Un
personaje tan notable como humilde, y tan reconocido como
esforzado trabajador; nada menos que a un inventor independiente
exitoso, que con muy escasa educación y con reducidos recursos
técnicos y financieros se había convertido, luego de toda una
vida de investigación y trabajo duro, es el primer inventor,
diseñador y constructor de helicópteros de América latina,
Cicaré es una persona sencilla, de gustos simples, cuyo único
pasatiempo cuando no esta inventando es viajar y conocer lugares
nuevos.
Augusto
Cicaré, "Pirincho" para sus amigos y conocidos, el
"mago del torno", alguien que con sólo su ingenio, su
perseverancia y su habilidad extraordinaria con el torno, había
llevado a la práctica su sueño de la niñez: diseñar,
construir y volar su propio helicóptero.
Todo
comenzó entre 1942 y 1943, en Polvaredas, un pequeño pueblo a
unos 30 kms de Saladillo, donde Cicaré había nacido el 25 de
mayo de 1937. Por aquel entonces, con apenas 6 años de edad,
tuvo acceso a un ejemplar de la revista Mecánica Popular, que
un estanciero le había prestado a su padre, Augusto Francisco
Cicaré, un tornero rural que reparaba máquinas agrícolas
junto a sus hermanos, Victorio y Enrique Cicaré.
En
esa revista pudo ver un artículo que se refería a los trabajos
pioneros de Igor Ivanovich Sikorsy (1889-1972), inventor
ruso-norteamericano, quien estaba trabajando en los EE.UU, con
sus primeros y revolucionarios modelos de helicópteros.
Cicaré
había sentido desde muy temprana edad una gran atracción por
los aviones y los motores, pero al ver ese artículo sobre
helicópteros se desarrolló en él una especie de revelación y
entusiasmo muy profundos. De ahí en más la meta y el sueño de
su vida sería poder diseñar, construir y volar su propio
helicóptero. Una ambición temprana inusual, en un talento
temprano también inusual.
Su
madre, María Anunciada Ércoli, fue la primera en apoyarlo
diciéndole que si se lo proponía y estaba dispuesto a trabajar
duro, y a superar todas las dificultades que se le presentaran,
seguramente lo iba a lograr. Pero también el ambiente que le
brindaba el taller de su padre y el apoyo de sus tíos influyó
grandemente para el desarrollo de su precoz talento como
inventor.
En
el taller que su padre tenía, junto con sus tíos se dedicaba a
reparar y reacondicionar maquinaria agrícola, motores y
herramientas, además eran muy conocidos en la región por
transformar cosechadoras tiradas por caballos en cosechadoras
motorizadas.
Augusto
Cicaré le debe mucho a su tío Victorio, quien no sólo le puso
el apodo de "Pirincho", sino que se transformó en su
primer instructor en el manejo del torno y en la solución de
problemas técnicos.
"Pirincho"
es el mayor de una familia de 5 hermanos (Hugo, María, Elba y
José María). Por la rama materna, su tío Hércules Ércoli, y
su sobrino Mario Ércoli, también son inventores, ya que
desarrollaron equipos y herramientas para la industria de la
apicultura.
De
su época de estudiante en la escuela primaria N° 13 de
Polvaredas, "Pirincho", no tiene un buen recuerdo,
según nos cuenta, le daba mucha vergüenza ir a la escuela, él
era el último de su clase, y siempre aprobaba con lo justo. Sus
compañeros solían burlarse de él por su bajo rendimiento
escolar. Sin embargo durante las clases actividades prácticas,
a las que debía concurrir los días sábado, era con gran
ventaja el mejor de todos. Mientras sus compañeros se dedicaban
a lijar y cortar maderas, él diseñaba máquinas, motores,
herramientas y hasta una pequeña cocina a kerosén a la que
hizo funcionar exitosamente, para gran sorpresa y admiración de
sus maestros y compañeros.
