Poblamiento de la ciudad
VIAS DE COMUNICACION Y MEDIOS DE TRANSPORTE

Río Gallegos era, a fines del siglo XIX e inicios del XX, un centro urbano en expansión, debido tanto a su situación geográfica, como a la política de atracción de inmigrantes, llevada a cabo por el Gobierno de la República de Chile. La vía de comunicación por excelencia era el mar, ya que era el paso obligado de los navíos que efectuaban el cruce interoceánico, ya que, desde 1865 se había establecido una línea regular Liverpool-Valparaíso, con recalada en Punta Arenas, lo que posibilitaba la vinculación directa y temprana con Europa y favorecía el inicio de la actividad comercial. Desde esta vecina ciudad se monopolizaba el transporte marítimo de la Patagonia; ya sea trasladando pobladores, ovinos, materiales para construcciones rurales, aprovisionamiento de estancias y pueblos, correspondencia. Durante todo este período la comunicación directa fue con Punta Arenas y no con Buenos Aires (ya que no respondía a los intereses políticos nacionales), a través de compañías internacionales como Kosmos o Pacif Steam Navigation Company (tenían llegadas quincenales), o chilenas como Curtze y Wahlen o Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia (Menéndez y Braun y Blanchard)

Estas compañías transportaban la producción lanera y traían a las estancias santacruceñas todo tipo de mercadería (cemento en barriles, bananas y otras frutas enlatadas) Los fardos de lana eran trasladados desde éstas hasta los puertos en carretas tiradas por bueyes. Desde estos puertos del atlántico se trasladaban en goletas hasta Punta Arenas para ser transbordados a los buques.
Con relación al puerto de la ciudad de Río Gallegos, en 1.899, la gobernación ordenó construir un muelle el que se denominó con posterioridad muelle fiscal y que ya funcionaba en 1.903.

También la grasería hizo construir otro, que funcionaba hacia 1.910, y por su parte, la Sociedad Anónima construyó un tercer muelle, en 1.913. Este último es el denominado más tarde "Enosis" y estaba ubicado frente a la casa de la "Abuela Paredes". Esto permite apreciar la importancia que tuvo por largos años la vía marítima.
No se contaba con gran cantidad de caminos; el más importante era el que unía los puertos con los pueblos de la meseta y la cordillera, siguiendo el curso de los ríos. Desde las estancias principales se abrían caminos que entroncaban con este principal.
Casi con el origen de Río Gallegos, aparece el Correo Argentino.
El 27 de Febrero de 1886, en Buenos Aires, la Dirección General de Correos y Telégrafos propone, por nota N° 1363, que se le confiere título y funciones de administrador de correo ad honorem en Río Gallegos al Subprefecto Marítimo.
Por medio del barco de la Armada Nacional "Villarino", se trasladaba correspondencia y atendía las necesidades de los habitantes de las costas patagónicas.
El 28 de agosto de 1900, (1000 habitantes) por medio del expediente 400 D, se crea en Río Gallegos la oficina de correos, nombrando como jefe a Leopoldo Laces y como auxiliar a Nicolás González. En ese tiempo estaba latente el conflicto con Chile y hasta se habría pensado prolongar las líneas férreas hasta Cabo Vírgenes.
Mientras las líneas telegráficas avanzan se construye la oficina telegráfica de "Puertos de Río Gallegos"constando con una casilla de madera, con un salón para el público, cocina y un pozo de agua. La inauguración de la misma se realizó el 22 de diciembre de 1902, quedando ligado Río Gallegos a todo el país con las ventajas y utilidades del más moderno sistema de comunicaciones de la época.
Fue el Gobernador Gregores (1932/45)uno de los mayores impulsores del mejoramiento de las comunicaciones mediante la utilización de aviones y automóviles.

Aunque el primer auto se le atribuyó a Ivón Noya, la documentación que se adjunta demuestra que el primer automóvil fue traído en 1905, por Edwin F. Beecher, dueño del White Elephant (Elefante Blanco)

Dentro de los periódicos que funcionaban en esta época se encontraban:

El Censor: Fue el primer periódico de Río Gallegos, que apareció en 1.903, siendo su director el capitán Juan Carlos Castex.
El Antártico: Éste reemplazó a El Censor, bajo la dirección de Enrique Cáceres.
La Unión: Contemporáneo de "El Antártico", su primer número se editó el 1° de noviembre de 1.906. Fundado por Silvano Picard, de tendencia conservadora.
"Los domingos de La Unión" fue un suplemento literario dirigido por Ernesto Turín.
El Heraldo: Fue fundado por Rafael Almazán. Periódico de estilo satírico.
La Gaceta del Sur: Dirigida por Amador V. González, tuvo efímera vida, a raíz de un boicot durante la huelga obrera de 1.921.
La Opinión Española: Con apoyo de los españoles residentes en Río Gallegos, bajo dirección de Santos García Mejido, se edita por aquellos años.
El Nacional: Iniciado el 6 de junio de 1.921 siendo su 1° director fue Arturo Brisighelli.
El Heraldo del Sur: El 28 de abril de 1.923 sale a la calle su primer edición. Su fundador fue Juan Hilarión Lenzi.
La Verdad: Su fundador fue José A. Aidar, quien en 1.929 se traslada a San Julián