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Agustinia Ligabuei

 

 

 

 

 

Agustinia ligabuei Bonaparte, 1999. El nombre genérico (el primero) es un homenaje a Agustín Martinelli, quién encontró los primeros restos de este dinosaurio, y el epíteto específico (el segundo) es un homenaje al Centro de Estudios e Investigaciones Ligabue de Venecia (Italia) que ha financiado la primera expedición (1997).

Agustinia ligabuei es el primer dinosaurio saurópodo conocido por la ciencia que poseía osteodermos muy desarrollados, similares a los de los estegosaurios (otro grupo de dinosaurios) del hemisferio norte. Entre los saurópodos hallados en el territorio argentino con anterioridad, el Saltasaurus loricatus (de la Formación Lecho, Cretácico Superior del sur de la provincia de Salta) también presentaba osteodermos pero distintos y prácticamente insignificantes en comparación con los de Agustinia ligabuei.

Algunos osteodermos de Agustinia ligabuei medían aproximadamente 1.50 m de longitud. Los mismos presentaban una región proximal -expandida en dos procesos divergentes- y un enorme vástago, dirigido hacia arriba y algo hacia fuera. Estos osteodermos se disponían en dos filas, una a cada lado del cuerpo, lo cual le habría servido para defenderse del ataque de los grandes dinosaurios carnívoros o terópodos de esa época.

Se trata de un saurópodo muy especializado, ya que sus vértebras, de grandes dimensiones, presentan enormes espacios huecos en su interior, lo que hacía que el esqueleto fuera más liviano y más fuerte que si hubiese sido macizo. Según Bonaparte, este tipo de estructura era capaz de absorber vibraciones y resistir tensiones, además de ser flexible. El descubrimiento de diversas vértebras completas, asociadas a varios osteodermos, posiblemente permitirá reconocer caracteres anatómicos útiles para establecer, con algún detalle, relaciones entre este y otros saurópodos desprovistos de osteodermos.

Sólo en nuestro continente se han documentado saurópodos que poseían enormes osteodermos, con grandes macroceldas óseas, sobre sus vértebras. Este hallazgo es una evidencia más de que la fauna cretácica de América del Sur, como la del resto de los continentes del hemisferio sur, poseía una gran proporción de tetrápodos muy distintos a los que existieron durante la misma época en los continentes que conformaron Laurasia (América del Norte, Europa y Asia). Esto es debido al prolongado aislamiento biogeográfico entre los supercontinentes Laurasia y Gondwana. El hallazgo realizado también brinda mayor información sobre la notable evolución de los saurópodos que prosperaron y se diversificaron notablemente en América del Sur, África e India.

Como todos los saurópodos, Agustinia ligabuei, fue herbívoro y de talla gigantesca, con un peso estimado de 50 toneladas.


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