HERRAMIENTAS  
 

Los hombres prehistóricos vivían de la caza y de la recolección
y fabricaban armas y utensilos rudimentarios: raederas, punzones, etc.  En el neolítico algunas tribus se hicieron sedentarias en conveertirse en agricultoras. Para llegar a ello debieron fabricar preciamente diversos útiles, como posaderas, azadores, palos para escarbar y para plantar, hoces para roturar, instrumentos para preparar el suelo, para sembrar recoger, etc.

En un principio la hoz estaba hecha de pequeñas láminas de sílex, fijadas en la hendidura de un trozo de madera curvo.

Al comienzo de la edad del Bronce, la hoz era de metal. después aparecerá la hoz incrustada en un mango tallado de forma que se pudiera colocar los dedos más fácilmente.


       Podadera prehistórica de sílex

 

En la imagen vemos, en primer lugar el palo de escabar, luego la podadera metálica acoplada a un mango de madera y finalmente,

una podadera con dientes más moderna: el metal rodea el mango.

 

 

Las pinturas funerarias ilustran las diferentes etapasde la vida agrícola egípcia. Los egipcios, más que ningún otro pueblo, practicaban la agricultura como un arte. Instalados en el valle, cultivaban sus dos cereales básico: la cebada y el trigo. Las crecidas anuales del Nilo regulaban rigurosamente el ritmo de

la vida de los habi- antes. Al final del otoño, una vez  que las aguas del río se habían retirado, los campos quedaban

recubiertos por un limo muy fértil. Entonces el agricultor trabajaba un suelo con abundante agua, con la ayuda de bueyes, que, uncidos de dos en dos a un yugo, arrastraban un arado.

En el momento de la cosecha, los hombre provistos de hoces con mangos corto, recogían los cereales. Para su trasnsporte, los segadores los ponían en gavillas dentro de unos cestos que transportaban los asnos. A continuación, bueyes y asnos trillaban los cereales en las eras, a fin de separar el grano de la paja.

La domesticación de animales y su empleo como bestias de tiro constituyó una etapa primordial en la vida de los agricultores. En Mesopotamia y en Egipto desde unos 2500 años a.C. aproximadamente, el arado de madera, precursor del arado romano, había sustituido el palo de escarbar, marcando con ello la verdadera  transición a la agricultura. Estaba formado por una raja de madera endurecida, por un tión, al cual se uncían los bueyes, la vacas o los cebús, y una o dos esstevas que permitían al labrador conducir las labor.

Este arado, muy legero, utilizado más para cubrir la simiente que para remover el suelo, apenas hacía algo más que arañar superficialmente la tierra.

Doble yunta de bueyes

 

 

Los arados utilizados en la época medieval se componían de un armazón de madera, una cuchilla que abría el suelo en sentido vertical, una reja que lo desgarraba horizontalmente y una vertedera que servía para revolver la tierra. Tras la labranza y la siembra venían la siega del heno y la cosecha.

La guadaña que permitía segar mayores superficies que la hoz, sirvió en un primer momento para corta la hierva. Hasta el sigo XVII no iba a ser utilizada normalmente para segar los cereales, pues tenía en inconveniente de que cortaba la paja muy corta y , por ello, dispersaba el grano. Su hoja era más o menos larga, según las regiones, pero conservó siempre la misma forma.

Una vez terminada la cosecha, las espigas se golpeaban con el mayal y después se cribaba el grano. La paja se ponía en almiares y se utilizaban como forraje, o bien a modo de cama para los animales.

El arado era conocido desde la antiguedad: Construido de forma simétrica, puede cavar un surco en el suelo sin   removerlo                                         

 

 Guadaña Antigua

  

Cuerno que contiene agua para humedecer la piedra de afilar. El segador lo llevaba sujeto a la cintura.

 

Mayal

 

 

 

Los calendarios rurales que aparecen en los libros manuscritos de la Edad Media representan las labores del campo siguiendo el ritmo de las estaciones. La siguiente imágen, sacada del libro "très riches heures du Duc de Berry" (las muy afortunadas horas del duque de Berry) ilustra las labores de la siembra en octubre.

Gracias al descubrimiento de la collera, que se enganchaba al lomo, el caballo pudo ser uncido a un arado o a otro tipo de instrumento agrícola de arrastre. La grada se recargaba con una piedra grande para que penetrara mejor en el suelo.

En el primer término de la ilustración, un campesino siembra el grano al azar sobre la tierra ya preparada. Al fondo se ve el castillo rodeado por las murallas, que simbolizan la protección otorgada por el señor. La parte superior de la miniatura representa el firmamento astrológico correspondiente a octubre.

En la Edad Media la astrología tenía una influencia considerable y regía la mayor parte de las actividades.

La vida de los campesinos en la Edad Media era muy dura, pues los aperos apenas habían evolucionado desde la antiguedad.

 Hasta los tiempos modernos y , sobre todo,  hasta la época contemporánea (de 1850 en adelante) la transformación no comenzaría a notarse.