grandes amplitudes térmicas entre el interior y exterior de la mina.Afectan la salud.
Ventilación
Gases (Metano)
Riesgos de incendios e explosiones

Medición de acumulación del gas.

Ventilación

Efluentes y Sales Ácidas
Riesgo de contaminación de las aguas subterráneas y superficiales
Aguas en Inteior de Minas
Riesgo de accidentes
Red de drenaje
Iluminación
Problemas visuales
Desprendimientos y Derrumbes
Riesgos de accidentes
Generalmente deficiente
Estéril Fino
Contaminación física de las aguas superficiales
 
Estéril Grueso
Contamina suelos y aguas.Disminuye la disponibilidad de tierras aptas para agricultura
 
Explotación a Cielo Abierto
Afecta el paisaje, suelo y vegetación.Pérdida de hábitat para la fauna silvestre.
 

Se han detectados dos problemas en el medio ambiente:
1) Hundimiento del suelo ubicado por encima de los túneles abandonados. Ello provoca erosión de la superficie y disminución de la oferta de tierras aptas para usos agropecuarios o forestales.
2) Drenaje del agua de las minas. El agua proveniente de las minas, cargada de arcillas del carbón, aceites y otros productos, drena directamente hacia los cursos de agua y/o infiltra, contaminando las aguas superficiales y subterráneas.
A partir de 1997, se ha implementado, además, otra modalidad de extracción del mineral: la “explotación a cielo abierto”. Este tipo de extracción se realiza al sudeste del arroyo Santa Flavio. La metodología es a cielo abierto por banqueo descendente, siguiendo la topografía de la ladera del valle. En este caso, se producen las siguientes afectaciones para el ambiente y sus habitantes:
Ruidos por explosivos y maquinarias
• Afectación de las redes de drenaje
• Eliminación del suelo y la vegetación
• Potencial contaminación de las aguas por residuos de explosivos
• Contaminación del aire por material particulado en suspensión
• Disminución del valor paisajístico


La etapa de depuración del carbón se lleva en una planta industrial. En ella se realizan una serie de procesos tendientes a separar el carbón propiamente dicho de las impurezas que lo acompañan. En consecuencia, se generan grandes volúmenes de residuos líquidos y sólidos, los que son vertidos directamente al valle del río Turbio.
El agua que se usa para el tratamiento del carbón (“lavado”) sale de la planata depuradora cargada de minerales metálicos (magnetita) y partículas finas en suspensión (arcillas del carbón). De allí se deriva, a través de un pequeño cauce hasta el río. Éste cambia en pocos metros su tonalidad al incorporar a su flujo los oscuros efluentes. Las partículas de arcilla, que son transportadas aguas abajo, pueden observarse depositadas en las orillas del río Gallegos, a decenas de kilómetros de su origen.Aproximadamente el 50% del material que se extrae de las minas es residuo que debe ser separado del carbón. Este material, luego de extraído de la planta depuradora, es trasladado al piso del valle del río Turbio donde se deposita. El volumen de “estéril” allí presente es comparable con el total del carbón producido desde que se iniciaron las actividades extractivas en 1943, el que alcanza las 30 millones de toneladas. Ello ocasiona una serie de problemas ambientales y riesgos para las poblaciones cercanas, tales como:
• Contaminación de las aguas a partir del flujo superficial o percolación de las concentraciones de sales ácidas presentes en las inmediaciones de los depósitos.
• Disminución de tierras aptas para uso agropecuario.
• Disminución del valor escénico del paisaje, causando perjuicio a las actividades turísticas y recreativas.
• Riesgo de incendio.
• Riesgo de remoción de esos depósitos por cambios en el curso actual del río.


Las tareas que se llevan a cabo en la planta industrial del carbón conllevan, al igual que el trabajo en los túneles, riesgos para la salud de los trabajadores. Las principales afecciones de la etapa de extracción están vinculadas con el aparato respiratorio, piel y vista, según el cuadro presentado anteriormente. En la etapa de depuración, el ruido es el principal factor de alteración.
En función de ello, y como sucede para otras actividades mineras, resulta necesario que la legislación vigente reconozca a ésta como una actividad riesgosa para la salud de los trabajadores, con la consiguiente reducción de la jornada laboral de 8 horas.
La principal utilización domiciliaria del carbón en la cuenca ha sido como combustible para calefacción, a través del sistema de calderas, o con estufas hogareñas. Su combustión generaba, durante el invierno una densa nube de humo que se instalaba a lo largo de varias semanas sobre la villa minera. La frecuente presencia de nubes en la zona cordillerana durante esta estación impedía la dispersión del humo en la atmósfera, incrementándose rápidamente el nivel de polución del aire. En la actualidad, a raíz de la disminución del uso del carbón debido a su reemplazo por gas, se reduce la incidencia de los efectos mencionados.
Con relación a los problemas ambientales urbanos de las dos localidades principales de la cuenca, Río Turbio es la más afectada por esos problemas. Esto se debe principalmente a su localización en proximidades de los yacimientos de carbón y de la planta industrial; a su proceso de crecimiento carente de planificación y a la superposición de áreas de competencia para las jurisdicciones municipales, provinciales, y hasta hace poco tiempo nacionales, a través de la injerencia de la Empresa Y. C. F (actualmente privatizada).

