Fortificacion de la Costa
SIGLO XVIII

Fortificación de Puerto Deseado en el siglo XVIII


Magallanes y (sus naves) fueron los primeros en explorar nuestra costa austral y nos refiere que al salir de la Bahía de los Patos al sur de San Matías (Golfo Nuevo), condujo sus naves a dar fondo a otra similar muy hermosa, que tenía pequeña entrada y adentro era muy grande; "pareciéndole bueno para invernar." Esto debió de ocurrir alrededor del 15 de Marzo de 1520. Allí sufrió grandes desazones por lo que antes de zarpar le dejó el nombre de "Bahía de los Trabajos".

Esta "pequeña entrada" es la actual Puerto Deseado, angostura que no permite la visibilidad de la entrada sino a muy poca distancia y situándose el observador en la posición este - oeste.
Sin embargo, Puerto Deseado debe su nombre a Thomas Cavendish, quien lo bautiza con el distintivo nominal y simbólico de su nave almirante "Desire" en 1586; nombre que posteriormente a causa de errores de traducción quedó como "Deseado".

A partir del primer viaje de Cavendish, Puerto Deseado ha sido lugar de refugio y de recalado que buscaron con preferencia los navegantes no españoles. Los pinnípedos, vulgarmente conocidos como leones o lobos marinos al satisfacer las exigencias vitales de estos marinos durante el larguísimo intervalo que va desde el año 1520 al de 1745, crearon, también una fuente de riqueza de cuya explotación pensó en obtener provecho sólo después de doscientos veinticinco años, cuando Inglaterra pensó en beneficiarse de la riquísima fauna marítima. Se le ocurrió entonces a la monarquía española poblar la costa patagónica, ocupando dos lugares distantes entre sí por un dilatado trecho de millas. Le inspiraba el temor de que vencida Gran Bretaña, esta nación pudiera resarcirse de la pérdida territorial y su consiguiente perjuicio económico, instalando colonias en la misma costa " que tienen bien explotada y reconocida varios navegantes y aventureros de su nación"(según se lee en un papel anónimo de origen español que se conserva en la Biblioteca Nacional).

La intención de poblar la Patagonia toma consistencia en 1.778, cuando Carlos III ordena al Virrey e Intendente de la Real haciendo Rioplatense la instalación de dos establecimientos con el fin de dedicarse a la pesca de la ballena en la costa de la América Meridional es impedir que otras naciones consiguieron este objetivo. Para su defensa debían construirse cuatro fuertes, dos de éstos subalternos: uno en río Colorado y otro en Puerto Deseado.

Una vez producido en San Julián el fracaso del ensayo agrícola, por unificación del gobierno peninsular y malquerencia de las autoridades virreinales, ya que debió ser una colonia de pescadores y faenadores de cetáceos, según orden real de 24 de marzo de1.778. Carlos III, crea una sociedad anónima de capital privado mediante una cédula datada en Madrid, el 19 de septiembre de1.789, que recibe el nombre de Real Compañía Marítima. Se le concede amplias facultades para actuar en mares de Europa, Asia y América, con el propósito de efectuar la pesca de ballenas y para la salazón y el cuadrado de cueros.

En 1.789 zarpan del puerto de Santander dos fragatas y dos goletas con destino al de Deseado. El 3 de marzo de 1.790 llegan a destino y de inmediato se pone en marcha la construcción de viviendas y demás edificios necesarios para el establecimiento, inclusive su fortificación. Estas edificaciones tendrían carácter de "provisorias" dado que no se poseía la orden de realizar obras permanentes.
Las coordenadas geográficas calculadas en 1.828 indican para este fuerte una latitud de 47° 45' 0" Sur y una longitud de 65° 54' 51" Oeste conforme al mapa náutico de 1.309.

Lo que se hizo constar en la Relación del 16 de julio de 1.791, firmada por Juan Muñoz, es la siguiente:

1- Un almacén de piedra y barro, revocado con cal, de 50 pies de largo y 36 de ancho, con techo a media agua, que tenía un alto en el frente de 21 pies y 15 en la parte más baja, destinado a guardar los víveres; esta construcción se continúa con otra prevista en 150 pies, detrás de este edificio, estaba el secadero de pescado, hecho de tablas forrado con cuero de lobos;
2- Un horno para el pan, también de piedras asentadas en barro, con techo de tablas.
3- Una habitación de piedra y barro para herrería, junto a la cual en otra, habitaban los hombres solteros, con división de tablas.
4- Habitación para el contador y el maestro farolero.
5- El llamado Castillo de San Carlos que era un edificio en cuadro, con una bodega para los víveres, un piso para viviendas y una azotea con tres troneras resguardadas a cada lado.
Este último establecimiento funcionó por varios años, muchas veces con un precario estado alimentario, y con las edificaciones "provisorias" que con el correr del tiempo, estaban sumamente reducidas y deterioradas, tanto que "amenazaban la ruina" , términos de Gutiérrez de la Concha y se necesitaban no pocos auxilios para seguridad y comodidad de los individuos que allí habitaban; a esto se sumaba que la indiferencia del virreinato era cada vez mayor.

Un ignorado día de 1.806, una fragata inglesa de nombre y procedencia desconocidos (probablemente al margen de las invasiones inglesas), en irresistible ataque, dejó el "establecimiento enteramente arruinado y en términos de no poder practicar defensa alguna en caso de ser atacado a que está muy propenso por ser este puerto donde continuamente hace esta nación su tráfico". (antecedente de informe con fecha 28 de diciembre de 1.807, firmado por el jefe del último destacamento militar español en Puerto Deseado, Subteniente Juan Crisóstomo Martínez). Fue el abandono definitivo.

