Trenzas
Generalidades

El trenzado de tientos es una actividad muy importante en nuestra artesanía tradicional, casi un arte en el cual se demuestra toda la habilidad del hombre de campo. El trenzador se encarga de elegir el yeguarizo o vacuno, el cual servirá para proveer de los tientos para la confección de lazos, cabezadas, trenzados, etc. Por este motivo es de mucha importancia el estaqueado y la forma de hacerlo según para qué se lo vaya a utilizar.  

La trenza de uno es un simple tiento humedecido que se ajusta cada tres o cuatro espiras con pequeñas tracciones. La trenza de alezna es también de uno, pero al quedar terminada parece de cuatro tientos.

La trenza de dos es la que se hace generalmente para reducir el maneador (una soga de cuero crudo de hasta 12 metros de largo por unos 3 centímetros de ancho, que el paisano usa para atar el caballo).

De la infinidad de trenzas que existen explicaremos algunas:

      La trenza de dos con tiento ojalado. Se toman dos tientos y se les practica tajitos de una longitud mayor que el del ancho de los tientos. Luego se comienza a pasar uno adentro del otro sin saltear ninguna de las hendiduras, haciendo esta operación con cada tiento, apretados y estirados.  

Trenza de tres sin puntas.  Una lonja rectangular con dos cortes longitudinales, se trenza con la simple trenza de tres o de pelo. Este trenzado se utiliza generalmente para la manija del rebenque. Los extremos de esta trenza se unen con dos botones. Los tientos a medida que se tejen, se retuercen, pero cada cinco vuelta se enderezan y se peinan.
Para la confección de lazos se usa la trenza de tientos, redonda. 

      La ocho cuadrada, es una trenza no muy utilizada para la confección del lazo, por que su forma corta las manos cuando se trabaja en ella en corral. En cambio la ocho redonda es muy común, por que queda hueca y esto se aprovecha para colocar dentro del tiento una soguita, con la que se consigue mantener el lazo bien armado, esto evita que se achate y le da mayor resistencia.  

Trenzas de uno.

Aunque este trabajo no es en realidad una trenza, es al menos un elemento de ellas en infinidad de prendas del apero gaucho.
El tiento debe estar bien preparado y a cuchillo darle un mismo espesor. Se humedece y comienza a torcerse en un movimiento de rotación, teniendo un extremo fijo y ajustando cada 3 o 4 espiras con pequeñas tracciones.
El encarne va hacia adentro.


Trenza cuadrada de 4 tientos


Esterillado de 5 tientos y en
 los bordes un solo tiento


Trenzado lateral de una espuela

Trenza de uno o trenza de alezna.

Como su nombre lo indica, esta trenza, se confecciona con una sola hebra, aunque al quedar terminada, el mismo tiento ha ido y vuelto entre una argolla y otra 5 veces. Es redonda y presenta el aspecto externo similar a la de 4 tientos. Se comienza por retorcerlo hacia la izquierda.
La cola o sea una extremidad de la hebra, quedará en su sitio y nos servirá de guía para el retejido; la cola restante será la extremidad que teje. Al subir, va completando la trama.
Al bajar, después de abrazar la argolla, encauza en el surco dejado en la vuelta anterior, y pasando por arriba de uno y debajo de otro, es decir separando las dos retorcidas, va descendiendo hasta la argolla inferior.
Al llegar a esta, la aprisiona y vuelve el tiento a subir, a la derecha y a la par de la cola primera que nos servirá de guía. Sigue bajo uno y sobre otro. Difícilmente nos podremos equivocar si consideramos que, al tapar uno (siempre será una punta larga) y, al pasar bajo de otro (siempre será una punta corta).
Sirve para unir la argolla del anillo con la argolla de la hociquera.
Se puede retejer y con dos vueltas más de la hebra que teje, es decir con siete en total, nos ofrece una trenza igual a la de ocho redonda.
Para retejer, solo nos bastará acompañar una vez a la guía en todas sus pasadas y, al volver, venir separándolas y pasar por debajo, donde el par pasa por arriba y viceversa.

Trenza de dos.

