Río
Gallegos, fue el lugar elegido para el establecimiento de la Subdelegación
Marítima, en diciembre de 1885, formándose un caserío
alrededor de los establecimientos oficiales y comerciales. En 1890,
se podían contar varios edificios, todos de madera, entre ellos
la Gobernación, Subprefectura, Policía, Casa de Gobierno,
talleres y carpintería, depósitos, escuelas, unas siete
u ocho casas de comerciantes, dos particulares. Había buena provisión
de carne fresca, víveres secos, y como era puerto libre, en el
comercio, no faltaban artículos generales europeos traídos,
en goletas, desde Punta Arenas.
En el área urbana, las actividades se relacionaban o con la función
del gobierno, o con un comercio incipiente.
Las funciones administrativas si bien constituían un factor importante,
numéricamente no eran relevantes, como puede observarse en la
memoria anual de la Gobernación del año 1899, en la que
se incluye un listado del personal dependiente de la Gobernación
del Territorio. Para Río Gallegos,
ese personal era de diecinueve personas, incluyendo el Gobernador.
Una breve reseña de la etapa inicial, tomando como base la instalación
del Gobierno Territorial en 1888, cuando el Gobernador Lista decidió
el traslado de la capital, permite ver que, en ese lapso, se dan los
primeros pasos para la organización de la enseñanza pública,
con la creación de la primera escuela, la N° 1, en marzo
de ese mismo año, y, poco tiempo después, también
se establecen los colegios religiosos de la orden Salesiana y de las
Hijas de María Auxiliadora.
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En
1889, se crea la oficina del Registro Civil, en concordancia con la
política nacional de traslado al Estado de las funciones que,
hasta ese momento, eran llevadas a cabo por la Iglesia Católica.
En otro orden, se inicia también la organización de la
policía territorial y recién a fin de siglo se crea el
Juzgado de Comodoro Rivadavia, lo que ocasionaba serios trastornos a
los pobladores, si se tiene en cuenta no sólo las distancias
de la época, sino los escasos medios de transporte (caballos
,carretas, carretones).
Desde 1895, una década después del establecimiento de
la Subdelegación Marítima se acelera el proceso de crecimiento
en el ámbito urbano propiamente dicho, que se verifica tanto
en el aumento constante de la población como en la progresiva
ocupación de lotes urbanos así como en el incremento de
la actividad comercial, que dará inicio a un importante circuito
económico, que se complementa con la ganadería
y es realizada también con inversiones que provienen de Punta
Arenas. Además, ya se había consolidado un importante
grupo de empresarios que desarrollan diversos actividades económicas,
la expansión de éstos se realiza primero hacia Río
Gallegos y con posteridad a otras localidades.
El comercio tenía un importante punto de apoyo en el tráfico
marítimo.
La grasería "La Blanca" se instaló en 1.903,
frente al muelle fiscal y, años más tarde, otra grasería,
"The New Patagonia Meat and Cold Storage", construyó
un ramal entre se cámaras frigoríficas y el muelle.
Entre los primeros comercios establecidos se encuentran la casa Braun
y Blanchard y José Menéndez en 1.887, los que compitieron
por el comercio en la zona hasta su posterior fusión, en 1.908,
conformando la Sociedad Anónima de Importación y Exportación
de la Patagonia, con un capital inicial de 180.000 libras esterlinas.
La importancia de la firma se refleja en el hecho de que contaba con
oficinas en Barcelona, Nueva York y Berlín, además de
la casa de Punta Arenas. De este modo, hegemonizaba un circuito comercial,
con el que era muy difícil competir.
La
actividad bancaria en la localidad se inició con el Banco Tarapacá
y Londres, que se instaló en 1899. Al año siguiente abrió
sus puertas el Banco Nación: estos atendían tanto al sector
comercial como ganadero y repercutían en el paulatino mejoramiento
de la vida urbana, por ejemplo, con el establecimiento ese mismo año
de un sistema de comunicaciones, que vinculaba las estancias de Río
Gallegos y a su vez a ésta con Puntas Arenas, a través del
tendido de líneas inalámbricas.


