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Este
dinosaurio herbívoro de unos diez metros de largo de la familia dicraeosauridae,
se caracteriza por el
desarrollo excepcional de dos filas de largas espinas que le recorrían el
cuello y el lomo . Esta estructura hipertrofiada debió ser una buena defensa
contra el ataque de las especies depredadoras.
De
Amargasaurus, se conocen ejemplares procedentes de la Formación La
Amarga que está ubicada a unos 70 kilómetros al sur de Zapala, provincia de Neuquén, que fueron extraídos por expediciones
paleontológicas de el Museo Argentino de Ciencias Naturales entre 1984 y 1995; y estudiado por el Dr.
Bonaparte y Salgado en 1991.
Mientras
que el nombre genérico alude a su procedencia, el específico -cazaui-
es un homenaje al doctor Luis Cazau, geólogo de YPF quien en 1983 revelo
la importante formación La Amarga, que resultó ser un yacimiento de
extraordinaria importancia.
Cuando
comenzaron a extraer el cogote del fósil, los integrantes de la expedición
paleontológica del Museo se encontraron con una sorpresa que inicialmente
les causó una gran confusión: El inusual desarrollo de las espinas
neurales de las vértebras cervicales las hacía aparecer como unas
costillas que estaban fuera de su posición original.
Después
de los pacientes trabajos de preparación en el Museo, tarea que demandó
dos años, se realizó un estudio anatómico detallado que revelaba una
serie de aspectos científicos muy interesantes. Mediante este estudio, se
pudo determinar que el Amargasaurus era un animal estrechamente
emparentado con dos especies del Jurásico superior de Tanzania, África
oriental, pertenecientes al género Dicraeosaurus y que los tres
integraban una misma familia zoológica.
En
Dicraeosaurus las espinas neurales de las vértebras no eran rectas
como en otros saurópodos, sino que se bifurcaban en la parte superior
formando una Y. Estas largas espinas se extendían por toda la espalda y
el cuello. Bonaparte supone que la selección natural favoreció a estos
animales, provistos de enormes espinas neurales, debido a que las mismas
constituían una defensa contra el ataque de los carnívoros. La
persistencia de la presión de selección ejercida por los depredadores
posiblemente condujo a especies con mayor desarrollo de las espinas
neurales bifurcadas, tal como ocurrió con Amargasaurus, que vivió
unos diez millones de años después que su pariente africano.
Seguramente
durante el Jurásico superior existían en Sudamérica y probablemente en
el resto del supercontinente de Gondwana, que incluía a Sudamérica, África,
Antártida, Australia e India, Dicraeosaurus o animales muy
parecidos, que fueron los posibles ancestros de Amargasaurus.
Antigüedad:
Cretácico inferior, aproximadamente 120 millones de años.
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