Cuadro de texto:  Presentación
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Cuadro de texto:  El Saladero
 Santa Elena
Aspecto Económico                  
                                              


Cuadro de texto: Conclusiones
Quienes Somos
Agradecimientos  Bibliografía                
                                             
 

Si viene de la página anterior, ya esta al tanto sobre el nacimiento y la evolución del "Saladero Santa Elena".

En este punto, veremos el surgimiento de la ciudad en torno al mismo. Principalmente, como se forma social y culturalmente. Encontraremos elementos muy ricos, que nos servirán para recapacitar y ver el futuro con mucho más optimismo. Acompáñenos...

 

POSICIÓN GEOGRÁFICA

En la República Argentina, al noroeste de la provincia de Entre Ríos, sobre la margen izquierda del río Paraná, Distrito Feliciano, Departamento La Paz, se encuentra nuestra ciudad.

La topografía de esta región, refleja un lugar único. Con grandes barrancas, depresiones y arroyos que desembocan en el grandioso Paraná. Justamente, este río, pudo ser el detonante que lleva a aquellos hombres, a radicar una empresa en esta zona.

Toda una conjunción entre naturaleza, espíritu aventurero, visión de futuro, y principalmente, ganas de salir adelante mediante nuevos emprendimientos.

 

HIPÓTESIS DE SU NOMBRE

Podemos encontrar aquí, tres versiones muy distintas, pero una sola comprobable.

La primera hace referencia a una embarcación que se habría hundido en las inmediaciones de esta zona, y cuyo nombre era "Santa Elena". Esto no pudo ser comprobado.

La segunda, y que fue una de las más aceptadas, aduce que el nombre surge en honor a la inspiradora espiritual que lleva al Dr. Kemmerich, a adquirir las antiguas instalaciones de el "Saladero", en el año 1881. Esta dama es justamente la esposa del doctor, y su nombre es Helena Giebert.

Pero en el año 1971, para la celebración del centenario de nuestra ciudad, aparece en la publicación "Patria Chica", un documento histórico, que hecha por tierra las hipótesis anteriores.

En el mismo, que es una carta que envía Don Patricio Cullen a los ministros Luis L. de la Peña y Ricardo López Jordán, reza en su encabezado lo siguiente:

"Señores Ministros Don Luis L. de la Peña y Ricardo López Jordán

Santa Elena, setiembre 24 de 1860

Habiendo recibido...etc ...etc ..."

De esta manera, queda comprobado de que existe en esta zona, una estancia cuyo nombre es precisamente "Santa Elena".

 

PRIMEROS POBLADORES

Partiendo de la existencia de la estancia, suponemos que en la misma y en las inmediaciones, viven familias que desarrollan tareas de campo.

Al instalarse el "Matadero de yeguas", absorbe mano de obra de la región, y principalmente del sur de corrientes. Indígenas de las zonas de islas, también llegan hasta este lugar. La radicación de una empresa, y principalmente la explotación de una actividad "nueva" para la época, provoca este efecto poblacional. En un principio esta población es "golondrina", ya que el período de actividades, no excede los seis meses en el año.

Desde un primer momento podemos hablar de "jerarquías sociales", pues el personal encargado de la dirección operativa del establecimiento, es oriundo de otros puntos de nuestro país y del exterior.

Esto se va a mantener así por mucho tiempo...

El asentamiento se produce alrededor del establecimiento fabril, orientándose hacia el norte del mismo.

Con la llegada de la firma Kemmerich, se produce una ola inmigratoria proveniente de España, Italia, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Israel, Turquía, Argelia, Rusia, entre otros, y de nuestro continente, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú.

                    

                 

Podrán Uds. imaginar como se fue formando una sociedad con culturas tan variadas, diferentes, pero con un objetivo en común: bienestar y progreso. El gran cambio, sin embargo, lo produce la llegada de la "Bovril".

 

LLEGAN LOS INGLESES  

Quizás era nuestro destino. O quizás no. La llegada de la "Bovril" a nuestra zona, terminó de dar forma a una transformación sin precedentes en la región. Social y económicamente, Santa Elena fue impulsada muy rápidamente. Pero vamos por partes...

En 1908, la firma adquiere la fábrica, con sus campos circundantes, y las primeras estancias. La compañía se constituye al año siguiente (1909) con la denominación "Establecimientos Argentinos de Bovril Ltda.".

