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El
problema ecológico:
Cuando parecía
que ya habían sido inventados todos los envases posibles,
aparece un concepto innovador que cambiará el mundo del
packaging.
Un envase
que además brinda soluciones impensadas para los
problemas de transporte y almacenamiento.
La solución:
Esta invención constituye un ingenioso recurso que
posibilita la reutilización eficaz de los envases
descartables. Tiene la particularidad de constituir, una
vez vacío, un módulo con una utilidad concreta,
independiente y distinta de su original función como
continente de un producto.
En escencia, se trata de un nuevo tipo de envase provisto
de medios de interconexión recíproca, de calce a
presión,que permita el encastre con otros envases de
iguales características.
Esto posibilita su uso como módulos de construcción de
todo tipo de estructuras, recreativas o funcionales.
La
versatilidad:
EMIUM puede fabricarse en cualquiera de los materiales
usados actualmente para envases: PET, PETG, PEAD,
polipropileno, PVC, polietileno, etc.
Los envases EMIUM pueden ser movidos con la tecnología
actual en máquinas de llenado, etiquetado, tapado y
palletizado automático.Puede adoptar cualquier forma:
pueden ser prismas, cubos o cilindros, tener boca ancha o
angosta, adaptándose a distintos tamaños.Son envases
ideales para líquidos, desde aguas minerales, jugos,
leche, yoghurt, gaseosas y aceites hasta shampoos, jabones
líquidos, detergentes, productos de limpieza y
lubricantes; y también para sólidos como cereales,
vegetales, condimentos, productos en polvo, caramelos,
golosinas, y muchas más posibilidades.
Usos y aplicaciones:
Una vez vacíos de su contenido, los envases EMIUM se
transforman en módulos constructivos para desarrollar
estructuras de carácter recreativo, funcional u
ornamental.Los chicos pueden desarrollar su ingenio y
creatividad, construyendo sus propios juguetes, muebles,
casitas o lo que su imaginación proponga.
En el hogar o en el trabajo, pueden convertirse en
estructuras utilitarias (bibliotecas, cajas,
organizadores, techos, divisorias de ambientes, muebles) o
en elementos de decoración.
También constituye un novedoso aporte para la construcción.
Vacíos pueden conformar paneles que posibiliten el paso
de la luz, al tiempo que constituyen una estructura
termo-aislante. Rellenos con arena, tierra o mezcla,
adquieren mayor resistencia y pueden ser usados como
ladrillos. Desde paredes o techos hasta colmenas o invernáculos,
las posibilidades son infinitas.
Ventajas
competitivas:
Las primeras empresas que adopten los envases EMIUM se
instalarán en la opinión pública con una fuerte imagen
de empresa innovadora y preocupada por el cuidado del
medio ambiente.
Estudios motivacionales y FOCUS GROUP realizados en
Argentina revelan que el consumidor pagaría un incremento
de precio de hasta un 15%, prefiriendo este envase sobre
los demás por ser ecológico, útil y divertido.
Si la explotación comercial es exclusiva de una empresa,
su MARKET SHARE crecerá rápidamente y no podrá ser
recuperado por la competencia porque los envases están
protegidos por una PATENTE DE INVENCIÓN.
Estos envases son ideales para el desarrollo de
promociones que incentiven un consumo masivo y prolongado
en el tiempo, así como de aquellas que apunten a abrir
nuevos segmentos de mercado o capturar nuevos
consumidores.
Una de la mayores ventajas reside en que una vez consumido
el producto, el envase permanece en manos del consumidor,
que construye cosas que lo acompañan en su vida
cotidiana, creando un SHARE OF MIND indestructible.
Ventajas
en costos:
Por su capacidad de encastrarse entre sí, los envases
EMIUM no necesitan film termocontraíble, caja o cinta de
embalaje para su estoqueado y transporte, por lo que
producen un ahorro en el packaging externo. La posibilidad
de acople de los envases reduce el volumen que ocupan y su
volcabilidad, le da mayor capacidad de estibamiento
(vertical y horizontal), y reduce los pasos operativos
necesarios durante la fabricación,el llenado y el
palletizado.
La legislación actual tiende a trasladar los costos de la
recolección de residuos de envases a las empresas, a través
de impuestos que gravan los productos cuyo envasado
aumenta los volúmenes de basura. El EMIUM no se desecha
,por lo que evita este gasto.
Los EMIUM pueden reducir el costo de recolección de los
envases destinados al reciclado, ya que por ser
encastrables disminuyen los volúmenes y facilitan su
manipuleo y transporte , así como favorecen la
colaboración de la gente para una clasificación de los
residuos domiciliarios.
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