Volver a la Página Principal

El señor Horacio Pedro Leyes, trabajó durante 30 años en la fábrica, fue Jefe de turno.

La describe a ‘La Chaqueña’ como una empresa muy seria, responsable, que cumplía con el personal, no había otra igual.

‘Llegaba la fecha de cobro, la quincena y tenías el sueldo’ ( expresa).

Justo Pío Cardozo fue cadete desde los 18 años; luego ocupó los siguientes cargos: Oficial Auxiliar de Administración, encargado del personal, cajero de movimiento y expedición (regreso de madera y venta de extracto).

Tiene los mejores recuerdos de la fábrica donde se desempeñó durante 31 años.

Expresa que hoy no hay otra empresa que sea tan ‘cumplidora’ con el personal, eso sí, uno también debía dejar todo por la empresa, pero llegaba la quincena y la fábrica no se quedaba con un peso del personal.

Luego el quebracho fue agotándose, quedaban cada vez más lejos los obrajes y dejo de ser rentable para ‘La Chaqueña’ la producción de tanino aquí y fue centralizando la actividad en INDUNOR S. A. de la Localidad de La Escondida, nos costó mucho readaptarnos y encontrar una salida económica, una nueva fuente de ingresos seguros.

Tal vez ese haya sido el error de todos, creer que el funcionamiento de la fábrica era eterno, no veíamos más allá, para poder proyectar el futuro de manera más sustentable.

ep_foto2.jpg (33201 bytes)

Ramón Adrián Guerra, se desempeñó durante 23 años en la fábrica, también trabajo en el obraje, al que lo describe como un trabajo muy sacrificado, se trabajaba de sol a sol para poder obtener una pequeña ganancia que se cambiaba por mercadería que les acercaban los contratistas dos veces por semanas.

Su trabajo como bolsero era diferente en cuanto a las condiciones de trabajo, tenía tres turnos de 8 horas cada uno, se cumplía la quincena y cobraba, sólo que después de cerrada la fábrica la reinserción laboral fue difícil, porque desde chicos veíamos a la empresa como una salida laboral más rápida, segura y hasta eterna.

ep_foto1.jpg (25832 bytes)

Volver al Principio de la Página