El
espacio de la victimización es la propia escuela, el lugar
donde se desarrolla el proceso educativo.
Los
participantes de la violencia, en numerosos casos son los alumnos
, esto constituye una línea endeble entre los autores de los
hechos de violencia y las víctimas.
El
personal docente se muestra vulnerable por no poder controlar la violencia
en la institución escolar esto conduce a una permisibilidad
y agravamiento de los comportamientos violentos.
La
importancia del rol y la función social del maestro no es suficientemente
valorada, comprendida y apoyada en nuestra sociedad.
Tanto
la sociedad en su conjunto como el ámbito escolar han abandonado
una educación cimentada en los principios básicos de
los derechos humanos , el respeto , la igualdad y la paz.
Carencia
de compromiso hacia la institución escolar.
Infraestructura
edilicia escolar deteriorada y sin mantenimiento constituye un símbolo
de desorganización y violencia escolar.