Es una imagen de baja estructura, lleva consigo una PUYCA un canasto: Es protectora de las hilanderas y de los nativos. La víspera se la hace justamente con la del patrón san Santiago. En el día, la virgen es traída de regreso a la iglesia. Anteriormente estaba junto al patrón San Santiago.
En la tarde, los pueblos se concentran frente a la iglesia par elegir la comisión, la cual se encargan de fabricar los billetes o dinero de Santa Ana. Nombran un comisario, dos políticas y se designan a los banqueros.
Los que tienen que venir, pagan un impuesto a la comisión y se ubican en las inmediaciones de la puerta de entrada a la iglesia. Se observa unas bancas que sirven como protección par las vendedoras La venta se inicia cuando se escucha el tercer campanazo. Los compradores adquieren cosas que se hacen en el lugar; pellones de lana, puyscas, yugo, arados, picanas, tejidos en lana, sombreros, polleras de picotee, mantas, ollas de barro, pan casero dulce y salado, papas, maíz, habas, pelones, ocas, papa verde, liza, tornosde hilar, bolsas de harina, azúcar, bebida alcohólicas, chicha y muchas cosas más. Todo esto es miniatura. La compra se toma dificultosa, porque todos quieren comprar esas maravillas. Algunos demasiado al comprar y son llevados inmediatamente a la policía ubicada al lado de la puerta principal de la iglesia, en el campanario.
Los Que son detenidos tienen que pagar una multa al comisario, para poder salir. En ese lapso se observa alegría, las vendedoras con picardía reclaman a las autoridades porque le robaron un yugo, plato de picante, etc. También se suele ver a personas que figuran ser delincuentes, los cuales se dedican a robar y aveces a asaltar el banco. Conocido el delito los policías acuden inmediatamente al lugar del hecho y comienzan a correr a los asaltantes, quienes simulan tener o tiene pistolas de juguete o simplemente un palo. Si tiene suerte los asaltantes escapan y después vuelven a gastar el dinero robado. Pero los policías están alertas y finalmente atraparlos.
Esta fiesta se digno haber, de vivirla. Todo termina cuando se escucha la explosión de una bomba.
