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Tómese un respiro, relájese y deje un tiempo para la reflexión, verá que aquellos problemas insolubles, con paciencia, ingenio y creatividad dejan de ser tales.

El Complot

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
En  realidad, el verdadero asesino era una persona muy influyente en el reino, y por eso, desde el primer momento, se procuró conseguir un chivo expiatorio para encubrir al culpable. 
El hombre injustamente  acusado fue llevado a juicio, y ya sabía él que tenía  escasas  o  nulas  posibilidades de escapar al terrible veredicto: 
¡¡la horca!! 
El Juez, que también participaba del complot, se cuidó, no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: 
"Conociendo  tu  fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos  de  Él  tu destino.  Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tú escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino" 
Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la  misma leyenda:  CULPABLE. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta de que el sistema propuesto era una trampa.
No  había  escapatoria.   El  Juez  conminó  al hombre a tomar uno de los papeles  doblados. Éste respiró profundamente, quedó en silencio por unos cuantos  segundos, con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse  abrió  los  ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles, lo introdujo en su boca rápidamente y se lo tragó de inmediato.
Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon airadamente:
"Pero ¿qué hizo? ¿Y ahora? ¿Cómo vamos a saber el veredicto?"
"Es  muy  sencillo",  respondió  el hombre. "Es sólo cuestión de leer el papel que queda y así sabremos lo que decía el que me tragué"
Con  rezongo y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
  Moraleja:
SÉ CREATIVO. CUANDO TODO PAREZCA PERDIDO. ¡USA LA IMAGINACIÓN!
Pues en los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Enseñanza

Esta es la historia de un muchacho que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que
perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta.
Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez  menos clavos detrás de la puerta.Descubría que era más fácil controlar su genio que clavar clavosdetrás de la puerta. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevo hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves."
Tu puedes insultar a alguien  y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurara para siempre.
Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.  Los amigos son joyas preciosas. Nos hacen reír y nos animan a seguir adelante.
Nos escuchan con atención, y siempre están prestos a abrirnos su corazón.

Amigos Inseparables

Un hombre, su caballo y su perro, caminaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta que los
tres habían muerto en un accidente. Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se den cuenta de su nueva condición.
La caminata era muy larga, cuesta arriba, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed.
Precisaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron un portón magnifico, todo de mármol, que conducía a una plaza calzada con bloques de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde brotaba agua cristalina.
El caminante se dirigió al hombre que desde una garita cuidaba de la entrada.
Buen día, dijo el caminante
Buen día, respondió el hombre
¿Que lugar es este, tan lindo? pregunto el caminante
Esto es el cielo, fue la respuesta
Que bueno que nosotros llegamos al cielo, estamos con mucha sed, dijo el caminante
Usted puede entrar a beber agua a voluntad, dijo el guardián, indicándole la fuente.
Mi caballo y mi perro también están con sed.
Lo lamento mucho, le dijo el guarda. Aquí no se permite la entrada de animales.
El hombre se sintió muy desilusionado porque su sed era grande.
Mas el no bebería, dejando a sus amigos con sed. De esta manera, prosiguió su camino.
Después de mucho caminar cuesta arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo semi-abierto. El portón daba a un camino de tierra, con arboles de ambos lados que le hacia sombra.
A la sombra de  uno de los arboles, un hombre estaba recostado, con la cabeza cubierta por un sombrero, aprecia que dormía...
Buen día, dijo el caminante
Buen día, respondió el hombre
Estamos con mucha sed, yo, mi caballo y mi perro.
Hay una fuente en aquellas piedras, dijo el hombre indicando el lugar.
Pueden beber a voluntad.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.
Muchas gracias, dijo el caminante al salir
Vuelvan cuando quieran, respondió el hombre
A propósito, dijo el caminante, ?cual es el nombre de este lugar?
Cielo, respondió el hombre.
¿Cielo?  Mas si el hombre en la guardia de al lado del portón de mármol me dijo que allá era el cielo!
Aquello no es el cielo, aquello es el infierno
 El caminante quedo perplejo
Mas entonces, dijo el caminante, esa información falsa debe causar grandes confusiones.
De ninguna manera, respondió el hombre. En verdad ellos nos hacen un gran favor. Porque allá quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos..."