En
septiembre de 1899 llega el presbítero Juan Bernabé con
tres acólitos y cuatro aborígenes, con los materiales
necesarios para construir la iglesia.
Hicieron
el viaje en el vapor Magallanes. La obra se inauguró el 25 de
febrero de 1900.
Además de las empresas comerciales y financieras, aparece el
pequeño comercio desarrollado principalmente por los inmigrantes,
el que, junto con el desarrollo de actividades relacionadas con los
servicios, hoteles, bares, relojerías, constituyeron la base
de la población urbana estable
que iría diferenciándose poco a poco del ámbito
estrictamente rural.
Entre los comercios de la época se podían contar: Varela
y Fernández, en la esquina de Chacabuco y Alcorta, donde inicialmente
estuvo el almacén de Luis Noya; la compañía Comercial
de la Patagonia; luego reemplazado por la mercantil en San Martín
y Zapiola; José Castillo, con un almacén, "el Austral",
en Roca y Velez Sarfield; Mac Loewenthal con una tienda en la calle
Roca, entre San Martín y España; Federico Brohme, depósito
para el abastecimiento rural; Pablo Villalba, tienda "La Pequeñita";
Cecilio Freire con ropería para hombres; Gerardo Moradon, almacén;
Luis Vázquez, tienda "La Porteña"; "Almacén
Olimpo" de Antonio Adrover, en la calle Roca, entre Errázuriz
y 25 de Mayo; "La Favorita" de José A. González,
en Roca y 9 de Julio; Fadul Hermanos de Felipe Tufic y José Fadul;
"Bar Oviedo" de Angel Perce.

En Sarmiento
y Lista, cerca de la zona portuaria, fue construido el "Hotel Londres",
que junto al "Argentino" de Ulpiano Alvarez, el "Español"
de Emilio Rodiño y el "Gran Hotel", fueron los primeros
con lo que se contó. Uno de los primeros bares, fue el que poseía
Eduardo Zimmerman, quien alternaba sus tareas burocráticas con
los de barman, y en las que le sucedió Eduardo Mollar. Otros
comercios de este rubro fueron el "Carlín" y el "Carli",
frente a frente en la esquina sur de Roca y San Martín. Mas tarde
tuvo el suyo Vicente Uglessich, en Roca y Errázuriz.
El
incremento de la población por el aporte inmigratorio está
relacionado con la aparición de los grandes y pequeños
establecimientos comerciales y también por la facilidad que la
zona ofrecía, en cuento a la obtención de tierras.
Las necesidades de la población eran difíciles de cubrir
y se incrementaban junto con ella. En 1905 se inicia la formación
de la plaza pública, para la que se destinan fondos de la gobernación
y se recibe la ayuda de tres casas de comercio. La misma se inaugura
el 1º de marzo de ese mismo año.
Entre esas necesidades se encuentra la nivelación de calles,
el desagote de las lagunas en el centro de la población y la
compra de elementos para el transporte de agua potable. En 1906 se instalaron
veinte faroles en la calle principal para alumbrado público,
los que fueron comprados a Miguel Segovia, comerciante de la zona.
El
4 de Noviembre de 1906 de inauguró el hospital de caridad, a
iniciativa de los damas de beneficencia, con elementos de su propia
casa, en condiciones de higiene y confort. El inventario general levantado
por la gobernación, el 31 de Octubre de 1905, registraba el funcionamiento
de un hospital regional de la antigua capital que estaba ubicada en
el sector C de la manzana 201y consistía en una sala y tres piezas,
construidas en madera y en zinc. Sin embargo al poco tiempo fue clausurado
y reabierto en 1908, también a instancia de una comisión
de vecinos y de las damas de beneficencia. En las primeras décadas
de este siglo su funcionamiento fue precario, se contaba con el aporte
de las raciones que enviaba la cárcel para los presos que estaban
enfermos y los servicios de un enfermero de la misma institución.
La capacidad de la pequeña sala era de doce personas. El funcionamiento
de este primer hospital es discontinuo. En 1911 el gobernador interino
informa que se encuentra en malas condiciones y sin recursos, recibe
las raciones de los presos por día y un gendarme es el encargado
del local junto con un enfermero, en tanto que la gobernación
aporta sólo lo producido con el permiso de rifas.
