Oligarquía: La democracia restringida

 

A partir de 1880, asegurada la obediencia del conjunto de la sociedad a la autoridad centralizada del Estado nacional, los grupos dirigentes se propusieron fundar el orden político sobre nuevas bases.

Los grupos dirigentes mantuvieron su adhesión al liberalismo que afirmaba los principios de la soberanía popular y de la igualdad de derechos para todos los miembros de la sociedad. Sin embrago, desde 1880 en adelante, el crecimiento de la riqueza producida en el país consolidó el poder económico de un grupo social cuyos miembros se consideraron “los más aptos” para ser gobernantes. Por esto, aunque el régimen político se mantuvo basado en las reglas de la democracia política (los ciudadanos ejercían el derecho de sufragio y elegían representantes), al mismo tiempo, se fue consolidando un sistema de gobierno que aseguraba el ejercicio del poder por parte de una minoría y restringía la participación política de la mayor parte de la sociedad argentina.

Esta contradicción entre la teoría y la práctica política es lo que permite caracterizar como oligárquico al sistema de gobierno que se consolidó a partir de 1880. Este calificativo deriva del concepto de oligarquía, palabra que significa ‘gobierno de unos pocos’.

Algunos integrantes de las familias de mayor poder económico se constituyeron en el grupo gobernante: la oligarquía, que legitimaba su poder político basado en su poder económico y en su educación y preparación para el ejercicio del gobierno.

El proceso de expansión económica que atravesaba el país contribuyó para que inmigrantes y nativos tuvieran oportunidades de mejorar sus condiciones de vida y lograr el ascenso social, aunque no ejercieran sus derechospolíticos.

 

  El funcionamiento del sistema oligárquico

Uno de los recursos en los que se basó el funcionamiento del sistema de gobierno oligárquico fue el control del acceso a los cargos de gobierno y la administración pública. Eran los miembros del grupo gobernante, nucleados en el Partido Autonomista Nacional (PAN), quienes elegían a las personas destinadas a ocupar esos cargos. La constitución de 1853 establecía el sufragio indirecto para la elección del presidente y vice: es decir, los ciudadanos elegían electores, quienes a su vez elegían al presidente. Pero en la práctica era el presidente saliente quien (con el consejo del núcleo más poderoso de la oligarquía) designaba al nuevo presidente.

El otro recurso en el que se basó el funcionamiento de este sistema fue el fraude electoral. Se mantuvieron las reglas de la democracia política, sin embargo el gobierno controlaba los comicios interviniendo de diferentes formas en el momento de la emisión del voto por parte de los ciudadanos. Intervenía en las comisiones empadronadoras y, como el voto era voluntario y no era secreto, organizaba el voto colectivo, el voto doble y la compra de sufragios. Por estos medios aseguraba que los representantes elegidos para integrar las asambleas legislativas fueran personas que estaban de acuerdo con el gobierno.