En el caso específico de la Cuenca de Río Turbio, el deterioro ambiental interfiere con las posibilidades de diversificación económica al disminuir la oferta de tierras aptas para las actividades agropecuarias y el valor escénico del paisaje. Dada su localización geográfica, la zona puede integrarse al circuito turístico de El Calafate y la región chilena de Torres del Paine, uniendo su valor paisajístico con la actividad minera. Como una oferta turística sería de interés ofrecer la visita a una antigua mina de carbón, acondicionada para tal finalidad.Ante una opción de aprovechamiento turístico de la zona, el cuidado del ambiente resulta muy importante. El bosque ubicado próximo a la villa minera muestra evidencias de deterioro, probablemente por acción de “lluvias ácidas”.
Remover los depósitos de estéril del carbón presenta mayores dificultades, pero puede preveerse que los nuevos residuos que se generen sean utilizados para el relleno de túneles abandonados. Con ello se detendría su acumulación y se solucionarían los problemas de hundimientos que en esos túneles se generan

IMPACTO SOCIAL

Desde mediados del siglo XX, el territorio patagónico austral fue ocupado por los impulsos de crecimiento, colonización y urbanización que abría el modelo desarrollista a través de la intervención directa del Estado nacional: en este caso hacia la explotación de carbón depurado en Río Turbio (a cargo de Yacimientos Carboníferos Fiscales), además del hierro en Sierra Grande (a través de IPASAN), del petróleo en el Golfo San Jorge (a cargo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales), etc. Todos estos proyectos fueron considerados como sectores estratégicos para el desarrollo mundial.
De esta forma por más de cuatro décadas el Estado nacional se hizo cargo tanto de la formación y sostenimiento de estos enclaves mineros de capital intensivo, como del asentamiento estable y la protección del núcleos urbanos a través de las empresas publicas a cargo de la producción. Los primeros campamentos mineros se convirtieron rápidamente en pujantes centros o aglomerados urbanos, cuya infraestructura y los principales servicios quedaron a cargo de dichas empresas.
Pero junto con el auge del Estado benefactor y de estas formaciones de enclave, devino en los años ochenta la crisis general del modelo industrial sustitutivo. A la falta de financiamiento se le sumaron los altos costos operativos, la caída de la productividad y la inestabilidad de los mercados financieros y comerciales, ocasionando un agotamiento estructural de las empresas públicas, y con ello, también, una crisis social en los enclaves productivos a su cargo. A partir de los noventa, dichos enclaves sufrieron los embates de la reforma del Estado: reestructuración, reducción del personal y privatización en el caso de YCF, que paso a llamarse YCRT (Yacimientos Carboníferos Río Turbio), el cual se hizo a favor de un grupo económico privado de menor peso, que recibió garantías comerciales y una ganancia asegurada a través del otorgamiento estatal por diez años.
Entre 1991 y 1993, los procesos de transformación de la empresa provocaron en la Cuenca una caída general del empleo, lo cual generó a su vez una importante emigración poblacional o el desarrollo de actividades económicas de riesgosa rentabilidad y muy baja productividad. Se estima que en dicho período la planta del personal de la empresa estatal disminuyó en más de un 45%. Por lo mismo, el comercio y los servicios tradicionales se vieron también afectados por la caída neta de la demanda y una fuerte competencia intra y extra regional. La administración pública municipal se convirtió en un importante sector de refugio ocupacional para desocupados y jóvenes en busca de su primer trabajo. Asimismo, la situación también generó un importante crecimiento de actividades comerciales y de servicios informales, basadas en el autoempleo y la ayuda familiar no renumeraba. Pero a pesar de estas estrategias de precarización, la tasa de desocupación regional alcanzó en 1993-94 el 16,3% de la población económicamente activa.
Durante 1994-97 tuvo lugar nuevas reducciones de trabajadores del sector minero, como resultado de la suspensión de personal contratado.
Las escasa oportunidades de empleo y el déficit ocupacional motivaron que un aparte de los trabajadores retirados intentaran una reinserción laboral en actividades “empresariales independientes” (comercial o servicios). Esta estrategias laboral amortiguó el aumento explosivo de la desocupación en la región, pero muchos de los nuevos empresarios tuvieron que afrontar la saturación del mercado y un contexto de retracción del consumo, por consecuencia algunos de estos fracasaron y tuvieron que abandonar la actividad. Esta situación provoco que estos trabajadores se dedicaran ocupaciones informales y precarias.

