INDICE   Reglas generales para el cultivo de Orquídeas
   

Siempre que pretendemos cultivar una orquídea es muy importante saber como es su habitad natural, para así de esta manera dar condiciones similares en nuestros viveros.

A continuación mencionaremos algunos factores que son indispensables tener en cuenta para tener éxito en el cultivo de las orquídeas:

 

   
  • Ventilación

    Las orquídeas necesitan mucho aire a su alrededor, reduce la posibilidad de enfermedades, que comienzan con invernaderos demasiado cerrados y   húmedos,  las plantas necesitan de un ambiente en el que en ningún momento se sienta la sensación de encierro o malestar por exeso de humedad, recuerde siempre que si usted se siente a gusto dentro del invernadero sus plantas también estarán bién.

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  • Riego

    No es nada fácil responder generalmente a esta pregunta,  el riego esta sujeto a varias condiciones que necesitan ser vistas,  por ejemplo necesitamos ver donde las plantas están siendo cultivadas,  si en estufa o en ripados, si en un clima frío o caliente o seco, si están en reposo o de crecimiento.

    Hay factores que pueden ayudarnos a regular el riego, es más probable que muera una planta por exceso de agua que por falta, si tenemos en cuenta el tipo de medio de cultivo o sustrato, el material y tamaño de la maceta, la temperatura, la intensidad de la luz y la circulación de aire se nos va a hacer más fácil controlar el riego.

    En las estufas podemos pasar hasta varios días sin que las plantas necesitan que las mojen. Porque el substrato absorbe la humedad del ambiente, las plantas que recién terminan de florecer debemos darles poco agua, porque ellas están en una etapa de reposos es conveniente darle un leve baño de vapor.

    Si el clima es seco en las estufas debemos mojar también el suelo,   para que la humedad suba a las paredes y lo absorba las fibras y hojas, también debemos tener siempre en mente que las plantas por medio de sus raíces, hojas y bulbos, se alimentan de la humedad del aire.

    La fase de crecimiento es fácil de identificar,  pues es el desenvolvimiento de los brotes en pseudobulbos, hojas y raíz. Es en esta fase que la planta necesita ser regada con frecuencia, luego naturalmente viene la fase de floración y luego de reposo.

    Es muy difícil determinar cuán frecuente y abundante debe ser el riego ya que estos varía en cada género e inclusive dentro de un mismo género de especie a especie.

    Plantas con poco tiempo de trasplante requieren un régimen especial ya que sus raíces no tienen el mismo poder de absorción, debe mantenerse más húmedo que lo acostumbrado el sustrato y solamente cuando salgan las raíces nuevas volver al riego normal.

    Las orquídeas requieren un clima húmedo. Esta es la parte más difícil de dominar durante el cultivo para un principiante.

    En la naturaleza las orquídeas se humedecen con algunas lluvias y se secan con el viento suave. El aire las mueve, flota alrededor y les da energía.

    La humedad suministrada correctamente ayuda a que la planta mantenga su nivel de humedad sin necesidad de regarla lo cual disminuye el riesgo de que las raíces pudran.

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  • Abono

    Lo aconsejable para las plantas misioneras es no suministrarles ningún tipo de abono, y en caso de hacerlo que sea en muy bajas cantidades y orgánico. Si mantenemos las plantas saludables, cuidando las condiciones ambientales y el sustrato crecerán bien sin necesidad de abonarlas. En las fichas  que acompañan a las fotos no se indicará abono para el cultivo de las orquídeas epífitas, pero si en algunos casos para las terrestres.

    En caso de que compre una planta de orquídea, es recomendable fertilizarla, ya que la gran mayoría de los viveros utilizan fertilizantes muy fuertes, para que su planta se acostumbre a no recibir fertilizante comience gradualmente a mermar la dosis, con espacios de tiempo cada vez más prolongados.

    Para las épocas muy lluviosas es prudente utilizar algún tipo de fungicida como preventivo contra los hongos, así mantener saludables a las plantas.

    Hay quienes fertilizan solamente durante el período de crecimiento, otros   todo el año y quienes no fertilizan en absoluto, todos afirman tener el único método valido para un buen cultivo, es preferente fertilizar siempre con una dosis menor por temor a quemar las plantas y permitir que la experiencia nos demuestre que método es el que se ajusta a las necesidades de nuestras orquídeas.

    Sin embargo,  si desea fertilizar de todos modos sus plantas,   podría seguir las siguientes sugerencias, durante la fase de reposo de la planta es aconsejable no suministrarle abono, pero si  durante la fase de crecimiento, cada 15 días o lo más aconsejable es reducir la dosis y abonarlas cada semana.

    Se aconseja no fertilizarlas en invierno ya que la actividad de las plantas se reduce por el frío, norma que no se aplica en Misiones,  ya que por ser generalmente cálido-templado las plantas crecen prácticamente todo el año.

    Una formula que contenga cantidades equivalentes de N: Nitrógeno, P: Fósforo y K: potasio, (18-18-18) suministrado disuelto en agua puede suministrarse todo el año, por otro lado cuando se acerca la floración podría usarse un fertilizante NPK 10-30-20.