En
el aspecto social, aparecen la entidades de Socorros Mutuos. La primera
en organizarse es la de los inmigrantes italianos, en 1904, y luego
de los españoles, en 1906.
Siguiendo con este aspecto, se organizan los primeros clubes, entre
ellos se encuentra el Británico y el Club del Progreso, como
así también la formación de una comisión
de propagandas para la organización de la Sociedad Rural, en
1909. Dicha entidad estaba presidida por el Sr. Morrison, aunque la
organización definitiva de la misma se concreta en 1921.
El crecimiento de la población por la inmigración también
se ve reflejada en las numerosas representaciones consulares que se
instalan a partir de 1899, con el nombramiento de un vicecónsul
de Alemania, en 1900, el vicecónsul de Uruguay, 1901, un agente
consular de España, 1902, un agente consular de Gran Bretaña
y Chile, 1912, vicecónsul de Dinamarca, 1916, vicecónsul
de Noruega y en 1917 un agente consular de Italia, el vicecónsul
de Bélgica y un agente comercial de Francia.
El importante número de población masculina, sin constituir
núcleo familiar, explica la temprana aparición de prostíbulos,
que aparecen a fines del siglo.
La vida urbana va adquiriendo un ritmo propio; en esta etapa se instala
los primeros grandes hoteles, como el "Hotel Argentino" en
1889 y el "Gran Hotel" en 1910, que viene a cubrir la gran
necesidad de una población en crecimiento, además de numerosas
pensiones y hospedajes de menor tamaño. Este proceso social transforma
a la ciudad en un ámbito dinámico en el que se diversifica
las actividades. Durante las primeras décadas la población
continua creciendo en lo económico, esta época coincide
con un verdadero auge gracia, a la demanda de la producción lanera
motivada por la Primera Guerra Mundial, con incidencia directa en la
región.
Hasta
1912, la vida institucional de la localidad estaba regida por las autoridades
territoriales, de acuerdo a los dispuestos de la ley N° 1532. La
misma forma establecía que cuando las localidades alcanzaban
en millar de habitantes podían elegir un consejo municipal. En
1912, se eligió un consejo municipal que, pese a las fluctuaciones
de los primeros años, continúa en funcionamiento hasta
la provincialización.
En esos años ya existía un importante movimiento comercial
y la población contaba con algunos profesionales entre sus habitantes,
tanto argentinos como extranjeros. De estos sectores provienen los primeros
funcionarios municipales y como la norma no hacia discriminación
en cuanto a las nacionalidades, veremos que gran parte de los mismos
son inmigrantes.
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Entre las iniciativas del Consejo varías tendían a mejorar
la zona urbana mediante, por ejemplo, de la contratación de servicios
de limpieza urbana, que se realizaba por medio de licitaciones que se
renovaban todos los años. En cuanto a las necesidades en educación
y salud, los reclamos eran constantes, pero las soluciones demoraban
en concretarse. Uno de los problemas que debían atender fue la
de alumbrado eléctrico. El servicio fue brindado inicialmente
por la Cia. de Alumbrado eléctrico de Río Gallegos. Era
presidente de la misma el Sr. Joaquín Oños. El primer
farol fue instalado en las calles Roca y Chacabuco. Se contó
con el asesoramiento de técnico de la Cia. de Punta Arenas y
se construyó la usina, que fue librada al servicio público
el 9 de Julio de 1914 y estaba ubicada en la esquina de Zapiola y Fagnano.
La compañía prestó el servicio hasta la década
de 1930, en que se inauguró la Usina Eléctrica Municipal.
La complejidad que va adquiriendo la vida urbana se manifiesta también
en otro aspecto que hace a la trama de la vida social, las actividades
recreativas y sociales de la época. Por ejemplo, se concentran
en los festejos patrióticos y los festejos de la colectividad.