¿Con qué se encuentran?. Pues con un establecimiento medianamente "modernizado" para la época, ya que se trabaja con productos "elaborados", y una pequeña comunidad alrededor de éste. Para ser más especifico, orientada hacia el norte. En ella, existen ya pequeños comercios, y de a poco,  trata de organizarse.

Entre las primeras familias inglesas, podemos citar a los Beetts, Kent, Garent, Morgan, Murdoch, Nilson, Simpson, Bagot, Richards.

Edifican, hacia el sur del establecimiento fabril, el Barrio "Sud", o como lo llaman los obreros: "Barrio de los ingleses". Sus casas reflejan una arquitectura típica inglesa, con amplios jardines, y están destinadas a las familias que ocupan altos cargos jerárquicos en la planta. Cada vivienda posee servicio doméstico, jardinería, chofer y sirvientes en general.

Para el personal que llega sin familia, existe la llamada "Casa de Huéspedes".

No solo en la arquitectura vemos su tradición, sino en las costumbres. El decoro, sobriedad, puntualidad, respeto, son algunos de los valores que enseguida, hace notar al "criollo".

Como dijimos antes, cuando llegan, no sólo se encuentran con la planta fabril, sino con una comunidad naciente. Pues, no la hacen de lado. La toman como propia, brindándole todo lo que estuviera a su alcance.  Cuando se refieren al poblado, hablan de "el pueblo de Bovril". Y no solo en el sentido económico.

Utilizan su lengua natal, y muy pocas palabras en castellano.

Para los empleados permanentes, la empresa suministra casas de construcción humilde. Todas tienen la misma estructura. Ninguna vivienda puede ser reformada sin previa autorización de la "Administración". No pueden alojar a otras personas o familiares. Deben primero comunicarlo a la empresa. Esta tiene el derecho de admitirla o no.

Los obreros se ubican en zonas aledañas a la empresa. Las viviendas destinadas para ellos se llaman "cuarteles". Son piezas unidas unas con otras, sin comunicación entre si. Para una mejor identificación, son numeradas. Poseen baños de tipo comunitario.

Encontramos, dentro del predio de la planta, las siguientes construcciones: Casa de Negocios, Hotel Popular, Comedor Popular, Hotel Progreso, Registro Civil, Correos y Telégrafos, un Surtidor de nafta, Farmacia. Un "guardaganado" marca el fin del pueblo urbanizado. Traspasándolo se accede al barrio "El Palomar". Es un barrio muy particular, sin calles delineadas, ni orden en la construcción de las viviendas.

No se paga impuestos, alquiler. No se abona dinero alguno por los servicios públicos. Ni siquiera el servicio fúnebre, ya que los ataúdes se fabrican en la carpintería de la compañía.

Entre la fábrica (incluido el Barrio "Sud"), y el resto del pueblo, existe el "Gran Portón Blanco". Todo un símbolo.

 

EL CRIOLLO Y EL INGLÉS

Entre el criollo y el inglés hay un marcado límite geográfico, social, cultural y económico.

El primero está dado por el "Gran Portón Blanco". El criollo siente respeto, fidelidad y hasta admiración por el patrón inglés, el "Mister" como comúnmente lo llama. Y no es sólo por su "presencia". Su forma de vida tiene mucho que ver.

Uno de los rasgos más particulares del carácter inglés, es su capacidad para armonizar y mantener en equilibrio los extremos temperamentales más opuestos. Todo lo contrario a nosotros. Poseen una natural inclinación y amor al pasado. Un extraordinario rigor de sentido social y cívico.

El barrio "Sud" y la compañía, forman una comunidad inglesa, con todos los elementos propios de la misma: elegancia en el vestir, comidas típicas, juegos, deportes y diversiones que le son propias.

Pegado a dicho barrio, se encuentra el Club "Stelna". La sociedad inglesa se congrega allí en su reunión mensual, cuya anfitriona es la señora del gerente de la planta. Durante la misma se confecciona ropa para repartir a los carenciados o para ser enviada a Inglaterra en los períodos de guerra; también la comunidad criolla efectúa reuniones bailables y kermeses con el mismo objetivo.

La relación entre dos culturas tan distintas es muy particular. Se complementan una a la otra. Esto no se hace en forma "abierta". Pero a través de costumbres en el trabajo, medios de vida, respeto mutuo, solidaridad, tolerancia, humildad, sinceridad, se ve reflejada dicha conjunción.