La trenza de dos es muy usada en los maneadores, puesto que ocupan muy poco espacio y la larga extensión de aquellos queda reducida a un corto trenzado, desde que se le emplea para hacer grupa en el recado.
Se comienza por tomar por la mitad el maneador. Se hace un medio bozal y las dos colas iguales serán las que constituirán el trenzado.
Ahora pasa por el nudo y deja una enlazada. Haciendo otra enlazada la haremos penetrar en la anterior. La primer enlazada se ajusta y con la misma cola se procede a una tercera enlazada que se introducirá dentro de la segunda enlazada, se ajusta la cola de la segunda enlazada y así sucesivamente obtendremos el trenzado.
Es de fácil desate. Con solo sostener la primera punta y tirar de la otra queda desarmada.


Trenza en alzaprima para sostener el facón 


Trenza cuadrada de 7 tientos que continua en caracol


Botones barqueros y zurdos 
(en relieve)

 

Trenza de dos (de tiento ojalado).

Se prepara en dos tientos, y se les hacen incisiones o tajos longitudinales, de un largo muy poco mayor que el ancho de aquellos y separados muy débilmente entre sí. Se comienza por pasar uno dentro de otro, hasta dejarla terminada. No olvidando que cuando un tiento pasa por dentro del otro, en la siguiente pasada el otro pasará dentro de él.

Trenza de dos retorcida

Esta trenza se hace retorciendo un tiento, y manteniéndolo tenso y fijo en sus extremos, se toma por la mitad y se dobla. Sosteniendo con una mano los cabos primitivos, se deja al aire el nuevo y en un movimiento de rotación sobre sí mismo en un instante se confecciona sola. Esta trenza es fácil; se emplea en la presilla de los lazos. En riendas y boleadoras y también en revestidos de rebenque y arreadores.

Trenza de tres, cuadrada o trenza de tientos hendidos

Los tientos se preparan como en la de dos ya explicada, no olvidando la particularidad que tiento que pasa por dentro de otro, al cruzarse con el tercero tendrá que abarcarlo.


Costura sin fin elaborada 
en rastra


Rombo esterillado 


Rastra hecha en cuero con letras trabajadas en 5 tientos

Trenza de tres sin puntas.

Un pequeño trenzado que atraviesa el mango del rebenque, fija a la presenta manija con dos botoncitos en los extremos, dejando libre por consiguiente en toda su extensión, a dicha trenza, que los ojos profanos, no se explican la manera de cómo fue hecha.
Mientras la mano derecha sostiene la labor efectuada (la trenza de tres), la mano derecha va imprimiendo movimientos al resto del trenzado, que se traducen en vueltas por los espacios indicados por la hebra que teje. A medida que avanza el trabajo, la parte superior del mismo aparece perfecto y en cambio la inferior, a pesar de seguir los movimientos, (como hemos dicho con la diestra), se van retorciendo los tientos, pero cada cinco vueltas se enderezan y se pueden peinar como si recién se comenzase esta bonita labor, empleadas en las manijas de rebenques y arreadores y no pocas veces en las frenteras de las cabezadas.

Trenza de seis chata.

Se peinan los tientos, unidos de una misma lonja. Se separan de tres en tres. Uno de los tientos de los extremos pasa por debajo de los otros dos tientos y queda en el medio de la trenza. El tiento de la orilla opuesta tapa a dos y cae bajo el tiento nombrado anteriormente, que al cruzarse forman allí la traba de la trenza.
El movimiento de los tientos es siempre igual, es decir, por la derecha, las orillas van cubriendo siempre dos para ser tapadas por uno. Y en la izquierda, los tientos que van quedando en la orilla, pasan siempre bajo dos y sobre uno, hasta terminarla.

Trenza de siete tientos, chata

De un lado se sostienen tres tientos y del otro cuatro. Este último es del lado que se va haciendo la trenza, volcando el de la orilla hacia abajo y pasando por uno y uno hasta llegar al centro de la trenza y quedar por consiguiente cuatro en el lado opuesto. Se vuelve a hacer la misma operación pero, a la inversa, es decir, de derecha a izquierda, puesto que, del lado que van quedando cuatro es de donde se procede para confeccionar la trenza y así, hasta terminarla.
No sólo de siete tientos puede efectuarse, pues de cinco tientos hasta el número que se desea puede hacerse, depende solo de la anchura que se le quiera dar.
Es usada en cintos, pretales, etc.