RELATOS
PROF. OSVALDO TOPCIC´


Síntesis de la entrevista realiza por el equipo de investigación al Prof. en Historia Osvaldo Topcic', en su domicilio, el día 7 de noviembre de 2001. El prof. Topcic', dedicado a la historia de la región, se desempeña desde larga data, en el ámbito universitario de la provincia, actualmente dicta clases en la U.N.P.A. , es autor de numerosas publicaciones, entre ellas el libro "Historia de la provincia de Santa Cruz. Desde el retiro de los hielos patagónicos hasta el ocaso de los tehuelches".

Fijemos la época: estamos en 1911, significa que en 1912 se crea el Consejo Municipal de Río Gallegos. Era la época de territorio nacional. Se establecía que para las localidades de 1.000 habitantes tendría que constituirse un Concejo Municipal. Se deja entrever entre los antecedentes que este se debía hacer cuando se llegaba a esta cantidad de 1.000 hab. No todos tenían interés en la formación de este organismo, porque implica el ordenamiento del éjido urbano y además el cobro de impuestos, eso fue lo que sucedió. Hubo un intento previo en 1910 de constituir un Consejo Municipal, pero fracasó. Influía el frigorífico (ubicado en el inicio de la calle Roca), que quería la libertad plena de poder disponer de ese extremo de la ciudad, en cuanto a agua, entrada y salida de mercadería por el puerto sin reglamentación.
El frigorífico empieza con las graserías. A fines del 1900, Santa Cruz era muy ricas en tierras vírgenes sin explotación ni depredación y mucha producción de ovejas que, a lo largo de los años, produjo un exceso de producción.
El Gobierno Nacional alrededor de 1.885 quería poblar la Patagonia (tomar posesión efectiva del territorio). Durante mucho tiempo la parte sur de la Patagonia (antes de 1.800), era "tierra de nadie" para las naciones del mundo. Cuando aparecen los viajeros ingleses y franceses, principalmente a recorrer la zona, cada uno intentó averiguar como eran estas tierras, (mandados por sus gobiernos) si se podía comerciar, si había oro. Generalmente cada viaje desembocaba en un libro que se publicaba en Europa e interesaba a otros en la búsqueda de nuevas tierras. Cuando Chile funda Fuerte Bulnes, en el Estrecho de Magallanes a instancias de O'Higgins, quién recomendara al gobierno chileno hacer posesión de ese territorio, la ocupación del territorio fue una necesidad..
El comandante Luis Piedra Buena se asienta en isla Pavón (1.859), y compite con los gobiernos de Magallanes por el territorio, para delimitarlo, y ésto se traduce en la expedición realizada por el Comodoro Py, mandado por el gobierno nacional, se toma posesión de la margen sur del río Santa Cruz donde se asientan y queda la sede del gobierno. Con la ley N°1532, de 1.884 , la "Ley de Territorios", se nombra a Moyano como primer gobernador y, posteriormente, a Lista como segundo. Las directivas del gobierno fueron dar la organización institucional del territorio de Santa Cruz, crear los organismos institucionales que sentaron las bases del funcionamiento de un Estado. Así crean la gobernación, el Juzgado Letrado y la Jefatura de Policía.
Las directivas de los gobernadores de esta época eran favorecer la instalación de instituciones gubernamentales en el territorio, pero, más que nada, atraer población.


Luego de la ocupación efectiva del territorio, la década del '90 ( 1.890) fue el momento de mayor tránsito de barcos (principal vía de comunicación) del Atlántico al Pacífico y viceversa, barcos clíper , que eran más grandes y más largos, pasaban por el pasaje de Drake; las goletas, más manejables, por el Estrecho y que paraban en Punta Arenas, que traían manufacturas europeas, necesarias para la población. Los grandes pioneros como Braun y Menéndez tenían flotas propias, que recorrían la costa patagónica hasta Carmen de Patagones, llevando manufacturas y recogían los productos de los establecimientos ganaderos, las lanas y cueros ovinos; también miles de kilos de cueros de guanacos, zorros, plumas de ñandú para Alemania e Inglaterra; el Puerto de Punta Arenas favoreció estos intercambios de productos artesanales tehuelches por productos manufacturados, estos intercambios siempre favorecieron al hombre blanco. Todo se traía de Europa, de puertos ingleses y de países Bajos: Burdeos, Cardiff. Ejemplos de esta importación era la uva (trasladada en barriles con aserrín), combustible (kerosene), zapatos de Suecia, leche condensada, armas. Los precios de los pasajes variaban según la zona y la clase, por ejemplo para la Línea Peña y Cía un pasaje Buenos Aires - Deseado variaba entre $120 o $ 50 - Buenos Aires - Río Gallegos $ 160 o $60.

