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Protector
Bucal Para Epilépticos
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El aparato inventado por
Diana Connie Alisio sirve para sostener a la lengua afuera
y evitar la asfixia que se puede producir en casos de
epilepsia. Pero además es útil cuando se producen ahogos
ocasionados por choques traumáticos y cuando hay ausencia
de aire ante un paro respiratorio. Según su creadora, el
invento también se puede utilizar en los casos de cirugías
bucales en los que la lengua sin sujetar es una molestia
para los médicos.
Se trata de un aparato de plástico. Una pinza rodea a la
mandíbula y tiene un gancho que obliga a abrir la boca.
Una vez abierta, se empujan dos tacos de goma hacia los
extremos de los dientes. Se sostiene con una mentonera por
delante y una cinta de velcro en la nuca. Un gancho que
tiene la superficie interna de goma para no lastimar
sostiene la lengua del paciente hacia afuera.
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Aparato
Ortopédico |
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El
invento de Enrique Leikij se complementa con ejercicios y
fisioterapia. Leikij sostiene que para enderezar realmente
los pies es necesario corregir el defecto muscular desde
la cadera, que es en donde nace el problema. Por eso, su
aparato consiste en un cinturón que se conecta con los
pies.
Dos manijas que están a cada lado de la cadera están
enganchadas al cinturón. De cada una se desprende un
cable de acero con resorte que llega hasta un gancho
colocado en el zapato. La posición en que se giran las
manijas del cinturón (llamadas "rotores")
marcan el ángulo de corrección que necesitan los pies.
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Premiaron a dos argentinos en la feria de inventos
de Suiza
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Es la reunión de inventores más prestigiosa del
mundo · Se presentaron 1.300 ideas de 44 países ·
Los argentinos expusieron un aparato bucal para epilépticos
y un sistema para corregir errores en los pies |
Ella estuvo siempre
concentrada en la boca. El, en cambio, se dedicó a
los pies. Los dos, Diana Connie Alisio y Enrique
Leikij, fueron premiados en el 26 Salón
Internacional de Invenciones de Ginebra, la feria
de inventos más prestigiosa del mundo. Diana
obtuvo una medalla de oro en la categoría
"Emergencia y Medicina" por un aparato que
evita ahogos en casos de epilepsia. Enrique ganó
una de plata en el rubro
"Ortopedia" por un sistema que endereza
sin yesos ni operaciones la posición torcida de los
pies.
Odontóloga, divorciada, 1,74 metro de altura y el
pelo rubio hasta la cintura, Diana pasó los dos
últimos años de su vida creando el aparato de
plástico que sirve para abrir la boca de un
paciente y retener la lengua afuera . Trabajaba un
poco en la cocina, otro tanto en el consultorio,
entre los pacientes y la hora de las milanesas con
sus tres hijos.
Alisio y Leikij se presentaron, junto a otros mil
inventores de 44 países, en la feria donde hubo
1.300 inventos en competición por 26 categorías.
La feria terminó el 5 de abril.
Recién ahora que Diana regresó a su casa de
Rosario con la medalla de oro -premio que obtuvo por
primera vez una mujer latinoamericana- y que
tiene propuestas para comercializar su producto en
Europa, Australia y China, siente una retribución
por el tiempo y los 7.000 pesos que lleva
invertidos.
Diana atendió durante 14 años en un consultorio de
la Facultad de Odontología de Rosario.
"Recibí incontables casos de gente con los
dientes destrozados porque habían tenido un ataque
de epilepsia y le colocaron ramas de árboles y
hasta tenedores para abrirles la boca", cuenta
la mujer que preside la delegación rosarina de la
Asociación Argentina de Inventores.
Pero fue un caso puntual el que la desesperó y la
llevó a inventar. "Una tarde vi cómo un chico
joven cayó en plena calle por un ataque de
epilepsia con convulsiones y murió asfixiado. La
enfermedad afecta al 1,2 por ciento de la
población." En cambio, cuando el
ortopedista y protesista cordobés Leikij ideó el
equipo que corrige la aducción de los pies (como se
llama a la desviación de la punta de los pies hacia
adentro), pensó en un problema que -con distintos
grados- afecta a un 20 por ciento de la gente.
Con 67 años, soltero y fanático de la pelota
paleta que practica en la posición de delantero,
Enrique estudió sobre aparatos de rehabilitación
en San Pablo y se recibió de protesista en el
Instituto Mejicano de Rehabilitación cuando fue
becado por la OEA en 1965.
Por el único motivo que canceló sus sábados de
billar con "los pibes de 80 años" fue
para estudiar los defectos de los pies.
Cruzados, uno más corto que su compañero, chuecos
o con las puntas para adentro, todos eran de su interés.
El aparato por el que ganó la medalla de plata en
la categoría "Ortopedia" tiene el mérito
de ser simple pero suficiente para reemplazar
la cirugía, los yesos o las botas pesadas que a
veces se recetan para los pies con puntas para
adentro.
Leikij asegura que en Córdoba, donde él
manufactura su invento hace un año y medio y lo
vende a 40 pesos, ya se corrió "el boca en
boca". Ahora la Delegación de inventores de
China lo invita a dar conferencias sobre su aparato.
Los pacientes lo festejan con masitas "y
también con vinos"
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