Cuando las armas británicas tomaron posesión de la plaza de Montevideo, la Real Audiencia había ordenado al comandante militar de Río Negro auxiliar con armas, y carnes saladas, o Tasajos a los establecimientos de Malvinas y Puerto Deseado abandonando el segundo, en caso de no poder ejecutarlo.

El destacamento militar quedó sin socorros (pero no sucedió lo mismo con otro de los fuertes, el de San José que fue abastecido y relevado). El comandante militar de Patagones suplió armas y víveres, adjuntando unas cartas que fueron portadas por el americano Carlos Boch (capitán del velero utilizado para relevar San José), en los primeros días de octubre de 1.807. La presencia del velero les ofrecía la oportunidad de dejar el maltrecho fuerte, Boch en un principio, resistió la propuesta pero finalmente convino en efectuar el viaje si se le aseguraba una gratificación. Así, el 8 de octubre de 1.807 se disipó en la historia el Real San Carlos, sin la actividad burocrática, los esfuerzos epistolares, las complicaciones administrativas, los reclamos judiciales, pero sí con la misma indiferencia virreinal que cobijaron en el curso de unos pocos años la precaria vida y el derrumbe final de una empresa mercantil de capital privado, la Real Compañía Marítima, a quien se le debe la primera fortificación de Puerto Deseado y la (mal construida) casa-fuerte conocida por "Castillo de San Carlos".

 

Fortificación de Floridablanca

La constante incursión de barcos corsarios o piratas que, a veces enarbolando pabellón de países en guerra con España, navegaban impunemente por el litoral patagónico y el estrecho Magallanes, así como las pretensiones de las coronas inglesa (especialmente) y portuguesa (más al norte); determinó que la corona española ordenase el alistamiento de varias expediciones en defensa de sus posiciones.
Carlos III firmó el 23 de Marzo de 1778, una real orden que comenzaba así:
"... Con el fin de impedir que los ingleses o sus colonos insurgentes piensen en establecerse en la bahía de San Julián... a resuelto S.N. que se den órdenes reservadas y bien precisas al Virrey de Buenos Aires y también al Intendente de la Real Hacienda, previniéndoles que , de común acuerdo y con toda la posible prontitud, dispongan de hacer un formal establecimiento y población en dicha bahía de San Julián, con las misas desde luego, de que allí se forme una armazón de pesca de ballenas como la que tiene los portugueses en Santa Catalina, procurando a ese intento adquirir sujetos prácticos a toda costa, sean españoles o portugueses y de aprovechar las salinas abundantes de aquel paraje para el vasto Buenos Aires..."(1).Pero el objetivo final de la fundación fue constituir una colonia agrícola (como lo demuestra más abajo la descripción del plano) que pudiera autoabastecerse y estrechara vínculos entre los pobladores y la tierra.
El 1º de abril de 1780 toma posesión del lugar, Antonio de Viedma.

El 28 de Enero de 1781 se fundó la "Nueva Colonia de Floridablanca" (lleva el nombre del conde José Moñino, impulsor de la fortificación de Patagonia con cuatro fuertes), una de las tantas que se instalaran en las costas patagónicas como consecuencia del plan geopolítico concebido por Carlos III (que, como dijimos tenía por objeto la custodia del Atlántico Sur).
La nueva "Colonia de Floridablanca" estaba situada a los 49º20 latitud sur (distinta a la fundación de San Julián que, aunque se da la misma situación geográfica 49º20 latitud sur, fue fundado el 1 de Abril de 1780). Además, se aclara en el acto de fundación de Floridablanca que se levanta a "7 cuartos de legua distante de la punta del muelle N.E denominándolo Nueva Población y Fuente de Floridablanca".
La obra realizada por Viedma en Floridablanca fue importante. El fuerte (construido con la madera de la fragata "Nuestra Señora del Carmen", que naufraga a la entrada del puerto en la zona conocida hoy como Banco Cormorán) era "de madera de 28 varas en cuadro". También el hospital tenia 28 varas de frente. El techo era de tejas fabricadas en el lugar. Este edificio estaba frente a una plaza, junto a él se construyeron 9 casas para otras tantas familias pobladoras. Además de esto había: una panadería con 2 hornos para cocer el pan, 2 molinos harineros cuya rueda movían caballos, habitaciones para el panadero, herrería y dos piezas para los operarios.

La población sumaba alrededor de doscientas personas, destacándose la estrecha colaboración entre tehuelches y europeos. En abril de ese año nace una niña Vicenta, pero luego se sucederían alrededor de treinta y cinco muertes, mayoritariamente por condiciones climáticas y falta de aprovisionamiento por parte de España.
En 1.782 se habilitó otra manzana, donde se construyeron nueve casas para otros pobladores, cerca del lugar donde estaba el horno para cocer tejas y ladrillos. Además de estos edificios, había viviendas particulares (de un carpintero, tres agricultores, cuatro soldados casados y dos pulperías) fuera del fuerte.
La empresa colonizadora de Antonio de Viedma, resultó ser la de mayor permanencia de la época colonial en tierra de Santa Cruz. Si bien se iniciaron prácticas agrícolas, éstas no lograron el autoabastecimiento de la colonia, por lo que resultaba muy costoso para el Virreinato sostener a esta población. Viedma ordenó el traslado de parte de la población a Río Negro, y sólo quedaron sesenta personas.
En agosto de 1783 una orden real del Virrey Vértiz dispuso el total abandono de la población de San Julián, que solo tuvo efecto el 16 de enero de 1784. Levantaron todo lo que pudieron y lo demás fue destruido con un incendio para evitar que sirviera a otros. Así fue como solo quedaron los vestigios.


(1) Lenzi, Juan Hilarión. "Historia de Santa Cruz"