    Siempre tener en cuenta regar o mojar las plantas antes de abonarlas,   para evitar las quemaduras por el fertilizantes, no fertilizar las plantas con luz directa del sol,  ni con temperaturas muy elevadas ya que los efectos podrían ser quemaduras.

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  • Iluminación

    Las orquídeas pueden crecer en la sombra, media sombra, a pleno sol.  Una manera de saber cuanta luz darle a nuestra planta,   es observando las características de ésta, si tiene hojas duras y carnosas necesita más luz y si sus hojas son blandas, anchas y finas necesita más sombra.

    Lo apropiado en regla general es permitir que reciban el sol de la mañana y la tarde, y en muy raras excepciones el sol del mediodía.

    Demasiada luz decolora el verde de las hojas (amarillentas) y dificulta su crecimiento, por lo contrario la poca luz de las hojas un tono verde oscuro, impidiendo el desarrollo y anulando la floración.

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  • Medio de Fijación

    Las orquídeas necesitan un medio de sostén o apoyo que les suministre agua y nutrición sin dañar las raíces.

    La mayoría de las orquídeas se cultiva en macetas y unas pocas en tronquitos, cestillos colgantes, balsa de helecho arbóreo o de corcho, la elección depende de los requerimientos específicos de cada especie y son suministrados en las fichas.

    Las macetas de plástico o cerámica esmaltada van a mantener por más tiempo el sustrato húmedo, pues al no ser un material poroso resulta más difícil su evaporación.

    Una maceta de arcilla rústica seca más rápidamente, así como el cestillo y los tronquitos, este ultimo es aconsejable usarlo acompañado de un poco de musgo para impedir que se seque demasiado.

    Es indispensable proveer un buen drenaje en las macetas que puede ser de trocitos de arcilla expandida o piedra molida de tipo para construcción.

    En caso de utilizarce tronquitos de madera, se recomienda que sean de madera dura así no será necesario cambiar tan rápidamente a otro, ya que uno de madera blanda se deteriora rápidamente causando también la putrefacción de las raíces de la planta.

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  •  El Sustrato o Mantillo  

    Tenemos dos clase de orquídeas las epífitas y las terrestres. El sustrato o mantillo tradicional para las epífitas es una combinación de helecho arbóreo molido con carbón vegetal y otras sustancias. Sin embargo las orquídeas en ninguna parte del mundo crecen sobres helechos arborescentes, con excepción del Zygopetalum maxillare. En consecuencia esta especie de helecho está en extinción y protegido por ley nacional en muchos países, (inclusive el nuestro) no obstante de manera ilegal continúa apareciendo en el mercado, por la extensa demanda de consumo. Una manera de proteger a este helecho es cambiar la composición del sustrato o mantillo que vamos a utilizar.

    A continuación vamos a dar dos tipos de sustrato:

Mantillo Nº 1
Mantillo Nº 2
  • Las sustancias mencionadas a continuación deben ser finamente picadas.
  • Para este mantillo utilizaremos los mismos elementos con la diferencia que estos deberán ser picados más grande.
  • 30% de corteza de pino.
  • 40% de corteza de pino.
  • 20% de carbón vegetal.
  • 20% de carbón vegetal.
  • 20%  poliester en plancha, picado (gomapluma)
  • 10%   poliester en plancha, picado (gomapluma)
  • 20% de perlita.
  • 20% de perlita.
  • 10% de piedra molida.
  • 10% de piedra molida.
Cada una de estas mezclas, dependiendo de la especie que tratemos debería sufrir modificaciones considerables, que se aclararan en cada ficha.

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  • El Trasplante

    Normalmente se deben trasplantar las orquídeas cada tres años y la mejor época es cuando éstas reanudan el período vegetativo y empiezan a brotar las raíces.

    El sustrato que se utilice para el trasplante deberá estar húmedo pero no impregnado de agua.

    Al retirar la planta de su maceta para el trasplante es aconsejable cortar las raíces secas, los pseudobulbos secos o muy marchitos, no los que se hallan carnosos ya que estos poseen reserva de alimento y agua para la planta.

    Es importante esterilizar los elementos que utilizamos para cortar la planta, nunca utilizar una misma tijera sin esterilizar para cortar más de una planta, porque si una esta enferma pasará la enfermedad a las demás.

    El corte de la planta esterilizar con un fungicida,  alcohol, o bien un poco de agua con  hipoclorito de sodio, para impedir que por el corte  la planta se infecte con diversas bacterias.

    Una  vez colocado el drenaje en la nueva maceta, ubicamos la planta dejándole el mayor espacio posible para su futuro crecimiento y el sustrato lo colocamos en torno a sus raíces bien prensado, por último colocamos un tutor para ligar a éste la planta, así la mantenemos firme hasta que crezcan las nuevas raíces.

    No olvidemos que no es aconsejable regar la orquídea recién trasplantada, por lo tanto debe cuidarse de mantener la humedad.

    En caso de plantar una orquídea sobre un tronquito de madera o plancha de corcho, utilizar un pedazo de hilo de algodón u otro materia que sea flexible para mantener unida la planta al medio de cultivo. El hilo de algodón es conveniente ya que para cuando la planta comienza a moverse este esta descompuesto y cae, permitiendo que la planta continúe su crecimiento sin ser estrangulada, y el hilo elástico es apropiado porque sede cuando la planta necesita más espacio.

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