Ellos aprenden mucho de nosotros. Y nosotros de ellos. Es hora de poner en práctica aquellas "buenas costumbres". No tengamos mala memoria...

 

CONVIVENCIA

No es traumática la inserción de este grupo de familias que forman una pequeña comunidad inglesa, a partir de la llegada de la firma Bovril. Desde un primer momento, objetivos comunes, hacen que no haya obstáculos en el desarrollo de este nueva etapa de la planta fabril. Hay diferencias bien marcadas. Y límites establecidos. De todo tipo. Cada uno conoce el papel que debe desarrollar. El objetivo, al final, es el "bien común".

A los habitantes del Barrio "Sud", la empresa les facilita carnes, productos del frigorífico, lácteos, luz, agua corriente, leña, hielo, y están exentos de todo tipo de impuestos.

El vestir se adecua a la moda de su patria, algunas prendas son importadas directamente de Inglaterra y traídas en barcos hasta el puerto local. En algunos casos, se reciben géneros para que modistas "locales" confeccionen sus prendas.

El "Hotel Popular" da albergue a personas con menores recursos y que llegan aquí en búsqueda de trabajo. El "Restaurante Popular" elabora comidas sencillas a precios módicos.

El "Hotel Progreso" cuenta con alojamiento para pasajeros y un coqueto comedor de primera. Allí no se puede entrar sin saco y sin corbata. En el mismo edificio, en el sector frente a la fábrica, se encuentra el "Comedor Popular". Aquí comen más de 200 personas diariamente, con un sistema de autoservicio.

Aledaño a este complejo, se encuentra el "Mercado". La sierras comienzan a trabajar desde la madrugada, produciendo un ruido muy característico para los vecinos del lugar. A los empleados, se les reparte diariamente en sus domicilios la carne. A pesar de ello el movimiento de gente es intenso. Cercano al Mercado, la "Sodería" y al fondo completando este complejo la "Panadería". Se hace el reparto del pan a domicilio para los empleados, utilizándose camiones sin carrozas. Más tarde un furgón verde recorre la calle principal, con sendos canastos, uno con pan francés, otro con exquisita galleta. En ocasiones contiene bizcochos con grasa, bollos dulces.

Subiendo la cuesta, la imponente "Casa de Negocios", compuesta por almacén, ferretería, bazar, librería, tienda y zapatería. Todo lo que se desea comprar está allí, en los estantes, desde juegos de fina loza hasta el utensilio más simple. Subiendo una amplia escalera, se llega a la "Tienda"; las telas vienen en piezas de muchos metros, se puede comprar: hilo de Irlanda, lino, encajes de Suiza, broderie, céfiros, bramantes. Las sedas, casimires, paños de lana inglesa, vienen en cortes.

La empresa no permite que haya otros negocios en el pueblo.

El agua, tan necesaria, es extraída de las "canillas públicas". Hasta ella llegan muchas personas, arremolinándose a su alrededor. Se encuentran en lo que hoy es para nosotros el Barrio Belgrano y el Barrio Palomar. Los "barrilleros" cargan agua en sus barriles llevándola a lugares más distantes. El agua es suministrada desde los estanques de la compañía.

En síntesis, todo gira alrededor de la empresa. No sólo los servicios públicos son suministrados por la misma. La preocupación de la firma se centra en el bienestar de la población, y para ello, crea escuelas, un hospital, biblioteca, sala maternal, campos deportivos, cinematógrafos.

A su vez, las personas que poseen "condiciones" o "cualidades" para desarrollar trabajos con mayor responsabilidad dentro del establecimiento, son "preparadas" para tal fin.

Fábrica y Pueblo funcionan como una maquinaria perfecta.

Creemos que esto, llevado a cualquier otro plano, es muy difícil de lograr. Hoy todavía, en nuestro país, estamos tratando de que esto ocurra.

Pues, en nuestra Santa Elena, sucedió. Una armonía surgida de una interacción empresa - comunidad. Pero como vimos anteriormente, sustentada en valores muy arraigados, que hicieron efecto en nuestra comunidad.

Fueron 63 años. Mas de medio siglo. Lamentablemente, hay cosas que el tiempo "borra", y que nuevas generaciones no conocen, porque no se les inculcó estas "costumbres".

Este trabajo pretende eso. Revalorizar todo lo bueno que nuestro pueblo protagonizó en este período. No bajar los brazos. Aprender, asimilar, para después aplicar. Creemos que es posible. Lo volvemos a repetir: depende de nosotros...