Su
primera y verdadera escuela había sido el taller de su padre y
de sus tíos mecánicos y torneros rurales. Su forma de aprender
era "metiendo mano" en las cosas, y su medio de
expresión el torno.
A
los 11 años, cuando estaba en el 5° grado de la escuela
primaria, construye su primer motor de cuatro tiempos con el
cual hacía funcionar un lavarropas. En esa misma época
construye una pequeña caldera de vapor, y convierte el motor de
un automóvil para el empleo de gas envasado como combustible,
en lugar de nafta. Se dedica además a la construcción de todas
las herramientas de su taller.
A
los 12 años termina su escuela primaria, y de allí en más no
recibirá nunca más educación formal alguna. A los 15 años
diseña y construye un motor de 500 cm3 con árbol de levas a la
cabeza, y su caja de velocidad de cuatro marchas, el cual tuvo
como destino inicial una moto que pensaba construir, pero que
debido a otras necesidades imperiosas terminó vendiéndolo a un
amigo. Con el dinero obtenido comenzó a fabricar las primeras
piezas de lo que era el sueño de su vida y su pasión
permanente, el helicóptero.
A
los 18 años, desarrolla y fabrica totalmente un motor diesel de
dos tiempos, el sistema de refrigeración que diseñó para este
motor era tan original, que con el tiempo y luego de mejorarlo,
le permitió obtener su primera patente de invención en 1965.
Ese motor fue utilizado en su taller para el accionamiento de su
torno en forma directa, y además como generador eléctrico para
su casa y sus instalaciones, ya que por aquella época
Polvaredas carecía de suministro eléctrico. Ese motor estuvo
en servicio por 18 años, hasta que trasladó su taller a la
ciudad de Saladillo.
En
esos mismos años también diseñó y construyó una motoneta,
incluyendo el motor y la caja automática de velocidades.
En
1958, a los 21 años concreta finalmente en forma práctica y
efectiva, su sueño de la niñez, al fabricar y volar su primer
helicóptero, el CICARÉ CH-1. Esta máquina, al igual
que su motor, fueron creados con materiales e instrumentos
caseros, y en base a una rudimentaria tecnología agrícola. De
esta forma se convirtió en el primer inventor, diseñador y
constructor de helicópteros de América latina. Ya para 1964
había construido y volado, con el apoyo de sus vecinos de
Polvaredas y de la Fuerza Aérea Argentina, el CICARÉ CH-2.
En
1969 inventa un simulador de vuelo de aviones, el primero de su
género en América latina, por el que recibe una distinción
por parte de la UADE.
En
1970, a la edad de 33 años es distinguido por la Cámara Junior
de Buenos Aires, como uno de los 10 jóvenes sobresalientes de
la Argentina. Por esa misma época, el Ministerio de Educación
y Cultura de la Nación, lo nombra Maestro Técnico, y la
publicación inglesa JANE´S le dedica una extensa nota donde
destaca los logros del incipiente constructor argentino de
helicópteros.
A
mediados de la década del ´60, Juan Manuel Fangio se entera de
las extraordinarias habilidades con el torno que poseía
"Pirincho", y de su excepcional talento inventivo;
razón por la cual lo visita y le encarga el desarrollo de un
motor de cuatro cilindros en V, de cuatro tiempos, y de 1.500
cm3 de cilindrada, que serían instalados en automóviles DKW,
utilizando por primera vez en la Argentina distribución por
correas dentadas, que dicha empresa alemana planeaba construir
en Santa Fe. Ese motor fue construido con todo éxito, Fangio lo
probó recorriendo más de 100.000 kms, con óptimos resultados.
Posteriormente
desarrolla, utilizando el mismo block, una versión para
competencias internacionales, con cuatro válvulas por
cilindros, obteniéndose potencias similares a la de los motores
europeos. Finalmente el programa quedó trunco al cerrarse la
empresa DKW. Años más tarde la empresa FIAT se basó en los
desarrollos de Cicaré para construir sus nuevos modelos.
