La papa (solanum tuberosum) es el principal cultivo de la zona del Valle de Traslasierra.
Este cultivo anual es de ciclo primavero-estival, se caracteriza por no tolerar temperaturas por debajo de 0°C.
En el área de estudio, como en las zonas aledañas el 90% del cultivo corresponde a la variedad Spunta, destinada específicamente al consumo en fresco. En la actualidad se están realizando cultivos experimentales con las variedades destinadas a la industria como la Kenebec y Achat, siendo los rendimientos por Ha de estas últimas muy por debajo de lo que tiene la variedad Spúnta (principalmente por ser susceptibles a las condiciones climáticas de la zona.
Esta zona tiene la particularidad de ser la única zona del país donde las posibilidades de siembra se dan dos veces al año:
a) la primera siembra se efectúa entre febrero-marzo y se cosecha entre mayo-junio
b) la segunda siembra se realiza entre julio-agosto y se cosecha entre noviembre-diciembre.

El ciclo de vida de la papa es de 110-120 días. Durante el mismo debe ser sometida a una serie de tratamientos fitosanitarios (con insecticidas y fungicidas) a los fines de proteger el cultivo del ataque de insectos y hongos. Entre los primeros, las sps. más importantes a tener en cuenta son los pulgones (áfidos) que afectan considerablemente los rendimientos por Ha. otros insectos a tener en cuenta son isocas (larvas de mariposas), gusanos de suelo (gusano blanco y alambre), coleópteros, etc., que afectan la masa foliar (hojas) disminuyendo así el área de fotosíntesis como también directamente produciendo daños mecánicos en los tubérculos, que se traduce en un mayor "descarte" en el momento del embolsado, produciendo de esta manera caídas en la cantidad de bolsas por Ha.
Entre los hongos más importantes a tener en cuenta tenemos: Alternaria solari (Tizón Temprano de la papa) y Phitoptora infestans (Tizón tardío de la papa). El daño que produce es disminuir el área de fotosíntesis, hasta la muerte total de la planta cuando los ataques son muy severos. Esta plaga es más frecuente en la siembra de febrero-marzo por las características de humedad y lo importante es mencionar que se deben realizar tratamientos preventivos ya que una vez manifestada la enfermedad es muy difícil erradicarla.

Para combatirlos se utilizan fungicidas de contacto basándose en Mancoseb (se llegan a realizar hasta 6 tratamientos por Ha.) o bien fungicida sistémico (es decir contrarrestar el posible ataque de la enfermedad. En cuanto a los agroquímicos que se utilizan para el control de insectos, podemos mencionar Deltametrina, Cipermetrina, Metamidofós, Dimetoato. Fenvalerato,e tc. Además se utiliza alrededor de 400 a 500 kgs de fertilizante por Ha., llegando en algunos casos a 700 Kgs./Ha.

Es necesario indicar que estas fertilizaciones deberían ser realizadas según un análisis de suelo previo (algo que en nuestra zona NO se realiza) ya que de esta manera se le suministraría la cantidad de nutrientes reales que necesite el cultivo.
Comparando lo que necesita la planta y lo que el suelo posee, se ahorraría una gran cantidad de fertilizante, disminuyendo los costos y evitando una mayor contaminación.

La papa es un cultivo que extrae del suelo 110 Kg de Nitrógeno, 40 kg de Fósforo y 180 Kg de Potasio por Ha. para una producción de 20.000 kilos de papa por Ha. por lo tanto se obtiene buena respuesta a la fertilización con fósforo y nitrógeno. El agregado de potasio a suelos bien provistos de este nutriente puede producir disminución en los rendimientos. Los fertilizantes más usados son el 18-46-0 (fosfato de amonio), la urea, los 15-15-15, 19-19-19, etc.

A lo largo de este período la papa debe ser regada frecuentemente: en la siembra de febrero-marzo se aplican entre 4 a 5 riegos, mientras que en la de julio-agosto entre 6 a 7 riegos. Requiere 8.90 m3 por Ha. la cosecha se realiza en forma manual, lo mismo que el embolsado; el destino de la producción (en bolsas de 50 Kgs. c/u) es el Mercado Central de Buenos Aires. El rendimiento por Ha. oscila entre 20.000 a 30.000 kilos, con una media de 400 bolsas por Ha., sumando ambas cosechas.

En cuanto a la papa para semilla, su producción se da en el lugar para la cosecha del invierno, mientras que la del verano es traída por los productores especialmente desde Malargüe (Mendoza), Las Estancias (Catamarca), Tucumán, las zonas elevadas de San Luis y Balcarce (Bs. As.). estos lugares no producen papa para consumo, sino que son productores específicos de papa para semilla.
Algunos productores poseen semilleros propios en zonas altas y resguardadas de Pampa de Achala (en las Sierras Grandes de Córdoba), ya que así se evitan las enfermedades del tubérculo, pero estas producciones son muy pequeñas y no alcanzan a abastecerlos.