Como salida laboral para los jóvenes que se incorporaban en el mercado se establecieron planes laborales como PRENO, (programas de entrenamiento ocupacional) PEC (programa de empleo comunitario) a demás de los programas “Trabajar” “Forestar” “Servicios”Comunitarios de Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación”. Pero estos planes no cuentan con estabilidad laboral, sino con bajos salarios y sin un sistema de seguridad social. Estos están transitoriamente para los desocupados, lo que brinda es una ayuda económica de $200, un seguro por riesgo de trabajo, y un periodo de ejecución de 3 a 6 meses.

Los contratos de la empresa YCRT SA son similares a los anteriores con: contrato por dos meses, salario de $200 más producción, pero dependiendo de una institución privada.
Se conduce así a un deterioro en la condición de vida de los habitantes de la región, afectando al sistema social como:
a) Precarización del sistema de salud y seguridad social.
Comienzan conflictos con los prestadores y farmacias por los retiros voluntarios a la obra Social del Yacimiento Carbonífero Fiscales (OSTCF). Y los contratados de las empresas tuvieron que recurrir a la Municipalidad para aprovechar el “carnet de los indigentes” para tener cobertura médica.
b) La transferencia de los servicios públicos y sociales.
En 1991 se traspaso la infraestructura edilicia y servicios públicos que prestaba YCF, a la comunidad a través de entes provinciales y municipales. Implicando un evidente deterioro a los servicios a al comunidad (electricidad, agua potables, saneamiento en las calles) suprimiendo otras prestaciones (cine, teatro, clubes, vivero, etc.). En 1996 se produjo una leve mejora en estas prestaciones por las inversiones provinciales en obras públicas.
c) El cierre de instituciones sociales comunales.
La emigración de la cuenca en el 1992 produjo un cimbronazo en la comunidad. Se vieron perjudicadas las instituciones sociales y comunales, ya que las personas participaban en ella. La emigración ocasionó una carencia en instituciones intermedias.
En el 97 resurgieron algunas de ellas como juntas vecinales, centros provinciales (salteños, jujeños), centro estructurales, centros deportivos, etc.

d) Generación de actividades negativas hacia el lugar.
La falta de fuentes laborables, la carencia de lugares de esparcimiento, la escasa oferta académica y la falta de incentivos productivos hizo que los jóvenes no pensaran en un crecimiento futuro y desarrollo personal en, permaneciendo la cuenca carbonífera.

También sucedió algo similar con los trabajadores ocupados, que no veían su futuro ni el de sus hijos en la cuenca y que pensaran en jubilarse para emigrar.
Las organizaciones sindicales (ATE, Luz y Fuerza, y la Fraternidad) se vieron obligadas a implementar confrontaciones desgastantes ante la negativa de abrir un marco aceptable de negociaciones. Por lo mismo, las organizaciones fueron cada vez más importantes para responder a los recortes, negociados, en los convenios, etc, se originaron en varias oportunidades el desarrollo de huelgas, tomas de minas y movilizaciones comunitarias.
A partir de la concesión privada las relaciones sindicato – empresa se reestructuraron; modificaron los convenios de productividad y de trabajo, también se vincularon estrategias individuales para la defensa de la fuente laboral y el aumento salarial.
Debido a la perdida de presión de los sindicatos, que se adaptaron a los prerrogativos empresariales, dejando de ser confrontativos y reivindicativos para ser colaborativos, evidenciándose esto en servicios médicos y asistencia a sus familiares.
Las transformaciones estructurales y políticas de ajuste mostraron ser exitosas por los objetivos logrados: desestructuración de modelo sustitutivo y sus configuraciones sociales. Pero no dejo de llamar la atención que la “modernización neoliberal”, se preocupo por el resguardo del capital, debilitamiento político e institucional de los trabajadores que por el desarrollo y defensa de nuevos derechos, oportunidades, recursos y habilitaciones a favor de los trabajadores, familiares y la población que fue afectada.