En
1972, desarrolla y fabrica una bomba recuperadora de aceite para
los motores de automóviles de competición del equipo oficial
de la General Motors.
Cicaré
se casó en 1974 con Isabel Ponce, en la actualidad profesora de
Ciencias de la Educación, y se muda a Saladillo en donde
instala definitivamente su taller. Tiene tres hijos, Fernando
(26), técnico en marketing, Juan Manuel (20), estudiante de
agronomía, y Alfonso (16), estudiante del Polimodal en una
escuela técnica de Saladillo. Todos sus hijos han tenido una
educación técnica, y han heredado la pasión por los
helicópteros.
Sería
muy largo mencionar todos los logros técnicos que ha obtenido
Cicaré, protegidos por patentes de invención y con amplio
reconocimiento internacional, pero a modo de ejemplo podemos
citar:
Sistema de comando pendular para helicópteros.
Bomba inyectora rotativa.
Mejoras en los motores diesel.
Bomba inyectora para motores diesel.
Revolucionarios comandos para helicópteros sin plato
oscilante.
Revolucionario simulador/entrenador para vuelos de
helicópteros. (Único en el mundo).
Sus
desarrollos han recibido el reconocimiento en congresos y
exposiciones de aeronaves en Argentina, los EE.UU, Brasil,
Chile, Perú, Inglaterra, Australia, Alemania, Suiza, Canadá,
Italia, Bélgica y España.
Desde
1964 Cicaré ha recibido apoyos parciales , y ha firmado
acuerdos de cooperación con organismos oficiales de
investigación y desarrollo, dependientes de la nación y de la
Provincia de Buenos Aires, y con la Fuerza Aérea Argentina,
pero todos esos proyectos han quedado truncos por la falta de
continuidad y la falta de financiamiento.
En
1994 junto con un grupo de amigos y vecinos de Saladillo fundan
"Industrias Cicaré Helicópteros S.A.", con el
propósito de diseñar y fabricar sus revolucionarios conceptos
para la industria de aeronáutica. Cuentan con15 empleados y una
capacidad para fabricar un simulador/entrenador de vuelos de
helicópteros por mes. Uno de sus socios y colaboradores es
Orlando Rodríguez, alguien a quien Cicaré aprecia mucho por su
gran capacidad para el trabajo y por lo valioso de sus ideas y
aportes técnicos.
El
caso particular de Rodríguez es que cuando era aún un niño
vecino de Cicaré en Polvaredas observaba con curiosidad y gran
entusiasmo los experimentos que este llevaba a cabo con sus
primeros helicópteros. Con el transcurrir del tiempo, el padre
de Rodríguez le presentó su hijo a Cicaré y desde entonces
colabora junto a él. Augusto Cicaré ha recibido innumerables
premios, distinciones y reconocimientos tanto a nivel nacional
como internacional, entre los que se destacan:
1973 - Es designado como uno de los 10 jóvenes sobresalientes
de la Argentina.
1987 - Premio "Juan Manuel Fangio" a las
innovaciones tecnológicas en la industria automotríz, otorgado
por el Banco de la Provincia de Buenos Aires. (Por una bomba
inyectora rotativa).
1993 - El Honorable Consejo Deliberante de la ciudad de
Saladillo lo distingue como "Personalidad ilustre".
1995 - El entonces presidente de la Nación el Dr. Carlos
Saúl Menem le otorga un diploma distinguiéndolo como
"Amigo de la Fuerza Aérea Argentina".
1997 - El Consejo Profesional de la Ingeniería Aeronáutica
Argentina, le otorga la "Matrícula Honoraria de
Ingeniero Aeronáutico y Espacial" , por ser reconocido
como una referencia mundial en el campo de la Ingeniería
Aeronáutica. El nombre de Augusto Ulderico Cicaré aparece en
enciclopedias y manuales aeronáuticos internacionales.
