|
Durante mucho tiempo, los carnívoros más exitosos de América del Sur
fueron aves gigantes como el Phorusrhacos.
Esta enorme ave, casi tan alta como un humano adulto, tenía largas y
poderosas patas que estaban adaptadas para correr velozmente, y
probablemente podía seguir el paso de un caballo de carreras moderno. El Phorusrhacos
tenía minúsculas alas que pudieron usarse para mantener el equilibrio.
Su pico era tosco, y posiblemente tan fuerte como para romper huesos. Es
probable que el Phorusrhacos se alimentara de los exitosos mamíferos
herbívoros de América del Sur, pequeños parientes del Nostotylops y del
Toxodon. Los parientes del Phorusrhacos vivieron hasta hace unos 3
millones de años, y algunos de ellos llegaron hasta América del Norte.
El Phorusrhacos se parece un poco al Diatryma, pero aparentemente esos dos
grupos de aves gigantes carnívoras surgieron separadamente.
|