Los barcos cruzaban el océano Pacífico y llegaban a San Francisco, bordeando las costas.
Acertar Cabo Vírgenes o Punta Loyola era un problema, ya que se confundían. Había compañías inglesas, especialmente, que eran los que programaban sus viajes y eran muy puntuales en las fechas que fijaban.Desde Europa, el puerto donde se realizaban generalmente las escalas, era el puerto de Montevideo y alternando en Malvinas o Punta Arenas, hasta llegar a San Francisco. La zona pierde importancia con la apertura del Canal de Panamá.
Así llegaban manufacturas de todo tipo a través de las compañías navieras alemanas, inglesas y francesas y servicios de la Nación Argentina.

El carbón venía del Puerto de Buenos Aires, por navíos nacionales, o era traído desde el puerto de Cardiff (Inglaterra), básicamente para los frigoríficos.
El Mayory Glen traía cargamento de carbón y madera adquirido por la Anónima y entró al puerto de Río Gallegos, con bandera noruega, sin hacer escalas, desde Inglaterra. Traía 1800 toneladas de carbón, que quedaron "al garete" en la playa. Una marea alta lo habría desfondado. Dada la pérdida ocasionada, la Anónima convoca el 5 de noviembre a propuestas cerrada para descargar la barca, con el contralor del sr. Curtze, representante de la compañía de seguros. (noviembre 5, de 1911). Años más tarde, 1914, aparecía el doctor Jorge Fenton, cobrando una factura por honorarios médicos por haber atendido a la tripulación

 


Objeto: Entrevista 09/08/2001
Javier SOFÍA, 37 AÑOS
Secundaria: Colegio Dr. Julio Ladvocat y Colegio Saleciano
Estudiante de Ingeniería y Derecho.
Actividades vocacionales: Periodista, Fotógrafo, Escritor, Exploraciones e Investigaciones no científicas en Patagonia



Definido por algunos como un "curioso metódico", Javier Sofía ha dedicado gran parte de su tiempo libre a develar, junto a otros interesados, el pasado de Santa Cruz a partir de las huellas materiales dejadas por los hombres en los rincones de Santa Cruz y Patagonia. Generando en su propio análisis un proceso de revisionismo histórico, cultural y social positivo.

Esto lo llevó invariablemente a comprometerse sin dudas con otro grave conflicto, el cual es la depredación sistemática de los recursos patrimoniales, el que ocurre desde hace décadas a manos de pretendidas personas profesionales de otras latitudes y piases. También por la actitud desaprensiva de aficionados a coleccionar souvenirs como adornos "viejos" para su propio beneficio.

A partir de estos dos ejes: reconstrucción de la historia olvidada, y preservación de los lugares, piezas y restos, Javier ha movido su curiosidad por la meseta, ríos, lagos y mares patagónicos, anotándose - e incluso generando por propia iniciativa- en cuanto viaje de estudio y placer (... por el estudio) fue posible. Ha recorrido casi toda nuestra geografía desde el mar hasta la cordillera, en distintos momentos de su derrotero.

El primer relevamiento de tipo naval del cual participa se inicia en 1989 y consiste, por obvias razones económicas, en caminatas por las orillas y playas, adentrándose hasta el nivel del límite de la bajamar en muchos puntos de nuestro litoral. Ello les permitió observar restos ya descubiertos años o décadas atrás y ubicar otros nuevos, mientras que un posterior trabajo de investigación bibliográfica le permitió obtener los detalles y vinculaciones, tanto con naufragios como con las actividades propias del inicial poblamiento patagónico.