1998 - Medalla de Oro en Premio Nacional de Inventiva
"Ladislao José Biro". (Por el simulador/entrenador
para vuelos de helicópteros).
1998 - Medalla de Oro de la OMPI (Organización Mundial de
la Propiedad Intelectual).
1998 - Copa IFIA (De la Federación Internacional de
Asociaciones de Inventores).
1998 - Trofeo "Biro de Oro", al mejor invento del
año.
1998 - Es designado como "Socio Honorario" de la
Asociación Argentina de Inventores.
1999 - Medalla de Oro en la 27° Exposición Internacional
de Inventos de Ginebra, Suiza. 1999 - El Senado de la
Provincia de Buenos Aires, lo nombra "Ciudadano
Ilustre" de la Provincia de Buenos Aires.
1999 - El Honorable Consejo Deliberante de Saladillo, impone
el nombre de "Augusto Ulderico Cicaré", a la calle de
acceso que comienza en Rotonda Ruta 205, hasta el Aero Club
local, la misma por la que se accede a la planta industrial
"Cicaré Helicópteros S.A.
Cabe
destacar que durante su exitosa participación en la Exposición
Internacional de Inventos de Ginebra, en 1999, Cicaré pudo
realizar muy importantes contactos comerciales, a tal punto que
en pocos meses logró vender 12 simuladores/entrenadores para
vuelos de helicópteros a Inglaterra y Suiza.
Lo
extraordinario del caso fue que, hacia mediados de 2000, cuando
había logrado firmar un contrato para vender sus simuladores a
una empresa inglesa, el día del lanzamiento del producto en el
mercado inglés, se organizó una fiesta especial en un
castillo, y tanto los pilotos civiles como militares presentes,
quedaron maravillados y muy conformes con los originales
inventos de Augusto Cicaré.También es de destacar que hasta el
propio piloto personal de la reina, se mostró sorprendido y
admirado por que acababa de experimentar.
En
la actualidad Cicaré se encuentra desarrollando sus modelos CICARÉ
CH-11C, y una versión mono y bi-plaza a turbina. Pero pese a
la extraordinaria y meritoria carrera de Augusto Cicaré, las
cosas no siempre le han resultado agradables, como es el caso de
un fabricante de helicópteros norteamericano que en el año
1990 infringió una de sus patentes sobre un comando para
helicópteros sin plato oscilante, sobre el cual Cicaré poseía
patentes concedidas en muchos países, incluído los EE.UU; o
como el caso de una empresa italiana que fabricaba helicópteros
bajo licencia de uno de sus diseños, y que posteriormente
incurrió el incumplimiento contractual.
Estas
cosas suelen suceder en el mundo, pero en los países más
avanzados, los gobiernos a través de sus Centros de
Innovación, de sus Oficinas de Patentes, y de su propia
Cancillería salen en defensa de sus inventores locales, para
hacer frente a juicios generalmente muy largos, difíciles y
costosos, pero que representan la salvaguarda de sus propios
intereses nacionales, de sus industrias y de sus inventores.
Lamentablemente este no es el caso en la Argentina, y Cicaré se
encuentra sólo tratando de hacer frente a estas dificultades, y
esperando recibir algún apoyo oficial al respecto. Cuando nos
íbamos, luego de muchas horas de haber recorrido los talleres
de Cicaré y de haber compartido una muy interesante charla con
alguien que con todo derecho puede ser considerado un orgullo
para al Argentina, le solicitamos que nos diera un consejo para
sus colegas inventores, a lo cual nos respondió:
"Después
de haber concebido una idea original, siempre hay que esforzarse
por llevar a la práctica un modelo que funcione, por más
difícil que esto parezca. Nunca hay que quedarse sólo con la
idea, esperando que alguien nos ayude antes de que nosotros
mismos hayamos demostrado que nuestra idea funciona".