Sea Feliz

Un anciano, descansaba sentado en un viejo banco, a la sombra de un árbol, cuando fue abordado por el conductor de un automóvil, que estacionó a su lado:
-¡Buen día!
- ¡Buen día! Respondió el anciano.
- ¿El señor vive aquí?
- Si...., hace muchos años...
- Vengo de mudanza y me gustaría saber, como es el pueblo de aquí. Como el señor vive aquí hace tanto tiempo, debe conocerlo muy bien.
- Es verdad, - dijo el anciano. – Más, por favor, cuénteme antes, de la ciudad de donde usted viene.
- ¡Ah! Es óptima. ¡Maravillosa! Gente buena, fraterna... Tengo allá, muchos amigos. Sólo la dejé por imperativos, de la profesión.
- Pues bien, hijo mío. Esta ciudad es exactamente igual. Le va a gustar aquí.
El forastero agradeció y partió.
Minutos después, apareció otro automovilista y también se dirigió al anciano:
- Estoy llegando para vivir aquí. ¿Qué puede decirme de este lugar?
El anciano, le hizo la misma pregunta:
- ¿Cómo es la ciudad de dónde viene?
- ¡Horrible! ¡Pueblo orgulloso, lleno de pre conceptos, arrogante! ¡No tengo ni un amigo en aquel lugar horroroso!
- Lo siento mucho, hijo mío, pues aquí usted encontrará el mismo ambiente...
Así somos nosotros.... vemos en el mundo y en las personas, algo de lo que somos, de lo que pensamos, de nuestra manera de ser.
Si somos nerviosos, agresivos o pesimistas, así será el mundo y sólo encontraremos problemas y conflictos. En otras palabras, el mundo tiene el color que le damos, a través, de nuestras propias lentes... de nuestra manera de ver las cosas.
Si vemos el mundo con lentes oscuras de pesimismo, todo a nuestro alrededor nos parecerá oscuro... envuelto en tinieblas. Si estamos turbados por el desánimo, el universo que nos rodea se presenta aflictivo. Más, si al contrario, somos optimistas, sentiremos que en todas las situaciones, hay aspectos positivos y llenos de entusiasmo. El color del mundo, por lo tanto, depende de nuestra óptica... de manera como estamos sintiendo, al final, el exterior estará siempre reflejando, lo que llevamos en el interior. Ser optimista, es ser generador de adrenalina emocional, que estimula la sangre, impulsando al avance, a la alegría. Cultivando el optimismo en nuestros sentimientos, adquirimos una visión, para percibir el lado bueno de la vida que nos rodea... tendremos fe, en Dios, y todo será bello y a nuestro alrededor tendremos alegría y felicidad.Mira al mundo con mucha... ¡ALEGRIA y AMOR y SE FELIZ!!!!
"Recuerda que, el HOMBRE no es producto del medio.... pero sí, el medio es producto del Hombre.... Porque un HOMBRE – con mayúsculas – cambia al medio..... Construye un Mundo Mucho Mejor".

EL Capullo

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevo a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba duramente para poder sacar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llego un momento en el que pareció haber cesado denforcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su  bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para
hacerlo más grande y así la mariposa pudo salir del capullo.
Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuo observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se doblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas.....nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. Libertad y el volar solamente podrían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha también le fue privada su salud.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos nos convertiríamos en inválidos, no podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Cuantas veces hemos querido tomar el camino más corto para salir de las dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres. Necesitamos recordar que nunca recibimos mas de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas somos fortalecidos, así como el oro es refinado con el fuego.
Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener o que no tenemos, o que no debemos tener interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener. No pensemos ni nos enfoquemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado.

El Complot
Enseñanza
Amigos Inseparables 
Sea Feliz

El Capullo