La sociedad de Socorros Mutuos realizaba con frecuencia espectáculos
en su sed social, que incluían distintas manifestaciones, como
teatro y espectáculos musicales, lucha libre y proyección
de películas. Muchos de estos espectáculos se realizaba
por compañías que llegaban desde Punta Arenas. En cuanto
a la recreación también existían un hipódromo,
que se ubicaba actualmente el campo de deportes del Boxing Club y pertenecía
al Jockey Club, organizado en 1906. Las primeras películas se
estrenaron en el restaurante de Vicente Uglesich ,en 1912.

Existía también una cancha de pelota, en la que a veces
se efectuaba bailes públicos y un salón de patinaje.
En otro campo de la vida social, se debe señalar el establecimiento
en 1913 de una delegación de la Federación obrera. Esta
será la sede desde la que se organizan las huelgas de peones
rurales en los años '20.
La Sociedad Italiana de Socorro Mutuos se organizó el 10 de Noviembre
de 1904, en una reunión llevada a cabo en la casa particular
de Ferrari Stefano, con la asistencia de 31 personas de esa nacionalidad
y la adhesión de otros ocho connacionales.
En la asamblea fundacional quedó constituida la primera comisión
directiva que estuvo integrada por Ferrari, presidente; La Valle, vicepresidente;
Pietrapiana, tesorero; Massaroli, secretario que asumió en su
cargo el día 13 del mismo mes.
Durante los primeros años funcionó en una pequeña
casa que estaba ubicada en donde actualmente se encuentra le sede del
deportivo Hispano Americano. La posesión de este terreno, cedido
por uno de los integrantes de la Asociación mutualista "Unión
y Fraternidad", generó una controversia con el club, que
motivó una gestión del embajador de Italia, ante el Gobernador
Paradelo.
(Expediente. 4623, 1960. A.N.P).
Sociedades
Españolas de Socorro Mutuos se fundó el 2 de Mayo de 1906,
en una reunión realizada en el Hotel Argentino, en la que participaron
29 socios que eligieron a la Junta Directiva: Presidente: Larrea, Vice-
Presidente: Varela, Secretario: Pastor, Prosecretario: Fernández,
Tesorero: José Fernández, Pro tesorero: Alvarez, Vocales:
Radiño Tomás del Barrio, Jurados: Ferrer, Fernández
y López. Los estatutos que rigieron a la sociedad fueron modificados
en una asamblea extraordinaria, el 13 de Octubre de 1918, bajo la presidencia
de Aristizabal, con el objetivo de conseguir la Personería Jurídica.
El número de asociados para esa, época era de 193. Los
estatutos corregidos fueron aprobados en las constancias correspondientes
y obtuvieron la personería jurídica el 2 de Junio de 1919.
Las propiedades que formaban el patrimonio societario 1918 eran: el
Teatro, la casa de la calle Roca y el panteón de la sociedad
(con 21 nichos). El inventario efectuado el 10 de Enero de 1919, señala
que la casa de la calle Pdte. Roca fue donada por doña Filomena
e Hija (sic).
En
Río Gallegos, a diecisiete días de Mayo de mil novecientos
trece, siendo los tres posado meridiano, reunidos en las oficinas del
Boneo Anglo Suol Americano de esta localidad los señores: Sociedad
Importadora y Exportadora de la Patagonia, representada por el Sr. Oños,
gerente debidamente autorizado, Oños por sí, Rogolini,
Barglalli, Ferrari en representación de Ferrari y Cía.
Silvano Picord en su carácter de apoderado general del Sr. Larrondart,
Sattker, Igniaux, Varela representado por Fernández, Momo, Fernández,
Alvarez, Escalante, Castro, Podestá, Comusso, Segovia, Rae, Gaviola,
Schroder como apoderado de Rooze y compañía, Galli, Fernández,
Leseur, Godoy, Gallardo, y Fierro, resolvieron: De elaborar definitivamente
constituida una Sociedad Anónima denominada: "COMPAÑÍA
DE ALUMBRADO ELECTRICO DE RIO GALLEGOS"(Expediente. 823- 1960.
Archivo Intermediario. Archivo Histórico Provincial).
.El
alumbrado eléctrico adquiere importancia a partir de la conformación
de la Compañía de Alumbrado Eléctrico de Río
Gallegos, propiedad de la Sociedad Importadora y Exportadora de la Patagonia,
en mayo de 1913.