Más tarde, y a instancia de organizaciones no gubernamentales de Argentina y el exterior, forma parte de la creación del "Proyecto Sendas", que tiene por objeto el relevamiento integral de aquellos enclaves que pudieron revelarse como estratégicos para las primeras expediciones llegadas al continente desde la llegada de Colón y hasta el año 1900 de nuestra era; una de las tareas realizada fue el relevamiento fílmico y fotográfico de tales lugares, la identificación de restos y la elaboración de hipótesis de trabajo orientadas a definir los derroteros de aquellos primeros conquistadores.

Estos lugares y desde las perspectivas y necesidades básicas de aquellos viajeros debían contar con agua dulce (desembocadura de ríos, manantiales y pozos surgentes), combustible (madera, leña) y alimentos (vegetación y fauna), que les permitiese sus travesías de ida y regreso por el Pacífico y el Atlántico.

Fue posible así detectar muchos de estos asentamientos y al menos veinte sitios de naufragios "nuevos", es decir: no identificados hasta el momento, a lo largo del litoral santacruceño en un período que abarca desde finales del 1.500 hasta la primer guerra mundial.

En varios de estos lugares fue posible obtener vestigios que indicaron actividades y presencia humana en tareas de reabastecimiento, o asentamientos provisorios, o con finales sino trágicos cuanto menos inciertos de los antiguos viajeros y exploradores de Nuestro Sur.

La elaboración de un documental anexo y paralelo a estos trabajos, trajo aparejada ciertas dudas y cuestionamientos respecto de la situación patrimonial de los restos navales, lo que llevó a los integrantes del equipo de relevamiento a optar por mantener la reserva de algunos de los descubrimientos, hasta tanto se garantice la protección efectiva de los restos por parte de las autoridades de aplicación de la legislación de protección existente.

De estos casos nuevos en los que no se incluyen los más conocidos como el Bacon Greage, el Marjory Glen (o Clen), El Matrero, y otros buques ya conocidos y asiduamente visitados, nueve sitios donde se encuentran restos (que pueden constituirse en naufragios) se ubican en la zona que comprenden las desembocaduras y estuarios de los ríos Santa Cruz, Coyle, Gallegos y Chico y se extienden hasta Cabo Vírgenes y Punta Dungenes, lo que no es extraño dado la proximidad del estrecho de Magallanes.

Cuatro de estos naufragios se encuentran en inmediaciones de la ciudad capital en la parte más interna de la desembocadura de la ría de Río Gallegos y hasta un poco más hacia el exterior en Punta Loyola, no siendo visibles en el nivel de bajamar. Dos de ellos revisten gran interés por la antigüedad que presentan y las características de las piezas observadas.

Un quinto caso y de gran interés, lo constituyen los restos de un antiguo navío hundido en el limo y visible parcialmente en el momento de más bajo nivel de mareas en las proximidades del puerto de Punta Loyola.

Del mismo y con la colaboración del Centro Marítimo Austral (Club CE.M.A) y Prefectura Naval Argentina se recuperó parte de una cuaderna, que posee entarugados de madera y bronce de fundición, así como clavos de cobre, siendo tratada convenientemente para evitar su degradación en presencia del oxígeno atmosférico.

La inscripción de una finta de bronce limado a forja que está aún incorporada al maderamen enterrado y parcialmente sumergido permitió ubicar su posible origen holandés e iniciar las solicitudes de información internacional para determinar si los fines de su travesía eran exploratorios, para la ubicación de abastecimiento y confección de mapas marítimos en la ruta del Estrecho de Magallanes y el Pasaje de Drake u otros.

Este podría convertirse en un caso testigo sobre el rescate integral de material e información es posible, ya que por su ubicación cercana a la costa facilita la aplicación de medios operativos eficientes como botes, dragas, marcadores de posición y uso de tecnología de detección de metales, entre otros; y su exposición parcial permite una recuperación secuencial y organizada.

Esto requeriría de un proyecto que abarque profesionales, equipamiento, logística y el dinero necesario para ello, lo que hasta ahora se ha hecho difícil de conseguir. Pero sin dudas se trata de un lugar en que las autoridades e instituciones pueden invertir esfuerzos con total confianza de que al menos una porción de nuestro pasado será recuperada.


Los siguientes cuadros de textos, contienen información en estilo directo, y podrían intercalarse con el relato o servir de soporte cuando consigamos las fotografías.